| Capítulo 43- Don't Go Talking
Behind My Back
Yühi se acercó a donde siempre, silbando y rascándose
la cabeza con algo de pereza. Había vuelto a ir al lugar
ese del trabajo pero estaba cerrado siendo domingo, así que
pretendía regresar al día siguiente hasta que se cansaran
de verlo y lo contrataran. Se detuvo un momento al ver quien estaba
allí, sin saber si regresarse, pero finalmente se decidió.
No se iba a poner nervioso por el miembro más nuevo de la
pandilla, por chulo que fuera. – Hola – lo saludó
con la mano.
Kyler alzó la cara con el cigarro en los labios como todo
saludo y sonrió de medio lado pensando que seguramente le
jodía de muerte que sólo estuvieran ellos dos. Cerró
los ojos apoyándose en la corteza de un árbol al lado
de la muralla.
- Muy bien, gracias, y ¿como va la familia? ¿Bien?
Sí, yo también, no, aún no encuentro trabajo........
– empezó a hablar sin detenerse como si el rubio le
hubiera hecho miles de preguntas, deteniéndose de pronto
y mirándolo tan sólo un poco más serio. - ¿Qué
tal te parece la pandilla?
-Bien… supongo- lo miró a los ojos pensando que debía
ocurrirle algo malo en el cerebro y se pasó la mano por el
pelo hacia atrás -¿Es incomodo verdad? Que sólo
esté yo… - sonrió de medio lado.
- Hum... un poco, sí. Pero de veras quería saber.
¿Te parece incómodo a ti? – le devolvió
la pregunta observándolo curioso. – En algún
momento tenía que suceder.
-No la verdad…- se pasó la mano por el pantalón
negro apoyando después los antebrazos en las rodillas observándolo
con el cigarro colgando de los labios -¿Quieres una caladita?-
se rió entre dientes sacándose el cigarro y ofreciéndoselo.
- No fumo- le sonrió de vuelta, negando con la cabeza. -
¿Te parece gracioso que no fume? – preguntó
más bien retóricamente. – Aún no comprendo,
¿te aburres mucho sin estar en una pandilla? Porque no me
pareces la clase de persona que necesite protección........
-No me parece que Sanji necesite protección… ni Taiga…
ni Teki… y están en una pandilla ¿verdad? –
lo miró a los ojos dando otra calada y se pasó una
mano por el pecho sobre la tela de la camiseta -¿Te molesta
mucho mi presencia en tu pandilla?...
- No, sólo me preguntaba. – sonrió sacudiendo
la cabeza, el mechón de cabello que por lo general llevaba
en una trenzita desperdigándose un poco. – Ellos no
necesitan protección, cierto, pero tampoco vinieron pidiendo
estar en la pandilla. Todo se dio de otra manera. Por eso.........
por lo general, no mucha gente lo pide a menos que tenga deseos
de probar algo. O...yo qué sé.
-O yo qué sé…- lo observó entreabriendo
los labios –No me agrada la gente que conozco ¿comprendes?
No me gusta cómo me miran, no me gusta su jodido estilo de
vida y no me gusta su existencia… me siento mejor aquí…
pero no iba a venir a pediros ¿puedo jugar? ¿No te
parece?....- sonrió de medio lado observándolo -¿Quieres
jugar conmigo Yûhi?
- Esa pregunta es sospechosa....... – se rió el chico,
recostándose contra la pared y sin contestar por supuesto.
– Eso está mejor. Pero podríamos haberte caído
terrible, no nos conocías......... -
-Pues me habría largado tal y como llegué…-
lo siguió viendo fijo y sonrió levemente dándole
una calada al cigarro -¿Entonces, no jugamos?
- Eso depende de cual sea tu juego – el chico lo miró,
sin estar dispuesto a retroceder, aunque sí que se estaba
poniendo nervioso.
–Tienes que acercarte más. Si no, no podemos jugar
a nada…- lo miró fijamente pensando que seguro se pondría
a llorar o bien le pegaría una hostia. Ambos casos eran divertidos.
- No gracias, creo que mejor esperamos a los demás para
jugar a lo que sea..... – se rió nerviosamente el chico
sin despegarse de la pared. Más bien, pegándose más.
Desvió la mirada por un segundo deseando de veras que llegase
alguien más y alzando una mano al ver que se le cumplía
el deseo. – Taiga! Heizen! Hooooooooola! – saludó
como si no los viera en siglos.
El moreno saludó apenas con un movimiento imperceptible
de su cabeza que a esa distancia era como no hacer nada, preguntándose
por qué tanta emoción de pronto.
Taiga alzó una mano sonriendo y pensando que seguro y Kyler
estaba molestándolo. Se sentó al lado del rubio -¿Qué
tal?- preguntó sonriendo y preparándose un porro para
compartirlo con el otro.
-Bien… Yûhi y yo estábamos hablando…-
el rubio sonrió pasándole el cigarro a Taiga que entreabrió
los labios dándole una calada.
- Resulta que Kyler quería jugar. ¿No les dices a
qué querías jugar, Kyler? – le preguntó,
un tanto maldito ahora que tenía apoyo para ver si seguía
con eso.
Heizen dejó escapar un suspiro y se fue a sentar a una esquina
como si ni siquiera estuviera allí.
-No… que con Taiga no quiero jugar…- el rubio sonrió
mirándolo a los ojos después. Taiga miró a
Kyler serio y después sonrió.
-¿No te llegó con Teki antes de ayer? Que lo dejaste
que parece que lo atacó un animal…- se rió con
el cigarro en los labios.
-Pues bien que le gustó…- se rió cogiendo el
porro que Taiga le ofrecía mientras él se acababa
el cigarro.
- Que sepas que a mí no me va eso. – le advirtió
el chico de cabello castaño, observándolo de soslayo
por si acaso y dejándose caer hacia atrás, sacando
la cámara para ponerse a jugar con ella.
-Tsk… qué lástima…- el rubio sonrió
porque sólo lo había hecho por vacilarlo. Tras que
le parecía un crío…
Taiga miró a Yûhi y se acercó a ver su cámara
–Que sepas… que vi la foto del culo de Sanji…-
susurró en su oído con una sonrisa en los labios.
El chico se echó a reír, aunque enrojeciendo por
recordar, y además porque era obvio quien la habría
tomado. – Pues él me lo pidió. No fue idea mía.
Y tú, ¿cómo la viste?
-Porque me quedé con mi hermano ayer todo el día…-
comentó feliz con una sonrisa en los labios –y cuando
Kyo la vio… le pedí que me la enseñara…
Kyler se giró viendo llegar a Sanji con una sonrisa y los
miró de nuevo tras levantar la cara a modo de saludo –El
dueño del culo…- murmuró pegándole con
un pie a Taiga en la pierna.
-Hombre… Sanji… ese culo tuyo tan famoso…- Taiga
se rió levantándose para palmeárselo.
-Calla…- el moreno lo empujó tapándose en culo
con las manos como si se lo fuera a llevar –No me lo toques
que me lo gastas…
- Y el fotógrafo no obtiene reconocimiento. – protestó
con falsa cara de decaimiento, el otro chico, de paso tomándole
un montón de fotos como si fuera una celebridad. –
No importa, me llevo el placer de haberlo visto en vivo.
Sanji se sentó al lado de Yûhi rodeándolo con
un brazo y revolviéndole el pelo pegándolo a su pecho
–Tienes razón Yûhi, te amo mucho…- se rió
besándole una mejilla.
-Joder… que felicidad… ¿te subieron la paga?-
Taiga lo miró pensando en cómo era Kyo y más
bien planteándose otra cosa.
- ¿Qué no puede quererme por ser yo? – se rió
de nuevo el chico aunque estaba un poco rojo, y cambiando el tema.
– Heizen, ¿aún estás con nosotros? Envíanos
una señal........
- Aquí estoy, sólo que no veía la necesidad
de comentar sobre..... lo de Sanji – murmuró serio
como si el tema no fuera gracioso para nada y sin siquiera moverse
de su lugar.
- ¿Qué?! ¿Qué es lo de Sanji? –
Kaiba se apareció como si la curiosidad lo hubiera llamado
hasta su casa, evitando colgarse del moreno sólo porque deseaba
saber la respuesta.
- La foto de mi culo, que es muy bonito se ve…- Sanji se
rió sacando la lengua y cogió a Yûhi en voladas
llevándoselo con él un poco apartado para hablarle
a solas. Lo sentó en la muralla de en frente y apoyó
las manos a los lados de sus piernas –No creo que vaya a dormir
hasta tarde… parece que sí le gustó mi culo
de veras y quiere ver lo demás… así que…
- le sonrió rascándose la nuca y pensando que no le
apetecía decirlo delante de todos pero a Yûhi sí
tenía que decirle.
El chico lo miró sorprendido, sonriendo luego. – Vale,
parece que te salió mejor de lo que pensabas entonces........
Pero creí que querías molestarlo... Hum, da igual,
buena suerte, te lo mereces – se rió de nuevo, pensando
que tanto tiempo llevaba quejándose de que no conseguía
a nadie. Por otro lado, precisamente por eso lo ponía nervioso,
pero no le iba a decir.
-Ya… sí quería molestarle… pero bueno…
también es que la tomé con él sin motivo…-
se rascó el puente de la nariz mirando abajo –Sólo
es un polvo… tampoco hace falta que reces por mí que
no le voy a pedir matrimonio- se rió tocándole la
nariz con un dedo –pero bueno… no sé… supongo
que se siente bien… me había dicho que no iba a volver
a enrollarme con alguien a no ser que… bueno…- bajó
la cara apoyando los labios en su pelo.
- Pero yo no dije nada. – sonrió porque suponía
que se le veía en la cara. – Está bien, Sanji,
yo quiero que seas feliz. O bueno, que disfrutes del polvo. No pasa
nada. Mira qué feliz es Taiga. - comentó riendo un
poco y tratando de disfrazar que aún así iba a estar
preocupado.
El moreno se apartó un poco y lo cogió por los hombros
para llevarlo con los demás de nuevo sin comprender muy bien
qué le ocurría pero si no quería decirle…
suponía que estaba bien, ya lo haría cuando lo desease.
-A ver qué tenéis que andar hablando a escondidas…-
Taiga sonrió porque ya imaginaba de qué iba la cosa.
-Calla… que a ti ya te digo luego…
- Y ¿ a mí no? Dime.......... – rogó
Kaiba, ahora sí, acercándose para guindarse de uno
de sus brazos, fingiendo cara de reprobación. – Qué
mal, guardar secretos de tus amigos.
Sanji se encogió tapándole una oreja para susurrarle
y en ves de eso, le dio un beso reído y se apartó.
-Sanji va a mojar el churro…- Taiga se puso a cantar con
el porro en los labios más bien murmurando su cancioncilla
y Kyler se rió.
-Va… calla mona de feria, vete a tocar los platillos por
ahí…- el moreno se rió pegándole un codazo.
-Los amigos de mi hermano quieren conoceros… les dije que
podíamos quedar todos juntos ¿Qué os parece?
-Por mí está bien- Sanji se encogió de hombros
porque la verdad, sí estaba algo intrigado.
- Por mí también. De todos modos, por como van las
cosas, parece que sólo es cuestión de tiempo. –
asintió Yûhi esperando a que los demás contestaran,
y hartándose, empujando un poco al chico de cabello azul
que se había quedado como petrificado, y riéndose.
– Anda, Kaiba, reacciona! Ni que fuera el horror!
- Ya, ya.... yo digo que sí. Y no me beses cuando estoy
distraído! – señaló a Sanji ahora riéndose
también, y sentándose de golpe.
- Estoy de acuerdo – murmuró Heizen desde su esquina,
seguro de que igual no lo escuchaban, pero tampoco era que nadie
fuese a esperar que se opusiera, no veía por qué.
Kyler se encogió de hombros – Por mí…
- le dio una calada al cigarro. Total, sólo le quedaba por
ver el tal Kyo y por conocerlo a él y a Sly.
-Al menos Nagisa nos cayó bien ¿no?- Sanji miró
a Heizen como esperando a que él dijera, ya que nunca comentaba
nada y no le había hablado –Kyo es muy agradable aunque
también es muy graciosillo…- se rascó la nuca
pensando en que esperaba que ni se le acercara al moreno.
- Sí........ me pareció agradable, es... tranquilo
– sentenció el chico bajando la mirada, poco acostumbrado
a esa atención. Aun que igual su respuesta más se
refería a que lo había dejado tranquilo a él.
– ¿Alguien ha visto a Abel? – preguntó
de pronto notando que no estaba, y para ser domingo y a esa hora
era extraño.
- Yo no, a lo mejor tiene tarea – meditó Yûhi.
- Pero ya se acabaron los exámenes – aseguró
Kaiba como si esa fuera la única tarea del mundo y luego
ya no tuvieras que estudiar hasta los próximos.
-No sé… igual quería pasar la tarde con su
hermana…- Sanji los miró intrigado ahora.
-Pues lo dudo, porque esa tía nunca está en la casa
ni cuando no trabaja… yo no le digo nada pero hace la esquina…-
Taiga miró a Sanji con el cigarro colgando y el otro se rascó
el cuello.
-Es un crío, estará en casa de algún crío…
-No… no tiene más amigos…- Sanji miró
al rubio preguntándose qué debían hacer –Bueno…
no me pongáis protector… seguro que son bobadas…
- O a lo mejor está cansado, ¿no? Yo duermo hasta
tarde los fines de semana. Hasta muy tarde. – aseguró
Kaiba, aunque claro, si estaba durmiendo a esa hora era que se había
trasnochado.
- Voy a buscarlo – sentenció Heizen, poniéndose
de pie, y pasando de largo sin esperar a que le contestaran nada.
Sanji lo miró un tanto “shockeado” de que fuera
Heizen quien lo sugiriese e hizo un ademán de levantarse,
pero Taiga le agarró la mano. El otro lo miró a los
ojos y notó el gesto de que lo dejase ir –¿Qué?
-Déjalo que vaya…- Taiga se levantó mirando
a Heizen –Eh! ¿Ya quieres ir tú sólo?
¿Y si pasa algo?
- ¿Qué va a suceder? – preguntó el chico
mirándolo serio. Lo más probable es que estuviese
triste por algo o en un peor caso que se hubieran vengado los otros.
Pero ninguna de las dos cosas le parecían algo inmanejable.
-Nada… - Taiga sonrió por su cara de borde y se sentó
de nuevo mirando a Sanji - Si va solo, a Abel le va a hacer mas
ilusión, si vamos todos creerá que simplemente ha
sido arrastrado...
-Ya…- Sanji lo miró de vuelta aunque ahora estaba
rallado.
-Tú no te preocupes y piensa en Kyo…
-Yo no dije que fuera con Kyo!
-Pero lo es… lo es y lo sé…
|