| Capítulo 48- A Pleasant Way
to Start the Day
Teki se giró, sirviendo café en una taza y dejando
la otra de chocolate caliente en el microondas para cuando el chico
despertara. No le veía cara de beber café. Igual,
se sentía extraño hacer esas cosas para otra persona.
Observó el cuchillo que se había quedado toda la noche
en el fregadero, y lo sacó por fin guardándolo en
un cajón, ocultándolo inconscientemente, mientras
meditaba en qué podía hacer. Igual, tendría
que esperar a que se despertara. El teléfono sonó
sacándolo de sus pensamientos y dejándolo un tanto
sorprendido de que alguien lo llamara tan temprano. Seguro era equivocado.
El rubio se apoyó en la pared de la casa golpeándose
el muslo con el auricular. Acababa de ducharse tras volver de la
escuela militar, así que no debía ser muy tarde. Miró
el reloj de nuevo, las once y media…se pasó la mano
por el cabello mojado echándolo hacia atrás y se la
secó en la camiseta azul. Llamó de nuevo preguntándose
si no le habría dado el teléfono mal adrede.
Teki lo observó sonar por segunda vez, ya casi terminándose
el café. Sería que no era equivocado entonces, o era
un equivocado insistente. De igual manera, se dirigió al
aparato, levantándolo con toda la calma del mundo. - ¿Hola?
Hacemos sus fantasías realidad..... – murmuró
sonriendo. Si era uno de sus amigos, sabría que estaba bromeando.
-Qué suerte tengo…- Kyler sonrió al otro lado
–Aún tengo unas cuantas y con una noche no ha sido
suficiente… no pareces muy enfermo… ¿estás
bien o no querías verme?
- Kyler..... – murmuró el chico sonriendo enseguida
y dejándose caer en el sofá. – La oferta se
mantiene para ti. Así que fuiste a verme al club. No les
digas, pero decidí tomarme la noche libre.
-Tu … líder no me quiso decir donde vivías…
teme que sea un asesino en serie…- se apoyó más
en la pared mirando a su madre pasar y le quitó la mirada
cuando se cruzaron.
- Por supuesto que no te lo diría. Nos cuidamos mutuamente.
– le contestó, pasando las uñas por el cuero
del sillón. – Pero sí te dio mi teléfono
¿no? Empezaba a preguntarme cómo lo habías
conseguido.
-En realidad me costó conseguirlo…- se llevó
un cigarro a los labios prendiéndolo con toda la tranquilidad
del mundo.
Abel se levantó de golpe. Por un momento se había
olvidado de donde estaba y se salió de la cama al recordarlo,
vistiéndose lentamente y pensando que tendría que
ir a buscar cosas a su casa de todos modos.
–Tráeme una camisa- Kyler miró a su madre de
pasada y la siguió de soslayo para ver si iba –No creía
que necesitases que te cuidaran…
- ¿No? Todos lo necesitamos de vez en cuando ¿no
crees? De todos modos, Nagisa me cuidaría así fuera
invencible. – se rió, echándose hacia atrás.
- ¿De veras me extrañaste tanto?
Entreabrió los labios sonriendo con el cigarro entre los
dientes y cogió la camisa de la mano de su madre sacándose
la camiseta para ponérsela -Tenía demasiada curiosidad
por saber como sería el después…
Abel salió del cuarto y se sentó al lado de Teki
porque no sabía qué más hacer. Se pasó
la mano por el pelo apoyándose en su hombro como quien no
lo hace.
El rubio sonrió, pasando un brazo por los hombros de Abel
recostándolo contra sí, aunque continuando en el teléfono.
– Curiosidad, ¿sólo curiosidad? Qué decepción.......
El menor se dejó caer en sus piernas jugando con la camiseta
del rubio y pensando en lo que quería decirle cuando colgara.
De hecho, se lo diría ahora si no fuera porque no sabía
si le iba a molestar.
-Me gusta que juegues conmigo… pero no funciona…- Kyler
se abrochó la camisa mirándose el pecho mientras lo
hacía sujetando el cigarro –¿Estás con
alguien?
- Por la manera en la que vamos, yo diría que funciona bastante
bien. – contestó Teki, observando al otro chico, sonreído.
– Dime, ¿eso te pondría celoso? Si estuviera
con alguien.....
Abel lo miró y le sonrió de vuelta pensando en si
sería su novio o algo así. Si se enfadaba luego iba
a quedar como un idiota cuando supiera con quien estaba.
-La verdad no… pero sería bastante decepcionante…-
el rubio se guardó el encendedor en un bolsillo –Sólo
quería saber si ya comenzabas a sentir que sólo yo
te puedo dar lo que necesitas…- se rió en bajo notando
que le botaba un poco el pecho –Quiero verte.
- Bien, a mí también me gustaría, pero no
estoy seguro de poder hasta más tarde....... – le dirigió
una mirada al más joven por ver si le aclaraba algo. Lo cierto
es que pensaba que tal vez necesitasen ayuda, pero no quería
hacer nada que lo comprometiera.
-¿Es tu novio?- preguntó Abel mirándolo a
los ojos –Yo puedo irme… me voy a dar una vuelta y vengo!-
se sentó en el sofá como accionado pensando que estaba
molestando.
-¿Estás con un niño?- Kyler alzó una
ceja pensando en si estaba escuchando a Abel -¿Estás
con Abel?- sonrió de medio lado sin creérselo.
- ¿Qué? ¿Cómo........? – erl
chico sonrió sorprendido de que tuviera tan buen oído,
y susurrándole luego a Abel. – No vas a ningún
lado..... Es Kyler....
Abel lo miró metiéndose las manos en los bolsillos
inquieto –Kyler… es muy…- se quedó callado
pensando que sádico ahora no estaba muy adecuado, pero le
daba miedo como reaccionara.
-¿Te gustan del kinder?- Kyler sonrió pensando que
algo debía suceder –… así que Abel esta
contigo… ayer Heizen fue a buscarlo y no regresaron ninguno
de los dos…
- ¿No? No conozco a Heizen. – le pasó una mano
por el cabello al chico, recordando lo que le había contado
y explicando aunque estaba seguro de que Kyler comprendía.
– No está conmigo de esa manera, aunque ya puedo ver
que será todo un galán – le guiñó
un ojo por meterse con él. – Necesitaba un lugar donde
quedarse.
El moreno se quedó bajo su mano enrojeciendo y quitando
la mirada bajándola al suelo.
-¿Por qué?... ¿Qué ha hecho?- el rubio
se pasó la mano por el pecho intrigado -¿Seguro que
no puedo ir a verte? Estoy hasta los huevos de hacer como que no
noto a mi madre escuchando la conversación…
Teki se rió, sólo por imaginarse eso, aún
recordando el rostro de la mujer la otra noche. – Pues envíale
mis saludos. Dile que ya quiero ir a jugar con su hijito de nuevo....
– se rió nuevamente hasta que logró tranquilizarse
un poco. – Y ¿qué te hace pensar que hizo algo?
Espera..... déjame hablar con él. – tapó
el aparato para que no lo escuchase, dirigiéndose ahora a
Abel. - ¿Te molestaría si Kyler viene? Estaba pensando.....
tal vez necesitemos ayuda ¿no? Y es de tu pandilla.
Kyler tapó el auricular y apoyó la cabeza en la pared
porque sabía que su madre estaba en la cocina escuchando
–Teki te manda saludos, dice que está deseando que
me lo folle de nuevo…- murmuró con el cigarro en los
labios sólo por joder. La mujer se llevó la mano a
la boca marchándose hacia el salón y cerrando la puerta
de golpe como quien no pasa nada. El rubio suspiró con un
gesto cínico.
-No… si tú confías en él ¿no?-
Abel lo miró a los ojos preocupado –Es que yo no lo
conozco aún muy bien… pero él me defendió…
- Bien, entonces, le diré que venga. – asintió,
preguntándose si realmente confiaba en él o más
bien confiaba en que aquello le parecería interesante y por
ende, los ayudaría. Destapó el auricular, canturreando.
– Kyler............... parece que sí te veré.
Te voy a dar la dirección.
- Luego le agradeceré a Abel…- sonrió volteándose
para coger la agenda de la mesita de la entrada y le arrancó
una hoja apuntando lo que el rubio iba diciendo.
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