| Capítulo 75- The Decoy, the
Present and the Party Starters
Nagisa se giró de atender a las chicas que llevaban rato
sentadas en la barra, y se dirigió a la otra esquina, porque
no tenía más ganas de seguir aguantando sus cuchicheos.
Buscó a Taiga con la mirada, sin encontrarlo, y suspiró,
refunfuñando. – No sé ni para qué lo
ponen a trabajar en la barra..... –
-Para que me vea bien a tu lado…- Taiga sonrió apareciendo
cerca de la barra con Sly –Estaba cogiendo a Sly de una de
las mesas, que se quedaba allí ligando con uno…
Sly se rió sentándose en una de las banquetas frente
a Nagisa inclinándose adelante y dándole un pico –Chu!-
se rió mirando los ojos azul grisáceo –Invítame!
Que es tu cumple… y mira…- le mostró una cajita
que tenía un anillo con un dragón dentro. No estaba
muy seguro de si se regalaban anillos a cualquiera pero tampoco
le importaba.
-No Sly, no quiere casarse contigo- Taiga se rió marchándose
porque tiraban de su mano –Ahora vengo.
- Idiota! – lo riñó su hermano, rojo como siempre,
y tomó la cajita, sonriendo, sin saber cómo actuar
ante eso. – Gracias.... me gusta mucho. Y vale, te invito,
pero sólo a la primera – le advirtió aunque
más bien lo hacía para cuidar de que no se pasara.
Se giró, colocándose el anillo en un dedo y guardando
la cajita, tratando de que se notase y a la vez que no se notase
lo que hacía, y buscando una cerveza para el chico.
-Vale… a la otra, me invita Taiga y a la otra, el chico del
fondo ese que quiere ponerme el culo de verano pero no se lo cree
ni él…- le sonrió saludándolo con la
mano –qué nerd…- se rió viendo a Nagisa
de nuevo y cogiéndole la mano para ver cómo le quedaba
-¿Quieres casarte conmigo?- se rió pensando que seguro
le caía una colleja.
- Claro que no! – estuvo a punto de collejearlo, pero se
detuvo sólo porque le había dado un regalo y no se
lo esperaba. – Y no le aceptes cervezas a desconocidos!
-¿Por qué? Si total me la vas a servir tú-
se rió mirándolo y cruzando los brazos en la barra
mientras bebía –Nagisa… estás muy guapo…-
sonrió bebiendo un poco más y pensando que seguro
y no necesitaba hacer teatro al final
Taiga se apoyó en la barra de pie al lado de Sly -¿Cómo
va?
- Va muy mal! – se quejó Nagisa, habiéndolo
escuchado aunque sin saber a qué se refería, y demasiado
ofuscado como para preocuparse por eso, alejándose para ir
a servir a otros chicos que lo llamaban.
-¿Qué pasó?- Taiga miró a Sly riéndose
levemente pensando que había hecho algo, seguro
-Le dije que estaba muy guapo hoy y lo está…- se rió
bebiendo más –Nagisa está muy bueno…
-Tío… es mi hermano, no me digas esa mierda…-
Taiga se rió mirando a su hermano.
-¿Por qué?- se rió –eh chicas!- les
dijo a las que cuchicheaban –No miréis el culo de mi
novio… ¿OK?- les guiñó un ojo y se rió
de nuevo haciendo que Taiga lo cogiera por los hombros
-Se refiere a mí... pero como somos gemelos se confunde-
sonrió haciendo que las chicas se rieran y luego le pegó
un coscorrón.
Nagisa regresó como si fuera un yoyo y lo hubieran halado
de vuelta, plantándose frente a los dos chicos. – Ya
dejan eso y se comportan. No pueden gritar esas cosas!
-Yo no grité nada… y además, sólo te
estaba cubriendo, eso se lo dices a tu… cosa…- dijo
señalando a Sly con el pulgar y cogiendo tres cerveza para
llevarlas al fondo del local.
-¿Por qué?- Sly lo miró apoyándose
en la barra aún feliz de la vida –Es que te estaban
mirando el culo esas…- las señaló con un movimiento
de cabeza –Además, que si me dejas solo me aburro…
me subiré a la barra a cantar en plan bar coyote.
- Ya, no me voy, pero tengo que atender a los clientes. –
le aclaró mirándolo serio, aunque suspirando luego
colocando una mano sobre su cabeza y buscando a su hermano con la
vista de nuevo. – Sly.... no crees que taiga se haya enfadado
¿verdad?
-No ¿Por qué? ¿Que no eres así siempre?-
lo miró a los ojos aunque sin moverse porque lo estaba acariciando
y no quería desperdiciarlo –Bueno, a lo mejor sí
se enfado conmigo por decirle que estás bueno y hablar de
tu culo… y después que eres mi novio y entonces me
pegó un croque…- se rió.
- Pues no hables de mi culo! – le bajó la cabeza contra
la barra soltándolo y separándose. – Es que
como dijo eso de que me estaba cubriendo..... y yo siempre le grito.
-Pero es que tú siempre gritas Nagisa…- Sly se rió
alzando la cara para acabarse la cerveza –y él es tu
hermano, yo creo que ya sabe y tras que te quiere tanto… será
que no le importa nada.
Taiga dejó la bandeja con botellas vacías en la barra
y saltó por encima, suspirando y volcándola abajo.
Se apoyó en el armario de las bebidas cerrando los ojos
-Taiga… ¿a que me invitas a una cerveza y no estás
enfadado?
-A que sí… y no estoy enfadado, no…- sonrió
sin abrir los ojos.
- No, lo que está es narcoléptico. – se quejó
sin poder evitarlo, Nagisa, agachándose para recoger lo que
había tirador su gemelo.
-¿El qué?- Sly lo miró con cara de no tener
idea, agenciándose una cerveza él mismo y abriéndola
para beber el botellón directamente
Taiga se encogió de hombros cruzando los brazos –No
sé… tampoco fui a la universidad- se rió sin
separar los labios y se levantó de nuevo mirando la hora
–Eh…- llamó a un camarero rubio con una mano
–¿Me haces ese favor que te dije?
-Claro…- sonrió besándolo de pasada y pasó
tras la barra
-Y cuídame a Sly… que es este- Sly alzó una
mano saludándolo
-Cuídame… que lloro…- se rió.
-Ven…- tiró de la mano de Nagisa llevándolo
con él porque quería mostrarle la moto, pero no quería
que hubiera nadie más.
- ¿Qué? ¿Qué pasa? - preguntó
el chico mirando hacia atrás y frunciendo el ceño
ante el camarero rubio. – Oye, ¿qué favor te
va a hacer?
- Nada… sólo encargarse de la barra un momento…
¿Qué va a ser?- sonrió pensando en cómo
lo había mirado y salió a la calle. Le dio las llaves
–Yo también tengo un regalo ¿quieres ver?
- ¿Un regalo? – Nagisa se quedó viendo las
llaves como si fueran un objeto extraño e incomprensible.
– Pero..... yo no te di nada, sólo lo del medio día....
-Vale, pero eso me da igual y tú apenas empiezas a trabajar-
Taiga lo sujetó por detrás empujándolo un poco
mientras caminaba, parándose delante de la moto que también
por otra parte, le había traído el rubio y cogió
la mano de Nagisa metiendo la llave en el contacto –No te
iba a regalar una llave…
- ¿Una moto? Una..... Taiga! – el moreno sonrió
emocionado, casi saltando para abrazar a su hermano, regresando
junto al vehículo enseguida. – Es increíble.
Me encanta, no tenías que.... Gracias, Taiga – lo miró
sonreído como pocas veces, y se subió a ella como
para sentirla. - ¿Podemos dar una vuelta ya? No, pero tengo
que trabajar..... – meditó, debatiéndose.
-OK… pero una corta… - sonrió subiéndose
tras él y miró el reloj pensando en Sly. Claro, que
no lo dejaba solo si no muy bien acompañado, le dio la risa
y le palmeó una pierna –Venga… pero sólo
por aquí… no sea que nos despidan…
- Claro, ya lo sé. – aseguró muy serio como
si no siguiera igual de emocionado, , girando la llave. –
Gracias, Taiga, de veras me encanta.... – bajó la cabeza
un tanto rojo, ahora sí y conmovido, arrancando antes de
que se le pudiese notar.
..............................
- Venimos a buscar al comité de bienvenida.... ¿están
listos? – anunció Kyo, halando a Shin tras de sí
y suponiendo que los demás ya los estarían esperando.
Aunque sabía que Teki iría directamente del trabajo
y probablemente, Kyler con él.
Shin los saludó y sonrió a Yûhi. Sanji se despegó
de la pared en la que estaba apoyado aplastando una lata de cerveza
vacía –Listos… Kyler ya va con Teki…- aclaró
pensando que Taiga también iría con su hermano –Bueno,
vamos…- se guardó las manos en los bolsillos y Abel
se levantó también algo nervioso sujetando la mano
de Heizen.
- Pero no con esas caras, ni que fueran a un funeral. – los
reprochó el pelirrojo observando la sonrisa de Shin y codeándolo
suavemente sin poder evitar molestarlo. – Síganme.......
– se dio la vuelta haciendo una seña algo dramática.
Yûhi se rió, saludando de vuelta, sin siquiera dijarse
en el gesto de Kyo y Kaiba prácticamente saltó de
la esquina en donde estaba que ni se veía. – Yo no
voy de funeral! ¿Queda muy lejos? – se sujetó
del brazo de Sanji, como si fuera de lo más normal.
- No mucho, no.......... – respondió el pelirrojo
tranquilamente.
Heizen se limitó a seguirlos como si todo aquello no fuera
con él, aunque sin soltar la mano de Abel.
Sanji le paso la mano por el hombro a Kaiba chafándolo un
poco –No vamos de funeral, es que estaba un poco dormido…-
se excusó, porque desde luego tampoco le parecía que
tuviesen un aspecto muy festivo y si lo tenías, con mirar
a Heizen se te pasaba. Se rió por lo que pensaba solito -¿A
qué hora salen de trabajar?
-A las 12… - Shin siguió agarrado de Kyo codeándolo
de vuelta más rojo imposible y le tendió la mano a
Yûhi en realidad cogiéndosela sin más –Yo
no tengo ni idea de donde vive…
Abel subió un poco más la bolsa que cargaba y además
pesaba lo suyo -¿Por qué tengo yo que llevar las botellas
que pesan?- protestó.
-Para que crezcas sano y macho…- Sanji se rió molestándolo.
-No quiero ser macho...- se rió Abel.
- Pues entonces ¿qué quieres ser? – preguntó
Kaiba sacudiendo el ya alborotado cabello azul eléctrico
y anunciando improbablemente. – Yo sí quiero ser macho
y muy fuerte.... Bueno, no quiero ser fisiculturista tampoco. Pero
... – se empezó a reír por las bakeces que estaba
diciendo.
Heizen se inclinó, tomando un borde de la bolsa que llevaba
Abel, tan serio como siempre, murmurando. – Déjame
a mí....
Yûhi por su parte, se rió, girándose para observar
a sus amigos. – Kaiba, el día que tú seas fisiculturista,
yo seré trasvesti....
- Vale, y serás el fotógrafo trasvesti? Tomarás
fotos del culo de Sanji, vestido con mini falda – se rió
Kyo, siguiéndoles la broma, y de paso pensando en la foto
que tenía sobre su cama. Si se la llevaba con él cuando
se mudara, no iban a poder dormir con los comentarios de Sly.
- Kyo, el día que yo me ponga una falda… tu petarás
el culo de Kyler
-Qué horror!- Abel se rió sólo con imaginarlo
–sin nada debajo como los escoceses… y haces un trípode…-
se rió de nuevo pensando en Yûhi y sus exageraciones
de días atrás porque le daba risa.
-Dios…- Sanji se rió palmeando la cabeza de Abel que
no había soltado la bolsa si no que ahora la llevaba con
Heizen, seguramente porque había herido su orgullo –Descansa,
no pienses… se te pasó la hora de dormir ya…
-Y no quiero ser macho Kaiba, me llega con ser un tío…
y tampoco fuerte… ni tampoco creo que pueda ser muy grande…-
meditó pensando en su complexión –y no se me
pasó! Que no soy un crío…
-No.. tu eres mayor y Kaiba es un machote…- Sanji se rió
mirando a Yûhi delante de él.
Kaiba se echó a reír, inclinando la cabeza. –
A mí sí se me pasó, si le crees a mi mamá,
pero nunca me duermo a esa hora, sólo apago la luz y cierro
la puerta.
- Y te pajeas....... – agregó Yûhi:
- NO! Baka! – Kaiba no le lanzó algo porque no tenía
qué, y tampoco le iba a lanzar las cosas de la fiesta.
- Ya, es broma... – se giró aún riendo, aunque
no dudaba que sí se pajease y no quisiera admitirlo. Le sonrió
a Sanji al notar que lo miraba, y se giró de nuevo para no
tropezarse.
- Y yo jamás tuve hora de dormir, ni de pequeño....
Así que tengo suerte, nunca se me pasa – sonrió
el pelirrojo, ya girando la cuadra que llevaba al edificio de Sly.
– Pero prefiero acostarme acompañado que pajearme....
– comentó como si nada.
-Pues seguro que mejor es solo que mal acompañado…-
Abel sintió que le daba la risa y le pegó una patada
suave a Kaiba en el culo –Sabemos que te pajeas…
-¿O será que no te bajaron los huevos?- Sanji se
rió vacilándolo y palmeándole el culo tratándolo
como a un crío, aunque para él no era mucho más
en su mente –Yo soy un master del pajeo ¿ves? Y me
enorgullezco…
Shin se rió rojo por la conversación aunque igual
le agradaban –¿De veras? Si vivieras con mi madre no
lo serías…
-¿Por qué? No la iba a invitar- Sanji se rió
mirándolo
-Porque cabrea y te quita las ganas…- se rió rojo
mirando al suelo.
-Pues en la ducha, que no se oye
-Ya, en la ducha sí… - Shin se rió de nuevo
pensando que mejor se lo tragaba la tierra, pero todo se veía
normal ahí.
-Pero en la ducha es un asco…- meditó Abel –que
se pega…
-Eres un pro, Abel.. y a tu edad- Sanji se burló sin compasión
haciendo que Abel lo empujara zarandeando la bolsa.
-Calla! A mi edad es normal!
Heizen se balanceó como pudo, ya que lo había agarrado
desprevenido y no quería soltar la bolsa.
- Vas a tumbar a Heizen, Abel. – le anunció Kaiba,
mirando luego a Sanji. – Y no, eto... sí, sí
me bajaron los huevos. Y vale... sí me pajeo – admitió
por fin, super rojo y bajando el rostro. – Pero no quería
hablar de eso... es privado. Y no lo hago todas las noches.
- Yo tengo algunos ejemplos ilustrativos por parte de Sanji, ya
que le interesa tanto el progreso de los demás- se rió
malditamente Yûhi, porque sí que había entrado
algunas veces a su cuarto sin avisar y por supuesto, había
que tomar fotos de cosas así.
- Ya empiezo a ver quienes son los pervertidos reales en esta pandilla...
– murmuró Kyo, sonriendo malditamente y mirando al
chico que empezó a subir de color como si hubieran llamado
al ascensor de tonos.
-No lo tumbo…- Abel miró a Heizen pensando que seguro
la conversación le parecía terrible.
-Yûhi tiene fotos mías en todos los ángulos,
que nos la pasamos juntos …- se rió un poco mirando
abajo –Sigo pensando que debo revisarle las fotos de todos
modos… o al menos pedirle unas a cambio suyas…- lo miró
devolviéndole la pelota.
-Nadie lo hace todos los días…- Shin se rió
pensando en que no sabía por qué decía todas
las noches como si sólo pudieran tenerse calentones a esas
horas.
-Creedme que sí… y varias veces…- Sanji se rió
sin ningún pudor.
- De veras......... – se rió Yûhi aunque ya
le daba pena.
- Y aquí estamos. No te preocupes, kaiba que no vamos al
piso de Sly – sonrió el pelirrojo empujando la puerta
y pasando adelante.
- No, si no estaba preocupado – mintió el chico, y
muy mal además.
-Tranquilo Kaiba que hoy no te violan…- Sanji se rió
palmeándole el hombro y pasando delante de él por
las estrechas escaleras para ir junto a Kyo -¿A qué
piso vamos?
-El tercero…- Shin subió tras ellos cargando una bolsa
–que a saber cómo está…- dijo viendo que
la puerta estaba abierta y el edificio ruinoso –y no sé
cómo no le acojona vivir aquí solo.
-Porque está loco- Abel se rió aunque a él
le caía muy bien y entró pasando entre los demás
para ver adentro el piso vacío aunque muy grande, con muebles
viejos y demás -¿No hay luz?- le dio a la clavija
y se prendió la lámpara del medio –Mola…
aunque tenga mierda.
-La verdad sí…- Sanji miró alrededor y apoyó
las bolsas en una mesa empezando a apoyar las botellas en la madera.
- Pero no le gusta este precisamente por lo grande. De todos modos,
ahora vamos a vivir juntos – anunció el pelirrojo,
entrando también y pensando que debió traer una escoba.
Se adentró más, buscando alguna vieja abandonada y
efectivamente encontrándola.
- Llevemos esto con Sanji. – le murmuró Heizen a Abel
como si feuse el único que pudiera escucharlo, haciendo referencia
a la bolsa, ya que el moreno parecía saber qué hacer
con las botellas.
- Yûhi, ayúdame con esto – le pidió Kaiba
mostrándole algunas decoraciones y boberías que habían
comprado para dar más ambiente de fiesta.
- Claro, ¿vienes Shin? – lo invitó, halándolo
de la mano.
-Vale- Shin lo siguió, pensando que Kaiba también
era bastante normal aunque se veía un tanto chiflado y Sanji
lo siguió con la mirada, sujetando la bolsas que le daba
Abel sin mirarlo demasiado y apoyó las botellas en la mesa
abriendo una y llevándosela a los labios para ir empezando.
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