| Capítulo 88- Recuperando el
Tiempo Perdido
- Me pregunto si Abel se mudará al cuarto de Heizen ahora
que ya me dieron de alta. ¿Qué apuestas? Yo creo que
sí – se rió el chico, entregando los papeles
por fin, y jugueteando con su mechón suelto, que no le había
durado el día entero peinado por supuesto.
-Yo lo haría… y si no, seguro que Kyler hace algo
convincente…- se rió cogiéndolo por los hombros
y pasándole la mano por el pelo un tanto ansioso de volver
a su casa como si las cosas fueran totalmente normales ya. Bueno,
en ciertos aspectos eran mejor que normales, jamás lo hubiera
pensado, le acarició el hombro pegándolo a él.
- Pero Abel no es como tú, y Heizen....... mucho menos-
se rió, abrazándose a él también y bromeando,–
Ahora no tengo que conseguir trabajo, porque soy tu novio y me tienes
que mantener.
- Creía que eso ya lo hacía antes de que fuera tu
novio…- se rió mirándolo de soslayo y pegándole
una nalgada –Pues me cobraré los atrasos… con
intereses además….- susurró aún riéndose
–Ya sabes que no hay prisa… pero no te conviene depender
de nadie.
- Era broma. Además, Shin me dijo de un empleo... a ver
si todavía está disponible. – le sonrió,
sin soltarse apara nada, con todo y nalgada. – Lo que sí
es que tendré que gastarme el dinero eterno de invitarte
a comer, porque mi cámara murió en la fiesta.
-Es verdad… qué putada… ¿y ya te llega?
Te puedo prestar dinero- lo miró apoyándole la mano
en la cabeza y pensando que no había sacado fotos durante
la fiesta y era extraño eso -¿Y de qué es ese
empleo que te dijo Shin?
- No, tengo suficiente, que me llega con sacar fotos, no necesito
que sea lo último en tecnología tampoco. – le
sonrió, bajando la cabeza ante su mano y volviendo a subirla.
– Es de reponedor.... en un lugar cerca de su casa.
-Ah, de reponedor… está muy bien, así trabajas
poco… aunque madrugas… pero después para mí…-
sonrió sujetándolo delante de él mientras abría
el portal metálico -¿Quieres comer algo? Esta mañana
compré algo de comida preparada por si…?
- No, además, siempre me estás queriendo alimentar.
Y ya te descubrí el plan. Quieres engordarme para que nadie
más me mire..... Pero luego no me querrás ver tú
tampoco. – se rió, tapándose un ojo con le puño,
y haciendo dramatismo de llorar.
-No! Que horror!- se rió girando la llave en la puerta de
madera –Puaj… me voy a beber una birra…- se rió
derecho a la cocina a por una cerveza pensando que estaba estúpidamente
nervioso. Sólo estaba haciendo lo de siempre, entrar en casa
con Yûhi. Claro, que no estaba pensando en lo de siempre,
sólo en lo de a veces. Se rió con su propia tontería.
- Gracias por llevarme algo de ropa, Sanji. Si me hubiera puesto
las mismas con las que ingresé, ahora tendría que
ducharme de nuevo – se explicó, bastante perezoso,
y preguntándose qué apsaba ahora. ¿Ib a su
cuarto? ¿Dormirían juntos? Bueno, ninguna de las cosas
le molestaba, siempre que las cosas siguieran como en los últimos
dos días.
-Pues te duchabas… que tampoco te sobra…- se burló
jugando un poco con él y le dio un trago a la cerveza ofreciéndosela
-¿Vas a dormir ya? ¿O vamos al salón un rato?
- No, que ya estoy harto de estar en cama – se fue a sentar
en el sofá, observándolo. – Dame un poco de
cerveza, anda.....
Le pasó la lata prendiendo la tele al pasar por delante
más que nada porque lo tenía de costumbre como ruido
atmosférico, aunque realmente nunca ponían casi nada
que le gustase –Espera, vengo…- se fue a la cocina a
por otra cerveza y se dejó caer a su lado en el sofá
–Espero que pronto todos tengan el alta…- se pasó
un dedo por un corte en el brazo pensando en que a él no
le había sucedido apenas nada… sin contar con lo del
gas que habían respirado todos.
- Por supuesto, todos están bien. Probablemente, los que
estén más tiempo sean Kyo y Taiga, pero.... –
sonrió como cansado, por supuesto, sin querer admitir que
pudiera pasar algo peor. En lo que a él concernía,
Kyo se estaba poniendo bien, y Taiga sólo permanecería
dormido hasta que despertase y eso era todo.
-Bueno, Kyo ya se despertó y Taiga también, lo que
pasa es que le cuesta más porque le da pereza- se rió
tratando de aligerar las cosas y pensando inevitablemente en Nagisa
y en si hubiera sido a Yûhi a quien le hubiera ocurrido. Con
Taiga, trataba de no pensar en ello pero con Yûhi le habría
sido imposible. De todos modos si las cosas se normalizaban antes
de que Taiga se hubiera recuperado, lo iba a notar demasiado y lo
sabía.
- Seguro, casi cuesta notar que está despierto cuando nos
reunimos – se rió el chico, siguiéndole la corriente,
aunque era obvio que los dos lo hacían por las mismas razones.
Sanji le dio otro trago a la cerveza y pasó el brazo por
encima del sofá sujetando la lata de Yûhi con una mano
y bajó la cara entreabriendo los labios contra los suyos
lamiéndoselos con suavidad y recostándolo contra su
pecho –No te voy a comer…- le adelantó sonriendo
de pronto.
- Más te vale, porque no lleno mucho – sonrió,
susurrando suavemente, sonrojándose un poco. – Y ahora
sabes por qué siempre me alejaba de ti cuando te ponías
en eso.
-Pues… no era el mejor modo…- Sanji lo miró
a los ojos y lo sentó sobre sus piernas de espaldas a él
besándole el cuello y luego los labios de nuevo. Le apoyó
las manos en las costillas acariciándolo y deslizándolas
por su pecho acariciándole los pezones con los dedos apretándoselos
un poco por encima de la tela –Creía que me huías…o
que me tenías miedo... y eso es peor.
- No, más bien.......... tenía miedo de que me gustara
demasiado. – murmuró bajando la cabeza, sintiéndose
un poco excitado y enrojeciendo de nuevo, tratando de ocultarlo
aunque no podía evitar sonreír. – No quería
perderte, así que estaba tratando de desenamorarme de ti,
pero.... me rindo – se rió en voz alta, recostándose
contra su pecho.
-Suena bien, ríndete…- respiró con fuerza contra
su cuello sonriendo y girándole un poco la cara para besarlo.
No podía dejar de mirar su cuerpo y metió una de sus
manos bajo la camiseta acariciando de nuevo sus pezones y bajó
la otra separándole las piernas a los lados de las suyas
para acariciarle los muslos y entre las piernas sobre el pantalón
–Si por lo que sea quieres que pare… no pasa nada…
y no me engañes.
- No quiero que pares, ¡estás loco? He estado deseando
esto desde...... – se rió de nuevo, cada vez más
rojo. – Desde hace mucho.
-Bueno…- se rió quitándole la camiseta y le
besó un hombro lamiéndolo hasta su cuello mientras
le abría el pantalón con la otra mano alzándolo
un poco con ambas después para quitárselo y dejarlo
desnudo –Wow Yûhi…- se rió feliz de veras
por lo que veía y deslizó las manos por todo su cuerpo
acariciándolo y atrayendo después sus caderas para
sentarlo sobre su sexo. Se echó adelante empujándolo
también y besándole la espalda.
- ¿Wow? No creí que fuera digno de un wow Wow........
– repitió luego entrecerrando un poco los ojos y suavizando
un poco la voz, demasiado intoxicado por lo que estaba sintiendo.
– Wow es esto........ – murmuró, observando hacia
abajo, en donde estaba sentado, su respiración entrecortada.
-Pues sí lo eres…- Sanji sonrió echándose
de nuevo contra el respaldo y le pasó la mano por el pecho
y el cuello sujetándole la cara con suavidad para que se
girase a besarlo. Bajó la otra por su abdomen recorriendo
sus testículos y su sexo con un dedo antes de acariciarlos
con la mano. Jadeó contra sus labios sujetando su sexo, masajeándolo
–He imaginado esto unas cuantas veces…- se rió
con las mejillas rojas por la excitación y lo besó
de nuevo.
- Yo... también..... – el chico dejó escapar
un gemido, besándolo de nuevo y cerrando los ojos, aún
con los labios entreabiertos. La realidad definitivamente era superior
a la imaginación.
-Y yo pensaba que eras muy inocente…- se burló riéndose
un poco o lo que su situación le permitía y deslizó
los dedos entre sus labios jugando con su lengua mientras con la
otra mano jugaba en la humedad de su sexo. Los deslizó empapados
de su boca y lo acarició con ambas manos humedeciéndolo
–Me auto convencía de que no iba a quedarme sin ti…
- No ibas a hacerlo..... – jadeó el chico, terriblemente
excitado, casi preguntándose cómo se había
aguantado hasta ahora. – Jamás me alejaría de
ti....... – giró el rostro de nuevo, echando una mano
hacia atrás para tocarlo, observándolo de soslayo.
– Sanji....
-Te quiero…- le sonrió levemente antes de besarlo
mientras deslizaba su mano una y otra vez sobre su miembro. Bajó
la otra por sus testículos acariciando su entrada en círculos
con suavidad y bajó la mirada a su sexo mientras empujaba
un dedo dentro de él notando cómo su sexo palpitaba
-¿Has jugado con esto alguna vez?
- Sólo.... una vez..... – confesó, rojo, aguantándose
un poco la incomodidad porque no quería que pensara que lo
asustaba o algo así.
-Vale…- salió de su interior y se quitó la
camiseta, alzándolo un poco para que se arrodillase en el
sofá. Se escurrió por entre sus piernas hasta quedar
arrodillado en el suelo y lo bajó un poco contra su rostro
separando sus nalgas con las manos y deslizando la lengua por su
ano empujándola en el interior. Lo bajó un poco más
contra él y se abrió los jeans dejando salir su propio
sexo acariciándolo y jadeando contra la piel de Yûhi.
- Sanji.... – el moreno jadeó, sonriendo y gimiendo
un poco, ahora completamente excitado, casi sentía que temblaba.
– Definitivamente..... . soy gay – se rió, bromeando,
aunque ya no tenía ni una duda claro. Se aferró a
la tela del sofá con ambas manos para equilibrarse porque
sentía que se iba a caer como siguiera así.
-Eso espero… o no sé qué hago aquí…-
se rió deslizándose bajo él por completo y
se arrodilló frente a él besándole los pezones
y lamiéndolos antes de agacharse a deslizar la lengua por
su sexo erguido, dejándolo entrar en su boca. Le lamió
los testículos y de nuevo volvió a su sexo succionándolo
-¿Quieres probar el mío?
- ¿Tú qué crees? – le respondió
con una cara mucho más seria de lo que hubiera querido, pero
lo cierto es que hasta reír se le dificultaba con lo que
estaba sintiendo. Bajó el rostro, gimiendo de nuevo, acalorado
y con el corazón latiéndole a mil.
-No lo sé…- sonrió besando la punta de su sexo
antes de levantarse y empujarle los hombros para que se sentase.
Se bajó un poco más los pantalones y le cogió
una mano apoyándola en su sexo acariciándose con ella
y soltándola sin dejar de mirarlo.
- Ya te respondo..... – lo miró, sacando la lengua
y deslizándola a lo largo de su sexo, cerrando los ojos,
saboreándolo. Y bajó la mano por el mismo, introduciendo
tanto como podía a su boca., completamente concentrado. Empezó
a succionar y lamer, cada vez con más avidez, sin poder ni
querer contenerse.
-Yûhi…- apretó las mandíbulas entrecerrando
los ojos un momento y le pasó la mano alzándosela
un poco y moviéndose suavemente dentro de su boca. Se apoyó
la otra mano sobre el abdomen sin poder apartar la vista de sus
ojos –Lo haces muy bien…
Yühi enrojeció un poco, aunque ya ni sabía si
era por vergüenza o de excitación, pero le sostuvo la
mirada, sin detenerse un momento. En lo que a él concernía
estaba sintiendo el mejor sabor del mundo. Cerró los ojos
tan sólo un momento como embriagado, volviendo a abrirlos
aferrándose de su mirada.
-Vamos a mi cuarto…- susurró separándose de
su boca con reticencia. Lo cogió en brazos asegurándose
de rozar sus sexos mientras lo levantaba y sonrió con suavidad
dejándolo sobre el colchón de la cama mientras se
desnudaba por completo, observándolo.
Yûhi se sentó sin apartar la mirada de su cuerpo,
pasándose la lengua por los labios y luego sonrojándose
de nuevo, y riéndose. – De veras, eres increíble
Sanji. Lástima que no esté filmando esto....... –
se arrodilló sobre la cama acercándose y halándolo
por un brazo para que lo besara, pasando luego la mano por su pecho,
como delineando su cuerpo.
-Pues a la próxima tendrás que comprarte una cámara
de video… no sé…- se rió besándolo
y recostándose en la cama para abrazarlo desnudos ambos.
Cerró los ojos al sentir aquella sensación tan agradable
en su piel y sonrió acariciando sus nalgas y entre estas
–Date la vuelta…
- Sí, mi director – le sonrió, besándolo
suavemente y girándose como se lo pedía, acercando
una almohada para más comodidad.
-No… así no…- se apoyó en los codos observándolo
con una sonrisa en los labios y se pasó el dedo por la nariz
para no reírse –Encima de mí… y seguimos
lo de antes… ven…
Ya, no me culpes, que no tengo experiencia como tú –
se rió el chico avergonzado y se subió sobre él
ahora sí colocándose como le pedía. Bajó
el rostro, lamiendo su sexo aún sin metérselo a la
boca.
-Cierto… que he follado una vez más que tú…
soy todo un profesional de la materia…- jadeó riendo
de todos modos mientras acariciaba sus nalgas separándolas,
observando su entrada y lamiéndola con fuerza empujando la
lengua en ella mientras rodeaba uno de sus muslos para alcanzar
su sexo y acariciarlo.
- Podrías engañarme a mí por cómo te
mueves...... – le sonrió, lamiéndolo una vez
más y volviendo a introducir el sexo en su boca, poco a poco
esta vez, aún así, tratando de abarcar lo más
posible.
-Será…por eso…- se rió jadeando y alzando
las caderas moviendo su sexo en la boca del moreno. Lo alzó
un poco más por la cintura y empujó su sexo hacia
atrás dejándolo bajar contra su lengua envolviéndolo
y cerrando los ojos. Volvió a empujar ahora dos dedos dentro
de él acariciando su interior jugando con ellos.
Yühi gimió con fuerza contra el miembro de Sanji, apretando
las nalgas y relajándolas luego por su propia voluntad, aunque
succionando con más fuerza.
-No aprietes… déjate hacer- Sanji le besó la
cara interna del muslo tras deslizar su sexo fuera de la boca y
lamió su entrada de nuevo sin apartar los dedos de su interior
–¿Se siente bien?- sonrió consciente de que
le estaba un poco incómodo y deslizó la lengua entre
los labios pasándola por el glande del moreno.
- Ya lo sé.... le respondió una vez se hubo sacado
el sexo de la boca, claro y le sonrió para que no se detuviera,
asintiendo, y regresando a lamer su sexo nuevamente, sintiendo cómo
crecía contra sus labios.
El chico de cabello morado empujó los dedos con más
profundidad en su cuerpo y dejó pasar el sexo del moreno
en su boca nuevamente, rodeándolo con el otro brazo por la
cintura y pegándolo más a él mientras se movía
en la suya. Lo cierto es que él mismo no podía dejar
de contraer los músculos ante el increíble calor de
la lengua de Yûhi deseando el momento en el que se derramase.
Alzó la vista a la entrada entre sus nalgas observando como
los dedos entraban y salían de ella y jadeó contra
su sexo.
Yûhi continuó succionando, acelerando no porque lo
creyera necesario, si no, porque sus propias sensaciones no le permitían
ir más lento. Estaba temblando de nuevo, sentía la
piel encendida, y comenzó a jadear sin poder reprimirse contra
la piel del moreno.
Sanji se apartó de él con suavidad y lo giró
en la cama subiéndose sobre su cuerpo y rozando su sexo contra
el de Yûhi mientras lo besaba abrazándolo. Deslizó
la lengua por su cuello besándolo de nuevo y se apretó
más contra él.
El chico le acarició la nuca con dos dedos, enredándolos
por entre su cabello, y cerrando los ojos. – Te amo, Sanji.....
te amo – susurró, gimiendo suavemente, y avergonzado
de lo excitado que estaba. No quería correrse antes de tiempo.
Alzó la cara observando sus ojos y moviéndose con
urgencia contra él notando el sudor resbalando entre ellos.
Le pasó las manos por las nalgas y las deslizó para
que entrelazase las piernas en sus caderas. Le lamió los
labios besándolo con fuerza y jadeando contra ellos –Me
voy a correr…
- Ahhhh..... – no pudo suprimir su gemido, encendiéndose
más al escuchar aquellas palabras. – Sanji.... Sanji....
– continuó moviéndose contra él, estremeciéndose
porque no aguantaba más. Jamás había sentido
algo tan intenso. El orgasmo llegó con una fuerza arrolladora,
haciéndolo gemir descontroladamente, cerrando los ojos por
momentos pero sin querer dejar de mirarlo.
Sanji le lamió los labios excitándose aún
más al escucharlo y verlo de aquel modo, sintiendo como si
su cuerpo entero estuviera terriblemente afiebrado. Entrecerró
los ojos sin dejar de observarlo, apretó las mandíbulas
alzándose un poco en los brazos para moverse con más
comodidad sobre su abdomen empapado en semen y bajó la cara
observando cómo se corría sobre él, jadeando
sin poder contenerse y besándolo de nuevo apasionadamente
mientras terminaba.
Yûhi le pasó la mano por el rostro, apartando los
mechones sudados de su mejilla y su sien, sonriendo, aún
agitado al romperse el beso. – Te amo, Sanji..... Y... nunca
te has visto mejor.... – se rió, agotado, abrazándolo.
Sanji sonrió dejando escapar la risa y ni sabía por
qué. Se recostó a su lado abrazándolo contra
él y besándole la frente respirando cansado –Te
quiero…- bajó la mano a sus caderas y acarició
su sexo sonriendo y apartando la mano después –Hmm…-
se rió rozando la nariz contra su cuello –Aún
me dan unos días libres por el accidente… así
que no te vayas de aquí hasta que me despierte… igual,
no voy a dejarte ir…
- ¿Recuperas tiempo perdido o algo? – se rió
el chico, contento, estremeciéndose un poco al sentir aquella
caricia en su aún muy sensible sexo. – Oh no! Sanji
me mantuvo prisionero y me hizo su esclavo del amor – bromeó,
imaginando el titular de algún periódico amarillista.
-Vale… le pediré a Kyler que me preste algún
rollo bondage o algo, para hacerte feliz con tus fantasías
echi…- se rió observándolo como si fuera lo
más hermoso que hubiera visto nunca, aunque no había
nada especial en lo que estaba haciendo –Es que es hora de
que mi mano derecha se tome un respiro… comenzaba a quedarse
áspera de los callos y eso…- se rió pasando
la mano por uno de sus hombros.
- Baka, que no me va el dolor, ¿eh? – le advirtió
por si acaso, aunque riendo y alzando la vista para observarlo.
– Y además me gusta cómo se sienten tus manos,
así que a lo mejor valió la pena tanto ejercicio.......
-A mí me gusta cómo te sientes todo…- se rió
besándole la palma de una mano y después los labios
–y a mí tampoco me va el dolor eh… pero nada…
ni hacerlo ni pasarlo… en ambos casos se me bajaría
la polla… y ya se arruinaría la sesión- se rió
mirándolo a los ojos y chafándole la cabeza para que
bajara la vista.
- Pero eso duele! – exageró riendo, sólo por
molestar. Claro que no dolía para nada. Sacudió la
cabeza, con todo el cabello revuelto, volviendo a alzar la vista.
– Si esto es una alucinación, un sueño, o me
morí y estoy en el cielo..... no me quejo.
-No… en las alucinaciones normalmente suele haber efectos
especiales… pero aquí solo hay mi cama cutre y mi ropa
por el suelo…- se rió observándolo y apartándole
el pelo de la cara antes de acostarse hacia el techo -¿Por
qué no te pones encima? Como aquel día en la casa…
me tuve que ir al baño porque se me levantaba…
- Y yo preocupándome.... Pensé que estabas enfadado
conmigo o algo. – se rió, el chico, subiéndose
encima. – Sly tenía razón........
-¿De qué? Sly nunca tiene razón… y no
estaba enfadado, estaba celoso… en todo caso- le apoyó
las manos en las nalgas y se rió por lo bajo –No puedo
dormir… ¿no empiezas a sentir terror?
- No, si me matas de cansancio, te quedas sin novio de nuevo –
se apoyó completamente en su pecho, acomodándose allí.
– Sly dijo que te demorabas mucho y que te la habrías
ido a menear.... – se rió, porque imaginaba que tampoco
había llegado a tanto, pero le hacía gracia pensarlo.
-No me la meneé! Que no estaba de humor…- se rió
apoyándose una mano en la frente –pero si no, posiblemente
lo hubiera hecho y si lo sé, llevo a Sly de cleenex por listo…-
alzó una ceja y tiró de la almohada para apoyarse
en ella observándolo sobre él y acariciándole
una mejilla –OK… tú duerme, mientras yo te miro…
- Me siento como si me cuidara un depredador, pero vale.......
– alzó el rostro, besándole la quijada y luego
los labios. – Yo sé que es un depredador blandito.
-Shh… no me hagas quedar mal delante de mis fans…-
sonrió jugando con la trencita y lo estrechó entre
los brazos preguntándose si realmente iba a conseguir dejarlo
dormir.
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