| Capítulo 40- Where Would I Be
Without You?
Taiga se quitó la cazadora y metió la pizza dentro
del horno mirando cómo se derretía el queso, se volvió
a ver a Nagisa –Son muy agradables todos…- lo miró
un poco preocupado de si lo habría avergonzado o algo así,
nunca se sabía con su hermano -¿Qué? ¿Te
arrepientes de haberme llevado?- abrió la nevera cogiendo
una lata de cerveza.
- No, claro que no. Me alegro......... de que te hayan agradado.
– sonrió aunque sin mirarlo algo apenado, porque lo
cierto es que estaba orgulloso de su hermano. – Normalmente
no son así........ Sí los son, pero tampoco se meten
tanto conmigo, creo que estaban hiperactivos.
-Bueno… es normal, a mis amigos también les hacía
ilusión conocerte… y a mí también me
hacía ilusión que te vieran…- abrió el
horno sacándola y apoyándola en la tabla de la cocina
directamente porque se estaba quemando –Espero que se lleven
bien todos… pero tranquilo…- se rió un poco por
lo bajo –no es ningún plan para unirnos ni mucho menos…
las cosas están bien así…
- Sí, lo sé........ – murmuró, levantándose
y acercándose para buscar unos platos y algo con qué
cortar la pizza. Seguro Taiga no usaría el plato, pero él
sí lo necesitaba. – A mí también me agradaron
tus amigos. Es una lástima que no hayas conocido a Shin,
pero trataré de que vaya a la reunión. Tal vez ya
todo se haya arreglado para entonces. – murmuró sin
mucha esperanza.
-Seguro que sí… sílo porque esté encaprichado
de Kyo… no será para tanto…- el chico de media
melena miró a su hermano y se sentó en una banqueta
cruzando una pierna sobre la otra –Y ese Sly ¿Qué?
Así que dejas que te besuqueeen…
- Que no! Sly es un pegajoso, pero no lo dejo! Y si lo intenta,
le riño......... – contestó, hecho una furia
aunque claro, tampoco estaba tan enfadado así. Le colocó
el plato delante, deseando cambiar el tema y diciendo lo único
que se le vino a la mente. – Come.
Taiga se rió suavemente –Sí… ya como…
pero con tranquilidad… que a mí esas cosas me gusta
hacerlas con calma…- se apoyó en una mano sonriendo
y sujetándole la mano –Venga, siéntate…
¿estás preocupado?
- Hum......... un poco – se encogió de hombros sentándose.
– Es que no me gusta que haya estas peleas en mi pandilla.
Yo los comprendo a todos, pero me gustaría que pudiesen.....
– suspiró, seguro de que su hermano creía que
era un pésimo líder. Pero si no podía hablar
de esas cosas con Taiga, entonces ¿con quien las hablaría?
-Ya… pero bueno… el que se lleven mal no es cosa tuya…
debes tratar de comprender y ayudar a cada uno si es que quieren
ayuda… y si no la quieren… tal vez sea mejor cortar
por lo sano… tampoco puedes dejar que alguien esté
creando un mal ambiente sólo porque no quiere entrar en razón…
creo yo… aunque no sé… el hecho de que no haya
venido… tal vez él mismo se haya dado cuenta de que
no es su lugar… y no debes sentirte mal …
- No......... pero es mi amigo también. La verdad es que
no sé por qué me sorprendo, desde un principio pensé
que no le iban a caer bien. – lo miró aún algo
decaído. - ¿Sabes? Creo que Shin no tiene amigos,
aparte de mí. Y pensé que....... sería bueno
que conociera a los demás. Claro que ahora no sé si
querrá ser amigo mío siquiera.
-Pues si no quiere, peor para él…- Taiga lo miró
a los ojos bastante serio y luego le sonrió mirando abajo
mientras bebía –Escucha… no todo el mundo está
hecho para estar con gente como ellos… está bien que
sea tu amigo… pero eso no quiere decir que tus amigos también
tengan que serlo, puede seguir siendo tu amigo, nada lo impide…
tal vez, poco a poco ¿no crees? A lo mejor necesita madurar
en ciertos aspectos…
- Sí, supongo que tienes razón – sonrió
un poco, apenado, aún observándolo. – Y ¿qué
me dices del tal Kyler? Sé que Teki puede cuidarse solo,
pero también sé que le gusta arriesgarse. No me voy
a meter, pero quiero saber........ Comprendes ¿no?
-No sé… a mí me cae bien…- lo miró
sonriendo levemente por ver cómo se preocupaba por sus amigos.
Se apoyó en una mano comiendo lentamente casi como si fuera
más un deber que una necesidad –Lo que pasa es que
es muy orgulloso y bastante chulo… mucho…- se rió
un poco sin separar los labios –pero es un buen tío,
sólo es… distinto… estaba muy interesado en Teki.
Todos los días me hablaba de él.
- Bien, si a ti te agrada entonces no debe ser mala persona. –
otorgó el chico aunque claro, a su hermano le agradaba casi
todo el mundo, pero tampoco se asociaba con personas indeseables
así que......... – Bueno, no fue desagradable cuando
lo conocí. Y me preguntó por Teki también.......
¿crees que esté enamorado? – se rió,
porque se imaginaba una escena muy cursi y sabiendo cómo
era el rubio, lo de los corazoncitos no le iba muy bien.
-No lo sé… - se rió un poco mirándolo
a los ojos –Tal vez sólo quería acostarse con
él y ahora ya está… es lo que pasa muchas veces-
bebió un poco de cerveza y la dejó en la mesa de nuevo
–Tal vez con Teki lo mismo ¿no? No sé…
pero sólo porque alguien sea “cool” no quiere
decir que no se pueda enamorar… eso son bobadas…
- Ya sé, ya sé... – sonrió Nagisa, sacudiendo
la cabeza y tomando un trozo de pizza ahora que ya estaba menos
caliente. – No lo decía por eso. De todos modos Teki
no es alguien que se convenza fácilmente. Pero tampoco es
alguien insensible, aunque podría parecerlo, supongo.
-Supongo…- Taiga se rió mirando a su hermano –Yo
creo que es una persona muy interesante. Kyler me habló de
su trabajo, tal vez lo acompañe un día a verlo…
¿tú lo has visto? A mí esas cosas me dan un
poco de mal rollo…- se rió suavemente –pero Kyler
dijo que se veía impresionante, que era hermoso ver a alguien
disfrutar así, haciendo lo que le gusta… no sé…
no me parece que alguien que piensa así pueda ser un insensible…
por más frío que resulte al trato… pero no lo
sé… sigo pensando que tal vez ahora ya ha conseguido
lo que quería… o bueno… también me pregunto
otras cosas conociéndolo… - miró a la pizza
como siempre divagando.
- Las respuestas no están en la pizza....... – se
rió, molestándolo un poco y mordiendo la suya, esperando
a tragar para poder hablar de nuevo. – Nunca lo he visto,
me pasa igual que a ti. No me molesta lo que le hace, pero no sé,
aunque lo disfrute, creo que sería demasiado fuerte para
mí ver cómo lastiman a uno de mis amigos........
-Ya…- sonrió mirándolo –Es que uso una
pizza en vez de bola de cristal… así luego me la como…-
se rió mordiendo un trozo también –No sé,
tal vez Kyler tenga razón y sea bonito ver a alguien disfrutar
así… e incluso te haga comprender mejor lo que siente…-
se encogió de hombros rematando lo que le quedaba y bebiendo
un poco después –Tengo ganas de que se conozcan todos…-
se recostó hacia atrás observándolo –así
vas a estar más conmigo- sonrió girando la lata vacía.
- Ya......... yo también. - Asintió, sonrojándose
y bajando el rostro, preguntándose si de veras lo decía
en serio. – Pero ahora estamos más tiempo juntos.
-Sí…- sonrió mirándolo sin ocultar que
estaba feliz -¿Quieres ir a dar un paseo conmigo? Ahora que
es de noche…
- ¿De veras quieres.....? – alzó el rostro
algo emocionado porque jamás se lo pedía y lo bajó
de nuevo avergonzado de comportarse como un niño. - Sí,
me haría bien un paseo – se corrigió, como si
el hacerse el duro borrase su reacción anterior.
-Claro- sonrió levantándose para buscar su cazadora
–Te llevo un rato en la ninja… para no ir por los sitios
de siempre…¿vale?- preguntó ya de espaldas a
él en el salón, poniéndose la cazadora y cogiendo
las llaves de la mesa.
- Vale..... – le respondió, poniéndose su cazadora
bien por una vez que tampoco quería pasar frío. –
Tienes un casco extra ¿cierto?
-Incierto… pero yo no voy a usarlo… tampoco nos vamos
a matar hoy…- sonrió mirándolo con toda la seguridad
de que nada les iba a ocurrir y abrió la puerta esperando
a que saliera –y no refunfuñes… úsalo
si quieres….
- No lo necesito- se quejó el chico sólo porque no
quería parecer menos que su hermano, aunque sí le
daban nervios. – Y por cierto, que no sabía que la
muerte te enviaba telegramas para decirte cuando nos iba a pasar
algo y cuando no.
-Claro… lo vi en la pizza… justo en uno de los champiñones…-
se rió bajando por las escaleras animadamente sólo
porque le gustaba ir en moto y claro, porque hoy había sido
un buen día. Le quitó la cadena y se la colgó
de la pierna esperando a su hermano.
Nagisa lo siguió, apresurándose un poco y sin decir
nada, esperando a que Taiga se subiera para subirse detrás.
- ¿A dónde vamos a ir?
-No lo sé…- suspiró un poco subiéndose
y cerrándose la cazadora -¿Quieres ir a algún
sitio especial? Porque si no… pues sólo vamos adelante…
y a ver qué pasa…- sonrió prendiéndola.
- No, sólo vamos adelante. – sonrió también
subiéndose tras él y sujetándose a su cintura.
En realidad, sentía que toda su vida podía resumirse
en esa frase y eso estaba bien por él.
-Vale…- sonrió tirando por la carretera arriba bordeando
el cementerio que llevaba a la zona sin edificar. Allí por
lo menos no iba a haber gente o al menos no mucha. Entrecerró
los ojos por el viento y el pelo que se le metía delante
de la cara, pensando en la de tiempo que llevaban viviendo solos.
Seguro que se sentía solo.
Nagisa se aferró a su hermano, sonriendo al sentir el viento,
aún así escondiendo un poco la cara contra su espalda
para evitar que se le metiera basura en los ojos. Sabía cuidarse
solo y eso se lo iba a discutir a capa y espada a cualquiera que
se atreviera a retarlo, pero igual se sentía más seguro
cuando estaba con Taiga.
El chico de media melena sonrió de nuevo al sentirlo abrazarse
contra su espalda arrepintiéndose de bajar el ritmo, ya que
iba a pararse por allí. Aceleró de nuevo dejando salir
una risa suave y se metió por la carretera asfaltada que
llevaba al monte. Se detuvo apagándola y sintiendo el frío
en la cara –Por aquí podría estar bien ¿no?
- Depende de para qué – se rió el moreno observando
a su alrededor, refiriéndose a que no querría vivir
a la intemperie – Me parece bien.- se subió la cremallera
de la cazadora, soltándose por fin de Taiga.
-¿Para qué va a ser? No vamos a poner una tienda de
campaña, aquí huele bien…- se rió esperando
a que se bajase y agachándose a ponerle la cadena a la moto.
Se levantó cogiéndolo por los hombros para llevarlo
a su lado y lo miró sonriéndole sin decir nada y se
giró mirando adelante –Vale… no fumaré…
El chico sonrió porque sabía que lo hacía
por él, aunque ni lo estaba pensando. – Es un lugar
tranquilo, me agrada. ¿Sueles... venir aquí?
- A veces… cuando me rallo mucho…- lo llevó
hacia el lindero del bosque caminando pegado a la tierra –aunque
creo que van a edificar aquí, así que… habrá
que buscar otro sitio para la meditación trascendental…-
dijo reído.
- Podrías hablar conmigo, ¿sabes? Nunca me cuentas
nada..... – se quejó el chico, dejándose llevar
tranquilamente. Ahora se preguntaba si en algunas de esas noches
que no regresaba temprano, no estaría allí por alguna
razón.
-Bueno… es que son cosas que me rallan pero bah… tampoco
es que me pase nada. Además que la mayor parte de las veces
tienen que ver contigo así que no puedo contártelas-
se rió apoyándole la mano en el pelo.
- ¿Conmigo?! Pues con más razón deberías
decirme! ¿Qué sucede, eh? ¿Por qué te
rallo ahora?- lo miró serio desde debajo de su mano. Sólo
no se apartaba para no darle la impresión errónea.
-No es que tú me ralles, es que me rallo yo solo…-
bajó la mano hasta su cuello suspirando con una sonrisa porque
ya sabía que se iba a poner de ese modo –Pienso en
cosas como que te dejo mucho tiempo solo… o que no soy precisamente
admirable…- se rió levemente mirando adelante aun con
una sonrisa –que soy un loser.
- Cállate! – Nagisa lo empujó molesto a pesar
de que era lo contrario lo que deseaba expresar. – No digas
esas cosas! Tú no eres ningún loser! Ni se te ocurra!
– se giró mirándolo alterado y bajando la voz
por fin. – Yo sé por qué haces lo que haces,
Taiga. Y sé que me molesto porque no estás y eso.........
pero no es porque te lo eche en cara o te desapruebe o porque....
Es sólo que me preocupo porque eres lo único que tengo
y te quiero. Y ya sé que tengo a mis amigos pero no es lo
mismo, y........ y..... – se giró de nuevo porque ya
le daba vergüenza que le viera la cara nada dura que tenía.
– Y tampoco cuenta dejarme solo para venir a pensar en que
me dejas solo! Eso..... Eres un idiota, Taiga.
El moreno se quedó mirándolo serio y cómo no,
afectado por haberlo hecho sentir mal, pensando que mejor se hubiera
callado. Lo abrazó por detrás a pesar de que lo hubiera
empujado –Ya lo sé... no creas que no lo pienso…
y que no me digo “Taiga eres un idiota ¿Qué
haces aquí rallándote?” pero … a veces
simplemente pienso que es mejor así… hasta que se me
pasa…
- Pues no te ralles. Si tanto te afecta, no volveré a decirte
nada al respecto. Es sólo que me gustaría que me llamaras
cuando vas a quedarte fuera toda la noche..... cosas así.
– insistió de todos modos, dejándose abrazar
pero sin girarse. – No vuelvas a decir esas cosas de ti, Taiga.
No eres un loser, ni poco admirable. Eres..... Yo sí te admiro,
baka. ¿te parece poco lo que haces por mí?
-Calla, lo que hago es lo normal que haría un hermano…-
sonrió abrazándolo más fuerte y ni se le pasaba
por la cabeza soltarlo –No quiero que no me lo digas…-
bajó un poco la cara contra su hombro –No quiero pensar
que estás bien sin mí… aunque sea egoísta…
lo siento…- lo apretó más para que no fuera
a apartarlo –Ya… no pasare más noches afuera…
volveré aunque sea tarde… pensé que sería
mejor no volver a esas horas.
- Nunca es mejor que no vuelvas y claro que no estoy bien sin ti,
baka. – susurró, bajando aún más la cabeza
que ya parecía que se quisiera meter adentro de sí.
– Haces mucho por mí, soy yo el que no hace nada. No
creas que no lo sé.
- No es verdad… si tú no estuvieras conmigo pasaría
de todo…- Taiga lo volteó abrazándolo de cara
a él y acariciándole el pelo –Sabes… ¿sabes
que somos un poco idiotas?
- No, el idiota eres tú – se rió el chico tapándole
el rostro para que no lo viera así. – Lo que tendría
que hacer es conseguir trabajo en el pub ese para vigilarte.
-Ah! ¿Lo dices en serio?- le cogió las manos para
mirarlo a la cara un tanto emocionado.
- ¿En.... serio? ¿No.... no te molestaría?
– le preguntó confundido porque en realidad lo había
dicho en broma. Aún se acordaba de la conversación
aquella de “no, tú tienes que estudiar”. Sonrió,
aprovechando la oportunidad y asintiendo. – Lo digo en serio.
Así no me preocuparía tanto.
-Me encantaría… de veras…- sonrió abrazándolo
–pero como salimos a las doce no puedes.
- Sí puedo! Nunca me acuesto temprano de todos modos, así
que no tienes cómo impedirlo. – lo miró de soslayo
como si ya tuviera el empleo asegurado sólo con desearlo.
-Vale, vale… no se me ocurre cómo más puedo
disuadirte… con eso me has desmontado mis argumentos…
Qué hay de ¿no estarás muy cansado? Además…
te quitará demasiado tiempo de estudio.
- No, puedo manejarlo todo, y tampoco me quedo despierto estudiando
en la noche, eso me dormiría. – sonrió para
sí mismo. – No sigas, voy a trabajas quieras o no.
De todos modos pensaba hacerlo sólo que en secreto.
-No… en secreto no…- Taiga le sujetó la cara
con las manos para que lo mirase a los ojos –No quiero que
me ocultes nada…yo ya no lo haré más…
hum… hablaré con mi jefe, seguro que le entusiasma
la idea, estaba buscando a un chico para media jornada. Iba a avisar
a Yûhi pero después pensé que seguro lo despedían…
Nagisa se rió, sin apartar la mirada. – Pues qué
buena fe le tienes a tus compañeros. Mejor para mí.
-A ellos sí… pero es que Yûhi siempre pierde
los empleos y no quiero que el jefe vaya a molestarse conmigo…
es un tedio buscar empleo…pero sólo mitad de jornada
¿oyes? Y no me has prometido no ocultarme nada…
- Ya, qué pesado. Vale, lo prometo- alzó la mano
como jurando solemnemente aunque con cara de que le daba risa. –
Y media jornada. Pero como me ocultes algo, te patearé hasta
el fin del mundo.
-Vale… hasta el fin del mundo- se rió alzando la mano
para enlazar un dedo con el suyo como si fuera promesa infantil.
Continúa Leyendo

|