| Capítulo 37- When we Get Old
and Lonely...... We'll Never Be Lonely
Kyo se recostó hacia atrás sobre las escaleras, observando
el cielo azul de la mañana. Era temprano y aún no
llegaba nadie, pero no tenía mucho que hacer como siempre
a esas horas. Y tampoco quería pasarse toda la vida en una
cama. Igual, se recostó contra la pared cerrando los ojos
y pensando que mejor disfrutaba el momento de tranquilidad, ya imaginaba
lo que vendría después luego de lo sucedido la noche
anterior. – Nagisa acabará matándonos.......
– susurró, recordando la visita que tendrían.
Sly se sentó tras él bajando la cara y besándole
los labios –A ti no que estás demasiado bonito…-
se rió enderezándose de nuevo y arrastrando el culo
dos escaleras más abajo para abrazarse a él –Hablé
con Shin…
- Pues a ti tampoco entonces que eres el amor de mi vida. –
le sonrió abrazándolo de vuelta y poniéndose
un poco más serio aunque tratando de disimularlo. - ¿Qué
sucedió?
-Nos pegamos ¿ves?- le mostró que tenía el
labio partido apoyando la cara en su hombro y se rió.
- Sly! Pero........ ¿por qué? – el pelirrojo
suspiró con cara de agobio. – Eso mismo intenté
evitar con Teki.........
-Ah! No me chilles o lloro!- se rió bajando los escalones
para acuclillarse delante de él y apoyó las manos
en sus rodillas –Él comenzó!
- Seguro....... – le sonrió de medio lado, colocando
sus manos sobre las del chico de cabello magenta. - ¿Qué
te dijo?
-Seguro que él comenzó… y es bien bruto además
que me tiró al suelo del puñetazo… ¿Qué
crees?- se rió mirándolo a los ojos –Yo nunca
te miento, además de que lo haría mal…- se sopló
el flequillo magenta y negro sin dejar de mirarlo –Humm…
no me dijo mucho… me gritó las pocas palabras que me
dedicó… - lo miró pensando que no estaba muy
seguro de querer decirle lo que Shin le había dicho por diversas
razones.
- ¿Quieres decir que Shin te gritó sin ninguna razón
aparente y luego te metió un puñetazo? – meneó
la cabeza en señal de que no le creía nada. –
Aquí falta algo......siento como que me salté la mitad
de la película.
-Vale, no… yo fui a verlo y le dije “quiero hablar de
Kyo”, entonces él me dijo de un sitio que pasaban los
trenes por debajo cerca de su facultad, que a él le gustaba
porque casi nadie iba y allí fuimos y nos sentamos en la
hierba y él me dijo “¿Qué pasa con Kyo”
y yo le dije “eso digo yo… que qué te pasa con
Kyo” y él “que yo no me meto con él blablabla
¿Quién te dijo eso? ¿Él? No te creo
y blablabla” y entonces yo le dije “no lo aceptas”
y él “qué sí, ustedes a mí no”…
- alzó la cara pensando y levantó una mano –espera…
luego no sé qué más pasó…
- Ya, puedo imaginar lo demás.......... – suspiró
Kyo porque ya veía por donde iba la cosa. – Da igual,
no tenías que ir a hablar con él. Si tanto le molesto,
no me le acercaré, aunque no sé por qué sigue
diciendo que le agrado. – lo miró sonriendo, recordando
lo que el mismo Sly le había sugerido el día anterior.
– Nagisa nos va a matar de veras......... ¿No has sabido
nada de Teki?
-Hum…no… pero él estará bien. Teki…
tiene muy mala hostia…- lo miró nervioso por estar
ocultándole y se sentó entre sus piernas cogiéndole
las manos para auto abrazarse –Bueno vale… también
dijo que sí admitía que le gustabas… como eres
un pesado… hay que decírtelo todo…
- Baka......... es que mientes terrible. Además, no se le
ocultan las cosas al implicado. – lo abrazó con fuerza
contra sí, como si de veras fuera un peluche. – Pero
tenías razón, eso no es posible. Yo no puedo ser lo
que él quiere. ¿Sabes una cosa? No es el primero al
que le gusto así, pero....... los demás no me importaban
de ninguna manera.
Sly se quedó abrazado amarrándose celoso, no de que
Kyo pudiera ser novio de alguien si no de que ese alguien fuera
alguien como Shin, que pudiera hacer que Kyo dejara de abrazarlo
y tratarlo como lo hacía. Apretó la cara contra él
oliéndole la ropa, olía muy bien –Yo le dije
que no podía ser… por eso me pegó… pero
a mi me dio pena…- se abrazó un poco más.
- Por supuesto, ya sé que no sólo eres bonito por
fuera. – le acarició el cabello sonriendo, aunque lo
decía en serio, y le besó la mejilla. – No era
mi intención hacerle daño.
-Pero no es tu culpa si le gustas a la gente!- Sly lo miró
a los ojos y le apretó las mejillas para que sonriera sonriéndole
de vuelta –Tú fuiste el primer chico que me gustó
y me di cuenta de que me gustaban los hombres y a él…
pues lo mismo le pasa, si es un necio es su problema… ya le
dije que no eres para él… porque no te quiere como
eres.
El chico le besó la punta de la nariz, sonriéndole
más porque sabía que era lo que deseaba. – Lo
sé, pero quería ser su amigo, ¿sabes? Y ahora
está en la pandilla, y bueno......... No sé qué
voy a hacer.
-Bueno… simplemente no hagas nada… ¿no? Porque…
podéis ser amigos de todos modos… yo lo voy a ayudar
a … no sé… - le sonrió con un poco de
pesar abrazándose más y preguntándose qué
podía hacer para que se sintiese feliz Kyo, ¿tan poco
lo conocía? –Kyo… ¿Qué es lo que
más te gusta hacer?
- Abrazarte a ti – bromeó, apretándolo contra
él. – Pues estar con ustedes. No sé, divertirme.
Me gusta la velocidad........ – murmuró como pensando
en algo y añadiendo luego, mirándolo directamente.
- ¿Por qué? ¿Me vas a sacar de paseo?
-Pues no sé… voy a hacerte sonreír…-
sonrió inevitablemente levantándose sin dejar de abrazarlo
llevándoselo con él –Aunque no sé cómo,
porque la verdad es que no se me ocurre nada… hum… veamos…
Está la opción de robar una moto y matarnos mientras
aprendo a conducirla… ¿quieres?- se rió entre
bromas y verás porque a él sólo le faltaba
un sí cuando le daba un impulso.
- En realidad ya me he robado una moto antes......... – se
rió guiñándole un ojo, sin dejar claro si era
cierto o bromeaba. – O podemos ir a los carritos chocones
y acelerar sin riesgo. Sly........... no necesitas hacer nada para
hacerme sonreír, sólo ser tú mismo.
-Venga… sólo estaba bromeando… aunque lo haría…-
se rió sin dejar de abrazarlo contra él, apoyándose
en la muralla –Además sin riesgo no hay diversión…
- sonrió besándole el cuello acariciándose
la nariz con la piel –Dime… ¿Por qué te
afecta tanto?
- No estoy seguro. Tal vez sea porque a Nagisa le agrada y el hecho
de que sea de la pandilla ahora........ – sacudió la
cabeza agobiado, las puntas rojas de su cabello entremezclándose
con las amarillas creando un efecto vívido bajo el sol brillante.
– Escucha, no es que me arrepienta de mis decisiones, ni de
lo que soy. No es como él piensa. Y tampoco he dejado de
creer en mis ideas. Pero supongo que duele cuando te tratan de esa
manera, aunque no sea cierto. Tampoco es la primera vez, pero cuando
sucede con gente que realmente no te importa, no es lo mismo. Supongo.............
que a mí también me agrado Shin. – le sonrió
a Sly, sintiéndose un poco infantil y por ende, agrandando
la sonrisa. – El hecho es que creo que podría manipularlo
si así lo deseo. No me creo que sea una excepción
tan grande, pero tampoco soy alguien a quien le guste lastimar a
las personas.
-Pues diciéndolo así no suena de esa manera ....-
Sly lo miró a los ojos preguntándose si quería
vengarse o algo así -De todos modos si te agradó y
juegas con él... ¿no crees que te vas a estar engañando
a ti mismo?- se quedó abrazado a Kyo apoyando la cara en
su hombro de nuevo -Tú no juegas conmigo ¿verdad?
- No, por supuesto que no! Y tampoco lo haré con él,
sólo decía que....... – el chico suspiró,
acariciando el rostro de Sly, un tanto decaído. – Tú
me crees ¿verdad?
-Claro ¿si no para qué iba a preguntarte? Porque
si no te creyese, no me valdría de nada saber la respuesta
¿no crees?- lo miró a los ojos un tanto reído
aunque lo decía en serio. Se sentó en las escaleras
y tiró de su mano para pegarlo a él -Aunque Shin me
hizo pensar en algo... sobre ti...
- ¿De veras? ¿Qué será? – le preguntó,
jugando con sus dedos en su mano y añadiendo luego –
Nunca jugaría contigo, con ninguno de ustedes. Ya te dije,
esas cosas...... no son para la gente que quiero.
-No sé...- el chico entrelazó los dedos con los de
Kyo y apoyó la cara en su hombro mirándolo -en si
nunca te has enamorado.
Kyo dejó escapar una risita porque lo cierto es que no se
esperaba eso, y le revolvió el cabello. – No, nunca.
-Oh... pese a que soy el hombre de tu vida...- se rió bajando
la cara para hacer el cuento -¿Y no te pones triste? Yo tampoco...
estoy enamorado ahora...
- No, no me pongo triste. Te pones triste cuando has perdido algo
¿no? Yo nunca he perdido nada. Primero tendría que
tener algo – sonrió, imaginándose que lo estaba
liando, aunque no era su intención. - ¿Estás
enamorado? ¿Puedo saber.......? – le alzó la
cara para mirarlo a los ojos.
-Que no lo estoy!- se rió echándose adelante para
besarle los labios y los apretó contra los suyos apartándose
de nuevo -A mí sí me pondría triste pensar
que nunca vaya a enamorarme... tal vez sea más triste añorar
tener algo que perderlo... porque al menos por un tiempo lo habrás
tenido...- se pasó los dedos por el flequillo meditando -aunque
sea un lío de pensar...
- Pues no pienses tanto. Sólo porque no te hayas enamorado
aún, no significa que nunca lo harás. – se le
acercó, sonriendo y frotando su nariz contra la del chico
de cabello magenta. – Mira, si nos hacemos muy viejos y aún
no encontramos a nadie, entonces estaré contigo para siempre,
¿vale? A menos que ya no me quieras tan arrugadito........
-Tú seguro que no te arrugas...- se rió abrazándolo
contra él -Si alguna vez me necesitas para lo que sea…
sólo tienes que decírmelo… y no importa que
esté con otra persona… - se rió apoyándose
las manos en las rodillas.
- Lo mismo te digo – sonrió apretándolo contra
sí, conmovido de veras. - ¿crees que siempre estaremos
así?
-Sí, claro que lo creo, tú siempre vas a ser mi mejor
amigo, sea como sea- lo miró a los ojos y lo aplastó
deliberadamente subiéndose sobre él.
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