| Capítulo 68- Hiss and Make Up
Sanji se puso una tank limpia y salió de su cuarto abriendo
el de Yûhi sin molestarse en llamar aunque sin mirar adentro
–Voy a tomarme unas cervezas con Taiga ¿vienes? Te
invito.
- Vale, pero cierra la puerta que no estoy vestido! – le
gritó, entre risas, cubriéndose con un almohadón,
ya que se encontraba sentado ante el ordenador sólo con una
camiseta y su ropa interior.
-Oh! Haberlo dicho- entró cerrando la puerta y se quedó
calladito como si hubiera salido a ver si colaba.
El chico se levantó sin percatarse, casi tirando el almohadón
cuando lo vio allí parado y agachándose para cubrirse
de nuevo, completamente rojo. – Sanji! Baka! Que salgas!
El moreno se rió saliendo y se apoyó al lado de la
puerta golpeteándola con los dedos –Estabas bonito…
a la rubia le dejas que te vea el culo y a mí no… qué
mal amigo.
- Pero ella no es mi amiga! No es lo mismo! Y además sé
cómo eres, Sanji! – se rió a través de
la puerta, vistiéndose rápidamente y aún rojo,
saliendo finalmente. – Ya estoy listo.
-Vale… ¿seguro que quieres ir así? Estabas
mejor antes- se rió cogiéndolo por los hombros y apoyándole
la mano en la cabeza mientras salían de la casa –A
ver si nos invita a una ronda… que además estoy un
poco preocupado…
- Baka – lo empujó con suavidad por aquello de cómo
iba vestido, enseriándose un poco luego. – Y ¿ahora,
por qué estás preocupado?
-Hum… porque esta mañana arreglé algo en la
clase de Nagisa y … un montón de rollos bizarros que
al final acabaron en una discusión del horror… eso…-
alzó una ceja aún así sonriendo –Espero
que no se moleste Taiga… pero su hermano es un puto histérico…
necesita una tila, no, necesita toda una jarra de tila.
- ¿De veras, Sanji? – lo miró con lago de sospecha.
Ya sabía que podía decir las cosas equivocadas a las
personas equivocadas, pero la verdad, a él le importaba muy
poco. – Da igual, no creo que Taiga se moleste. Lo más
que te dirá sería “que es mi hermano....”
o algo así – bromeó, imitando la cara de sueño
del moreno.
-Sí, tienes razón- se rió aunque no estaba
tan convencido, depende de cómo Nagisa se pusiera, no sabía
cómo iba eso cuando discutían pero con ese genio…
-Es igual… sólo le dije que era cute…- sonrió
atrayendo a Yûhi contar su pecho mientras entraban en el pub
como protegiéndolo de la gente que tenían que apartar
–Joder, hay mucha peña hoy…
El chico se dejó llevar, un poco rojo, y pensando en que
si Nagisa era cute, entonces ¿Taiga también? Se rió
sin darse ni cuenta recordando ciertas cosas, y separándose
por fin. – Creo que está así casi siempre.
Nagisa alzó la mirada, bajándola inmediatamente al
ver quien se acercaba, murmurando. – Mierda....
-Humm… no estaba tan lleno las veces que yo vine y wo! ¿ese
es Nagisa?- se giró mirando a Yûhi y pegándose
a él para dar la espalda a la barra
-Hostia… hola…- Taiga sonrió acercándose
a ellos -¿No vendrás a buscarla, no, Yûhi? Porque
hoy no trabaja… libra…y sí es Nagisa…-
se rió sin comprender por qué era algo tan sorprendente.
- No, ni que fuera mi novia... – se rió Yúhi,
pasándose una mano por la trencita castaño oscuro,
nervioso por la pregunta, pero a la vez aliviado de que no estuviera.
Con esos dos, ya hubiera sido bastante incómodo.- Hola, Nagisa!
– lo saludó de lejos sólo por ver si les contestaba.
- Hola – casi murmuró el chico alzando una mano y
volviendo a limpiar el mismo vaso que llevaba limpiando desde que
los vio, como si necesitara sacarle brillo.
Sanji sonrió alzando una mano para saludarlo y luego se
rió mirando a Taiga pensando en decírselo y decidiendo
que mejor no –Invítame a una caña ¿sí?-
lo cogió por los hombros soltando a Yûhi mientras iban
hacia la barra.
-No, pero igual querías repetir...- Taiga sonrió
separando las dos banquetas delante de Nagisa con un pie y saltó
por la barra de nuevo al lado de su hermano sacándole el
vaso –Ya vale… que no es de diamante pulido…-
se rió suavemente -¿Les sirves unas cervezas?
- Sí, claro... – murmuró de nuevo el chico,
girándose para buscarlas y sirviéndolas sin alzar
la vista, tratando de evitar ponerse rojo mentalmente.
- No, creo que no..... Creo que ya estoy bastante claro –
sonrió Yûhi, observando a Nagisa y sonriendo más
porque le hacía gracia.
-Eso está bien… - Taiga sonrió mientras servía
cerveza a unas chicas que acababan de llegar –A la próxima,
ya no rechazas mi ayuda…
-Sí lo hará!- Sanji se rió mirando después
a Nagisa y le apoyó un dedo en el mentón, alzándole
la cara para verlo ya un poco preocupado de que estuviera tan enfadado
con él.
Taiga se quedó mirando, por poco derramando la cerveza por
fuera del vaso y luego sonrió haciendo como si nada, aunque
sin comprender de pronto ese trato tan personal. –Estoy dormido…-
se disculpó, como pudo sonriendo a las chicas que se rieron
como si fueran cómplices de ello.
Nagisa miró a su hermano por un momento, volviendo la vista
a Sanji y apartando el mentón. - ¿Qué sucede?
-Nada…- el chico de pelo morado se pasó la mano por
la mandíbula sujetando luego la cerveza bebiéndose
casi la mitad de un trago y desviando la mirada hacia la gente,
girándose en la banqueta mientras Taiga seguía mirándolo
como si no comprendiera que alguien pudiera tratar así a
su hermano y menos aún lo de ahora.
-¿Pasa algo?- preguntó tratando de sonreír
aunque no muy cómodo.
- No, nada – le contestó Nagisa, serio, intentando
fingir lo mejor que podía, pero seguro de alguna forma irracional
de que su hermano podía leerle la mente. Se rascó
la cabeza como si con eso desviara sus pensamientos.
Yûhi se rió bajito, bebiendo de su cerveza con cuidado,
que no quería terminar como la otra noche, aunque claro,
ya no se sentía así.
Sanji miró a Yûhi al escucharlo reírse en bajito
y sonrió pegándole un codazo –Idiota…-
se rió como si aquello le hubiera sacado la tensión
de encima de una, bebiendo otro trago y sacándose la sudadera
-¿Por qué no te pones el modelito de antes que hace
calor?
Taiga le puso una mano en el brazo a su hermano mirándolo
mientras se lo acariciaba consciente de que algo andaba mal con
él. No, mejor dicho con ambos –“¿Qué
pasa?”- susurró sin dejar de mirarlo.
- “Na...nada. ¿Por qué crees que algo anda
mal?” – le susurró de vuelta con toda la cara
de que mentía.
- No seas baka – se rió de nuevo el chico, bebiendo
un poco más. – Si tienes calor, mejor póntelo
tú.
-Eh! Maki, atiende aquí un momento…- Taiga sujetó
la mano de su hermano suavemente y se lo llevó al almacén
de bebidas cerrando la puerta tras él –Qué pasa…
hicimos una promesa… ¿Qué pasa con Sanji? Él
es mi amigo… pero tú eres mi hermano- se aseguró
de recordarle de qué parte se pondría.
-Yo si quieres, me quito la camiseta… pero los pantalones
no… que no me vería demasiado sexy con eso…-
se rió llevando la mano a la cintura del pantalón
de Yûhi para desabrochársela aunque sólo pensaba
hacer eso, para meterse con él un poco.
- Oye, quédate quieto! Salido! – se rió el
chico aunque bastante rojo, apartándole la mano de sus pantalones.
Nagisa suspiró, mirando al suelo y finalmente a su hermano.
– No pasa nada. Es sólo que hoy fue a la universidad
y tuvimos una pelea, porque....... él no dejaba de llamarme
cute y de hablar de mi culito y me molesté... – continuó
mientras su rostro iba subiendo de tono gradualmente a pesar de
que intentaba controlarlo. – Y bueno, luego me dijo que lo
trataba como la mierda y eso.... es incómodo, es todo. Pero
no te vayas a pelear con él.
-No…- Taiga lo miró pasándole la mano por una
mejilla y lo aproximó a él para abrazarlo con fuerza
aunque no muy seguro del motivo –Te voy a decir varias cosas…
no es por disculparlo, sólo para que conozcas… y tú
decides qué hacer, pero él siempre está bromeando
con eso, cuando está contento… y bueno… sobre
lo otro, tuvo una relación bastante terrible con una persona
que lo trataba fatal y ahora está un poco susceptible a que
lo traten brusco… y si te conozco… que lo hago- sonrió
besándole una mejilla –seguro que le gritaste…
Ya sé que eso no es cosa tuya, ni tenías por qué
saberlo, pero bueno… sólo quiero que sepas que Sanji
es una buena persona y que seguro que ahora se siente mal…-
le acarició la espalda sin dejar de abrazarlo y hablarle
suavemente –… No tienes que enfadarte porque te digan
que eres guapo o cute… o que tienes un bonito culo…
¿vale? Sé que te pone nervioso… pero bueno…
esas cosas ¿en realidad… no te agradó saber
que le parecías bonito?
- Cállate.... – lo empujó sonrojándose
como respuesta inmediata, aunque no lo suficientemente fuerte como
para que lo soltara. – No.... sí, está bien,
sí! Pero..... sigue sin gustarme que me digan cute, y sabes
cómo soy. No puedo tampoco.... – suspiró, sin
saber qué más decir. – Traté de explicarle....
- Pues será que es duro de mollera como tú…-
Taiga sonrió abrazándolo con fuerza de nuevo –Yo
sé cómo eres… y le voy a explicar… para
que no crea que lo atacas… sólo eso… ¿está
bien?- preguntó pidiéndole permiso.
- No! Pensará...... – se le encendió el rostro
de nuevo, pensando que si no lo dejaba, iban a estar de guerra para
siempre, y tampoco era esa la idea. – Vale.... Como quieras
– accedió finalmente fingiendo que no le importaba
mucho.
-Pensará que te pones nervioso y ya está… no
pensará nada malo… o le pego una hostia…- se
rió suavemente acariciándole el pelo –Ahora
que… ¿Qué es eso de que dejes que los niños
te hagan así?- dijo levantándole el mentón
bromeando a ver si lo hacía sonreír.
-Joder… qué mal rollo… están tardando,
Yûhi… - Sanji se levantó parándose frente
al chico y bebiendo delante de él, tratando de entretenerse
con algo.
- Seguro están hablando de ti y Taiga vendrá a golpearte,
pero se dormirá con el puño en el aire. – se
rió observándolo. – No seas tonto, si no pasa
nada. Taiga no se va a molstar porque le llamaras cute a su hermano.
- Deja! – le apartó la mano, avergonzado pero a sabiendas
de por qué lo hacía y sonriendo. - ¿Qué
tiene de malo? Tras que ya discutimos.....
-Sí… ojalá sólo le hubiera llamado cute
y no culito… y después no hubiéramos discutido
y lo hubiera empujado… ojalá… ojalá…-
se rió pese a todo apoyándose en el pecho de Yûhi.
-No sé… ¿tiene de malo que me molesta?- se
rió suavemente mirándolo y consciente que de que decía
sin sentidos –Eres mi hermano… - se llevó una
mano a la sien –no me hagas imaginarte besándote con
Sanji…
- Agh! No! – frunció el entrecejo más por vergüenza
de nuevo que por otra cosa. – Y además, tú no
tienes que hablar...
Yühi le acarició el cabello sonriendo suavemente. –
Y ¿qué se puede esperar del chico que se ha sacado
fotos de su propio culo para enviárselos a su amante? Culito...
culote.... es igual.
-No es mi amante, sólo fue un polvo- Sanji se rió
sin separarse ya que lo estaba acariciando.
-Ya… pero hablo… ¿o prefieres que me lo calle?-
sonrió suavemente y bajó la cara un mínimo
–Supongo que debería… deberíamos volver
al trabajo, vamos…- dijo sacándolo por la cintura del
cuarto.
- Ya voy, ya voy.... Pero no digas nada de eso! – le advirtió
refiriéndose a sus bromas.
- Vale, sólo fue un polvo... – repitió Yûhi
sin saber si aún se creía eso.
-Un polvo que me cayó simpático… pero un polvo
¿no me crees?- lo miró a los ojos sonriendo y apartándose
de su pecho -¿Crees que me estoy enamorando de él?
Taiga se acercó pegándole una soberana colleja a
Sanji y el otro se giró de pronto a mirarlo pasándose
la mano por la nuca y sonriendo al ver que Taiga sonreía.
-¿Gomen?
-Tendrás que hacerme un happy ending para que te perdone…-
bromeó Taiga.
-Taiga!!...- una chica le llamó la atención desde
la puerta y el moreno sonrió antes de ir junto a ella.
Nagisa lo miró con cara de furia sólo porque se alejase
así, y miró luego a Sanji, enrojeciendo violentamente
de nuevo y tomando otro vaso para comenzar a limpiarlo innecesariamente.
– Lo siento.... –murmuró casi inaudiblemente.
Yûhi se empezó a reír, haciéndose el
que no había oído nada, claro. Eso le correspondía
a Sanji. Aunque lo cierto es que era un tanto molesto que Taiga
los hubiera interrumpido precisamente en ese momento. Se quedó
observando cómo el moreno coqueteaba con la chica, aún
reído.
-No estoy enfadado…- Sanji lo miró abrazándose
a Yûhi –Me enfadé pero ya se me ha pasado…
de todos modos era una estupidez de discusión… y yo
también lo siento… ¿OK? Ya nos perdonará
la maestra y podremos volver a jugar en el patio…- se rió
porque parecían críos.
Nagisa alzó la vista, sonriendo un poco, sin poder evitarlo.
– Si la maestra es Taiga, no creo que regrese en mucho tiempo...
– miró hacia la puerta, notando que se había
ido con la chica hasta su mesa.
-O sí, porque tiene demasiadas a las que atender…-
se rió girando el vaso vacío en la mano y mirando
a Yûhi -¿Quieres otra, Yûhi? ¿Me pones
otra? Oye… Cuando Kyler bajó con Kyo… no hizo
nada raro ¿no?
- Todo lo que Kyler hace es raro. – Yühi se giró,
sonriendo. – Y sí, quiero otra.
El moreno les sirvió a ambos, ahora sonrojándose
de sólo recordar y con lo tranquilo que estaba... –
Sí, o no. Depende. Se estuvo besuqueando con Teki. –
admitió, dejando por fuera la sangre y a Sly, claro.
-Ah… bueno… pero eso no es raro…- Sanji suspiró
un tanto aliviado de que no hubiera hecho ninguna cosa extraña
–Y vale…- se rió por lo que decía Yûhi
–quise decir… más extraña de lo habitual
-¿Quién?- Taiga se aproximó limpiándose
algo de carmín de los labios.
-El Kyler… - Sanji lo miró sonriendo –Sí…
Taiga no te pintes los labios, que con que te pintes la raya de
los ojos… créeme que ya nos sobra…
-Calla…- el moreno se rió apoyándose en los
hombros de Yûhi.
- Ven acá – Nagisa se inclinó sobre la barra,
halando a su hermano, para limpiarlo mejor con un pañuelo
aunque más bien parecía que le quisiera quitar cualquier
rastro de labial que hubiese tenido en los últimos diez años.
- Nagisa, pero no lo dejes sin boca, que tras que habla tanto....
– se rió Yûhi agachándose para que no
lo aplastara y volviendo a enderezarse una vez el chico hubo satisfecho
su furia desinfectante.
-No… a mí me gusta que me cuide…- Taiga sonrió
saltando la barra para abrazarse a Nagisa, aunque no hacía
nada que lo había hecho, pero de veras cada muestra le agradaba.
Sanji sonrió pensando en que no debía haber sido
así con Nagisa y apartó la mirada hacía Yûhi
sentándose a su lado en la banqueta de nuevo, aunque no se
podía estar quieto mucho rato. Tomó su cerveza bebiendo
y pensando en lo que Taiga les había interrumpido.
- Ya, no me abraces cada segundo tampoco! – protestó
el chico, rojo de nuevo, y tratando de zafarse aunque mucho empeño,
no ponía.
Yûhi sonrió, más bien recordando lo que le
había dicho Shin de si sería agradable tener hermanos
y observó a Sanji sonriendo, para luego beber un sorbito
de sucerveza. - ¿Ves? Te dije que no era nada.
-Vale… tampoco me grites…- Taiga lo soltó suspirando
aunque sonreía –Voy a ver por ahí… - se
llevó dos cervezas en la mano paseándose por el local.
-Ya… ya sé… ¿y tu qué hablas si
eres un preocupón?- se rió pegándole un codazo
suave dentro de ser él –Aún no me contestas
lo de antes…
- Tampoco me tumbes – se rió un poco el chico aunque
poniéndose ligeramente serio después. - ¿Te
refieres a Kyo? Creo que te está gustando cada vez más,
¿me equivoco?
Nagisa se alejó a atender a unos chicos que acababan de
llegar, aunque claro, pensando en lo que su hermano se refería
con eso de “ver por ahí”.
-Pero si no lo conozco apenas… - Sanji negó con la
cabeza –Créeme que si viera a la persona que me gusta
besándose con otro tío… me iba a quedar hecho
mierda… por lo menos…- dijo pensando en cuando Taiga
se había besado con el pelirrojo –Ese tío…
no es bueno para mi autoestima… que por cierto creo que la
tengo en los calcetines… - se rió suavemente aunque
falto de ganas.
- Pues no tienes por qué. Ya te dije que cualquiera tendría
suerte....- le sonrió, por su parte, más animado,
ahora dado a la tarea de animar a Sanji. –Y sí, supongo
que debí pensar en eso....
-¿En qué cosa?- se rió porque se sentía
un tanto baka –¿En mi poca autoestima o en que me habría
molestado lo del beso? ¿U otra cosa que me he pasado por
alto?... como sea…- sonrió acariciándose la
mandíbula con una mano –No… no pienso caer en
eso de nuevo… Si me pongo en serio con alguien quiero estar
seguro de que le gusto… no quiero más dolor porque
sí… - bajó la vista y se apuró la cerveza
que le quedaba.
- Me refería a lo del beso. – lo miró acariciándole
la espalda. – Seguro le gustarás a quien quieras. Ese
tío.... era un idiota, no valía la pena. Probablemente
será un viejo cascarrabias, solitario, porque nadie lo aguanta.
Y yo... me apunto tu guardián.
-Ya… seguro…- se rió pensando que no –Estoy
un poco pedo… así que mejor dejamos el tema…
porque me pongo un tanto depresivo y hablo de más…
y mucho…- se rió sin levantar la cabeza –Creo…
que mejor me piro… ¿te vienes? Guardián de la
gran polla…- se rió porque no le gustaba dar lástima.
- Claro, ya... estoy cansado también – asintió
el chico sonriendo, aunque la verdad no tenía sueño
para nada, pero no quería dejarlo solo. Y de todas maneras,
se iba a aburrir sin Sanji. – Eh, Nagisa! Ya nos vamos! –
le avisó, señalando con la mano.
- Hasta luego.... – se despidió el chico acercándose
y preguntándose por qué Sanji tendría esa cara,
pero mejor ni decía nada.
-Abur… guapo…- Sanji dibujó una sonrisa en los
labios al notar que le veía la cara de perro apaleado que
llevaba y se giró rodeando a Yûhi y empujando a Taiga
al pasar a modo de despedida
-Adiós niños…- Taiga sonrió aunque también
veía la cara de Sanji y se rascó un poco el cuello.
Continúa Leyendo
|