.Novela homoerótica para mayores de edad.
 
Capítulo 30- The Tangled and Messy Web of Affection

Shin salió del almacén con una caja y se agachó tras la barra a colocar varias botellas dentro de la nevera. Estaba magullado y tenía el cuello bastante morado además de que le dolía, pero tampoco le importaba mucho. Ni siquiera sabía por qué había acabado por aceptar la invitación de Nagisa.

Se levantó, limpiando la barra y mirando a la puerta preguntándose si Kyo vendría aunque no sabía ni por qué tenía tanto interés si después pasaría lo que pasaría y acabaría por molestarse. Suspiró cruzando los brazos sobre la barra y apoyando la cara contra ellos.

-Trabaja!- la mujer le lanzó un bolígrafo a la cabeza y el moreno se levantó dándoselo porque ya sabía que se lo pediría.

-Voy al baño…- murmuró desapareciendo en su cuarto.

Sly se paró delante del local sujetando el brazo de Teki y lo miró sonriendo –Bueno vamos al antro de perversión número dos… tú pasas primero.

- ¿Eso porque soy el más pervertido? – preguntó, riéndose y guiándolo del brazo, confiado, observando a su alrededor. – No lo veo. Es más, no veo a ninguno........ – señaló, aunque sonriéndole a un hombre que le pasó al lado sólo porque le pareció atractivo. Claro, que para eso no había ido, y mucho menos pensaba que pudieran darle lo que deseaba.

- Eh, ¿qué hacen aquí? Si tantas ganas me tenían, habérmelo dicho y no les cobraba – se rió el pelirrojo, entrando después de ellos y guindándose del hombro de Sly – Bueno, a Teki mejor le presento a otro que no sé........

-Amooooor- Sly sonrió abrazándolo –Vinimos a verte- lo miró a los ojos -¿Dónde nos ponemos? Que no me vean que soy inocente y pequeñito…

Shin salió del cuarto de nuevo y se quedó mirándolos pensando que a su madre no iba a gustarle nada eso. Se acercó como quien no quiere la cosa –Vete al fondo y haz como que son clientes o verás…- dijo pasando de largo como si nada, mirando a la mujer de cabello rojo que estaba haciendo crucigramas.

- Eso no es nada difícil – sonrió el chico, pegándose más a Sly y llevándoselo consigo. Teki siguiéndolos por el momento, analizando la situación, aunque no le perdía la mirada al chico de cabello azulado.

Sly se quedó mirando alrededor examinando a la gente que había por allí y pensando que no era precisamente lo que había imaginado. No era que pensase que sólo habría viejos, pero la cantidad de hombres jóvenes y por lo que parecía, adinerados, no estaba mal -¿A dónde me llevas? No me hagas cosas feas…- se rió rodeándolo –No está mal, debería prostituirme- bromeó.

Shin sacudió la cabeza al escuchar eso desde luego sin molestarse en decir nada y dirigiéndole al almacén para coger unas botellas de vino.

- No digas eso. ¿No que eras inocente y pequeñito? –se sentó en uno de los sillones halando de su mano para que se sentase también, observando al rubio luego y halando de su mano. – Teki, ¿no te sientas con nosotros?

- No......... creo que voy a buscar algo de beber. – murmuró el chico, como distraído observando la barra y separándose de ambos.

El pelirrojo lo siguió con la mirada un poco nervioso, sin poder evitarlo.

-Kyo… hazme caso a mí…- Sly sonrió recostándose en sus piernas y mirándolo, volviéndose de medio lado para rodear su cintura -¿Sabes qué? Teki y yo lo hicimos- se rió hundiendo la nariz en su kimono –Dice que tengo talento

- Talento........ – murmuró aún preocupado, pero sonriendo después. – No te hubiera imaginado en eso, aunque con Teki pues........ ¿Te gustó?

Por su parte, el rubio se sentó en la barra a esperar, apoyando el rostro en sus manos.

-Sí que me gustó, claro, Teki es muy guapo y lo hace muy bien- se rió cogiéndole una mano y colándosela por debajo de la camiseta a la espalda –En realidad estaba nervioso porque no sabía muy bien cómo hacérselo… - dijo hablando aún y bromeando aunque sin dejar de notar su tensión, pero quería esperar un poco para ver si le decía algo.

Shin lo miró molesto porque ya imaginaba qué quería y se paró tras la barra frente a él -¿Vas a tomar algo?

- Whiskey – sentenció el chico observándolo serio, aún decidiendo cómo abordar el tema.

- Bueno, al menos sabes lo que le gusta – le sonrió Kyo al chico de cabello magenta, pasándole una mano por la mejilla. – Si no se quejó......... o más bien si se quejó- corrigió, riéndose.

-Bueno pero me daba mal rollo hacerle daño porque lo quiero mucho… aunque él quisiera… me costaba…- sonrió mirándolo a los ojos –Dime qué te pasa Kyo…

El moreno se volteó sirviéndole en un vaso con hielo y se lo puso delante mirándolo con las manos en los bolsillos como esperando a que soltase lo que quería y había venido a decirle. La verdad es que Teki le daba miedo, pero tampoco creía que fuera a atreverse a tocarlo, más que nada por Nagisa.

- ¿Sabes? No me agradó nada cómo se veía Kyo esta tarde. Lo conozco desde hace mucho y nunca lo he visto así, sin importar qué tan cansado estuviese......... – murmuró el rubio, observando el vaso, esperando a ver qué le decía.

- ¿De qué hablas? Si no me pasa nada. – sonrió el pelirrojo, abrazándose más a él, sonriendo a pesar de todo. – Si quieres me revisas, y si tengo algo malo, te dejo que me pongas un piercing. Así de seguro estoy.

-pero yo no quiero ponerte un piercing que asi ya estás perfecto…- lo abrazó de vuelta –que por cierto tienes que ver el de Teki que es muy bonito- se rió aunque no pasaba de largo el tema ni pensaba hacerlo –Kyo… de veras estoy preocupado por ti y también Teki lo está… se que estabas triste… o algo asi…

Shin se quedó mirando al rubio, obviamente ya sabía que eso era a lo que había venido –discutimos- se encogió de hombros –no creo que sea la primera vez que discute con alguien.

-Pero yo no quiero ponerte un piercing que así ya estás perfecto…- lo abrazó de vuelta –que por cierto tienes que ver el de Teki que es muy bonito- se rió aunque no pasaba de largo el tema ni pensaba hacerlo –Kyo… de veras estoy preocupado por ti y también Teki lo está… sé que estabas triste… o algo así…

Shin se quedó mirando al rubio, obviamente ya sabía que eso era a lo que había venido –Discutimos- se encogió de hombros –No creo que sea la primera vez que discute con alguien.

- No, no es la primera vez que discute con alguien, pero no suele afectarlo así. ¿Qué le dijiste? – lo miró a los ojos, rodeando el vaso de whiskey con una mano aún sin beber de él.

- No es anda, sólo estaba algo afectado pero ya pasó. No se tiene que preocupar... – Kyo sonrió suavemente, aún abrazado a su amigo.

-Si te lo hubiera querido decir a ti lo habría hecho directamente en vez de hablar con él… ¿no crees? Le dije lo que pensaba y punto, tampoco pensé que fuera a ponerse así. Si tan felices decís que está con lo que hace- se cruzó de brazos apretándose uno de ellos con la mano notando que le dolía el estómago.

-Kyo… qué mal que me mientes… yo sé que fue algo con Shin…- Sly lo miró y se sentó a su lado apoyando un brazo en el respaldo y la otra mano en la pierna del pelirrojo

- Pues ya lo sabes entonces. Nada....... sólo fue más de lo mismo. No sé por qué me molesta. No es el primero que piensa así de mí, eso seguro – le contestó por fin, apoyándose contra su hombro.

Por su parte, el rubio bebió un trago, sin dejar de observar a Shin, hablando por fin. – Tú siempre tienes que decir lo que piensas, ¿no es así? De pronto llegas y sabes más sobre Kyo que todos nosotros juntos. Pero hay algo que obviamente no sabes. – dejó el vaso sobre la barra de nuevo, mirando un poco hacia atrás y regresando la mirada hacia el moreno. – Resulta que también tiene sentimientos, y se hieren, y no me gusta que lastimen a mis amigos.

- Y a mí no me gustan los tíos que se creen que lo saben todo como tú y que además viene aquí a tratar de sonsacarme y acojonarme- lo miró apretándose más el brazo –No tengo por qué callarme lo que pienso ¿Qué vas a hacer?

-¿Que piensa cómo de ti?- Sly sonrió acariciándole el pelo con una mano aunque estaba pensando en hacer unas cuantas cosas que no correspondían mucho con la expresión de su rostro.

- No sé... es obvio que no piensa muy bien ¿no? Da igual. Sabes que no soy ningún mártir. Si hago lo que hago es porque quiero pero él........., me hace sentir........ – el pelirrojo se mordió un labio prefiriendo no seguir. No debía haberle dicho nada. Más bien, tenía que buscar la manera de que dejara el tema.

- Te equivocas, no lo sé todo. Ni siquiera lo sé todo acerca de Kyo. – aseguró, pensando má bien en aquel rumor. – Pero tú no sabes ni de qué hablo. ¿Te estoy acojonando, eh? Pues dime si te sientes orgulloso de cómo lo dejaste.

Sly miró a Kyo y le pasó la mano por la cara abrazándolo contra él y mirando hacia la barra –Bueno, no tienes que decirme lo que te dijo si te hace sentir mal recordarlo…- le dio un beso acariciándole el pelo -¿Por qué no te tomas un día libre y vienes a mi casa? Nos olvidamos antes de todo esto…

-No, pero eso no es problema tuyo- lo siguió mirando fijamente y le sonrió de vuelta claro que escépticamente –Sí, me das miedo ¿y qué? ¿Te hace sentir realizado? No voy a decirte más ni menos porque me acojones, ya puedes partirme la cara que me da igual- se pasó la mano por el pelo mirando a un lado deseando que todo eso no estuviera ocurriendo y bastante consciente de que el único que lo soportaba era Nagisa, tampoco le sorprendía -¿Por qué no me dejas en paz?

- ¿Por qué no dejas a Kyo en paz? O ¿es que te piensas que le gusta que lo andes insultando todo el maldito tiempo? ¿Acaso te gusta a ti? – se puso de pie, cabreándose bastante ya. De veras que no entendía cómo podía ser tan necio. – Ahora eres de los nuestros, pero si vuelves a hacerle daño a Kyo.........

- No puedo hacer eso, apenas es mi tercer día. Además, si la dueña me ve saliendo de aquí contigo, quedo despedido, que piensa que eres un cliente. – sonrió para sí el pelirrojo, enternecido de que lo cuidara tanto. – Gracias, Sly. ¿Me puedes hacer un favor?

-¿Qué lo deje en paz de qué? ¿Crees que yo lo voy persiguiendo? Si estamos hablando y el tema entra, le diré lo que pienso. No voy a inventarme una ilusión de el mundo es perfecto aunque me prostituya y soy muy feliz así, jamás lo he insultado- se echó un poco atrás y apoyó la mano en la tabla -¿Qué Teki? ¿Vas a pegarme para que se sienta bien? ¿Crees que eso lo hará sentir bien? Si se sintió mal por lo que le dije, por algo será.

-Sí, dime qué quieres pero no se valen trampas del tipo a ignora mis traumas o cosas asi…- lo miró apoyándose en una mano.

- Eres un idiota, Shin! Disculpa si no me trago el que tú lleves la verdad y la razón en este mundo. Y tampoco creo que seas tan valiente. Quédate callado por una vez – el rubio apretó una mano, conteniendo a duras penas el deseo de pegarle.

- No, no es eso. – Kyo se rió, absolutamente ignorante de lo que sucedía en ese momento. – Es sólo......... que esto es entre Shin y yo. Es agradable que se preocupen por mí, pero no vayas a hacer nada irracional. Y....... Teki! – se sentó de pronto al escuchar el alce de su voz a pesar del ruido, y salió corriendo hacia donde estaba el rubio, sujetándole el brazo.

El moreno lo miró a los ojos y se volteó de espaldas poniéndose a cortar limones mirando a su madre de soslayo pero parecía demasiado interesada en la novela –Me da igual si me pegas o no y tampoco creo que eso sea valiente… sólo me da igual… tampoco te estoy reteniendo así que si tanto te jode lo que digo, sólo lárgate y punto… Tú tampoco tienes ni idea sobre mí ni sobre lo que hablamos ni sobre nada. - Se salió de detrás de la barra porque ya estaba más que harto y no lo soportaba más.

Se quedó mirando que ahora estaban los tres ahí delante de él y se pasó la mano por el flequillo cubriéndose la vista mirando a Kyo. Se volvió y se encerró en el cuarto pese a escuchar el repentino grito de su madre.

-¿Qué pasó?- Sly miró a Teki sin enterarse de nada aunque imaginando.

- Es....... un imbécil, eso es lo que pasó. – respondió el rubio, claramente molesto de que lo hubieran detenido.

- Pues ¿qué demonios te pasa? No tienes por qué venir a pelear, ni........ No quiero esto. Mejor se van – suspiró el pelirrojo, dirigiendo brevemente la vista hacia la puerta que se acababa de cerrar.

- Bien, yo me voy, pero no sé por qué te dejas tratar así. No lo soporto, Kyo. No tiene derecho.

- Pues eso es mi problema, ¿no? Soy bastante mayor para lidiar con mis propios sentimientos. Y ahora Shin es de los nuestros......... A mí no me importa tanto, en serio. – insistió, mirando a Sly como para que interviniera.

Pero Teki simplemente se soltó, murmurando. – Y creía que era el único masoka- amtes de salir del local.

Sly se quedó en el medio parado y se pasó la mano por el pelo –Mira… no sé qué pasó… pero no le hagas caso ya se le pasará…- le sonrió rascándose el mentón –No quería decirte eso, ya sabes… está enfadado… porque te quiere mucho.

- Ya lo sé, pero me está creando un lío. Sly.... –suspiró, como implorándole con la mirada que lo ayudase, sin saber ni qué iba a hacer con las cosas así.

-A ver… me tienes que decir lo que pasa para que pueda ayudarte… - lo miró sonriendo levemente -¿Sabes por qué pasa todo esto? Porque creo que nadie te entiende del todo… - se rió un poco observando sus ojos y tratando de tranquilizarlo.

El chico sonrió sin poder detenerse y abrazándose a él de pronto. – Ya sabes lo que sucede. Shin no me aprueba, y Teki está molesto, demasiado creo yo. ¿Realmente soy tan desastroso?

-No, tú eres perfecto- lo apretó con fuerza besándole el cuello –Ya sé que Teki está molesto, pero al fin y al cabo esto es tu problema y él no debe meterse si tú no quieres… aunque los dos queríamos ayudarte y por eso vinimos… De todos modos, piensa que Shin también ha de estar pensando que a él sí que no lo acepta ni Dios…- se rió un poco mirándolo a los ojos -¿Quieres que te diga algo?

- ¿Qué cosa? – sonrió, aunque seguía sintiéndose fatal, de paso pensando que a él sí que le agradaba Shin. Y a Nagisa también obviamente.

-Que yo creo que le gustas y por eso está tan cabreado…- se rió mirándolo a los ojos y pasando de decirle que tampoco estaba seguro de si Nagisa le gustaba, aunque empezaba a sentirse como prensa amarilla –Se cela… y claro… además que es un niño, no como yo que soy muy maduro…

- Baka, si yo le gustara........ – sacudió la cabeza, acariciándole el rostro a Sly. – Entonces ¿por qué se pone así? Supongo que debería irme a trabajar en otro lado... – meditó, un tanto contrariado. Era un buen empleo, y bastante cómodo además.

-No, que se joda él vamos… ¿por qué tienes que joderte tú e irte de tu empleo cuando a él ni le gusta trabajar aquí? – lo miró a los ojos y sonrió –¿Tú qué crees? Ya te digo por qué se pone así, seguro que está celoso… y mira, cuando después de la pelea le pasaste el brazo por encima te abrazó… que me fijé… le voy a decir que hable conmigo.

- No sé....... no quiero que termine como lo de Teki. Mira que te conozco..... – el chico lo miró a los ojos, sonriendo un poco. – Igual, nunca lo va a entender. Bueno, creo que Nagisa no se va a aburrir por un tiempo.

-Pero es que no tiene nada que entender… Tú eres un ninfómano, él es un santurrón, con lo cual… no existe la posibilidad de relación y punto, mejor que entienda eso en vez de tratar de comprenderte a ti, porque no va a hacerlo.

- Me encanta cómo me describes- se rió Kyo de todas maneras, sin querer soltarlo. Lo cierto es que iba a ser un dolor de cabeza el tener que trabajar ahora.

-Eh señora! Queremos un cuarto…- miró el dinero en la tabla y se lo pagó corriendo con la llave que le había entregado la escéptica dueña que había notado que era menor pero no le importaba lo más mínimo, que se preocuparan sus padres de donde iba –Vamos a achucharnos a un cuarto de chingar que nunca vi uno- se rió arrastrándolo.

- Así no se habla. Me darás mala fama- lo siguió el pelirrojo riéndose.

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