.Novela homoerótica para mayores de edad.
 
Capítulo 85- Softly, Slowly

Gracias al cielo, la mayoría de los pacientes no eran como Sanji y Yûhi, y a diferencia de estos, sí estaban durmiendo, lo que le permitía asomarse dentro de sus habitaciones sin que se dieran cuenta. Aunque ya se estaba cansando, la verdad, y preocupado de que se le fuera a acabar la suerte. Decidió asomarse en una última antes de desistir, preguntándose si no estaría en alguna de las que se había saltado. Heizen giró el picaporte, tan silenciosamente como pudo, asomándose en la oscuridad y aliviado de por fin dar con él. Se acercó a la cama, parándose a su lado, observando cómo dormía profundamente, con Teki abrazándolo.

El rubio se despertó, sobresaltándose ligeramente al ver al chico allí parado de esa manera tan silenciosa e inmóvil. Movió suavemente la cabeza, sonriendo por fin, y susurrando. – Heizen, ¿vienes a ver a Abel?

El moreno sólo asintió, aún sin pronunciar palabra por no molestar.

- Ven. Sube a la cama.... ¿Por qué no te quedas con él?

- No, no vine a molestar, mejor regreso a mi cuarto – sentenció el chico, en un tono casi más bajo que un susurro normal.

- No digas tonterías. Anda- Teki alargó una mano hacia él para halarlo, notando cómo el moreno retiraba el brazo con rapidez casi como si lo hubiera atacado. El rubio le sonrió de nuevo, retirando su propia mano. – Lo siento. Abel me dijo, que no te gusta que te toquen. De todas formas, quédate. Seguro que se pone feliz. Yo me voy a ir a la otra cama si eso es lo que te preocupa. – le explicó, deslizándose suavemente para no despertar al menor, escuchando apenas una ligera protesta y dirigiéndose hacia donde dormía el otro rubio, quisiera Heizen o no. Se metió bajo las sábanas rodeando su cintura y pegándose a él.

El moreno permaneció de pie, aún observando a Abel dormir, sin saber qué hacer, pero sintiendo que no le habían dejado mucha opción de todas maneras. Se subió al colchón cuidadosamente, quedándose acostado a su lado, completamente inmóvil.

Abel se giró hacia él abrazándose de nuevo, desde luego pensando que Teki simplemente se había levantado y había entrado de nuevo. De todos modos, estaba demasiado dormido.

Kyler se movió en la cama dejándose más sitio al rubio aunque en realidad ya lo había despertado la puerta al abrirse y lo atrajo hacia él–Así mejor…- susurró besándole el cuello y recostándose más.

Heizen se tensó en un principio, porque eso ya iba más allá de agarrarle la mano. Se sentía extraño, pero aún así, no quería despertarlo por nada. Levantó un brazo de nuevo sin saber qué hacer, y finalmente abrazándolo aunque de una manera algo extraña.

- Por supuesto..... – Teki sonrió, alzando la vista para observar el contorno de su rostro, contento de que estuviese allí. Le pasó la lengua por su cuello ahora él, abrazándose más.

-Debí fijarme en que tenías un hijo antes de comenzar con esto…- el rubio lo miró a los ojos y sonrió levemente cerrando los ojos

Abel entreabrió los ojos extrañado al sentir la piel fría y un olor diferente al de Teki aunque también lo conocía. Alzó un poco la cara y se tornó sumamente rojo, la bajó de nuevo tratando de hacerse el dormido para que no lo soltara contrariamente apretando un poco la tela de la camisa de Heizen al ponerse nervioso.

- Hermano – le aclaró el rubio, susurrando. – Además esto ya había comenzado antes, ¿no?

Heizen se puso nervioso también aunque sin expresarlo muy bien, como todo lo que le pasaba y retiró un poco el brazo. - ¿Te molesta? Creí que.... No quería despertarte – murmuró por fin, soltándolo completamente.

-No… ¿Por qué me sueltas?- Abel lo miró aunque estaba rojo y no quería que viera eso. Dejó de rodearlo con el brazo y le cogió la mano apoyándola en su mejilla sin dejar de mirarlo –Has venido a verme… yo tenía miedo de que las enfermeras me riñeran… y después tenía miedo de que está oscuro…

-Comenzó el primer día que te vi en aquel escenario… o probablemente antes, cuando te escuché gritar, ya llamaste mi atención…- entreabrió los ojos observándolo –pensé que eras perfecto… y lo eres…- se rió por lo bajo jugando con el cabello en su nuca.

- Bueno, no me subo a ese escenario a ser ignorado – bromeó el chico, riendo suavemente. – Pero tal vez te pueda ganar, sí.... Creo que te estaba buscando desde hace tiempo. ¿Qué piensas de eso?

- No sé, creí que te molestaba.... – se excusó Heizen no muy seguro de si debía abrazarlo de nuevo o no. – También quería verte, pero estamos en un hospital y.... ya sabía que estabas bien. No era mi intención subirme a tu cama, Teki.... – murmuró sin completar la frase, imaginando que entendería.

-Pienso que…- sonrió de medio lado deslizando la mano por dentro de sus pantalones acariciándole el muslo y subiendo a sus nalgas –te sobra ropa…-murmuró -¿Te han dicho algo?... de las marcas…- le pasó el dedo por una mordida en el cuello –…y no tendrás que buscar nunca más… - lo miró a los ojos deseoso, entreabriendo los labios y sonriendo de medio lado después.

Abel miró a Heizen sin quitarse la rojez, observando el azul de sus ojos –Pero yo quiero que te quedes a dormir conmigo… no importa que supiera que estabas bien, quería verte y además… a mí nunca me molesta que tú me toques… ¿me abrazas otra vez?- lo miró a los ojos preguntándose si estaría solo y sus tíos no habrían ido a verlo, esperando a ver si lo abrazaba para preguntarle.

- Si creyese lo contrario, no te habría dicho que sí – le susurró Teki de vuelta, pasando luego la lengua entre sus labios, apenas tocando la de Kyler. –Creo que dejé bastante claro que eran hechas por mí mismo, en su mayoría. Quieren que vea a un psicólogo pero..... ya he visto varios en el club y ninguno era tan bueno como tú. – se rió sin poder evitarlo, subiéndose sobre él.

Heizen permaneció mirando a Abel, prefiriendo ignorar lo que imaginaba estaría pasando en la cama de al lado Y se decidió por fin, deslizando su brazo alrededor de la cintura del chico en un movimiento incómodo. – Me harán regresa a mi cuarto en la mañana – le recordó como si no fuera obvio, aunque más bien se lamentaba en su propia forma característica.

-¿Para qué se supone que necesitas un psicólogo?- Kyler se quedó observando sus ojos y le subió las manos por la espalda –Tal vez les parezca que tienes el perfil de niño traumatizado ¿o es que te haces cortes para llamar la atención y que se compadezcan de ti? ¿Es eso?

-Pero a mí me dejan pasear e iré a verte…- lo miró sonriendo feliz de que lo hubiera abrazado -¿Han venido tus tíos Heizen?

- Mi tía, mi tío está muerto. – le explicó el chico tranquilamente. – Sí, estuvo al principio y durante las horas de visita. Pero le pedí que no se quedara.

- Sí, por eso lo hago. En realidad, quería que sintieras lástima de mí y quisieras cuidarme – se rió suavemente el rubio, rozando sus labios. – Ya sabes cómo son.......

-Pero yo quiero cuidarte….- Kyler habló en un tono un tanto extraño mientras sonreía deslizando las manos bajo su ropa -¿No estoy cuidando de ti? No todos necesitan los mismos cuidados… eso es cierto…

-¿Por qué no quieres que se quede? Si es tu familia…- Abel lo miró y bajó la vista –Cuando te pregunte cosas molestas no tienes que contestarme… si no me dices nada yo ya sé que no me quieres contar… y no pregunto más…- sonrió sólo porque había escuchado los movimientos en la otra cama y le daba vergüenza ajena.

- No me has preguntado nada molesto – susurró en un tono más bajo por la misma razón de Abel para sonreír. – No quiero que se quede, porque no me gusta que me traten así. No soy esa clase de persona, prefiero estar solo. Y sé que la incomodo. – le contestó, sin cambiar para nada su expresión.

- Sí, sí me cuidas y me gusta tu forma de cuidar........ – Teki le pasó un dedo por la mejilla, dibujando el contorno de su rostro. – Pero no creo que lo hagas por lástima, o si no, no lo aceptaría de ninguna manera.

-No veo nada en ti que me parezca digno de lástima… más bien al contrario…- sonrió pasándose una lengua por el borde de un colmillo como meditando algo –Jamás te detienes… ¿verdad?

-La incomodas… pero tú nunca molestas a nadie… ¿es por eso que quieres estudiar una carrera? ¿Para irte y no vivir con ella? ¿No te gusta?- lo miró de nuevo.

- No, ella.... ella está bien, aunque supongo que eso haré, tarde o temprano. – Heizen lo observó meditando en qué decirle sin que sonase demasiado extraño, a pesar de que Abel no parecía mirarlo así. – Quiero estudiar una carrera porque es lo que se supone que haga, es lo correcto.

- Si me detengo, me atrapan... ¿a qué te refieres? – el rubio continuó dibujando su contorno recorriendo hasta llega al punto donde lo había iniciado.

Kyler sonrió con un gesto sarcástico en la mirada –Me estás buscando… y después me apartas porque tienes que ir a cuidar a tu bebé… - lo miró con malicia y le sujetó los hombros irguiéndolo sobre él para verlo mejor. Le pasó la mano por el pecho haciendo que curvase la espalda hacia atrás y se enderezó un poco más deslizándola por su cuello.

-¿Por qué se supone que debes hacer eso? ¿Quién te dijo que debías hacerlo Heizen?- lo miró intrigado –No digas eso… lo haces porque quieres ¿no? Quieres estudiar, te gusta…

- Sí, me gusta estudiar, pero.... es distinto, ya te dije que nadie me lo dijo. Es algo que necesito hacer. – el chico lo observó, entre confundido e intrigado. - ¿Por qué? ¿Por qué te interesas tanto por mí? ¿No te parezco... extraño?

- Kyler, Kyler.... no me digas que estás celoso de Abel- canturreó el rubio sonriendo, mientras se dejaba acariciar. – Y ya te dije que es mi hermano, no mi hijo, ni mi bebé, ni mi pequeño o lo que sea que se te esté ocurriendo.

-Tu pequeño…- el rubio se rió entre dientes y deslizó la lengua por su pecho jugando con uno de sus pezones entre los dedos –y no… yo no reacciono bien a los celos…

-¿Extraño? No…- Abel lo miró un tanto confundido –A mí me pareces especial y quiero saber porque me gustas…- sonrió avergonzado pensando que se la pasaba diciendo aquella frase como si fuera una maldición, al final acabaría por dejar de darle pena y todo.

- Eres el único que piensa así... – le susurró el chico casi como si quisiera esconderse. – No sé....... – se quedó callado, más temeroso que otra cosa, refugiándose en la oscuridad.

- Mejor, porque.... yo tampoco reacciono bien ante los celos – casi jadeó Teki, sonriendo de forma traviesa después.

Kyler sonrió como tentado -¿Ah sí?- se rió recostándose en el colchón observándolo.

-No es verdad… ¿Por qué dices eso?- lo miró pensando que mejor se hubiera callado que no quería que fuera a fijarse en nadie más. Se puso rojo y bajó la vista avergonzado de sí mismo –Sólo porque no te guste que te toquen o no hables mucho no eres raro… Kyler tampoco habla y tampoco le gusta que lo toquen… ¿ves? Y no es raro… sólo sádico- se rió un poco por lo bajo.

Heizen sonrió ligeramente sin poder evitarlo, aunque cualquiera se confundiría con lo notable de su gesto y en aquella oscuridad. – No deberías decir esas cosas de la gente... Aún creo que estás equivocado pero.... me agrada, que pienses así de mí, al menos por ahora.

- Sí, tienes que confiar en mí Kyler, si quieres que siga confiando en ti. – Teki sonrió de medio lado, cerrando los ojos luego, como si estuviese viendo algo dentro de su mente, y suspirando luego.

-Confío en ti… ¿y si no, qué sentido tendría haber esperado tanto?- lo miró pasándole la mano por la cara para cerrarle los ojos de nuevo y lo atrajo contra él para besarlo, sujetándole la lengua entre los dientes -¿Y tú, confías en mí?- sonrió observando su rostro.

-¿Qué cosas?- Abel miró a Heizen aún rojo -¿Que es sádico? A él no le importa… si total a Teki le gusta que lo sea… ¿no? ¿Entonces qué más le da?- se rió un poco hundiéndose más en las sábanas y se quedó mirándolo acercándose un poco -¿Te doy un beso?

- ¿Un beso? No sé... – el moreno se recostó más entre las sábanas, sintiendo de nuevo aquella sensación extraña que había tenido antes en el edificio. - ¿Por qué quieres besarme? Tal vez no deberías.

- Si no fuera así, aún estarías esperando. – el rubio se acercó, alejándose enseguida, jugando con el chico y riéndose luego. – Esa noche, lo decidí en el escenario, ¿sabías eso?

-No… ¿Por qué? En ese momento…- lo sujetó por la nuca acercándolo él mismo y pensando que por poco se había ido. Dibujó una sonrisa sin decir nada al respecto.

Abel miró a Heizen suspirando y pensando que mejor no se lo decía si sabía que después le preguntaba tanto. Se mordió un poco el labio como pensando y se acercó más –Porque me gustas mucho… ¿no te gusto un poco? ¿Por qué no debo? ¿Porque no te gusto?

- No. No.... en realidad.... – el moreno balbuceó, bajando la voz al notar que la había alzado un poco sin querer. – No es eso, pero puedes arrepentirte después. Tal vez yo no sea como tú piensas.

- Porque....... te vi con Kyo. Y seguías mirándome a mí. – le susurró Teki ahora tocándole la quijada con un dedo, suavemente. – Y no era el tipo de mirada al que estoy acostumbrado. Había algo más. Y pensé que realmente te gustaba o........ Era eso, o mi sangre tiene un poder extraño sobre ti.

Kyler sonrió levemente pensando en que Kyo ni siquiera le había interesado jamás –Es por tu sangre…- se rió pasándole las manos por el pelo echándoselo hacia atrás –Ya sabes que no me gustas simplemente… yo no pierdo el tiempo… al menos no me gusta hacerlo.

Abel se acercó más apoyando los labios contra los de Heizen y deslizó la lengua con suavidad entre ellos sujetándolo un poco para que no se alejase. Cerró los ojos, terriblemente rojo deseando que no fuera a pegarle un grito.

-A tu pequeño… tampoco le gusta… y necesito un cigarro…- el rubio miró hacia la cama de al lado y luego al rubio de nuevo sonriendo levemente.

Teki le sonrió de vuelta, notando a qué se refería, y recostándose de lado, tratando de darles algo de privacidad. – Ya te dije que no es mi pequeño, y sí, también sé que no pierdes el tiempo, por eso me gustas. O.... ¿estaré usando la palabra equivocada? – se rió, atrayéndolo hacia sí. - - No pierdes el tiempo y no te detienes ante nada, ¿no es así?

Heizen se quedó quieto, como petrificado, enrojeciendo ligeramente y por fin, bajando la cabeza aún más entre las almohadas, sin saber cómo reaccionar realmente.

-Heizen… no te enfades…- Abel lo miró sin dejar de abrazarlo y se puso a jugar con uno de sus mechones de pelo grisáceo –Yo sé que no vas a dejar de gustarme… así que me da igual que me digas eso…- se apartó un poco para poder verle la cara hundiéndose en las sabanas también y trazando de nuevo el mismo kanji con un dedo en la tela blanca. Claro que ahora sólo era imaginario.

-Me detengo cuando veo que no merece la pena… sólo entonces pierdo todo el interés… pero eso no es un problema contigo- lo miró a los ojos pensando en que se veía que deseaba darles intimidad y corrió la cortina entre las camas arrodillándose en el colchón. Se recostó sobre él apoyándose en los codos y rozándose contra su cuerpo.

- Te detienes entonces....... pero sólo para ir en otra dirección, ¿o no? Me refiero a que eres seguro, fuerte, real........ – se mordió un labio, haciendo presión con un dedo en el pecho de Kyler, una vez por cada adjetivo que nombraba. – Y no te da miedo vivir. Te detienes sólo si es tu voluntad detenerte. Estoy enamorado, Kyler.... – susurró en un tono más bajo, atrayéndolo por la nuca para que lo besara.

- No estoy......... – Heizen suspiró tratando de controlarse, observando de nuevo cómo trazaba el kanji con su dedo, observándolo como si fuese una especie de hechizo mágico que le hiciera perder el control. – Iba a besarte, antes, en la fiesta...... Sentí deseos, pero me detuve.

Abel lo miró muy rojo y le sujetó una mano para ponerla en su pecho para que viera cómo le iba el corazón y se abrazó contra él suavemente cerrando los ojos –A mí me hubiera gustado que me besaras…- susurró mirándolo a los ojos después y acercando los labios a los suyos hasta casi sentir su aliento para ver si lo hacia.

El rubio en la otra cama se pegó a él abrazándolo y besándolo mientras se giraba en la cama para poder subirlo sobre él.

- No quiero.... no quería hacer algo que no pudiera retractar. Luego si ya no te.... – el moreno exhaló, porque se le dificultaba el hablar, sintiendo su aliento así y su corazón. El suyo, no estaba mucho mejor. Si no hubiera sabido lo que le sucedía, habría pensado que estaba a punto de tener un ataque. Posó sus labios con suavidad sobre los del chico sin cerrar los ojos, como si necesitase una confirmación de que lo que hacía estaba bien.

Teki se inclinó en esa posición, besándolo apasionadamente de vuelta, a la vez que cerraba los ojos, acariciando su cabello. No estaba seguro de si era una condición permanente, pero al menos por el momento, se sentía totalmente liberado, como si todos los fantasmas de su pasado se hubiesen desvanecido de pronto, y sólo existiera esto, y Kyler.

-Te amo- el rubio lo besó de nuevo desnudándolo sin pensárselo ni un minuto más, empujando los dedos entre sus nalgas alzándolo contra él y mordiéndole los labios.

Abel sintió que le temblaban los labios y lo besó de nuevo pasando las yemas de los dedos por una de sus mejillas con suavidad. Se separó apenas un poco mirándolo a los ojos -No vas a dejar de gustarme… nunca, ni siquiera hace falta que me lo cuentes hasta que no lo desees… me da igual…

- Quiero creerlo... pero.... – Heizen bajó la mirada, temblando un poco, sin que le gustase lo más mínimo. No le agradaba descontrolarse de aquella manera, lo hacía sentir expuesto.

- Voy a tener más problemas mañana – sonrió el rubio, una vez le hubo soltado los labios, lamiéndose la poca sangre que resbalaba entre ellos, jadeando un poco, intentando no hacer demasiado ruido.

-Pues diles que me pregunten a mí por qué tienes esos cortes, seguro que puedo explicárselo de un modo que hasta ellos puedan comprenderlo…- le lamió los labios apreciando su sangre –Tal vez prefieras vanilla esta noche…- se rió suavemente jugando con los dedos en su interior cada vez más profundamente mordiéndole el cuello con fuerza pese a sus palabras.

Abel lo miró a los ojos –Te lo juro… puedes confiar en mí…- susurró un poco incómodo por los sonidos de la otra cama que cada vez lo cohibían más –Yo creo que… a mí todo me gusta de ti.

- No, siempre prefiero el chocolate – se rió, entre gemidos, más aún porque era cierto. – Sería mejor hacerles una presentación visual. – Se enserió un poco , acariciándole la nuca, entreabriendo los labios luego.

El moreno no dijo nada, porque tampoco sabía qué decir. En vez de eso, se pegó de manera algo inusual al chico, cerrando los ojos contra él.

-Si es lo que deseas…- Kyler se deslizó por el colchón colándose entre sus piernas para lamer su ano mientras presionaba sus testículos.

Abel se emocionó sonriendo enrojecido deseando contarle a Teki, aunque no ahora desde luego. Se aproximó más a él acariciándole el cabello con suavidad sintiendo que seguro no dormiría, es más, no quería hacerlo, prefería seguir aprovechando aquel abrazo, tenía ganas de gritarle que lo quería y sonrió apoyando la nariz en su cabello.

- Es lo que siempre..... deseo.... –jadeó con más fuerza, pensando que seguro vendrían a interrumpirlos. No era muy bueno para controlarse, y la verdad, no tenía ganas de hacerlo tampoco.

Continúa Leyendo

 
 

Tambien puedes dejar tus comentarios y opiniones en la sección de este fic en el foro, solo tienes que presionar en Hansa.

foro yaoi
yaoi shop, yaoi t-shirts, uke t-shirts, wings on  the back