| Capítulo 51- One is the loneliest
number, Much much worse than two, One is a number divided by two
Sly se tiró hacia atrás recostándose en las
escaleras mirando las nubes y cerró los ojos un poco serio
para ser él. Además, estaba aburrido de esperar a
que alguien llegase, probablemente porque hoy no había tenido
mucho trabajo y había salido antes de lo normal –Kyo…-
se rió llamando al pelirrojo.
- Sly.......... – le devolvió el chico que apenas
llegaba caminando a paso calmado. – Toma, para la tentación
– alargó una mano ofreciéndole una de las manzanas
que llevaba en la bolsa y casi tirándose sobre sus piernas.
-Te quiero!- Sly se abrazó a él con la manzana en
la mano mordiéndola aunque sin desenroscarse de él
–Ah… me tienes abandonado… te vas por ahí
con cualquier guarra…- se rió porque no aguantaba más
el teatro.
- No, con cualquiera no, que yo elijo muy bien. Si quieres saber,
pasé la noche con el dueño del culo fotografiado,
que debo decir, tiene una polla bastante prodigiosa. – se
rió, abrazándolo de vuelta. – ¿Somos
los únicos? Cada vez más tarde..........
-Somos los únicos… como siempre… es que son
unos irresponsables- el chico de cabello magenta y negro se rió
por lo que le contaba –Oye… cuando hablaban de llevarse
bien con la otra pandilla creo que no se referían a eso…-
bromeó haciéndose el loco –quiero ver una polla
prodigiosa- se rió.
- Soy relacionista público, ¿qué puedo decir?
– bromeó haciendo un gesto con las dos manos como para
ejemplificar el tamaño de una polla prodigiosa. – Pero
tú no quieres ver una de esas, creí que te interesaba
más el lado opuesto.
-La verdad… sí…- se rió pensando en ello
–Es que además ese culo… no es el tipo de culo
que a mí me gusta… a mí me gustan mas así…
como este…- dijo tocándole las nalgas reído
–Sólo dije que quería verla… tengo curiosidad
malsana… ¿Qué quieres? Pero por el momento me
ahorraré el probar algo así…- soltó una
carcajada –dejo esos placeres para ti…- se acuclilló
delante de él para verlo y sonrió –Nagisa empezó
a trabajar con Taiga ¿recuerdas?... Seguro que está
dormido aún…
. Nuestro adorable y responsable líder? Seguro, pero en
clase....... – se rió, alborotándole el cabello.
– Quiero saber cómo le fue. ¿Se la habrá
pasado riñendo a su hermano? Es guapo por cierto......
-Tíratelo! A mí me gusta más Nagisa…
pero pega duro…- se rió pensando en lo que pasaba cada
vez que lo besaba o le metía mano –Yo no me lo puedo
tirar…- puso cara de pena –A Nagisa claro… a Taiga
ni quiero- se rió mirando a Kyo y besándole los labios
–Seguro que le fue bien… en el fondo por más
que riñan se ve que se llevan bien… - se quedó
pensando que ya hasta se olvidaba de que la gente estudiaba, sólo
porque él no lo hacía.
- Sí, también lo noté. Además, se nota
cada vez que Nagisa habla de su hermano, aunque ponga esa cara.
– sonrió acariciándole la cabeza de nuevo como
si hubiera que consolarlo por esa cara de pena falsa. – Y
lo que sucede es que no sabes seducir. No puedes simplemente meter
mano y ya está. Bueno, conmigo sí, pero no con alguien
como Nagisa. – se rió de nuevo.
-Ya pues… ¿Quién dice que no sepa? Es que una
cosa es que quiera meterle mano y otra muy distinta que quiera ligármelo…
pero eso sólo lo haría si me gustase… y va a
ser que no… además… que ya sé que a Nagisa
yo no le gustaría…- se rió mirando los ojos
de Kyo y bajó la vista al suelo –Parece que Shin no
va a volver ¿eh? Tal vez me pasé con él, demasiado.
El pelirrojo bajó la vista también como siguiéndolo
aunque seguía sonriendo un poco. – No lo sé,
no he podido verlo. Se la pasó encerrado en su habitación
y no salió aunque su madre se desgració la garganta
gritándole. La verdad es que quería disculparme.
-Pero tú no le hiciste nada… sería estúpido…
seguro que se sentiría aún peor… en fin…-
se tiró hacia atrás apoyando las manos en el suelo
y la manzana en la boca. Se la sacó mordiendo lo que le quedaba
y lanzó el corazón a un jardincito que había
frente al portal –Me voy a hacer un piercing en los huevos…-
se rió cambiando de tema de paso aunque sí estaba
pensándoselo.
- Pero el de la polla se va a poner celoso – se rió,
mirándolo. – Y buen intento. Pero sí es mi responsabilidad,
porque ustedes hicieron eso por mí. Y no tenían que
hacerlo. ¿Crees que me odie?
-No, mira, lo hice porque me tocaba las pelotas y ya está…
no lo hice por ti- lo miró a los ojos y apartó la
vista –Pero sí lo habría echo… pero no
lo hice por eso… además… los amigos no le deben
nada a los amigos… y tampoco creo que te odie, seguramente
estará deprimido, es normal… si no tiene amigos, Nagisa
le presenta a los suyos y no sólo no encaja… si no
que todos parecen verlo como un bicho raro… y después
incluso Nagisa pasa de él… ¿Qué quieres?
No creo que esté en el mejor momento de su vida, mira…
- No, supongo que no. – el pelirrojo dejó escapar
un suspiro, apoyándose contra la pared. – Pero no quise
hacerlo sentir así. Tampoco creo que Nagisa se sienta muy
bien por todo esto. Supongo que es natural.
-Es igual ¿no?- se encogió de hombros observándolo
–No creo que Nagisa ande pensando en eso tampoco.
- Como sea, no hace que me sienta mejor. – le contestó,
con la mirada un tanto perdida.
-Ya pues… - sonrió sin poder evitarlo –No tiene
mucho sentido que te sientas mal…- se rascó una oreja
mirando a Kyo sin comprender muy bien ahora por qué se afectaba
así con eso.
El pelirrojo lo miró sonriendo un poco. – No, no tiene
sentido, pero a veces........ ni yo sé quien soy. Tal vez
sea porque.... es algo que no puedo resolver como siempre. Y no
estoy acostumbrado a darme por vencido. O tal vez, realmente me
importa, ¿qué piensas tú? – se quedó
observándolo, esperando la respuesta.
-Que no te importa… pero que seguramente ahora te sientes
mal por haber pasado de él como de la mierda…- sonrió
abiertamente alzando una ceja –Y también que puede
que como notaste que no podías resolverlo a tu modo y te
daba mucho trabajo… lo dejaste quedar… y eso también
se resume a lo primero… que no te importa un pijo.
Kyo asintió, aún sonriendo aunque con una expresión
algo extraña en el rostro. – Probablemente tienes razón.
Pero ya me conoces, ¿no? A mí no me importa nadie
que no pueda manejar. – dejó escapar otro suspiro poniéndose
de pie. - ¿Sabes? Creo que me estoy resfriando, voy a acostarme
un rato....... – le hizo un gesto con la mano alejándose.
Sly suspiró levantándose detrás de él
–Pues voy contigo para que no te resfríes…- sonrió
tras él mirándolo fijamente y entrecerrando los ojos
–y para que no digas tantas memeces…
- No, gracias. Sly..... - - giró un poco el rostro mirándolo
de soslayo. – No estoy diciendo ningunas memeces y lo sabes.
Pero creo que necesito estar solo por un rato. Ya se me pasará.
– añadió, intentando no dejarlo mal a pesar
de todo.
-¿Ah no?- lo sujetó del brazo volviéndolo
hacia él –Entonces supongo que yo te intereso porque
puedes manejarme… y Teki y Nagisa… ¿no? Es por
eso…JA! No me jodas…
- No! – el chico alzó los ojos algo aguados aunque
estaba intentado controlarse. – Pero es lo que piensas ¿No?
Es lo que realmente piensas. Admítelo, tienes dudas de mí,
de vez en cuando..... No me conoces, Sly.
-No- lo miró a los ojos totalmente serio –Será
que esos son tus propios miedos y por eso sacas esas conclusiones
tan estúpidas, tú eres mi mejor amigo y punto…
te quiero más que a nadie y tú a mí y ni estás
manejándome ni puedes hacerlo porque te quiero demasiado-
le siguió sujetando el brazo –Te conozco lo suficiente
para quererte y por lo demás… mientras no quieras dármelo
a conocer no me interesa, no sé a qué viene esto…
estás asustado- lo abrazó tanto si quería como
si no.
- Claro que estoy asustado! Estoy asustado porque no quiero estar
solo.... no quiero – se abrazó a él aunque no
quería quedarse allí más tiempo. Podía
sentir las lágrimas escapando de sus ojos aún cuando
los apretaba para detenerlas. – Y siempre estoy solo, Sly.
No importa lo que haga, no importa a donde vaya, siempre estoy solo.
Y tú no me conoces, porque si fuera así, hubieras
sabido eso! Se supone que lo comprendas...
-Se supone que salga de mí…pero yo no soy muy listo-
lo apretó con fuerza apoyándose en la muralla y acariciándole
la espalda –Kyo… yo procuro no meterme en donde no me
llaman… porque después a la gente le duele hablar de
eso que esconden… Tú eres quien se ha creado…
quien ha hecho creer a todos que no necesita a nadie… así
que… ahora no me riñas por respetarte… yo estoy
aquí… siempre… para ti, cuando quieras y para
lo que quieras… - le sujetó la cara para que lo mirase
a los ojos –Mírame… yo también estoy solo…
y no hay nada que odie más que eso… pero cuando acabo
de trabajar vengo y estoy contento porque sé que tú
estarás aquí… así que no me digas que
estás sólo… porque me matas…
- No quiero matarte, si eres el amor de mi vida – se rió
con suavidad, aunque tenía la mirada empañada aún.
– Pero me lastimó, que dijeras que no me importa...
algo así. Pero a lo mejor tienes razón y sólo
soy un egoísta y eso....... – le sonrió un poco
más, apoyando luego su rostro contra el hombro del otro chico.
– Eso me hace sentir peor, ¿puedes creerlo?
- Yo sé que eres un trozo de pan… que estás
más bueno que el pan… y que tienes una barra de pan…-
sonrió sin dejar de abrazarlo –Escucha… cuando
alguien te preocupa de verdad no te quedas sintiéndolo, actúas…
si sale mal… pues… te disculpas… pero no lo dejas
pasar y te lamentas… ¿entiendes? Tú te ibas…
y yo me levanté y no te dejé marchar… Porque
me importas… pero escucha… en realidad Shin no tiene
nada que ver contigo y no pasa nada si no te importa como para eso…
Nagisa debió hablar con él, ya fuera para bien o para
mal… y en ese sentido ha sido un mal líder… no
puede traer a alguien… incluirlo y luego pasar como de la
mierda…
El chico suspiró, meneando la cabeza contra él. –
No lo sé, pero creo que voy a dejar de confiar en tu juicio,
o más bien, te voy a explicar las cosas con más detalle
de ahora en adelante, pero me dañas el estilo....... –
se rió, cerrando los ojos. – No tengo idea de qué
más hacer, cada vez que hablo con Shin, sólo lo enfado
más. No tiene caso o a lo mejor es que yo no tengo caso,
pero ya te dije que no sé cómo resolverlo. Además,
luego de lo que te acabo de decir, ¿cómo piensas que
me voy a sentir si me dices todo eso de que está solo y que
no tiene amigos y.....? ¿Realmente crees que no me va a importar?
Nagisa dijo que hablaría con él, tal vez tú
debas recordárselo.
- No… yo no pienso recordárselo, no es mi problema…es
problema de Nagisa y si no se acuerda, es que no le importa…
porque es obvio… que Shin no está viniendo ¿no?
Yo creo que se nota … y si él no lo nota…- se
encogió de hombros sin dejar de mirarlo a los ojos –Tú
me preguntaste y yo te respondí con sinceridad… no
sé qué más puedes pedir- le acarició
el pelo mirando serio hacia delante –Si crees que ninguno
de los dos tienen arreglo y no se comprenden… pues simplemente…
será que no pueden llevarse bien, no es nada del otro mundo
¿no? No puedes gustarle a todo el mundo… eso es algo
que se aprende desde pequeño… no lo resuelvas, algunos
problemas no tienen solución.
- Bueno, pero no asumas que no me importa, sólo porque no
puedo manejarlo...... – se separó de él, mirándolo
a los ojos un poco más compuesto. – Sly, creo que eres
el primero, al menos en mucho tiempo, que me ve llorar. Y ahora
no sé si abofetearte o darte un premio – le sonrió,
intentando cambiar el ambiente.
-Humm… si quieres puedes hacer las dos cosas pero sólo
si me besas antes y después del bofetón- se rió
sujetándole las caderas y besándole el mentón,
y suspiró –Lo que dije.. es que como no puedes manejarlo
y no te importa… no te molestas… si te importase, te
molestarías igual aunque no pudieras manejarlo… y si
pudieras manejarlo, tal vez te molestarías aunque no te importase…
porque total no te costaría nada arreglarlo… eso…
¿ahora comprendes?
El pelirrojo negó con la cabeza, porque de veras que lo
estaba mareando. De todos modos trataba de comprender lo que le
decía. - ¿No se te ocurre que tal vez no todos somos
como tú? ¿Qué tal vez no hago nada porque......
sólo termino dañándolo más? Mira, ya
no sé ni de qué estoy hablando, ¿vale? Tal
vez tú tienes razón, tal vez tienes razón acerca
de todo. Pero volvemos al principio, me sigo sintiendo terrible
y un “no tienes por qué”, no me va a ayudar,
¿comprendes?
-Humm… ¿estás enfadado conmigo?- Sly lo miró
a los ojos rascándose la mejilla un tanto confundido –Quiero
saber… por qué te sientes terrible, dime… el
motivo exacto… porque de veras… me cuesta comprender
las cosas… creo que se me jodieron varias neuronas…
- No lo sé, acabo de decirlo. – le pasó una
mano por el rostro, bajando la mirada. – Es sólo que
sigues diciendo que no me importa y cada vez me siento peor. No
puedo definirlo.
-Humm… entonces seguramente es que sí te importa pero
tienes miedo de hablar con él porque crees que le harás
daño de nuevo y además… también te harás
daño tú mismo…- apoyó una mano en la
suya y bajó la vista también, besándole los
labios superficialmente. –Habla con él esta noche…
yo estaré allí… esperándote fuera…
para quedarme contigo…
- No lo sé, ni siquiera sé si va a salir de su habitación.
– el chico cerró los ojos suspirando. – Dios,
soy un desastre, ¿no? Cuando me tumbas, me quedo caído.
– abrió los ojos de nuevo sonriéndole. –
Claro, que a algunos les gusta....... Está bien – asintió.
Sly se quedó mirándolo un tanto perdido en su metáfora
además de que no sabía a qué conclusión
habían llegado –No eres un desastre… eres el
mejor… creo que le voy a preguntar a Sanji a ver qué
opina de ti…- se rió cogiéndolo por la cintura
y llevándolo con él a su casa hasta que diera la hora
de reunirse –Entonces… por la noche hablas con él…-
dijo como meditando, aunque en realidad buscaba una confirmación
porque tenia la mente echa un lío.
- Sí, ya hablaré con él y seguro que me comeré
otra tanda de gritos y tendrás que consolarme de nuevo. Cuídame,
Sly – sonrió, apoyándose en su hombro.
-Siempre te cuido… grítale tú…
Continúa Leyendo

|