.Novela homoerótica para mayores de edad.
 
Capítulo 44- The Only Thing You can Rely On.... is That You Can't Rely on Anything

Heizen llegó al lugar donde sabía que vivía Abel. Se detuvo un momento algo nervioso por ir a visitar así, nunca iba a visitar a nadie. Seguro lo hacía por gusto y pasaba más incomodidad. Tal vez no debió haberse precipitado. Suspiró, dirigiéndose a la puerta de todas maneras pensando en que ya no tenía opción, todos estarían esperando que les dijera y no se podía presentar al día siguiente y simplemente decirles que había cambiado de opinión. Alzó la mano para llamar, aún dudando y tocando por fin el timbre, esperando un tiempo prudencial y llamando de nuevo.

Abel se apretó más contra las rodillas, tapándose las orejas con las manos, temblando al escuchar el timbre, pero no, tenía que levantarse y actuar, eso… no se había movido del suelo de la cocina en toda la noche.

Respiró agitado caminando hacia la ventana y volvió atrás observando por la ventana de la cocina y mirando abajo, Heizen… no podía ser… todo menos ellos…. Se metió adentro de nuevo más blanco que la cal sin saber que hacer acercándose al telefonill

- No viniste hoy. – sentenció el chico añadiendo luego al pensar que podía no reconocerlo. – Soy... Heizen.

Abel se quedó por un buen rato sin decir nada sujetando el telefonillo -¿Puedes subir?...- se mordió el labio intentando que no le flojeara la voz y pensando que era imbécil –No!... no… no subas….- ¿Qué hacia? No importaba que fueran amigos, nadie iba a cubrirle aquello ¿y ahora que? No dejaba de preguntarse eso.

- No....subo? – el moreno suspiró, confundido. Seguro estaba bien y estaba allí molestando por gusto. - Bueno.... estás bien entonces..... .- casi murmuró aunque en realidad era una pregunta.

-Y bajo…- susurró colgando el auricular y mirando que llevaba las llaves en el bolsillo, se giró en la puerta a mirar hacia el baño como si fuera a salir de allí y cerró la puerta de la casa de golpe. Bajó lentamente por las escaleras con el pelo revuelto pasándose la mano por encima -¿Quieres… quieres hablar conmigo?

Heizen se le quedó mirando pensando que no se veía muy bien, pero sin decir nada al respecto, prefiriendo seguirle la corriente, aunque seguro y resultaba extraño todo. – Claro. ¿Quieres ir a algún lado?

-No lo sé…- lo miró a los ojos pensando que quería huir… de la realidad o más bien de aquella realidad que era como una pesadilla, una que no podía estar sucediendo.

- No lo sabes. – se quedó en silencio por un momento seguro de que le pasaba algo. Por lo general les soltaba sus problemas como si fuera una obligación contarlos. Y más a él que lo incomodaba aquello. – Vamos – se dio la vuelta, echando a caminar y esperando que lo siguiera.

Abel lo siguió observando su espalda y estiró la mano cogiéndole el dedo débilmente, bajó la vista al suelo sintiendo nauseas de nuevo aunque ya no le quedaba nada que echar. –Heizen… ¿alguna vez has hecho algo tan malo que no le puedas contar a nadie?

El chico se detuvo observándolo de soslayo y bajando el rostro aunque sin soltarse. - ¿Por qué preguntas eso?

-No sé… porque quiero saberlo…- lo miró nervioso y tentado de echar a correr como si la gente pudiera saber lo que había hecho con mirarlo.

- Si hubiera hecho algo así, y no pudiera contarlo, no te lo podría contar a ti tampoco, ¿no crees? – indagó, esperando, girándose un poco para verle la cara, estudiándolo.

-Pero no me cuentes lo que hiciste…- bajó la vista escapando de su mirada y soltándolo para guardarse las manos en los bolsillos apretando la tela por dentro.

- ¿Cómo sabes que hice algo? ¿De donde........ sacaste esa idea? – se acercó crispando un poco las manos pero manteniéndolas quietas a los lados de su cuerpo, observándolo. - ¿De qué estás hablando Abel?

Abel lo miró a los ojos respirando agitado y temblando, antes de echar a correr por la calle adelante. Subió por las escaleras que llevaban al comercial, ahí iba a poder esconderse, en algún lado… hasta que pudiera huir…

Heizen bajó la cabeza comprendiendo, o al menos creyendo comprender. Seguro se había enterado de algo y ahora le tendría miedo, aunque no comprendía cómo. Siguió su camino hacia donde había pensado dirigirse con Abel. Lo mejor era no seguir con aquello, no tenía caso. Era una tontería.

Continúa Leyendo

 
 

Tambien puedes dejar tus comentarios y opiniones en la sección de este fic en el foro, solo tienes que presionar en Hansa.

foro yaoi
yaoi shop, yaoi t-shirts, uke t-shirts, wings on  the back