Capítulo 63- Cerveza de Culo
Sanji se guardó las manos en los bolsillos tras haber dejado
a Abel en la puerta de la casa del rubio para que no tuviera que
volver solo y suspiró mirando a Yûhi –Tío…
¿has ido a preguntar por el empleo?
- No... Pensaba ir hoy pero luego sugirieron lo de los pulsos...........
– bajó la vista bastante avergonzado por su frescura.
– Iré mañana temprano! Lo juro! En serio....
y si no, dedicaré el día a buscar otro.
-De veras… que tú eres vago de naturaleza eh…
- se rió pese a todo, pensando que no le extrañaba
nada que no tuviera ganas de buscar empleo si en todos lo despedían,
bastante costaba que te contratasen ya para empezar –Bueno,
no te preocupes… algo surgirá… ¿has probado
a llevar fotos a algún lado? Eso se te da bien…
- ¿Tú crees? No lo sé....... Las tomo para
mí, pero nunca pensé en trabajar con eso. Sería
suerte si me contratan para revelar fotos. – se rió
recostándose. – Pero sí me preocupo, no tienes
por qué cargar con toda la renta. Ni que fuéramos
familia, al menos.
-Más o menos…- sonrió acostándose en
el otro sillón y cruzó las piernas en el reposa brazos
–No… podrían contratarte… quien sabe…
si no lo pruebas… no van a venir a buscarte a casa para preguntarte
si haces fotos…- se rió entre dientes y se levantó
a por una cerveza –Voy a pillar una birra…
- Vaya, y si me traes una, no me quejo – sonrió, preguntándose
si de veras tendría suerte con eso del trabajo, a la vez
que alzaba la cámara a sus ojos, tomándole una foto
a Sanji mientras se alejaba.
-Te traigo una- dijo riéndose porque había notado
el ruido de la cámara –Yo creo que a ti te gusta mi
culo…- murmuró cogiendo dos latas de la nevera y dejándose
caer al lado de Yûhi en el sofá más pequeño
aplastándolo un poco –Necesito cariño…-
se rió.
Yühi lo abrazó como pudo, tomando su lata de sus manos
y sonriendo aunque un poco rojo. – Pues no voy a negar la
belleza cuando la veo. – Y tú siempre necesitas cariño.
-Claro…será por eso, yo sé que las pones por
internet luego. Seguro que tengo fama de guarro y me has puesto
un sobrenombre tipo… no se me ocurre nada ingenioso…
- se rió bebiendo y dejándose caer contra el respaldo
a un lado pasándole el brazo por encima en lo que podría
calificar de una “no muy cómoda” postura, pero
él se encontraba bien.
- Hum.... a ver..... “Súper Ass”, “Ass
Lider” ............no sé, tal vez sólo te digan
cute – se rió, recostándose, intentando acomodarse
mejor. – Voy a poner un sitio sobre tu trasero.
-Dios, no… cute no… por favor… mejor hazlo sobre
mi polla a ver si les parece cute…- se rió sujetándole
una pierna para ponerla sobre las suyas –Para quieto ya o
me voy… pesado- se rió como si no hubiera sido él
quien hubiera ido a aplastarlo –Hazme una que ponga perrito
abandonado y vacunado busca hogar…- se rió a carcajadas.
- ¿Ya te vacunaron? No me invitaste a ver – se rió,
moviéndose un poco más sólo por molestar. –
Y es tu culpa por aplastarme. Además, ya tienes hogar. Lo
que buscas es el Happy Ending.
-Pero me gusta aplastarte ¿comprendes? Así que te
jodes porque yo soy más grande y no puedes resistirte a ello-
lo aplastó un poco más ahora sólo por joder
–Quiero un hogar con happy ending- se rió de nuevo
dejando de aplastarlo por misericordia –y no… creo que
sólo me vacunaron cuando nací… me falta la antirrábica…
- Creo que no lo hicieron bien – lo molestó, riendo,
aunque abrazándolo contra sí como si fuera un peluche
gigante y de paso, no muy bien debido a la posición. –
Vale, sí te mereces un hogar con happy ending.......
-Tú también deberías querer un happy ending
Yûhi…- el moreno lo miró de soslayo debido a
la postura extraña y se giró hacia su lata de nuevo
–Pero no te enamores… es mala idea y como estoy amargado
te joderé la vida a ti también…- dijo reído.
- No creo, a mí me gusta estar contigo, seremos dos viejos
amargados, aún bebiendo cervezas y hablando boberías.
Pero seguro que cada semana vas a por un masaje. – le sonrió,
claramente bromeando aunque no en lo primero. – No lo sé,
creo que enamorarme no sería tan malo. Pero de todos modos.....
– bebió de su lata, un tanto más serio.
-¿De todos modos qué? A mí no me dejes a medias…
que me revienta…- lo empujó un poco como metiéndole
prisa para que siguiera –Y no seremos viejos! Seremos jóvenes
siempre… bebamos mas cerveza que tiene… algo que rejuvenece…
- Ah! Déjame viejo cotilla! – se rió, bebiendo
como si fuera un brindis. – No sé, creo que estoy mejor
así, es mejor...... Sí, es mejor – murmuró
bajando más la voz, a pesar de estar sonriendo un poco, y
cambiando de tema de nuevo. – Voy a dedicarme a vender cerveza
mágica para la juventud. Recomendada por el culo de Sanji!
-¿Cerveza de culo?- se rió girándose más
y lo cogió para sentarlo en sus piernas apapachándolo
contra él –Venga… dile a papa noel…
- Bien, papa noel..... tráeme una cerveza de culo para vender
y hacerme millonario... – bromeó de nuevo, haciéndose
el loco por supuesto.
-Coje una cerveza y pégale una foto de mi culo y tendrás…
cerveza de culo… ¿quieres decirme de una vez por qué
estás mejor así, so coñazo? No se me va a olvidar…
que te digo que no soporto que me dejen las cosas a medias…
dímelo o te violo cuando te duermas- se rió haciéndole
cosquillas.
- Ya... porque me está gustando alguien que no creo que
vaya a gustar de mí, así que mejor no me enamoro.
Y de todos modos, no sé si quiero enamorarme. Se ve problemático
– se rió, alborotándole el cabello como maldad
y protestando. – Así que ya deja el tema, ¿vale?
-Vale, ya paro…- sonrió bajando la cabeza y tratando
de repeinárselo de nuevo aunque sin mucho empeño en
ello –Pero no me despeines… que si no, tendré
que usar un peine mañana… y ni siquiera tengo…-
se rió despeinándolo de vuelta y se levantó
con Yûhi encima para dejarlo resbalar contra él –Habrá
que pensar en dormir… que mañana tengo que trabajar…
y tú también tienes que madrugar… a buscar empleo…
- Vaaaaaaaaaale, señor responsable pesado. No se me había
olvidado. – se quejó, aunque sí se le había
olvidado. Se separó de él, sacándole una foto
así de espelucado como estaba, y le sonrió, dirigiéndose
a su cuarto.
-Esa no la pongas! Así nadie me adoptará, creerán
que tengo pulgas- se fue a su cuarto cerrando la puerta a su espalda
y le golpeó la pared sonriendo antes de meterse en la cama.
El chico se sobresaltó, sonriendo luego de nuevo y golpeando
la pared de vuelta aunque con menos fuerza claro. Dejóo su
cámara en la mesa donde estaba el ordenador, riéndose
un poco más antes de meterse a la cama así como estaba.
Le daba pereza cambiarse.
Continúa Leyendo

|