.Novela homoerótica para mayores de edad.
 
Capítulo 42- Voulez-vous coucher avec moi ce soir?

Sanji tumbó en el banco con los brazos cruzados tras la cabeza y una pierna colgando del respaldo meneándola a ratos mientras se comía una manzana de nuevo mirando a la gente que pasaba. Bajó la vista observando las posaderas de un chico que pasaba y sonrió meneando más la pierna aunque sin decir nada por esta vez al recordar su reciente mala experiencia. Se rió pensando en la foto de su culo y giró la manzana en la mano antes de darle otro bocado.


- ¿Para mí no hay? – Kyo se apoyó en el respaldo de la banca observándolo, con una sonrisa en los labios. – Decidí venir a ver si podía agradecerte en persona.

-OH qué amable…- lo miró sorprendido porque ni lo había escuchado llegar y luego se rió al verle la cara y pensar de nuevo en ello -¿Te gustó mi carta de amor?

- Por supuesto, la tengo sobre mi cama. Lástima que no me lo autografiaste. – se rió el chico, dándole la vuelta al banco para sentarse a pesar del reducido espacio que quedaba.

Sanji encogió una pierna dejándole más sitio aunque claro, sin molestarse a adoptar una postura un poco más digna un tanto sorprendido de que no le hubiera sentado mal o al menos un poco mal… aunque por otro lado no era como para fiarse de él… que se le veía que era un poco “zorro” -¿Y viniste a por la firma?

- Ya dije que vine a darte las gracias, ahora que si me quieres firmar no me opongo – lo miró, sonreído aún y apoyándose un poco para pegarse más. - ¿Hoy sí vas a conversar un rato más conmigo?

-Pues depende…- se lo miró desde donde estaba pensando en que no tenía mucho sitio para recular y por otra parte cambiarse de postura ahora quedaría extraño –Si vas a ponerte a darme la vara no… que no tengo humor para eso… me lo agotaron.

- Ya lo notaba. – el pelirrojo ladeó la cabeza intrigado. – Yo nunca doy la vara, estaba siendo amable......... Pero creo que te puse nervioso. No miento, me gusta cuando se ponen nerviosos.

-Me gusta cuando se ponen nerviosos- Sanji le imitó la voz terriblemente mal y se sentó de lado, como estaba, cruzando las piernas, mirándolo directamente y apoyando el brazo en el respaldo inclinándose hacia delante –Nervioso de qué ¿eh? A mí no me pones nervioso, será que lo flipas…

- ¿De veras? Y ¿por qué te fuiste tan rápido el otro día? No me digas que te parezco desagradable – se inclinó aún más hacia él, divertido por su imitación, y observándolo directamente a los ojos.

El chico de pelo morado apretó las mandíbulas nervioso de que lo mirase tan fijamente y aún así le mantuvo la mirada apartándose hacia atrás contra el respaldo con cara de chulería y rascándose el pecho por el agujero de la cremallera del mono de trabajo –Me fui porque me tocaste los cojones y punto… - alzó una ceja mordiendo la manzana de nuevo.

- Y eso que aún ni comenzaba – se rió el chico notando cómo se alejaba y dejándolo ligeramente en paz al retroceder un poco. – No sé qué te molestó tanto, sólo coqueteaba. Bueno, al menos obtuve un souvenir.

Sanji se pasó la mano por la nuca mirando adelante y lanzó el corazón de la fruta a la papelera bebiendo un poco y jugando con la botella plástica. ¿Cómo que coqueteando? Y encima que le había mandado eso para que le molestase… frunció el ceño contrariado y lo miró de soslayo –Pues no coquetees conmigo… no se te da bien… - sonrió riéndose después sin poder evitarlo y mirando a otro lado.

- Yo creo que sí se me da bien. Es sólo un ligero problema de comunicación. – se rió el pelirrojo, observándolo. - Si le silbas a un chico y se te acerca, quiere decir una de dos cosas: o te va a pegar o le pareces atractivo, ¿ne?

El moreno lo miró serio y luego sonrió de medio lado –O es un capullo que viene a vacilarte…- apoyó el codo en el respaldo y se aproximó de nuevo sólo porque era un instinto. Le empujó el pecho con el envés de la mano suavemente -pero a mí no me gusta que me vacilen…

- Entonces, realmente debes odiarme. Y sólo me odiarás más mientras más me conozcas – le sonrió, aún así confiado. – Supongo que es demasiado tarde para intentar otra estrategia.

- No te odio… que no tengo tiempo para eso…- lo miró reído rascándose el cuello de nuevo –Además tienes un culo demasiado bonito para dejar de verlo… es sólo que no me toques los huevos y ya está…

- Comprendo, lo que quieres es un culo bonito que se mantenga callado – negó con la cabeza, tergiversando un poco sus palabras y poniéndose de pie. – Lástima, y seguro que tienes unos huevos muy bonitos también. Pero en fin, tendré que enviarte una foto de mi culo ahora, y te darás por complacido.

-Eh!- Sanji se levantó de golpe molesto porque le soltara eso y alzó una mano sin camuflar su cabreo -¿De qué vas? Claro que no quiero eso, fuiste tú quien vino aquí todo chulo a soltarme que podrías enamorarte de mí como si fuera la gran cosa- se quedó callado y notó que le corría sudor entre el pecho por haberse expuesto así con el cabreo. Bajó la mano nervioso “coño… marea…” pensó sacudiendo la cabeza.

- Hum? Pues...... a muchos les parecería la gran cosa. Además, era un cumplido, no me enamoro de cualquiera. – le sonrió de nuevo a pesar de que notaba su cabreo, y sin aclarar claro que jamás se había enamorado. – No era mi intención molestarte – murmuró, arreglándose el kimono como si tuviera algún lado al que ir.

–Oye… no me marees…- Sanji lo miró cómo se arreglaba el kimono pensando qué demonios fallaba ahí que él no había dicho así –Que no, tú dices que eso como si fuera imposible enamorarse de mí…ah… tío… es que rallas…. yo sé que eres del servicio de inteligencia enemigo…- sonrió sin poder evitar reírse pasándose la mano por el pelo.

- ¿Servicio de inteligencia? – se rió, contagiado. – No, nuestro Mata Hari residente es Teki, Que ¿no lo notas? – meneó la cabeza, su cabello alborotándose a su alrededor. – No veo nada imposible enamorarse de ti. No era eso lo que decía......... ¿ves? Mala comunicación – dio un paso hacia delante acercándose de nuevo.

Sanji se echó un poco atrás aunque sin dar un paso y sonrió pesando en lo mal que quedaría que retrocediese –Yo sólo veo a un julai tratando de ponerme nervioso y aún peor… consiguiéndolo…- lo miró bajando un poco la cara y sonrió echando un paso adelante y poniéndole la mano en la cabeza bajándole la cara -¿Ves? Deberías ser tú Mata Hari.

- Mis habilidades en el baile no son tan buenas, aunque no lo creas – sonrió, bromeando y alzando el rostro de nuevo. - ¿Por qué lo dices? ¿Empiezas a sentirte seducido?

-No, sólo mi polla está siendo seducida, yo estoy como si nada ¿ves? Es que no acostumbran gustarme los tíos que no conozco de nada por más bonito que sea su culo…- le sonrió de vuelta observándolo atentamente y pensando que igual sólo es que le gustaba bromear. Se lo había tomado muy a pecho.

- Bueno, esa parte es importante, y es por donde empieza todo, ¿no? – sonrió de medio lado esta vez. – No creo que Mata Hari consiguiese su información haciendo promesas de matrimonio y relaciones duraderas precisamente.

-Ah… mejor ni me hables de ese tema por Dios…- se sentó en el banco de nuevo haciendo una seña con la cara como invitándolo a acompañarlo hasta que volviese al trabajo, miró el reloj de pasada y cruzó los brazos tras la cabeza -¿Tú crees que todo empieza por la polla?- se rió un poco –Yo estuve más de un año saliendo con un tío… con el que sólo lo hice una vez…- dijo ahorrándose los peores detalles –y no, tampoco hacíamos cosas más light…

- Pues eso es que lo querías mucho de verdad, o eres la rara excepción- el chico se sentó, pensando que era la semana en la que más excepciones conocía, y mirándolo. – No sé si todo empieza por ahí para serte sincero, pero sí que es la mejor manera de seducir.

-Seguro… no lo he intentado y créeme que no pienso hacerlo…- sonrió mirándolo a los ojos fijamente -¿Tú crees que lo quería? La verdad es que… claro que me gustaba en un principio …yo a él no …no me preguntes qué demonios pasaba ahí … después de mucho insistirle empezó conmigo… creo que sólo me dijo que sí… no sé ni por qué, pero jamás pareció quererme ni desearme ni nada… llegué a odiarlo - se rascó una oreja recostándose hacia atrás –Y esa es la triste historia de pepito zanahoria- se pegó una carcajada mirándolo de soslayo –He cortado trozos… porque me dejarían quedar aún peor.

- Vale, no tuviste una buena experiencia. – se rió, un poco el chico, más por la manera de contarlo que por otra cosa. – Tal vez le insististe demasiado y pensó que debía ser tu novio porque... estabas allí y gustabas de él. No lo sé, hay personas así. Por eso..... yo no me quedo donde no soy querido. – le guiñó un ojo, tocándole la nariz atrevidamente.

El moreno se echó un poco hacía atrás apartándose con una sonrisa -Pero … ¿Qué quieres si a mí me gustaba? No iba a rendirme tan fácilmente ¿no?- se rió encogiéndose de hombros –La verdad es que me la suda mucho ya…- lo miró sonriendo –Creo que la experiencia me llegó para toda mi vida… Eso sí, que paso de volver a estar detrás de nadie así tenga que matarme a pajas de por vida.

- Entonces, ¿qué? ¿No volverás a enamorarte? ¿Es eso? – ladeó la cabeza pensando en lo que le había dicho Sly el día anterior.

-No puedo mandar en eso… - lo miró a los ojos pensando en cómo podía plantearle algo así –Yo creo que me enamoro fácilmente pero también me desengaño con la misma rapidez… ahora sí…- se apoyó en el respaldo observando los rasgos de su rostro –Molaría ser como Taiga que se tira a cualquiera…- se rió por lo fresco que era soltando eso pero sabía que al moreno no le molestaría.

- ¿De veras? Conocí a Taiga ayer, pero no sabía eso......... –sonrió de medio lado, cruzando las piernas como planteándoselo. – De todos modos, no podría tirarme a Taiga, creo que Nagisa me mataría. – giró el rostro, observándolo directamente de nuevo. – Y ¿qué te impide hacerlo? No es como si fuese un pecado, ¿sabes?

-¿Un pecado?- se rió mirándolo a los ojos –No es eso… es sólo que… no sé… para empezar, no lo haría con ninguno de mis amigos… nunca se sabe cuando puedes hacerle daño a alguien así…- se puso a jugar con una argollita de plástico –y tampoco salgo ni me interesa ligar con nadie… Taiga creo que a veces lo hace por dinero- lo miró con una leve sonrisa y se rió –y porque sí también.

- Taiga se parece un poco a mí – se rió porque aparte de eso, dudaba que se pareciera en nada, y se acercó un poco más pasándole un dedo por el muslo. – Y ¿qué tal yo? No me harás daño, no te haré daño......... ¿Te gustaría?

Sanji se quedó mirando su pierna fijamente preguntándose si estaría echando vapor del calor que sentía y sonrió levemente aunque ciertamente nervioso. ¿Y para qué estaba pensándoselo si lo había imaginado tantas veces que le pasara algo así? –Pues un poco de daño seguro que te haría…- se rió haciéndose un poco el loco y preguntándose si después sacarían una cámara para decirle que estaban filmando.

- ¿Un poco de daño? ¿Qué quieres decir con eso? – lo observó curioso notando que de nuevo estaba nervioso. – No serás como tu amigo Kyler ¿o sí? – sonrió, seguro de que no era posible con la cara que tenía.

-Va a ser que no…- se rió rascándose la nuca pero luego no quería una historia de esas, se apoyó más en el respaldo observándolo serio -¿Sabes qué creo? Que mi ex no quería follar conmigo porque no le gustaba mucho el tamaño de mi polla… - se rió porque sonaba gracioso pero no lo era -¿Y sabes? La verdad es que lo violé… pero bueno… después de eso no sucedió nada… así que tal vez… no fuera por el tamaño y fuera sólo porque el tipo era un poco… no sé…- lo miró a los ojos preguntándose por qué le decía algo así cuando no se lo había dicho a nadie más. Tal vez estaba buscando cómo huir.

- Pues no deberías andar violando gente. – se rió, acercándose aún más, y sin creérselo del todo. – No importa de todas maneras, a mí no me estarías violando, si te lo estoy ofreciendo. Y no, no me asustan las pollas grandes, vas a tener que buscar otro pretexto – le sonrió, imaginándose por qué lo decía.

-No violo gente… fue un caso especial…- sonrió un poco cohibido apartando la vista rascándose la nuca bajó algunos mechones de cabello -Pues ya no se me ocurre ninguno más…- sonrió de nuevo mirándolo a los ojos y aproximándose un poco. Notó que se le subía el calor por el cuello y sonrió, mirando a otro lado mirándolo una vez más y entreabriendo los labios contra los suyos.

- Tranquilo, no como gente..... – susurró contra sus labios, entrecerrando los ojos y pasando una mano por detrás de su nuca, para acercarlo más. Introdujo su lengua suavemente dentro de su boca, succionando la lengua del chico y besándolo con delicadeza.

Sanji lo sujetó por la cintura con una mano pegándolo a él todo lo que podía observándolo mientras lo besaba acariciándole el pelo con la otra mano y empujando la lengua arrastrándola contra la suya, sólo dios sabía el calentón que tenía encima.

Kyo se subió sobre él, sentándosele a horcajadas como si ahora la invitación fuera clara, pero sin dejar de besarlo, acariciando su rostro ahora.

El moreno le sujetó los muslos apretándoselos con ambas manos mientras lo besaba y entreabrió los labios separándose un poco para deslizar la lengua por su mentón y su cuello. Subió las manos arrastrándolas por sus nalgas y su espalda sintiéndolo delicado entre sus manos, sabía que tenía que parar, pero no quería.

El pelirrojo deslizó sus manos, rodeando su cuello de nuevo, esta vez con ambas, dejándose besar y besando de vuelta, moviéndose un poco sobre él. Sonrió un poco al sentir su sexo excitado pensando que de veras no debía mentir acerca del tamaño. Eso o llevaba una bazooka en el bolsillo.

Sanji lo miró a los ojos sintiéndose demasiado serio aunque no pudiera evitarlo, mirándolo simplemente mientras bajaba las manos por su espalda a sus nalgas atrayéndolo contra su sexo tras sentir el primer contacto provocado por el pelirrojo. Entrecerró un poco los ojos sin dejar de mirarlo y subió las manos a su cuello deslizándolas por su piel hasta sus hombros abriéndole un poco más el kimono.
Kyo se separó de sus labios un momento, pasándole una mano por la frente, apartando el flequillo. – No me importaría hacerlo aquí, pero te tienes que preguntar......... si no te molesta que te arresten por exposición pública.- le sonrió, deslizando su lengua por los labios del moreno de nuevo y metiendo una mano por debajo del mono de trabajo.

- No si me dejan acabar con el polvo- sonrió deslizando la punta de la lengua contra la suya y se echó hacia delante besándolo con fuerza de nuevo mientras le sujetaba la cintura con una mano deslizando la otra mano por el hombro de Kyo pese a que su cerebro no dejaba de decirle “detente”. Claro, que ahora no estaba prestándole atención a esa parte de su cuerpo.

- No creo que lo hagan.......... – sonrió, separándolo de nuevo y susurrando contra él, a pesar de que sí que estaba excitado también. – Y a mí me tacharán de prostituto, que lo soy..... pero no en este momento. – le acarició los lados del cuello ahora, observándolo con deseo. - ¿No estás trabajando tú?

-Sí…- lo miró como si fuera un perro regañado y sonrió pensando que hacía rato que estaba pensando en que debía ser responsable. Alzó un poco la cara besándole el mentón y cerrando los ojos -¿Eres puto?

- Ahora sí. – se rió asintiendo. – Desde hace unos días que saqué la licencia oficial, antes lo hacía de vez en cuando, porque sí....... Pero no te pensaba cobrar, ¿eh?

-Ya- lo miró a los ojos pasándole las manos por los antebrazos –Pensaba que es un lujo que alguien que lo hace cada día con quien más o menos le da la gana, quiera follar conmigo porque sí…- alzó una ceja reído –pero ahora no podemos, tengo que volver ahí

- No, ahora no podemos, pero puedes hacer una cita conmigo si quieres. Sólo dime cuando – sonrió más, jugando con su cabello, aún sin quitárselo de encima. – Y ¿ahora entiendes? “Podría enamorarme de ti”..... Lo decía como un cumplido.

-Sh…- le tapó los labios con los dedos –deja eso…- se rió pensando que seguía sin pensar que eso fuese un cumplido porque no se lo creía ni su madre y al final se enfadaría de nuevo –No lo sé, tengo que hablar con mi compañero de piso porque no vivo solo…

- Como quieras. Puedes venir a mi piso igual. No es muy bonito, pero eso no es lo que importa. – se puso de pie, agachándose para besarlo de nuevo, acomodándose luego el kimono.

El moreno se levantó también rascándose el puente de la nariz mirando abajo –Pero tú sí vas a seguir siendo así de bonito… con eso me llega- sonrió bajando la cara y alzándole la mandíbula para besarlo de vuelta acariciándole la espalda y separándose nervioso –Dime tú entonces…

- ¿Tienes algo que hacer esta noche? – le tomó la mano, sacando un bolígrafo y escribiéndole su dirección en la palma de la mano. – Voy a llegar tarde que tengo que trabajar. Te diría que me esperes en el bar pero si la dueña me ve salir contigo, creerá que me robo a los clientes.

-No… O.K….- miró la dirección guardándose las manos en el bolsillo nervioso –Pero a que hora voy…

- Después de medianoche, intentaré salir más temprano. Tampoco quiero estar exhausto...... – le pasó dos dedos por la mandíbula. – O ¿es más allá de tu hora de dormir?

-Vale… no, no, está bien esa hora…- lo miró pensando que aquello parecía de todo menos echarse un polvo y se sentía extraño –De todos modos no creo que pudiera dormir…- se rió bajando la cara besándole los dedos –Te veo después… que me van a despedir…- le apoyó la mano en el pelo revolviéndoselo antes de voltearse.

- Vale, diles que fue culpa mía. – se rió, guiñándole un ojo y dándose la vuelta, regresando por donde había venido.

Continúa Leyendo

 
 

Tambien puedes dejar tus comentarios y opiniones en la sección de este fic en el foro, solo tienes que presionar en Hansa.

foro yaoi
yaoi shop, yaoi t-shirts, uke t-shirts, wings on  the back