| Capítulo 15- By the Light of
the Television Screen
Taiga se bajó de la moto y observó el reloj. Sólo
eran las doce y veinte, salía a las doce de trabajar, pero
solía pasar la noche fuera. Sin embargo, esta vez había
dicho que pasaba y había ido directo para casa.
Giró la llave y entró notando que la luz del salón
y el cuarto de Nagisa estaban apagadas. De todos modos, no parecía
haber llegado a tiempo, se sacó la cazadora y entonces escuchó
el sonido del televisor. Se agarró al marco de la puerta
observando cómo veía tele y pasó al interior
sentándose a su lado automáticamente con el brazo
sobre sus hombros –Creía que te la estarías
cascando…
- Baka! Yo no hago esas cosas..... – murmuró, aunque
sí que lo hacía, pero definitivamente no allí,
enfrente de la tele. Igual, sonrió para sí, sólo
porque hubiera llegado temprano, era un milagro.
-¿No?…- lo miró con una sonrisa tenue en los
labios y bajó una mano a una de sus piernas –Entonces
déjale a tu hermano que te enseñe…- bromeó
con aquella sonrisa en los labios.
- No! Guarro incestuoso......... – lo empujó, entre
cohibido y reído, porque era obvio que bromeaba. Pero tampoco
es que amase esas bromas precisamente.
Taiga se rió levantándose a por una cerveza y se
tiró de nuevo a su lado sacándose las botas básicamente
a patadas -¿Qué estás viendo?- preguntó
mientras la abría y le pegaba un trago. Se la ofreció
sin dejar de ver la tele. Quería un cigarro pero ya sabía
que iba a protestar, así que se aguantó aún
así sonriendo al pensar en su enfado.
- Es algo acerca de unos asesinos, creo. Acabo de ponerla. –
contestó, hundiéndose en el sofá, sin querer
decirle que había estado esperando a ver si llegaba, además
de que se la había pasado pensando.
-No deberías ver esas cosas… luego tienes pesadillas…-
le dio otro trago a la cerveza al ver que pasaba de él y
no bebía. Alzó una ceja viendo como dos chicos destrozaban
a una chica literalmente –No me extraña que no te la
estuvieses meneando… estarías enfermo…
- Pero yo no me junto con desconocidos....... – murmuró,
mirándolo de soslayo y pensando que sí iba a tener
pesadillas, pero no quería reconocerlo. De todos modos, siempre
veía ese tipo de películas.
Taiga sonrió un poco aunque había notado la puñalada
trapera y apoyó la cerveza en la mesita girándose
de medio lado para mirarlo aunque sin decir nada. Apoyando la cara
en una mano y el codo en el respaldo.
- ¿Qué......? – lo miró, un tanto nervioso,
por si estaba molesto, aunque casi nunca lo estaba. De todas formas
era cierto, él se preocupaba y no tenía caso el negarlo.
Aunque suponía que reñirlo por eso en el día
en que llegaba directo a casa, era excesivo. – Oye... y si....?
¿crees que....? ¿Cómo son las cosas en tu pandilla?
– soltó de pronto, tratando de averiguar si tenían
su tipo de problemas y de paso, tratando de cambiar el tema.
-No sé… nos llevamos bien, son del tipo de gente que
me agrada…aunque hoy llegó un tipo nuevo preguntando
por Sanji…- lo miró a los ojos y sonrió levemente
–A lo mejor se queda… Sanji lo tiene a prueba…
¿Por qué? ¿Has discutido con ellos?
- No! Claro que no.... – bajó la voz notando que se
exaltaba, como siempre que tomaba alto demasiado personalmente.
– No, es sólo que......... me preguntaba como se llevan,
ya sabes. Es curiosidad........
-Nos llevamos bien… yo no tengo problemas con ninguno…
nunca los tuve… aunque al nuevo le pegué con la cadena
de la moto en la cara y se la jodí un poco… sólo
eso… ahora no nos llevamos mal…- aunque en realidad
apenas había intercambiado dos palabras con él -¿Quién
se lleva mal?- insistió.
- Nadie se lleva mal. Es sólo que tengo este amigo y lo
invité, pero conoció a Kyo........ y me dijo algunas
cosas. No lo sé....... se supone que va mañana a conocer
a los demás pero no sé cómo salga eso. –
suspiró, un tanto nervioso con contarle tantas cosas, pero
bueno, era su hermano e igual, él le había contado
de su pandilla.
-No sé… lo peor que puede pasar es que se lleven mal…
pero si todos tus amigos le caen mal… entonces es que el problema
está en él y no en tus amigos ¿no crees?- bebió
un poco más mirando a la tele y lo miró de nuevo a
la cara –No sé quien es Kyo además…- sonrió
pensando que así era más difícil comprender
-¿Qué te dijo para que estés preocupado?
Nagisa sonrió, asintiendo cohibido de nuevo. – Perdón,
creí que te había hablado de él. Kyo es..........
este chico que siempre está metiéndose con los demás,
ya sabes, coqueteando y eso. Siempre está con que todo se
consigue con sexo y eso..... – suspiró, sintiéndose
adulto responsable, y de veras que no le gustaba nada. – Y
mi otro amigo, piensa que tiene un problema y que debería
ayudarlo, pero no sé, yo no lo veo mal. Siempre lo he aceptado
como es, pero..... – sacudió la cabeza enrojeciendo
y levantándose de pronto para ir a la cocina. – Bah!
Es una tontería, ¿no?
-No sé… a lo mejor está preocupado por él…-
lo miró levantarse y después a la tele. Seguro que
ya no estaba ni fijándose en la película, justo ahora
que a él le estaba gustando… - De todos modos, si piensa
que necesita ayuda, que se la ofrezca él y que no te haga
a ti hacer cosas que no crees oportunas…
Nagisa tomó una lata de soda de la nevera aunque sabía
que eso lo mantendría despierto y se dejó caer de
nuevo junto a Taiga, un poco más tranquilo al sentirse apoyado.
– Tal vez tengas razón. De todos modos, no creo que
Kyo quiera mi ayuda, ni la de nadie. Ni estoy seguro de que la necesite.....
-Tal vez simplemente a él le guste sentirse amo de ellos,
no es ninguna cosa de alarmarse… sólo de aceptar o
no aceptar. Si no te gusta su vida sexual, no te metas en su cama…
no hay más… ¿puedo fumar un cigarro?- lo miró
de soslayo bebiendo un poco de su soda.
- Sí, creo que tienes razón. – asintió,
sonriendo, aunque sintiéndose algo infantil y enseriándose
enseguida. – Y no, esas cosas te van a matar.
-Pero me matarán igual cuando no estés mirando…-
se rió resignado a que no le dejaría “apestarlo”
–Tú me quieres mucho…- sonrió débilmente
molestando, cómo no y abrazándolo –mira cómo
me cuidas...
- Calla, baka! Siemrpe estas con esas cosas! – lo empujó,
enrojeciendo más, y mirando a otro lado. – No dejas
ni ver una película!
-¿Qué cosas?... tú siempre estás con
tu violencia…- se rió suavemente –Yo sólo
quería abrazarte… mira que eres cardo borriquero…
¿Tienes churri? A lo mejor es que sólo quieres que
te abrace ella…- se rió mirando la tele.
- No tengo ningún churri! Y si la tuviera......... no la
llamaría churri – protestó, sintiéndose
mal por empujarlo, aunque sabía que sólo lo molestaba,
y observando la lata que había dejado en la mesita frente
a ellos.
-¿Andas con niñas?- preguntó como si nada,
e ignorando la vergüenza de su hermano, le puso un preservativo
en la mano y sonrió, riéndose después suavemente
y viendo la tele –Está muy bien esto de los asesinos…
- Baka! No salgo con nadie.......... – admitió, murmurando
lo más bajo que podía y observando el preservativo
en su mano con cara de fastidio. Se lo guardó de todas maneras
por no saber ni qué hacer con eso y se recostó de
nuevo en el sofá. – Sí, está bien.......
-Pero nunca sabrás cuando sucederá… y no quiero
que porque te dé vergüenza ir a comprarlo no lo uses…-
lo miró sonriendo levemente –y deberías acostarte
ya, mañana tienes clase… ¿ya acabaste los exámenes?
El chico negó con la cabeza, pero sin levantarse. –
Pero ya terminé de estudiar y....... tampoco soy un niño
¿no? Al menos espera a que termine la película.
-No te estaba mandando a la cama… sólo preguntaba…-
suspiró levemente aún sonriendo y lo miró de
soslayo. Por mucho que fueran gemelos, él lo trataba como
si fuera su hermano pequeño, pero tampoco era de extrañar
teniendo en cuenta la vida que llevaba cada uno.
- Bien........ – aseguró de nuevo el chico como si
hubiera tomado una decisión irrevocable. Apoyó la
cabeza en el hombro de su hermano, serio, aunque en realidad se
alegraba de que estuviese allí. Y le agradecía el
que cuidase de él, aunque no se lo fuera a decir. Pero esperaba
no tener que decirlo.
-¿Quieres que duerma contigo?- sonrió mientras lo
preguntaba, no porque bromease si no porque sabía que le
daría pena.
- No, claro que no, puedo dormir solo – balbuceó,
enrojeciendo de nuevo y enderezándose un poco. Precisamente
por eso prefería no decirle nada.
-Pues yo sí quiero que duermas conmigo- lo miró sonriendo
y se apartó un poco el pelo de la cara.
- Pues, está bien, si quieres dormir conmigo....... –
contestó, intentando parecer maduro, a pesar de alegrarse
por dentro.
-Voy a ponerme el pijama…- el chico de media melena negra
se levantó con una sonrisa, si total ya sabía que
iba a tener pesadillas…
- Vale........ pero apresúrate antes de que se acabe. –
le aconsejó, notando que se iban a un último bloque
de comerciales, ahora actuando más casual. Al menos, él
no necesitaba cambiarse ya.
-No tardo…- se sacó los pantalones ajustados para
ponerse unos pantalones flojos y una tank, evitando que le echara
el rollo de que apestaba a porros, y volvió dejándose
caer en el sofá a su lado viendo la tele -¿Siempre
te acuestas tan tarde?
- Por lo general espero a ver si regresas....... – confesó
con sinceridad, gracias a la distracción, y quedándose
callado luego, pensando en añadir algo más para no
verse tan patético, y desistiendo.
-Oh…- se rascó un poco la cabeza mirándolo
un tanto sorprendido –Lo siento… regresare pronto más
días ¿vale?- le revolvió el pelo dirigiendo
la vista a la televisión para ya ver como acababa que sentía
curiosidad.
- Vale..... – bajó un poco el rostro, sonriendo para
sí, aunque sin apartar la mirada de la televisión.
Seguro no lo hacía igual, pero por ahora le llegaba con eso.
-Joder y se ponen a chingar ahora… qué caña…-
soltó riéndose de pronto –Venga vamos…-
se levantó cuando aparecieron las letras aún reído.
- Pero al menos apaga la tele, despistado....... – se rió
el chico levantándose a apagarla él y siguiéndolo
a la habitación.
-No me había quedado…- se metió en la cocina
a coger una botella de agua y volvió a su cuarto abriendo
las sábanas –Pasa dentro- sonrió pensando en
no dejarlo del lado de la puerta –No sea que te vengan los
psychos…
- Cállate! Ni que fuera un niñito asustado! –
protestó, aunque riéndose un poco mientras se metía
bajo las sábanas. – Y no bebas tanto que no quiero
despertar mojado.
-Cállate… ni que fuera un niñito meado- se
rió burlándose un poco y colándose bajo las
sábanas con un suspiro, bebiendo casi por contrariarlo y
girándose para abrazarlo –No te la casques ahora…
te escucharé…
- Como que me la voy a cascar contigo aquí, se me baja.......
– se acurrucó cerrando los ojos, aún reído.
- ¿Sabes una cosa, Taiga? Eres un tonto........
-Ya lo sé…- sonrió metiendo la otra mano bajo
la almohada –Yo también te quiero
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