| Capítulo 22- Violence and Candy
Sanji alzó una mano saludando a Kaiba según lo iba
viendo acercarse a la muralla donde se reunían siempre todos.
Se levantó sólo porque estaba aburrido de estar sentado
y fue caminando hacia él -¿Qué tal?- bostezó
estirando los brazos y los cruzó tras la cabeza.
- Sa-n-ji! – exclamó el chico como no lo acabara de
saludar de esa manera tan relajada, saltando hacia él y abrazándose.
– Ya te extrañaba, me tenían estudiando! –
se quejó como si fuera una gran injusticia.
-Joder… cuanto amor… parece que mi nuevo desodorante
ha dado sus frutos- el chico de pelo morado se rió sujetándole
la cintura con una mano –No estudies, es malo para las neuronas.
- Es malo para los Kaibas – se rió, hablando de sí
mismo como si fuera una tribu. - ¿Qué hacías?
¿Somos los primeros?
-Nada, estaba rascándome la polla- se rió aplastándole
la cabeza y volviendo hacia la muralla para sentarse otra vez -¿Tienes
exámenes? Imagino que también Abel, porque está
desaparecido, pero su hermana me dijo que estaba bien… Oye,
vino un tipo nuevo diciendo que quería ser de la pandilla…
¿sabes? En plan chulo- se rió –le faltó
traernos un currículo, quiero formar parte de su empresa.
- ¿De veras? Y me perdí de eso......... – se
quejó con cara de pena auténtica, sentándose
también, con las piernas cruzadas. Y ¿qué hiciste,
eh? ¿tenemos nuevo miembro o lo mandaste a pasear? –
se rió, sólo porque imaginaba la clase de paseo que
le daría Sanji.
-Taiga lo maquilló con la cadena de la moto, le dejó
una sombra de ojos… exquisita - se rió separando las
piernas y pasándose las manos por los jeans –Creo que
después de eso se quedó más tranquilo, pero
ni siquiera es del barrio así que le dije que viniese por
aquí. Que entonces cuando notase que es de la pandilla, no
le haría falta preguntarlo… así que una de dos…
o tendremos un nuevo miembro o se hartará.
- Y por eso eres el líder. Podría escribir volúmenes
con tu sabiduría. The End – se rió el chico,
finalizando la historia que se acababa de escribir tan sólo
en su mente. – No entiendo por qué alguien que no es
de aquí vendría a meterse en nuestra pandilla. ¿Ya
somos famosos?
-Pues según dijo estaba en otra… supongo que alguien
le hablaría de nosotros y algo le interesaría ¿no?-
lo miró de soslayo –Porque hace mucho que no le pego
a nadie y estoy muy aburrido ¿Por qué nadie os pega
para darme motivos?- se rió mirando a un árbol.
- Eres malvado Sanji. Quieres que alguien me pegue....... –
se quejó el chico, poniendo cara de tristeza exagerada.
-Jo… pues sí…- se rió apoyándole
la mano en el pelo y atrayéndolo contra su pecho -¿Qué
hay de cuando íbamos a otros bloques a sentarnos en los sitios
de las pandillas para buscar gresca? Voy viejo, hecho de menos los
viejos tiempo…- se rió oliéndole el pelo –Creía
que olería a caramelo de cola o algo.
- No, que sólo tengo colorante, no me echaron el sabor artificial.
Pero ahora quiero un caramelo............. – se quejó,
sonriendo un poco. - ¿Quieres ir a buscar gresca? Revivamos
la nostalgia!
-El problema es que yo quiero gresca y tú un caramelo…-
Sanji se acuclilló en la muralla mirando a la cuesta -¿Sabes?
Les pegaría a los de Nagisa si no fuera porque es el hermano
de Taiga…
- Insisto, eres malvado. Pero haberse metido en nuestra pandilla
¿no? – contestó el chico asintiendo con la cabeza
como si acabara de decir algo muy sabio. – Decido.............
gresca primero y caramelo después.
-Pues si te vas a poner tan pesado… - le dio una mano para
que se levantase y empezó a bajar la cuesta para ir hacia
el bloque de al lado –Deberían estar con nosotros o
no estar… es simple…- lo miró de soslayo y se
rió –Y además… ¿Qué es eso
de que a nosotros nos toque el gemelo feo?
- ¿Qué dices? Si Taiga es un modelo! – se rió,
siguiéndolo. – Y se va a cabrear..........
-No, no se va a cabrear porque no le vamos a decir…- Sanji
se rió sujetándolo por los hombros y tapándole
la boca –Es un secreto…- le susurró soltándolo
después –Veamos… ¿deberíamos ir
a buscar a alguien más? ¿Quién crees que pueda
tener ganas de pegarle a alguien? Joder… me da pereza…
mejor vamos solos.
- Creí que íbamos a llamar a Taiga – se rió,
sólo por sugerir el imposible a propósito. –
Mientras no te dé pereza durante la pelea........... Te quiero,
Sanji! – se le abrazó de pronto, casi guindándosele.
-Ya, ya…- el moreno lo sujetó contra él –Creo
que esto sólo lo haces porque te divierte colgarte de mí-
se rió mirándolo mientras alzaba una ceja –Pero
no vamos a pegarles a ellos… vamos a pegarles a los del bloque
de al lado y les diremos que vamos de parte de Nagisa…
- Ah.......... qué astuto. – exclamó con genuina
admiración, comentando luego. – Y lo hago porque te
quiero, no dudes de mi cariño. Pero sí, es divertido
colgarse de ti.
-No dudo… es que estoy dudoso…- lo vaciló un
poco y atravesó otra muralla y la pista de baloncesto mirando
alrededor a ver si alguna pandilla les brindaba el placer de estar
en su zona y acortarles el paseo, pero nada –Bueno…
habrá que ir al bloque de al lado- pasaron por el frente
de una taberna y Sanji lo miró mientras bajaban los escalones
de unos soportales cerrados y pintarrajeados -¿Estás
bien sin llevar nada?
- Hum... es que no pensaba pelear hoy – se rió, pasándose
la mano por la nuca, avergonzado de ser tan descuidado. Estaba en
una pandilla ¿no? – Supongo que tomaré alguna
piedra o algo........
-Deberías coger algo… más sutil… como
esto…- Sanji se agarró a una barandilla de la red de
la escalera y pateó la otra varias veces hasta que cedió
–Toma… tu báculo- se rió por la rima que
se le estaba ocurriendo y se metió la mano en el bolsillo
porque tenía un puño americano dentro.
- Gracias. Caerán bajo mi hechizo – se rió
el chico sujetando la barra como si nada, y pasándola por
las otras, haciendo que sonaran.
-Es el sonido de “se os van a caer los dientes”. Te
oyen hacerlo y ya se los quitan ellos para ahorrarnos el trabajo-
se dejó las manos en el bolsillo cuando vio a tres chicos
sentados fumando y ocupando todo un escalón –Con perdón…-
sonrió pisando literalmente a uno para atravesarlo.
-Eh tío! ¿Pero qué coño te crees? ¿Quieres
que te parta la cara?
-La verdad… tienes que tomar más leche para eso aún…
Yo si quieres te doy unas cuantas…- se rió.
- Además, no se cree ningún coño. Es la polla!
– exclamó el chico de cabello azul, tocando ligeramente
a uno en la cabeza con la barra y echándose atrás
cuando se puso de pie, e intentó quitársela.
-Vosotros no sois de este barrio ¿verdad? Porque os vamos
a partir la cara ¿Quién os dijo que podíais
estar aquí?- uno de los chicos empujó a Sanji que
ni se movió del sitio, pero sí sonrió aún
más al ver que sí iba a haber gresca.
El chico de pelo morado lo empujó de vuelta tirándolo
contra la pared y el otro se echó sobre él para pegarle.
Sanji le sujetó el puño apretándoselo y sacó
la otra mano del bolsillo pegándole en el pecho con el puño
americano. Se encogió tosiendo y Sanji sonrió al ver
cómo los otros se dirigían a Kaiba como si fuera más
fácil así.
- ¿Qué? Pero si yo no hice nada........ – se
quejó el chico con cara de no enterarse, aunque sujetando
la barra con ambas manos, alerta.
- ¿Vas a llorar? Yo creo que sí va a llorar –
se burló el que estaba más próximo, lanzándole
un puñetazo, a la vez que Kaiba se hacía para el otro
lado, golpeándolo con la barra en toda la mejilla, sonriendo
y corriendo para atacar al otro antes de que el primero se recuperase.
Sanji le pegó una patada en el culo echándoselo encima
a Kaiba para que le pegase con la barra de una vez y se sentó
encima del que se suponía debía recuperarse. Le sujetó
la cabeza pegándole la cara contra el suelo –Sh…
no hables o seguro que te quedas sin dientes.
- Ja! – exclamó Kaiba, prácticamente enterrándole
la bara a través del estómago al otro chico, riéndose.
Siempre lo subestimaban por cómo se veía, y claro,
había aprendido a utilizar aquello a su favor.
-Creo que eso le gustó- Sanji se rió dándole
unas palmaditas al otro en la cabeza y se levantó echándose
el pelo hacia atrás y parándose al lado de Kaiba –Me
quedé a gusto… por cortesía de Nagisa…del
bloque 34… dice que os estará esperando con los brazos
abiertos…
- Gracias por el recibimiento – sonrió Kaiba, pegándose
más a Sanji, preparándose para la huída, aunque
no creía que tuvieran muchas ganas de correr esos. - ¿Sabes
lo que viene ahora, no?
-Sí sí… el caramelo…- se rió cruzando
los brazos tras la cabeza –y creo que voy a tomarme una cerveza
que tengo sed ¿quieres algo de beber? Y vosotros quedaos
ahí… dormid un poco…- se rió subiendo
las escaleras para volver a su bloque pero ninguno de los tres tipos
hicieron ademán de levantarse del suelo.
- Lo recordaste! – gritó el chico como si se tratase
de su aniversario o algo así, y lo siguió escaleras
arriba, aún balanceando la barra en una mano. – Cómprame
una Pepsi, ¿vale?
-Vale… igual se te pegan los sabores esos- se rió
guardándose el puño americano en el bolsillo –Vamos
a la tienda esa chunga… yo compro las bebidas y tú
robas los caramelos ¿vale?
- Vale! – exclamó, lanzando la barra por fin, ocasionando
un estruendo tras de sí, sin siquiera inmutarse. –
Pero dale conversación al tendero que quiero llevar muchos.
-Ya pensaba, ya- se rió aplastándole un poco la cabeza
y atrayéndolo contra él para espachurrarlo un poco
contra su pecho –Creo que ya nos tiene echado el ojo eh…
- Debe haberse enterado de que hay una relación entre nuestras
visitas y el número de provisiones en su tienda – se
rió el chico, claramente contento, alborotándose el
cabello. – La próxima, le dejaré un regalito.
Es nuestro sponsor.
Taiga se levantó, dejando ver que estaba sentado con Kyler
y sonrió con un cigarro colgando de los labios levantando
una mano a modo de saludo.
-Joder, qué contento está si supiera…- Sanji
se rió, revolviéndole el pelo a Kaiba –Como
se te, escape te capo- exageró. En realidad, no creía
que fuera a molestarle.
- Malvado....... – se quejó el chico con cara de martirio,
aunque sonriendo luego. – Tal vez si los vencen, su hermano
se una a nosotros, ¿no? Taiga!!!!!!!! – exclamó,
saludándolo con toda la alegría del mundo como si
no hubieran hecho nada.
-Claro.. de eso se trata mendrugo- se rió alzando la mano
también viendo cómo el moreno se acercaba a paso lento,
cómo no.
-¿De donde venís tan felices? A ver…- preguntó
con sospecha pero sonriendo.
-Bueh… de pegarles a tres tipos, es que estábamos
aburridos, ya sabes- Sanji se rió y Kyler se acercó
también con las manos metidas en los bolsillos lamentándose
interiormente de no haber llegado antes.
- También te extrañé – aseguró
el chico de cabello azul, abrazando a Taiga y notando lal rubio
luego, dirigiéndole la mirada. – Y ¿tú
quien eres?
-Eh… yo a ti también…- Taiga le pasó
la mano por el pelo besándole la frente.
-Kyler- el rubio lo miró observando su pelo y recordando
a Teki sólo por pensar en el extraño color de sus
ojos, preguntándose si debía de comentar algo.
-Es el tipo que te dije- le aclaró Sanji –el chulo-
sonrió viendo que el rubio lo miraba de soslayo apretando
el cigarro en los dientes –chulo irascible…- completó
buscándolo. Pero no dijo nada –Vamos a mangar caramelos
y comprarme una birra… y una pepsi para él
-Me apunto…- Taiga se acercó a ellos –Ah Sanji-
le puso la mano en el hombro mirándolo –Voy a traer
a mi hermano… quiero que os conozca.
- Ah! ¿Tu hermano?..... – Kaiba lo miró, tomado
por sorpresa por supuesto y riéndose un poco, fingiendo.
– Pues....... ya era hora ¿no?
-Eso digo yo… que tengo ganas de conocerlo…- Sanji
se rió pensando en la que habían liado y abrió
la boca rodeando los brazos de Taiga –Bueh… que sepas
que a los tipos que les pegamos les dijimos que íbamos de
parte de Nagisa…
Taiga se quedó mirándolo sorprendido y luego sonrió
–Qué cabrón…- se rió fumando y
le pegó un puñetazo en el estómago.
-Oh tío… qué bruto…- Sanji se rió
pasándose la mano por el estómago y lo empujó
a un lado –Qué marica… me pegaste a lo zorro…
-Claro…- Taiga sonrió sujetando el cigarro –Es
igual… ya esta noche se lo aviso, capaz y se alegra…
el muy loco…
-Ese Nagisa… ¿Quién es? ¿No es el líder
de otra banda?- el rubio los miró murmurando con el cigarro
en los labios a pesar de que aquella pelea era surrealista.
-Es mi hermano tío…- Taiga lo miró a los ojos
–mi hermano gemelo.
- El guapo – se rió Kaiba, repitiendo las palabras
de Sanji, aunque él no lo veía así precisamente.
Igual, a Taiga no le había molestado. - ¿Crees que
se nos una? Si yo fuera tu hermano, me la pasaría siguiéndote.
-No creo… pero bueno, yo le diré que si necesita ayuda,
ya sabe donde estamos… De todos modos, como le hagan algo
los mato…- se rió mirando a Kaiba -¿y para qué
iba a seguirme? Con lo que me cuesta abrazarlo… es como un
cactus…- sonrió de nuevo y Sanji lo miró a los
ojos.
-Tío… tú estás fumado ¿no?
-Sí… tío…- se rió un poco –es
que nos aburríamos…- dijo señalando a Kyler
El rubio sonrió de de medio lado con el cigarro en los labios,
aunque sin dejar de pensar en lo que había hablado con aquel
tipo por la noche -¿Conocéis a un tipo que se llama
Teki?
- Creo que es de la pandilla de Nagisa, ¿No? Creo que lo
he visto por ahí....... –respondió Kaiba, aún
confundido de por qué Nagisa no querría estar con
su hermano. - ¿Tú lo conoces?
-Un poco… lo vi ayer noche en su show…- aclaró
fumando y mirando arriba un momento –Es muy interesante…
-Es colega de mi hermano… todo masoca…- Taiga sonrió
mirando adelante -¿Te mola?
Kyler se encogió de hombros –Tiene su morbo…
-Sí…- Taiga sonrió de nuevo asintiendo con
la cabeza y se metió las manos en los bolsillos –Es
lindo…
Sanji los miró y suspiró -¿Y por qué
yo no lo conozco?
Taiga se rió empujándolo –Sólo lo conozco
de vista y de lo que me cuenta mi hermano…
- A mí me da miedo, la verdad – Kaiba se pasó
una mano por la nuca de sólo pensar en las cosas que harían
en ese club. Claro, que él no podía entrar, pero tampoco
es que quisiera. – Y tú ¿para qué quieres
conocerlo Sanji?
-No sé- Sanji se rió aplastándole la cabeza
como si fueran obvios sus motivos –Curiosidad! Baka…
-Ya, ya…- Taiga sonrió golpeándole con el codo
las costillas –que Sanji es un salido…
-No te jode… ¿tú sabes desde cuando no follo?
-Ah tío… no quiero saberlo…- Taiga se rió
pasándose la mano por la frente.
Kyler siguió en silencio pensando en como se la había
jugado y sonrió de medio lado. Desde luego esta noche sí
que iba a ir, sí…
- Nadie quiere saber........ – renegó el menor con
la cabeza, poniendo cara de contrariedad, y añadiendo luego
al ver la sonrisa del rubio. – Eh, el tío Chrysler
sí folla.......
Sanji se rió mirando al rubio por si se le ocurría
decir o hacer algo. Kyler alzó una ceja manteniendo la mirada
en Sanji y estirando el brazo para pegarle un capirotazo en la cabeza
a Kaiba. Sonrió después con el cigarro en los labios
y Sanji se rió también sin poder evitarlo.
-Le molestó porque no folla…- Sanji le pasó
la mano por la cabeza como si eso pudiera haberle dolido.
- Pues Ouch! – se quejó el chico como si fuera la
gran cosa. – Insisto en que eres malvado, ni me defiendes!
– protestó, riéndose también de todos
modos y pateando a Sanji en una pierna aunque era una patada de
broma claro.
-Ah… y a mí todos me pegáis hoy… vaya
mierda de respeto se me tiene…- Sanji se rió empujándolo
en la tienda de caramelos para dentro y entrando con todos los demás
como si hiciera falta todo un séquito para comprar unas bebidas.
- Es culpa de Chrysler! – insistió al no ser corregido,
y sonriéndole ampliamente al tendero, casi corriendo a donde
estaban los caramelos, y haciéndose el que miraba los precios.
Kyler lo collejeó un poco al pasar –Es Kyler…
- se paró al lado de Sanji –Una cerveza- sonrió
al ver cómo el hombre se frustraba, notando que le tapaba
la visión del más pequeño.
-Y a mí otra… y una Pepsi ¿Tú quieres
algo Taiga?
-Otra Pepsi…- el moreno se apoyó en el mostrador sonriendo
y mirando al hombre –una fría…
-Un momento…- refunfuñó pasando al interior
para cogerlas de la nevera. Sanji se volvió sonriendo a Kaiba.
El chico le sonrió de vuelta, metiéndose todos los
caramelos que podía en los bolsillos, antes de que el hombre
regresara y acercándose al mostrador con cara de inocencia.
– Kyler, Kyler, Kyler, .... Chrysler ... – se rió,
bajando la voz al decir lo último, ahora sí, sólo
por molestar, y porque él no tenía la culpa de que
no lo hubieran corregido en un principio.
El rubio se volvió subiéndole la mano entre las piernas
y apretándole el paquete –A la próxima saldrán
pajaritos…
Sanji lo miró por encima del hombro –Kaiba…
para, que no quiero pegarle…
Kyler sonrió de medio lado –Es él quien no
deja de tocarme los cojones…
-Y tú también se los has tocado ahora…- susurró
Taiga sonriendo –Estáis en paz…
- Ya, era broma......... –murmuró el más pequeño,
rojo como un tomate, y bajando la cabeza, pegándose a Sanji
de pronto.
Sanji le pagó lo suyo y su cerveza al asombrado tendero
rodeando a Kaiba con un brazo sin poder evitar sonreír –Yo
te protejo…- bromeó.
Los demás pagaron también saliendo como si nada y
el líder se sonrió llevándolo a Kaiba aún
agarrado hasta que llegaron de nuevo a la muralla -¿Conseguiste?
- ¿Que si conseguí? Soy el amo de los caramelos!
– sonrió, ya pasada la vergüenza entregándole
un puñado y metiéndose uno a la boca. - ¿Alguien
más quiere? ¿Taiga? ¿Chry..... Kyler? –
se rió, corrigiéndose a tiempo.
-Supongo que la subnormalidad causa deficiencias en el habla…-
Kyler lo miró metiéndole dos dedos en la boca y sacándole
su caramelo. Lo mordió, mostrándole su sonrisa sarcástica.
-Creo que se llevan bien…- Taiga sonrió metiéndose
un chocolate en la boca y como siempre, recostándose en la
hierba al lado de Sanji.
- Eso era mío! – protestó, aunque metiéndose
otro en la boca, olvidándose del que acababa de perder inmediatamente,
aunque murmurando luego. – No soy subnormal.... “Chrysler”
– finalizó en su cerebro riéndose bajito.
-Claro que no- Sanji se rió apoyándole la mano en
la cabeza y revolviéndosela un poco a los lados –Es
coña… ¿a que sí?- preguntó incrustándole
el codo en las costillas al rubio.
-Síh…- Kyler se llevó la mano al costado sin
más remedio que seguirle la corriente.
-Por cierto… ¿así que te gusta el sadomaso?-
preguntó Taiga desde la hierba –Lo digo por lo de Teki…
-Tenía curiosidad… era la primera vez que veía
algo así…
- Y ¿cómo fue? ¿Está todo mutilado?
Yo lo veo que camina normal... – Kaiba se giró boca
abajo con los pies en el aire, observándolo curioso.
-¿De qué hablas tío? Te faltan hervores joder…-
el rubio lo miró apoyando un pie en la muralla –Lo
estuvieron fustigando y esas cosas… nada demasiado fuerte
la verdad… pero parecía estarlo pasando bien- sonrió
recordando lo altivo que era.
-¿Hablaste con él?- Sanji lo miró intrigado.
El rubio asintió con la cabeza.
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