| Capítulo 46- Sexual Healing
Kyo regresó a su casa casi una hora después de lo
que había dicho. En realidad le había costado un poco
convencer a su jefa, era bastante esclavista. Y tras que Shin se
la había pasado escondido en su habitación, había
estado de peor humor aún. Bajó la vista un poco preocupado
por él, le hubiera gustado disculparse aunque seguro que
Sly y Teki se lo tragaban si les decía eso. Su ánimo
mejoró al ver al líder de la otra pandilla, dando
vueltas buscando su edificio, se le acercó por detrás,
bromeando. - ¿Estás perdido? ¿Puedo llevarte
a mi casa o tienes dueño?
-No sé… tendrás que mirarme la plaquita…-
el moreno se giró aunque se había sorprendido en un
primer momento –Es que me he liado un poco con los edificios…
les faltan números a los portales…- se rió nervioso
aunque por el momento todo iba bien, aún no asimilaba aquello
del todo.
- No importa, sé que soy terrible para dar direcciones.
Sígueme – le sonrió, echando a caminar hacia
la calle próxima. – Aquí a todo le falta algo.
-Es igual…- Sanji lo siguió, bajando la vista y subiéndola
de nuevo pensando que era un mal momento para andar fijándose
esas cosas. No había prisa, no era como que fueran a llevárselo
de un momento a otro –Mira, mi piso también está
hecho una mierda así que… que no te dé vergüenza.
- ¿Vergüenza? No, eso es algo que no tengo. –
se rió el pelirrojo, doblando la esquina y continuando hasta
un edificio que más bien parecía que debía
tener un signo de “próxima demolición”
. – Es aquí. – le señaló, empujando
la oxidada puerta.
Sanji pasó pensando que de hecho al menos su edificio aún
parecía poder soportar un terremoto y sonrió siguiéndolo
-¿Estás cansado?- miró a la pared mientras
subía observando los desconchones… grietas y alguna
que otra pintada.
- No mucho. Si estuviera en el trabajo, aún podría
con uno o dos clientes. Y yo nunca hago un trabajo a media- se detuvo
sonriendo y girándose para guiñarle un ojo, antes
de salir al pasillo, aproximándose a una puerta. –
Hogar dulce hogar – la abrió entrando y continuando
hasta dentro por el desarreglado lugar como si Sanji viviese allí.-
Me das un momento, por favor. Pero puedes tomar lo que quieras de
la cocina.......
-Vale, bebo algo- el moreno se pasó a la cocina directamente
sólo por ver si tenía cerveza en la nevera, cogiendo
una lata felizmente. Se apoyó en la encimera pensando en
si iría al baño a ducharse o algo así. Se rascó
la nuca inclinándose adelante y acordándose de la
cara de Yûhi que aún seguía sin comprender.
Seguramente sólo era que se preocupaba por todo, sin embargo
él estaba ahí y se iba a tirar a un perfecto…
y tan perfecto desconocido y aún no lo asimilaba.
Kyo se metió al baño como si tal cosa para lavarse
el rostro y cambiarse a algo más cómodo aunque claro,
no lo iba a tener puesto por mucho tiempo. Pero el misterio y el
juego eran parte de la diversión. Eso lo sabía muy
bien. Seguro que el chico que estaba esperándolo no pensaba
así, pero no era cuestión de lógica, era algo
más intuitivo. Se alborotó el cabello frente al espejo,
sonriendo y salió por fin, esta vez apenas cubierto con un
kimono negro con detalles dorados y rojos, y como la mayoría,
modificado con su propio toque, sólo que pasaba de los pantalones
por una vez. Le sonrió acercándose y pasando dos dedos
por su cuello, tomando la lata de su mano para beber un poco. -
¿Listo? O ¿prefieres conversar un rato?
Sanji lo miró un tanto rojo y totalmente encendido ¿Qué
coño hacía él poniéndose rojo? Entreabrió
los labios queriendo decir algo que lo hiciera parecer un poco menos
amedrentado, pero no estaba pensando muy bien –No sá…-
confesó acabando por ser natural como siempre. Se pasó
un dedo por el puente de la nariz sonriendo.
- No importa, es sólo para que te sientas cómodo.
No quiero que pienses que lo estás haciendo con un prostituto,
aunque sí, pero ahora no – se rió, devolviéndole
la lata y alejándose un poco.
El moreno lo siguió con la vista respirando pesadamente
y se metió una mano en el bolsillo de los jeans notando su
erección y pensando que seguramente le parecía de
lo más baka por estar así solo… ¿con
qué? ¿Con verlo? –Te encanta decir eso…
¿es para que sepa que tienes skills?- se rió un poco
levantándose de la encimera para acercarse a él. Se
paró frente al pelirrojo y se sacó la mano del bolsillo
deslizándola por la abertura del kimono rozando uno de sus
muslos.
- No, en realidad, no me considero un prostituto. Es lo que hago,
no lo que soy y..... esto lo hago porque quiero. – fue bajando
la voz, y subiendo las manos por el pecho del moreno, rozando su
pierna contra una de las suyas, provocando que el kimono se abriese
más.
Sanji bajó la vista observando su piel asomarse entre la
tela negra y lo miró a los ojos de nuevo –Estás
muy bueno…- inclinó un poco la cara y bajó la
cabeza entreabriendo sus labios con la lengua y besándolo
profundamente alzándole la pierna contra la suya y sujetándolo
por la cintura con la otra mano.
- Y tú no estás nada mal ........ – bromeó,
sonriendo, interrumpiendo el beso tan sólo por un momento,
antes de rodear su cuello con los brazos y besarlo de nuevo, casi
alzándose sobre la otra pierna para alcanzarlo antes de que
se separara.
El chico de cabello morado lo sujetó por las nalgas levantándolo
contra su cuerpo sin dejar de besarlo y lo sostuvo con una mano,
para deslizar la otra bajo la tela acariciándole la piel
y entrecerrando los ojos al sentir el calor y el tacto suave de
esta. Bajó los labios por su mandíbula y le besó
el cuello apretando más sus nalgas y masajeándolas
entre las manos -¿Voy a tener que partirle la cara a alguien
después de esto?- le preguntó sin detenerse.
- No, a menos que necesites descargar exceso de adrenalina.......
– se rió, aunque sabía a qué se refería,
pero a menos que la madre de Shin fuera a quejarse........ Se rió
de nuevo imaginándolo y subiéndose más, pegándose
a su cuerpo. – Soy agente libre.
-No creo, ¿no quedamos en que nunca dejas un trabajo a medias?-
sonrió acercándolo más a su cuerpo y deslizó
la lengua a lo largo de su cuello moviéndolo contra él
notando su sexo duro contra el del pelirrojo. Mordió la tela
negra apartándola de su hombro y lo lamió besándole
la piel.
- No... nunca – jadeó, cerrando los ojos. –
Nunca he recibido una bienvenida tan......... entusiasta –
bromeó ahora, refiriéndose al sexo de Sanji.
El moreno se rió sentándolo en la mesa y le apoyó
las manos en los hombros bajándole el kimono por los brazos.
Respiró con fuerza contra su piel inclinándose y lamiéndole
los pezones con fuerza mientras deslizaba las manos por los muslos
de Kyo, separándole más las piernas para meterse entre
estas –Eso es porque me recoges y me alimentas… y me
pongo contento…
- Qué bien, te daré vitaminas además, para
que crezcas más fuerte – bajó la cabeza, aferrándose
al moreno, gimiendo un poco, excitado. - ¿Quieres.... ir
a mi cuarto?
-Me da igual… como quieras, soy tuyo- se rió y sujetó
la banda con los dientes soltándola y abriéndole la
ropa. Cerró los ojos deslizando la nariz por su abdomen apreciando
el olor de su piel y arrastró la cara contra su sexo deslizando
la lengua sobre la ropa interior.
- Mmmm..... mió – sonrió, cerrando los ojos.
– Imagino......... que no quieres hacerlo bajo la foto de
tu trasero........ – jadeó, preguntando, aunque le
hacía gracia, claro.
-Me da igual… no creo que vaya a estar pendiente de eso…-
se rió contra su sexo lamiendo la tela de nuevo y lo apartó
del kimono cogiéndolo en brazos en ropa interior sólo
porque lo deseaba. Bajó la cara besándolo y avanzando
por la casa aunque no tenía idea de dónde estaba el
cuarto pero no es que fuera una casa muy grande precisamente. Lo
tendió en la cama y se subió a horcajadas sobre él,
erguido mientras se sacaba la camiseta.
- Me alegra tanto que me hayas silbado el otro día –
se rió el chico, saliendo de debajo de él para recorrer
su pecho con las manos, besándolo luego y pasando la lengua
por él. – El resto de tu cuerpo......... va de acorde
a tu culo ....... – murmuró, sin dejar de acariciarlo.
-Eso es bueno…- se rió pasándole la mano por
el pelo mientras besaba su pecho, observándolo y acariciándole
una mejilla –Te dejo ver un poco más…- se abrió
el pantalón bajándose un poco la ropa interior.
- Oh, Dios.......... la leyenda es cierta – se rió,
recordando las palabras de Taiga, y agachándose luego pasando
la lengua por el nacimiento de su sexo, bajándole aún
más la ropa interior, para descubrirlo por completo. –
Supera a tu culo y eso es decir bastante........
-Qué bien….- sonrió pasándose la mano
por la nariz y temblando un poco, agitado –Cógela…
es para ti…- sonrió bromeando y se apoyó un
dedo en el glande bajando su sexo erecto como esperando. Deslizó
la mano sobre él, acariciándoselo y lo atrajo un poco
hacia él.
- El mejor regalo que me hayan hecho en mucho tiempo – sonrió
el chico, introduciéndose parte de él a la boca, y
comenzando a succionar, tratando de abarcar cada vez más.
-Ah…- jadeó bajando la cara revolviéndole el
cabello con una mano y moviéndose suavemente en su boca.
No tenía nada que ver con el pobre intento que le habían
hecho tiempo atrás. Sonrió jadeando suavemente sin
dejar de acariciarlo –Joder…
El pelirrojo alzó la mirada, sacándose el sexo de
la boca suavemente, deslizando su lengua por él. –
Es lo que vamos a hacer......... – se rió, volviendo
su atención al sexo e introduciéndoselo de nuevo.
De veras que era grande, pero le parecía perfecto.
-Ya lo sé…no es como que vaya a olvidarlo- se rió
suavemente apartándose de sus labios y notando la suavidad
de estos en su piel a medida que salía de su boca –Espera…
déjame a mí…- le besó los labios recostándolo
con él y bajó la mano deslizando la ropa interior
por las piernas de Kyo y volvió arriba bajando la vista para
observar su sexo mientras lo acariciaba –Joder… estás
muy bueno…
- Gracias.... sigue diciéndolo, no me molesta oírlo
– le acarició el rostro, observando sus facciones y
abriendo más las piernas, dejando escapar un gemido por entre
sus labios y sintiendo su propio aliento rebotar contra los del
moreno.
Sanji sonrió sentándose contra la pared y le tiró
de las manos con suavidad para que se arrodillara con sus piernas
entre medias. Le pasó las manos por las nalgas suavemente
pegando la cara a su pecho y bajó más la cabeza lamiendo
su sexo y apretándoselas mientras lo empujaba con fuerza
dentro de su boca respirando agitado por sentir su sexo caliente
contra la lengua.
- Ah......... ah........ eres bueno.... – gimió el
chico, aferrándose a él, sintiéndose acalorado
y deslizando las manos por su espalda, estremeciéndose un
poco. Estaba bastante excitado para haber salido del trabajo hacía
poco, pero claro, esto era distinto. No estaba fingiendo para nada.
El moreno alzó la vista mirándolo a los ojos y deslizó
la lengua a lo largo de su sexo acariciando su entrada con los dedos.
Los empujó en su cuerpo lentamente percibiendo el tacto y
el calor de su interior, cerró los ojos lamiéndolo
más intensamente y succionándolo con fuerza. Era impresionante
estar con una persona que disfrutara de aquello como él,
empujó los dedos más profundamente en su cuerpo.
El chico gimió de nuevo, cerrando y abriendo los ojos enseguida,
deslizando las puntas de los dedos por la espalda del moreno una
y otra vez, acariciándolo y atrayéndolo más
hacia sí. – Sanji.....
-Ah…- Sanji jadeó con fuerza contra su sexo separándose
de él sin dejar de lamerlo, y le levantó un poco una
pierna echándose a un lado. Se arrodilló en el suelo
tirándole de los muslos hacia él y se inclinó
empujando la lengua dentro de él lamiéndolo profundamente
-¿Te gusta?
- Me encanta........ – jadeó, alzando un poco la cabeza
para mirarlo y dejándola caer de nuevo, rendido ante la sensación
de su lengua, nuevamente dentro de él. - ¿Y a ti.......?
-Sí… eres increíble…- deslizó la
lengua por su columna subiéndose tras él y empujó
su sexo contra la entrada del pelirrojo suavemente tratando de no
dañarlo. Se empujó hasta que no pudo más dentro
de él abrazándolo por el pecho y bajando una mano
a su sexo –… Kyo…
- Dios........ siento.... – el chico sonrió, bajando
la cabeza, temblando. - .... me podrías llenar entero....
– gimió, nuevamente estremeciéndose. Le había
incomodado un poco inicialmente, pero estaba bien ahora, estaba
muy bien. Y las caricias sobre su sexo igual no lo dejaban pensar
en nada con mucha claridad.
El moreno salió de su cuerpo, necesitaba verlo. Lo sujetó
con delicadeza acostándolo en la cama y besándolo
mientras le levantaba una pierna, se empujó dentro de él
de nuevo esta vez más fácilmente y jadeó apretando
las mandíbulas, moviéndose lentamente dentro de él
y masajeando su sexo con la otra mano.
El pelirrojo gimió de nuevo, entregándose más
frecuentemente a ello, su sexo pulsando en la mano del moreno, su
mano alzándose para aproximarlo por el cuello, besándolo
de nuevo, moviendo su lengua con avidez dentro de su boca.
- No te duele ¿verdad?- el moreno lo miró a los ojos
lamiendo su lengua y pasando a acariciarle las piernas y las nalgas.
- Nn.......no........ está bien..... – le sonrió
el chico contestándole y acariciándole la nuca aún.
-Vale…- lo sujetó un poco más arrodillándose
en las sábanas, mientras lo levantaba con él, sujetándolo
por las nalgas y sintiendo cómo su sexo entraba aún
más profundamente en el pelirrojo que se empujaba con su
propio peso. Jadeó con fuerza alzando la cara y entrecerrando
los ojos mientras le lamía el cuello.
- Hmmmf.... – Kyo cerró los ojos, entregándose
y echando la cabeza hacia atrás, jadeando un poco más.
Bajó la mano a su propio sexo entre ambos, acariciándolo
ya que el moreno había dejado de hacerlo, y de paso moviéndolo
de manera que rozase su abdomen.
Sanji respiró con fuerza temblando un poco al notar la presión
de su cuerpo y el sexo caliente de Kyo contra él. Rozó
los labios contra su cuello besándolo una y otra vez, no
era lo mismo que hacerlo con alguien de quien estuvieses enamorado,
pero comenzaba a pensar que era mucho mejor de ese modo. Jadeó
con fuerza comenzando a moverlo más rápidamente, haciendo
fuerza con los brazos, se sentía increíble. Cerró
los ojos apoyando la frente contra el pelirrojo observando su sexo
entre ellos y sudando mientras lo movía.
Kyo lo miró al sentir su frente apoyarse contra él,
sonriendo al ver su expresión, a pesar de estar así
de excitado él mismo. Aceleró el movimiento sobre
su sexo, subiendo un poco las piernas para rodear al moreno con
las mismas, apretándolo contra sí, sintiendo el orgasmo
cada vez más cerca. – Sanji?....... – susurró,
poniendo voz seductora, y aún sonriendo un poco.
El moreno alzó la cara entreabriendo los labios para besarlo
y empujó la lengua con fuerza en su boca succionando la del
pelirrojo y jadeando contra sus labios apretándole las nalgas
al sentir cómo temblaba y la sangre agolpándose en
su sexo haciendo sentir ardiendo –Me corro…
- Hazlo..... hagámoslo..... – sonrió, dejando
escapara un gemido y moviéndose un poco más, liberando
el orgasmo que hacía palpitar su sexo, alzando la voz cada
vez más a la vez apretaba al moreno con sus piernas, tanto
como podía.
-Humm… Kyo…- Sanji lo movió con fuerza hasta
que la intensidad su propio placer lo hizo detenerse apretando las
nalgas del pelirrojo con una mano. Le pasó la mano por el
pelo besándolo con más fuerza para sentir sus gemidos
contra los labios y le mordió el inferior suavemente mirándolo
a los ojos y dejándolo resbalar poco a poco contra su cuerpo.
Kyo se dejó caer contra las sábanas, respirando con
fuerza, una tenue sonrisa dibujándose en sus labios, mientras
deslizaba una de sus manos por la espalda sudada de Sanji. Entreabrió
los labios, dejando escapar el aliento caliente antes de susurrar.
- ¿Satisfecho....?
Sanji se recostó sobre él aguantándose en
los codos e inclinó un poco la cabeza notando el pelo resbalar
delante de sus ojos. Le besó los labios con suavidad arrastrándolos
contra los suyos -¿Te acuerdas cuando te pregunté
si estabas cansado y me dijiste que aún podías con
dos?… pues ahora viene el segundo…- susurró deslizando
una rodilla entre las piernas del pelirrojo.
El chico se rió con suavidad, alzando la mirada. –
Pero tú vales por dos.......... – bromeó, bajando
la mano hasta el sexo del moreno ahora. – Tu ex novio era
un idiota.....
-No puedes hacerte a la idea…- entrecerró los ojos
al notar el tacto en su sexo –pero no quiero hablar de él
cuando estoy en la cama con alguien como tú…- se rió
besándole una mejilla y después el cuello –Estás
hecho polvo ¿verdad?- sonrió de medio lado mirándolo
a los ojos de nuevo.
- No te preocupes por eso, aún puedo darte pelea –
le sonrió, dejándose llevar un poco por el orgullo,
y acercándole el rostro para que lo besara de nuevo.
-Como quieras…- lo besó de vuelta sujetándole
las piernas y bajándolo contra su sexo penetrándolo
poco a poco y sintiendo un escalofrío en todo el cuerpo.
Lo abrazó con fuerza profundizando más el beso –Aún
me tienes ardiendo…
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