| Capítulo 24- Skin Deep
El rubio lanzó otro gemido, inclinándose hacia delante,
sintiendo las manos del moreno como casi todas las noches. –
Ey....Hogo, hazme sangrar........ – sonrió, observando
al chico que le devolvía la mirada desde el público.
- Estás loco, Teki......... – se rió el chico
a sabiendas de que igual le diría que era muy poco, golpeándolo
con más fuerza, ya que se había rehusado a utilizar
la navaja como le había pedido.
Teki gimió de nuevo, una gota de sudor resbalando desde
su cabello al moverse, aunque un tanto resignado.
Una media hora después, salía de los vestuarios,
buscando al rubio con la mirada. Sabía que lo estaría
esperando. Por fin lo encontró al fondo y se aproximó,
dejándose caer a su lado. - ¿Te agradó lo que
viste?
Kyler dejó el vaso en la mesita y lo miró sacándose
el cigarro de los labios –Bastante…- sonrió levemente
y le pasó un dedo por el pecho rozando una marca del látigo
–Dime algo, Teki… - alzó sus ojos verdes apartando
la mano de él para darle otra calada al cigarro –Eres
masoquista… pero no me pareces muy sumiso…- sonrió
con un toque escéptico –En realidad me parece que tienes
demasiado carácter…
- Demasiado carácter, ¿eso existe? – se rió
observándolo sin perderse ni uno de sus movimientos. - Me
gusta el dolor, eso es todo. Las personas suelen confundir las cosas.
Y........ no dije que pudieses tocarme – le sonrió,
parodiando su propia frase.
-He…- El rubio se rió sin separar los labios tapándose
la boca con la mano para sacarse el cigarro y expulsó el
humo hacia abajo –Y yo no dije que fuera obediente…-
se inclinó un poco para coger el vaso y le dio un trago mirándolo
de soslayo –Y sin embargo los masoquistas suelen tener un
amo que les da lo que desean…- le ofreció el vaso pasándoselo
por el pecho porque estaba helado –Te gusta que te peguen…
que te hagan daño… el bondage… pero no te gusta
la humillación… ¿es así?- sonrió
de medio lado mirándolo fijamente.
- Me gusta el dolor, ya te lo dije. – lo miró de igual
manera pasándose un dedo por los labios. – Físicamente,
es energizante. Pero mi voluntad, no es de nadie. Aunque tal vez...........
no me molestaría tener un amo. Si lo puedo elegir yo, claro
está. – se rió, porque eso no sonaba precisamente
como se supone sonaría un esclavo.
Kyler le dio otra calada al cigarro y lo apagó en un cenicero
–Y así debe ser ¿no? Porque un esclavo hace
lo que su amo le manda porque lo ama… y el amo hace lo que
hace para darle placer a su esclavo…- prendió otro
cigarro inmediatamente y bebió un poco sujetando el vaso
mientras lo miraba -¿Quién te hace esos cortes? No
lo he visto…
- ¿No? Yo diría que sí. – le sonrió,
mostrándole el brazo. – Es un caso de “el héroe
y el ciudadano común son el mismo”. Por eso nunca nos
ves juntos – bajó el brazo de nuevo, no sin antes hacerle
una seña al camarero para que le llevase algo, recostándose
hacia atrás en el sillón.
Sonrió apoyando los brazos en el respaldo –A ver…
- murmuró sujetando el cigarro con los labios.
-A ver.......... - - le contestó de la misma manera, sonriendo
y sin hacer ningún movimiento, un poco por joder.
Kyler lo miró sacándose el cigarro de los labios
–Déjame algo que corte…
- No te rindes fácilmente..... – se rió con
suavidad, inclinándose hacia delante para sacarse la navaja
del bolsillo trasero, mientras alzaba el rostro para agradecer al
camarero que ya le traía su bebida. Se echó hacia
atrás de nuevo, extendiéndole la navaja con una sola
mano al rubio.
El rubio se subió la manga de la camisa probando a cortarse
el antebrazo pero apenas se hizo un corte superficial. Lo intentó
de nuevo un poco más abajo apretando demasiado, cedió
un poco a la presión y se hizo otro corte más. Extendió
la mano hacia su brazo –Y no… no lo hago.
- Con cariño, que no quiero quedarme sin movimiento tampoco.......
– se rió de nuevo el chico, entregándole su
brazo, al notar lo inexperto que se veía. Lo cierto es que
le daba igual.
-Soy militar… no cirujano…- lo miró entreabriendo
los labios y se llevó el cigarro a estos. Deslizó
la navaja por encima de su antebrazo cortándolo aunque le
hubiera gustado observar su cara mientras lo hacía.
Teki dejó escapar la respiración entre sus labios,
cerrando los ojos al sentir el corte y sonriendo un poco de medio
lado. – Militar......... y yo creía que esos sí
estaban entrenados.......
-Para dejar sin movimiento sí… para hacer cortes superficiales
no - lo miró a los ojos cerrando la navaja y entregándosela
–Así que… Nagisa es tu líder…
El rubio tomó la navaja, un tanto decepcionado, aunque sin
demostrarlo, aún sonriendo. – Cierto, vienes por respuestas.
Sí, Nagisa es mi líder. ¿Qué quieres
con él?
-Nada…- sonrió pensando en lo que Sanji y Taiga habían
hablado, claro que él no pensaba meterse en eso –Yo
creía que había venido a verte.
- ¿Tú? ¿O Nagisa? Porque.... a Nagisa no le
agradan este tipo de lugares. – se encogió de hombros,
aún jugando con la navaja en una mano y bebiendo de su trago
con la otra.
Kyler lo miró alzando una ceja y ahorrándose lo que
pensaba –Yo, en realidad me habían hablado de vosotros
y por eso tenía curiosidad… ¿te aburres?- sonrió
de medio lado.
- Un poco. ¿Perteneces a alguna banda? – preguntó
sonreído, observándolo. – la mayoría
de la gente no pregunta por líderes de pandillas, sólo
por curiosidad.
-No, a ninguna, pero supongo que Sanji me acabará aceptando,
me llevó bien con Taiga…- comentó dejando reposar
la cabeza en el respaldo pensando que no creía que nadie
pudiera llevarse mal con el ni intentándolo –No te
contentas fácilmente…
- Cierto, lo olvidaba – se guardó por fin la navaja,
recordando la conversación de la noche anterior. –
No, no lo hago. Diría que no soy muy conformista.
-¿Y qué es lo que quieres?- lo miró de soslayo
apoyando la mejilla en su propio hombro.
- Quiero algo real – le respondió, observando a la
multitud moverse por el oscuro bar, llevándose el vaso a
los labios una vez más.
-¿Qué es eso para ti?- se inclinó hacia delante
apoyando los codos en sus piernas mirando lo mismo que el otro e
interesado porque también estaba aburrido.
- Algo que me haga sentir completamente vivo....... – murmuró
aún observando el ambiente y luego dirigiendo su mirada hacia
el rubio. – No te voy a vender mi alma, ¿sabes? –
le sonrió porque se le acababa de ocurrir algo gracioso.
-Lástima… había venido a por eso…- habló
con un tono escéptico aunque sonrió porque le había
hecho gracia -¿Te gusta exhibirte?
El chico asintió, riéndose un poco. – No hago
nada que no me guste. La vida es muy corta para eso. ¿Hoy
sí me dirás tu nombre?
-Kyler- lo miró a los ojos –No hago nada que no me
guste…- sonrió un poco –pero eso no es lo que
yo he preguntado… no estaba pensando en el show…
- ¿No? Kyler....... – le sonrió, acercándose
y extendiendo un mano para tocarle el rostro, deteniéndose
a pocos centímetros. – Podrías decir que sí.
Me agrada que me miren. Hace que un chico se sienta apreciado........
El rubio se había quedado serio pensando que iba a tocarlo
-¿Te desnudarías? ¿Aquí y ahora?- lo
miró mientras fumaba.
- ¿Por qué no? No creo que nadie se queje. ¿Me
lo estás pidiendo? – lo tentó, tocando el respaldo
del sofá a su lado con un dedo, para apartarse luego.
-Nos estamos aburriendo… y se ha acabado el whiskey…
- sonrió moviendo el vaso vacío en la mano -¿Por
qué no te quitas esto?- le pasó el dedo por el pantalón
arrastrándolo por el látex negro.
- Cierto, ¿por qué no? – se puso de pie, bajándose
la cremallera lentamente, y quitándose el pantalón
con movimientos deliberados, sin siquiera prestar atención
a las miradas que se posaban sobre él ahora, aunque estaba
consciente de ellas, tan sólo mirando a los ojos de Kyler.
El rubio paseó la vista por su cuerpo y se inclinó
adelante apoyándole el vaso en el pecho para que fuera a
la barra a por más, con la sola intención de verlo
pasearse así entre la gente. Se aproximó a su sexo
deslizando la punta de la lengua por su ropa interior y cogió
la navaja del bolsillo de Teki mirándolo mientras le hacía
un ligero corte desde la ingle.
Teki dejó escapar un gemido suave, mirándolo, sujetando
el vaso contra su pecho, antes de ponerse de pie, para recorrer
medio camino, tan sólo para girarse, regresando a buscar
su propio vaso, con una sonrisa en los labios, antes de dirigirse
definitiva y tranquilamente al bar, como si estuviera por su casa.
Kyler sonrió ligeramente excitado y se pasó las manos
por las piernas recostándose en el respaldo nuevamente viendo
como lo miraban y la forma de actuar del rubio. Giró la navaja
entre los dedos jugueteando con ella.
- ¿Qué haces, Teki? – le preguntó el
camarero cuando lo vio llegar, apenas dirigiendo una mirada hacia
el fondo del salón.
- Buscando más whiskey – le sonrió el chico,
mostrándole los vasos, como diciéndole que no se metiera.
Poco después, regresaba junto a Kyler, dejando el vaso frente
a su puesto y dejándose caer a su lado. - ¿Sabes?
Un tío me pellizcó el trasero – se rió,
porque claro que no le molestaba para nada.
Kyler lo miró cogiendo el vaso y dando un trago largo -¿Y
tu carácter?- preguntó curioso de saber por qué
no había hecho nada al respecto y mirando sus piernas deslizando
el dedo por el corte.
- ¿Mi carácter? ¿De qué estás
hablando? – se rió, jugando con él, y lamiéndose
el labio superior luego. – Ya te dije que no entrego mi voluntad.
Un pellizco....... es más bien un cumplido en este lugar,
¿no crees?
-No lo sé… tendrás que enseñarme…-
se rió subiéndose a horcajadas sobre él y le
pasó una mano por el pelo entrelazando los dedos en él
y tirándole para inclinarle la cabeza y rasgarle el cuello
con la navaja. Deslizó la lengua por el corte y lo succionó
con fuerza besándoselo después con suavidad y levantándose
para acabarse el trago frente a él devolviéndole la
navaja.
- De veras.......... te gusta jugar, ¿eh? – le aceptó
la navaja, respirando agitado, claramente excitado y mostrándolo
sin ningún recato en la forma que se delineaba contra su
ropa interior. Se pasó la mano por el corte de su cuello,
colocando dos dedos frente a sus ojos para poder ver la sangre.
-Sólo si el juego es divertido- sus ojos verdes lo observaron
y bajó la vista a su sexo alzando una bota para bajarla de
nuevo sobre él aplastándoselo y alzando la vista a
su mirada preguntándose hasta qué punto le agradaba
el dolor.
- Ahj....... – jadeó el chico, observándolo
con ojos deseosos, aunque sin decirle nada, también estudiándolo
un poco.
Empujó la bota un poco más para reclinarse sobre
él y se sacó el cigarro de los labios sujetándole
los brazos detrás de la cabeza con aquella mano. Le lamió
los labios mordiéndole el inferior sin dejar de mirarlo –y
mañana… ¿estarás tú?
- Sí....... – lo observó, respirando con fuerza.
– Por ti, estaré. – se rió un poco, aunque
igual tenía que estar. – Pero mañana, a lo mejor
viene un amigo así que no sé si podré jugar.
-Qué pena… tsk….- se apartó mirándolo
–Entonces vendré a verte y después me iré…
- le pasó el dedo por el labio inferior y lo bajó
hasta su mentón, bajándole un poco la cabeza y apartándose
para irse.
- Qué cruel eres......... Me agradas – le sonrió
el chico, siguiéndolo con la mirada mientras se apartaba.
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