| Capítulo 87- Families Stick
Together
- ¿Y? ¿Dónde estuviste toda la noche? –
Yûhi le preguntó a Heizen sonriendo, y por supuesto,
no sin algo de curiosidad cotilla. – Sí, me di cuenta
de que no pasaste la noche aquí.
- Estaba con Abel – murmuró el moreno, sin mirarlo
porque aún estaba confundido y tampoco veía por qué
tenía que explicar más allá de eso.
- Ajá! Lo sabía. Yo y Sanji, ya somos novios –
sonrió contento, anunciándolo y haciéndose
su trencita aunque no tenía con qué atarla. –
Y ¿qué hay con Abel?
- Está bien. – contestó, Heizen, tan expresivo
como siempre.
- Pero no me refiero a eso....... – Yûhi comenzó
a quejarse porque era como intentar sacar agua de una piedra, pero
antes de que pudiese continuar con el interrogatorio, la puerta
de la habitación se abrió, llamando su atención
hacia mejores cosas.
-Hola…- Sanji pasó cerrando la puerta y tratando de
no sonreír tanto, para no verse tan estúpido como
se sentía. Había ido a casa a cambiarse y ducharse
por si tenía que quedarse a pasar una noche más allí
acompañando a Yûhi. De todos modos, no quería
estar en la casa sin él –A ver cuando os dan el alta…-
se sentó en la cama del moreno sujetándolo por la
cintura hasta ponerlo entre sus piernas y le giró la cara
para besarle los labios fugazmente, aguantándose la risa.
- Baka, ya puedes dejar de fingir que sé que estás
contento. – Yûhi lo molestó, sujetándole
el rostro y sonriendo él mismo, lo suficiente como para alegrar
un funeral. – Anda, no me dejes hacer el tonto solo.
Se rió rodeándolo con fuerza como si fuera un peluche
y le besó el cuello oliéndolo con los ojos cerrados
–Vale, hagamos el tonto en grupo…- miró a Heizen
aún con los labios apoyados en la piel de Yûhi -¿Dónde
pasaste la noche? No tenías que irte…por desgracia
no hacíamos nada, sólo hablar…
- Por desgracia – repitió el chico riendo. –
Pasó la noche con Abel, no creo que le molestase mucho.....
Heizen los miró serio, sin decir nada, porque tampoco sabía
qué esperaban que les dijera.
-¿Con Abel o en la cama de Abel?- se rió malditamente
observándolo y pasándole una mano por el pecho a Yûhi.
- En su cama, Teki insistió – el chico desvió
la mirada, preguntándose si debía aclarar o no, porque
ya se veía lo que estaba pensando Sanji. – Tampoco
hacíamos nada....
- Por desgracia....... – añadió Yûhi
riéndose también.
-¿Nada de nada?- lo miró con una sonrisita y se tiró
atrás en la cama pensando que Heizen nunca contaba nada –Los
que seguro no estaban haciendo nada de nada… fueron Kyler
y Teki ¿no? ¿Ya pudisteis dormir?
- Traté de no prestarles atención- contestó
el chico, sin responder a si había podido dormir o no, porque
la verdad, no había dormido mucho. No después de ese
beso.
- Ajá, no te creo, Heizen. ¿Pudiste dormir con eso
, pero no con nosotros hablando? – lo acusó Yühi,
internamente riéndose y externamente sonriendo bastante también,
claro, aunque el moreno no lo notó.
- No, no pude dormir. – sentenció inadvertidamente
confesando.
-Porque será…- Sanji se rió tirando de los
lacitos en la espalda de Yûhi más por molestar que
otra cosa –Habrá que preguntarle a Abel… a ver
si él nos cuenta…
- No pasó nada. Sólo..... nos besamos – murmuró,
cohibido y sólo por evitarle la vergüenza a Abel, aunque
la realidad era que probablemente le diera menos vergüenza
al menor que a él.
- Se besaron! Y no nos decías! Baka! Eso es noticia. –
exclamó emocionado Yühi a la vez que luchaba con Sanji
para que dejara de intentar desnudarlo. – ¿Son novios
entonces?
No, no sé. – Heizen los miró confundido. No
se había planteado algo así. Sólo era un beso,
¿no? Tampoco veía la necesidad de gritarlo, pero sus
deseos de decirle eso, acababan de pasar a segundo plano.
-No sabe… no sabe si ahora, dentro de cinco minutos o de
dos días… pero serán…- Sanji se rió
por el juego con Yûhi y le tiró de un lazo de arriba
aprovechando que le sujetaba las manos para desabrocharle varios
de los de abajo –Nada, eres mío- se rió metiendo
las manos bajo la camiseta acariciándole las abdominales
–Me pregunto si hoy nos dirán algo de Taiga, tal vez
vaya a ver a Nagisa y le pregunte… ¿no queréis
venir?
- Yo sólo voy si dejas de desnudarme, que no quiero dar
espectáculos – se rió el chico, atándose
el lazo de arriba y tratando de cerrarse los de abajo, tarea difícil
con las manos de Sanji sobre su cuerpo.
- Yo también iré.... – contestó el moreno,
recostándose de vuelta en la cama, como dando por finalizada
la conversación.
- Sí… pero sólo porque no quiero que te vea
nadie…- Sanji se rió atándole los lazos de nuevo
y apoyó los labios en su nuca levantándose –Pues
vamos, no te tires a dormir y a pensar en Abel… ¿tiene
los labios suaves? Como no se afeita… - se rió caminando
hacia la puerta –Venga vamos…
- No pensaba en eso – sentenció serio, aunque sí
lo hacía, y se puso de pie, siguiendo a los dos chicos.
- Le diré a Abel que no piensas en él, entonces –
comentó Yûhi como al azar, riéndose entre dientes.
- No. Pero no pensaba en él ahora – Heizen le aclaró,
suspirando y pensando que aquello le estaba dando más dificultades
que casi cualquier cosa.
Sanji se rió entre dientes y bajó la cara un poco
sujetando a Yûhi por la cintura acercándolo a él.
Le apoyó la mano en la cabeza y llamó a la puerta
de Nagisa antes de entrar sólo para ver que allí no
había nadie -… hum… preguntemos a Teki…
así Heizen ve a Abel…
- Vale. Acelera, Heizen, te llevamos a ver a tu tal vez novio –
Yûhi se abrazó más a Sanji, sonriendo, y el
moreno los siguió, silenciosamente.
..............
Shin se quedó de pie mirando por la ventana pensando que
él no era de lo mejor para animar a nadie y observó
a las personas que entraban a visitar a sus familiares. Claro que
en su caso, su madre debía estar rezando a ver si una piedra
le había machacado el cráneo. –Te puedes acostar
en mi cama si quieres Nagisa… que yo no estoy cansado…-
susurró sin apartar la vista.
-Yo tampoco… aunque aún me duele la cabeza…-
Sly se tiró en la cama rozándose la venda con los
dedos en una manía inevitable. Le hubiera gustado ver qué
clase de marca tenía –Espero que no me den el alta
aún… que no tengo a donde ir.
- Gracias – el chico se sentó en vez de acostarse,
tampoco estaba cansado. Bueno, sí lo estaba, pero como que
podía dormir. – Sly, puedes venir a quedarte conmigo
todo el tiempo que lo necesites. Seguro que a.... Taiga, tampoco
le molesta..... – murmuró, bajando un poco la voz,
decayendo de tan sólo mencionar a su hermano.
-Pero no me iré hasta que Kyo no tenga el alta… tú
tampoco hasta que Taiga lo tenga ¿no? Porque podría
despertar en cualquier momento… como Kyo… no sé
porque no puedo verlo ya… si ya despertó…- Shin
lo miró de soslayo y se quedó callado pasándose
la mano por la cara.
- Probablemente aún le hacen exámenes. Se estará
recuperando. Tal vez no sea algo tan inmediato. – le explicó
Nagisa, más tranquilo si se concentraba en todo lo técnico.
– Y no, no pienso irme de su lado. Pero me será más
fácil verlo si ya no soy paciente. No le dije que regresaría,
¿crees que lo sepa?
-Seguro que sí…- Shin se giró a mirarlo y se
sentó a su lado en la cama sonriéndole levemente –Cuando
menos te lo esperes te dirán que ya está bien…
Sanji llamó a la puerta de Teki y pasó directamente
con la comitiva tras él –Hola… ¿sabéis
donde está Nagisa? Íbamos a preguntarle por Taiga
pero no está en su cuarto…
-Está con Shin y Sly, en la siguiente planta
Abel se sentó en la cama mirando rojo a Heizen y luego a
Sanji que le sonrió.
- Anda, anda, sin vergüenza. – le susurró Yûhi
a Heizen sonriendo y logrando que el moreno se pusiera más
nervioso.
- Abel, ¿quieres ir con ellos? No tienes que quedarte todo
el día aquí – le sugirió Teki, viendo
que ninguno de los dos hacía nada. Por otra parte, no le
vendría mal algo de tiempo a solas con Kyler.
-Sí Abel vete con ellos…- Kyler se rió haciéndole
una seña porque quería quedarse a solas con Teki
-Ya voy… tampoco me eches- se rió mirando a Kyler
un poco rojo y le dio un beso a Teki antes de ir con Heizen y sujetarle
la mano directamente.
-No te echo… te sugiero que te des un paseo…- Kyler
le sonrió lamiendo donde había besado a Teki, no por
celos sino porque le divertía la cara de Abel al ponerse
rojo.
-Vamos… que se ponen para mayores de 18 y Abel no puede ver…-
Sanji se rió y Abel le insultó algo en bajo que no
llegó a captar.
Heizen le apretó la mano, preguntándose de nuevo
si aquello significaba que eran novios. No tenía ni idea
de cómo debía comportarse en una situación
así. Jamás se lo había planteado.
- Abel no es ningún mojigato, que sepas – le sonrió
Teki de vuelta, acariciando el rostro de Kyler con una mano, observándolos
mientras salían.
- El tren se pone en marcha de nuevo..... – Yühi hizo
gesto como de sonar alguna bocina, adelantándose a los demás.
-Venga, vamos de excursión de enfermos de nuevo…-
Sanji sonrió levemente guardándose las manos en los
bolsillos de los ruinosos jeans -¿Y qué es eso de
que no eres un mojigato?
-Calla! Que no lo soy pues- Abel de sacó la lengua rojo
mirando a su espalda.
-Sh! No me mandes que me calle que meto una colleja, niño…
-Viejo…- Abel se rió murmurando por lo bajo.
Shin se levantó y abrió la puerta del cuarto cuando
llamaron, mirando a los cuatro chicos un tanto intrigado.
-¿Está Nagisa aquí?- Sanji lo apartó
un poco pasando –Hola…- se sentó a su lado quitándole
el sitio a Shin sin quererlo -¿Qué tal Taiga? ¿Sabemos
algo?
-Aún duerme. Kyo ya ha despertado, así que eso es
bueno, luego será Taiga seguro- acortó explicaciones
Sly.
-¿Kyo estaba en coma?- Sanji lo miró a los ojos sorprendido
-¿Y ahora está bien?
El chico de pelo magenta asintió con la cabeza –No
sé… eso creo… de momento apenas lo vimos abrir
los ojos y moverse un poco.
- Murmuró que estaba cansado o algo así – explicó
Nagisa, sonriendo un poco aunque la tristeza jamás abandonaba
sus ojos. – Más vale que Taiga despierte reposado,
porque no lo voy a dejar dormir como en un año.
- Seguro que no, pero igual será divertido ver cómo
lo riñes. – bromeó Yühi tratando de levantarle
el ánimo y acercándose a Shin. – Sanji y yo
somos novios, y Abel y Heizen creo que también, pero aún
no se enteran.
- No es necesario decir esas cosas – protestó el moreno,
más cohibido que molesto, apretándole la mano de nuevo
a Abel.
Abel se puso rojo y le apretó la mano entrelazando los dedos
con los suyos mirándolo de reojo y preguntándose si
estaba un poco colorado descartándolo mentalmente –Y
yo creía que Nagisa podía pasar sin saber…-
se rió para quitarle tensión a la cosa y se acercó
a la ventana para mirar a la calle, ya que desde su cuarto se veía
sólo la carretera.
Shin se rió mirando a Yûhi y lo abrazó feliz
de que estuviera bien –Bueno yo ya sabía… al
menos ahora ya no me mirará con cara de asesino cuando hablemos…
¿no?- sonrió mirándolo dudoso.
-No… no creo…- Sanji se rió pasándose
un dedo por el puente de la nariz –Supongo que esto nos ha
hecho pensar a todos bastante en que es mejor no dejar pasar las
oportunidades… es mejor arriesgarse.
- Seguro, y también en que los celos pueden resultar buenos-
se rió Yûhi más bien pensando en por qué
Sanji se había decidido a hablar de lo que sentía.
Nagisa se dejó caer en la cama, observando el techo. Ahora
sí comprendía lo que era sentirse solo, aunque estuviera
rodeado de gente. No era que no apreciara el apoyo y la preocupación
de los demás, pero sentía como si le faltara la mitad
de su ser. Cerró los ojos, cubriéndolos con una mano
y dejando escapar un suspiro.
Sly se subió a la cama acostándose sobre él
y lo abrazó besándole una mejilla –No me tires…
que estoy herido en la cabecita…- susurró sonriendo
con algo de tristeza por verlo así. Claro, que no tenía
nada que poder hacer, sólo abrazarlo aunque no fuese la mejor
manera que hubiera imaginado.
Shin suspiró un poco mirando a Sly y luego a Yûhi
como diciéndole que no aprobaba mucho las tácticas
animantes de Sly. Pero igual él era aún peor. Casi
deprimente, así que mejor no criticaba nada.
Nagisa se recogió, prácticamente acurrucándose
contra el chico, en un gesto bastante contrario a su forma de ser
habitual, susurrando. – No te iba a tirar, baka.....
Yûhi le colocó la mano a Shin sobre el cabello y comentándole
en una voz aún más baja para que no lo fuera a escuchar
el otro chico. – Sólo necesita tener a sus amigos cerca,
no pasa nada.....
Heizen, por su parte, se sentó en uno de los asientos, seguro
de que incomodaba.
Sly suspiró abrazándolo más contra él.
Le subió una pierna por encima besándole la nariz
y cubriéndose con las sábanas pensando que tenía
cara de estar agotado. Le pasó los dedos por el flequillo
jugando con él y sonriéndole –Tengo que aprovechar
ahora… si no después Taiga me riñe…
-Ya… pero yo no sé qué hacer…- Shin le
susurró de vuelta mirándolo con Sly y pensando que
él jamás haría algo así. Además,
le hubiera gustado ver a Kyo y no dejaba de pensar en ello, en escaparse
y entrar en el cuarto sin más.
Sanji los llamó con una mano y les señaló
la puerta a Abel y a Heizen pasándole la mano por el pelo
a Yûhi antes de salir y cerrar tras él –Vamos,
os invito a algo en la cafetería… que esto de comer
de hospital todo el día es el infierno… y ni que estuviéramos
mal del estómago.
- Te reñiría yo, si no fuera porque.... Sólo
compórtate, ¿vale? – le susurró de vuelta
Nagisa a Sly, sonriendo un poco.
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