.Novela homoerótica para mayores de edad.
 
Capítulo 9- Everyone is Gay

Yûhi llegó a su calle,, luego de haberse entretenido un poco por el camino, como siempre, justo a tiempo para observar cómo Sanji abría la puerta del edificio. – Eh, San.......! – alzó una mano para avisarle desde el otro lado de la calle, pero para su desgracia, un camión pasó, apagando su voz y cuando pudo cruzar, ya el chico había entrado. No es que le pesara tanto abrir la puerta, pero igual le hubiera sido mejor si lo esperaba.

Por fin subió al piso por sí solo, notando al entrar, parte de la ropa de su compañero, regada por el piso e imaginando donde estaba. – Sanji, cochino! Vengo a hacerte feliz! – le gritó a través de la puerta del baño.

-¿Cómo puedo ser cochino mientras me ducho eh?- abrió la puerta reído con una toalla en la cabeza y los pantalones del chándal colgando de cualquier manera y arrastrándose por el suelo. Sonrió malévolamente abrazándolo contra su pecho –Aprecia mi olor a limpieza.

- Ah....... me ahogarás – se rió el chico, empujándolo un poco. – Pues no dejes las cosas tiradas por el piso, que no soy tu sirvienta. Además, venía a invitarte a comer, ¿quieres?

-Sì…- dijo en mitad de un suspiro –Tengo un hambre que te cagas…- se frotó el pelo un poco más antes de tirarse en el sillón con las piernas abiertas –Y yo sólo las dejé tiradas no te pedí que las recogieras eh… Sé mi porno sirvienta… llámame amo… - se rió.

- Echi........ pero no me va el cosplay de niña – bromeó, sentándose en otro sillón y observándolo. - ¿No te vas a vestir? O ¿tenemos que ir a un restaurante semi nudista?

-Ah pues te verías lindo- se rió por supuesto bromeando aunque sintiendo un escalofrío de horror -… y vale, es que creía que como mucho, ibas a llamar a una pizzería- se levantó suspirando -¿No tienes nada que decirme?- sonrió intuyendo el por qué de la cena y se encaminó a su cuarto de todos modos para ponerse los jeans y una camiseta.

- Prefiero no verme lindo....... – murmuró, imaginándose alguna escena horrible y sacudiendo la cabeza, dejando escapar un suspiro al notar que ya lo descubría. Bueno, no es que fuera ninguna sorpresa. – Que...... me despidieron de nuevo y también ya terminaron de construir el edificio ese..... –añadió, tratando de que pasara por algo casual.

Sanji sonrió un poco mientras se ponía las botas -¿Ah sí? Qué bueno, ya podrás ir a pedir piso allí entonces…- salió parándose en el sofá tras él y apoyó las manos en el respaldo descolgándose hacia delante para verlo y de paso para molestarlo -¿Y qué hiciste ahora?

- No... ahora no hice nada, fui falsamente acusado – protestó el chico, echándose un poco hacia atrás para no tenerlo tan cerca, aunque sonriendo después. – Pero luego sí hice, y por eso vamos a cenar bien.

-¿Qué hiciste?- se pasó una mano por el pelo tratando de colocárselo al menos un poco y se quedó mirando como esperando a que se levantase -¿Sabes? No iba a violarte…- soltó disimulando fatal que le había molestado como se había apartado.

- Lo sé, pero te ibas a meter conmigo que es peor – se rió, poniéndose de pie, y abrazándolo, notándole la cara. – Me robé un dinero, que me acusaban de robar.....

Sanji se rió -¿De veras? Bien hecho ¿era mucho?- le aplastó la cabeza apartándolo de él porque no le agradaban los abrazos de conveniencia y menos después de haberse molestado y se puso la cazadora de cuero por encima –Vamos, ¿A dónde quieres ir?

- No sé, ¿qué tal ese restaurante chino nuevo? Ya sabes, el que se ve de clase....... – le sugirió, mirándolo de soslayo, y murmurando. – Bobo..... – sólo porque lo había apartado, pero ya se le pasaría.

-Verse se ve… pero el pollo sigue siendo rata escalfada, será rata deluxe- se rió pegándole un empujoncito por joder y salió de la casa bajando las escaleras y bostezando mientras cruzaba las manos tras la nuca –Necesito unos pantalones nuevos… mañana… no… mañana no sé si podré pero pasado podríamos ir al centro comercial… a mangar unos.

- Vale, será divertido. Así renuevo guardarropa también. – asintió, sonriendo, y jugueteando un poco con la trenzita que llevaba sobre su oreja. – Oye, si quieres ir a otro lado, me da igual, ¿ne? La cosa es que vayamos a uno de esos sitios en los que nunca nos miran bien.......

-No, vayamos ahí, me gusta la carne de rata- le apretó una nalga riéndose –carne de rata…- se rió aún más fuerte y se guardó las manos en los bolsillos del pantalón –Vamos allí, pedimos algo fino y armamos jaleo, seguro que les encanta…

- A eso me refiero! – celebró Yûhi, riendo y pensando que por esta vez, sería divertido tener el dinero. Así no tendrían manera de sacarlos siquiera.

- Vale… pidamos cerveza y luego rematamos con unos chupitos…- se rió de nuevo y cerró sus ojos rojos un momento sacudiendo la cabeza para secarse el pelo, de algún extraño modo -¿Sabes? Hoy me miró una tía… creo que le gusté…- le dio un codacito y miró adelante como orgulloso.

- Pues claro, le gustas a muchas tías, baka. Lo que pasa es que ni te fijas – contestó, mirándolo reído. - ¿Por qué nunca sales con nadie, eh? Seguro que si invitas a alguna, te dice que sí.

-Hmmm no…- se rió rascándose la nuca –paso… paso mucho de eso… que después les duele la cabeza… tienen la regla o la puntita nada más Don Juan…- se rió sacando la lengua un momento -¿Por qué no sales tú con una eh?

- Estoy muy ocupado consiguiendo empleo. – se excusó, sonriendo, y desviando un poco la mirada luego. Lo cierto es que no le interesaban demasiado las chicas, pero tampoco estaba seguro de lo que quería.

-Hazte gigoló, solucionarás tus dos problemas de una sola atacada…- se rió apoyándole una mano en la cabeza y echándole el flequillo hacia atrás para verle la cara –Yo creo que tendrías éxito, a lo mejor ese es tu problema, no estás buscando trabajo en el campo adecuado…

- Será el tuyo.... tienes más equipo con el que trabajar – se rió observándolo y negando con la cabeza. - ¿Qué no sabes que soy un chico decente, Sanji?

-Ya… yo también, los indecentes son los que pagan, tú sólo les harías un favor…- se rió ahora sí, chafándole la cabeza –A mí me pagan porque no se la meta bobo- dejó escapar otra carcajada y se guardó las manos en los bolsillos de nuevo empujando la puerta del chino con un pie para entrar –Buenas! Mesa para dos…- dijo felizmente a la china que tenía delante –y no me mires el equipo que me da vergüencita…- se burló.

- Sí, por aquí....... – la mujer los guió, no sin antes mirarlos de arriba abajo, un tanto nerviosa.

- Pues cuidado y me consigo ese empleo sólo para ver por qué me despiden. Y tú deberías ser actor porno – bromeó el chico, aunque no tenía intenciones la verdad. Bajó la mirada, sonriendo y caminando detrás de la china.

-Qué china más enana… china compact… como los tampones…- el moreno se rió susurrando a su amigo y agachándose para amortizar el susurro –y no puedo ser actor porno… que soy muy selecto con mis gustos… ¿Qué crees? No me vale cualquiera como a tu madre.

- Baka! Será porque dejó que la follara tu padre, ¿no? – le devolvió, comentando luego. – Y mi madre sí era muy selecta, que si no, yo no hubiera salido tan guapo.

-A tu madre se la folló la mía que era una dickgirl- el moreno se rió pasándose una mano por el cabello teñido de morado y mirando a la china que iba delante un poco espantada. Le sonrió saludándola con la mano como si estuviera muy lejos y le echó un besito.

-Se sientan aquí si les parece bien…- dijo apartando dos sillas de una mesa en el lugar mas recóndito y esquinado del restaurante

-No … mejor allí si le parece bien…- Sanji señaló otra mesa en la esquina contraria del local bajo una de las lámparas y se fue directamente para allá llevándose al moreno por los hombros.

- Somos muy guapos para escondernos- explicó el chico, riéndose y sentándose antes de que les dijeran nada. - ¿Nos trae el menú de vinos también? – pidió sólo por molestar, ante la contrariada mesera y notando como algunos de los demás clientes les dirigían miradas de desaprobación.

Sanji se rió, colgando la cazadora en el respaldo y se cruzo de piernas haciendo que la mesa temblase al pegarle con la rodilla –wops… esto esta echo para polly pockets de esos… joder…- abrió la carta que le traía la camarera y la miró viendo que se quedaba esperando como si tuviera mucha prisa –Venga mujer… ve a tomarte una tila que ya luego te aviso… prometemos no robar el mantel!- levantó las manos reído y la chica hizo como que se reía desapareciendo sólo para alejarse unos metros sin dejar de verlos extrañadísima –Joder tío… qué pelma… creo que le gustas… te mira con cara de china lasciva…

- A lo mejor te mira a ti, tu culpa por mencionar tu herramienta – se rió, mirando a la china y guiñándole un ojo, haciendo que se girase, fingiendo y se escondiese más, como si no se notara. El chico se rió, leyendo el menú a la vez que enredaba un dedo en su trenzita.

-Estás echo un romeo…- se rió alzando una mano y girándola en el aire en su modo de pedirle que se acercase –Quiero pollo con piña… y ternera picante… y… también estas cosas de aquí... que no sé qué son… - dijo mostrándole una foto.

La camarera apuntó rápidamente mirando al otro chico deseando que ya le dijera para huir momentáneamente.

-Va… dile Yûhi… que le pones nerviosa… ¿es guapo eh?- la chica no dijo nada, sólo enrojeció –Pero nada… es maricón… lo siento... tendrás que olvidarlo…

- Lo sabe por experiencia – trató de bromear el chico, aunque sí lo había cohibido, y le metió una patadita ligera por debajo de la mesa. – Yo quiero chow mein de camarones, puerco agridulce y rollos primavera. Y dos cervezas por favor – remató, de todos modos.

-No… mejor trae una botella de un litro… de esas que sé que tienes…- Sanji se llevó la mano a la pierna frotándosela descaradamente –y una pomada para mi pierna que me ha pegado una patada que no veas…

La chica hizo un gesto con la cabeza desapareciéndose claro sin comprender ni la mitad de la conversación.

-¿Por qué me pegas? Cruel…- el mayor se rió alzando una mano y apretándole la nariz –Eres gay ¿no?... bueno… no pasa nada… ella no entendió un pijo…

- ¿Crees que soy gay? ¿Cómo lo sabes? – preguntó, sorprendido, aunque suponía que a su edad ya debía de saber, claro. – Y no soy cruel, si no, me gastaba este dinero yo sólo.

-Ya… y luego me pides que pague el alquiler yo… y esas cosas- se rió empujándole la frente con un dedo –No sé si eres gay, eso sólo lo puedes saber tú… aunque el hecho de que no tengas posters de tías en tu cuarto… que nunca me digas, “vi una fulana con un culo que…” – se rió mientras la camarera les servia y se apartó un poco – o que no tengas porno… es raro tío… ¿Qué no te la meneas?- el chino miró a la camarera -¿Y tú? ¿Lo haces?- se rió al ver como huía despavorida, pero era su culpa por cotillear.

Yûhi suspiró, como si lo que acabara de pasar fuera un comportamiento de lo más adecuado, tomando uno de los rollitos con dos dedos y observándolo mientras le respondía. – Sí, pero......... nunca he estado realmente con un tío, ni con una tía. Bueno......... Nunca llego a ese nivel. – sonrió, por fin metiéndose la comida a la boca.

-Bueno…- empezó a comer de paso achicharrándose la boca y bebiéndose un cuarto del vaso de golpe –Joder… a ver… - se echó aire en la lengua sacándola una cuarta fuera de la boca –Es decir… te enrollas con alguien… sabrás si te la pone dura ¿no?- se rió mirándolo a los ojos –Si no te la pone dura pues…

El chico se echó a reír sólo de verlo cómo comía y más por su respuesta tan obvia. – Pues no sé, no me quiero enrollar con cualquiera. Da igual, creo que sólo tengo algo de miedo.......

-Ya… creía que me decías que ya te habías enrollado con las dos cosas…- se metió un palillo en una oreja como meditando aunque aquello no se viera muy serio. Se puso a pinchar los trozos de pollo en otro de los palillos como si fueran un pincho moruno y lo siguió mirando –Pero al menos sabrás si te atrae o te calienta ver un hombre ¿no? De todos modos, puedes ser bisexual…

- Sí, supongo que sí – murmuró, aunque no lo creía la verdad, y continuó comiendo, revelando lo que realmente le preocupaba. - ¿ A ti no te importaría vivir con un gay? Creí que eras el macho super macho.

Sanji lo miró y apartó la vista tosiendo y golpeándose el pecho para no escupirle encima todo de la risa que le había entrado -¿De pelo en pecho? Puro macho!- se rió levantándose la camiseta –Siento decepcionarte, pero no tengo pecho lobo…- siguió comiendo como si nada, pero esta vez usando los dos palillos –Yo soy bisexual…

- Bueno, cualquiera lo diría con la manera en la que hablas. – meneó la cabeza el chico, dedicándose a comer, y sonriendo. De pronto echándose a reír como loco, al imaginar a Sanji mostrando sus músculos en alguna playa, completamente estereotipado.
-¿En qué manera hablo? ¿Parezco macho pirolo? – se rió echándose atrás en la silla y siguiendo con la ternera picante –Ya comprendo por qué no ligo nada… aj…- se rió bromeando aunque de hecho, no ligaba mucho no… y eso le hizo hacer una mueca –A saber en qué estás pensando con tantas risitas… Ahora que sé que eres de la otra acera tendré que revisar esas fotos tuyas… seguro que las mías están todas pringosas…

- Baka, es que siempre pensé que todas esas bromas gay eran por joder. No me hagas imaginar cosas peores – se rió, aún más, bebiendo un poco de su vaso para recuperar la respiración. – Tus fotos están limpiecitas, que soy muy aseado.

-Está bien saber que al menos después las limpias con un pañuelo…- se rió llamando a la chica y alzando la botella de cerveza para que les trajese otra –Claro, las bromas gay eran por joder… pero si quieres también puedes hacérmelas…- se rió como si nada.
- Ya te dije que soy un chico decente! – le lanzó una servilleta embolillada, logrando que lo miraran feo desde la mesa de al lado, y por supuesto, sin inmutarse. – Y ahora que sé que eres bisexual, también tendré que cuidarme yo. Yo creo que no haces citas porque estás secretamente enamorado de mí.

-Uy sí… me has pillado mira…- se rió sirviéndose más cerveza y sirviéndole más a Yûhi también –Es por tus pezoncitos rosados…- se estiró hacia delante apretándole uno.

- Ah! Aquí no, que me da vergüenza – se rió de nuevo cubriéndose ambos. Me los pintaré de negro pues.

-Uy qué morbo! Te los limpio a lamidas- se rió también, percatándose de cómo los veían por hacer jaleo pero pasando de todo -¿Crees que debamos pedir la cuenta ya?- miró alrededor buscando a la camarera –No está…- sonrió de medio lado y se levantó haciéndole un gesto con la cabeza para que lo siguiera.

Yûhi se terminó el vaso de un solo trago, reacio a desperdiciarlo y siguiéndolo luego con una sonrisa en los labios, un poco mareado.

-Eh! Eh! Señores!- la mujer salió correteando por el pasillo y Sanji agarró al moreno de la mano echando a correr calle abajo muerto de risa.

-Corre que el marido de la china creo que nos parte la cabeza!- se rió aún más al escuchar la voz del hombre tras ellos.

- Baka! Ya es la segunda vez que salgo huyendo! – le gritó, a la vez que corría a todo dar, preguntándose para qué lo invitaba si luego iban a hacer eso.

-Siempre es mejor gratis…- el chico lo empujó un poco contra una entrada del aparcamiento y se rió entre dientes viendo cómo el hombre pasaba por allí buscándolos –Sh…- susurró tapándole la boca y destapándosela en cuanto se perdió de vista –Así tienes para invitarme otro día.

- Y seguro volvemos a comer gratis. Guardaré este dinero como una reliquia – declaró, riendo aún un poco bajito por si el hombre no se había ido muy lejos. – No, mejor lo usas para la renta, ya te lo debo, ¿no?
-No lo sé… ya me olvidé, lo pagado, pagado está ¿no crees? Pero a cambio….- se rió apretándole los pezones sólo para hacer el idiota aunque más bien le estaba haciendo cosquillas y se asomó a medias por el borde del edificio –Ya… podemos salir…

- Ouch...... me los vas a arrancar – exageró el moreno, cubriéndose de nuevo y saliendo de detrás de la pared. – No debí decirte nada, ahora te aprovecharás de mí....

-Fijo…- se rió como si nada -¿Cómo? ¿Te asaltaré por las noches? Tendrás que dormir con un tapón en el culo porque yo la meto *zras* vista y no vista, ni se nota…- se rió mientras caminaban hacia la casa de vuelta –Soy como los pedos silenciosos…

- Qué va! Tendría que estar ciego y parapléjico para no notar eso – Yûhi le señaló el paquete riéndose. – No volveré a dormir tranquilo.

-De veras… qué bien te tienes estudiada mi polla… cada vez me convenzo mas de que debo mirar esas fotos… y sin embargo me dan escalofríos… ¿aún te preguntas si eres gay? Tú lo que tienes, es una obsesión con mi rabo que sólo podrás superar adorándolo y ungiéndolo en aceites- se rió porque ya ni sabía qué desvariaba.

- Eh......... eso más bien parece una fantasía tuya, y además con ese detalle, se nota que llevas trabajándola algún tiempo, ¿no? Tengo que conseguirte una cita......

-Ah! Saca! Nada de citas a no ser que sea con una puta que me diga, hostia qué pedazo de polla! Y luego… fóllame!... y después no se cague en mi madre por romperle el culo… bueno… olvidé que era una puta… aunque también podría encularla claro- se rió porque en su fantasía era un tío con quien lo hacía –y después que no me diga que le duele la cabeza tras la primera experiencia rompeculos y jamás quiera hacerlo… soy el extermina anos…- se rió entrando en la casa –Jo… qué triste es mi vida sexual… por mi cumpleaños quiero que me pagues un churri… aunque también me vales tú…- se rió ahora sí, por jugar.

- Bueno, pero entonces me tendrías que pagar a mí, que mira que mi compañero de piso es muy exigente con eso de la renta. – lo molestó, aunque no era así para nada. – Y ¿seguro que eres bisexual? Mira que esas fantasías tuyas........

-Cheh… qué sé yo… a lo mejor es que estoy tan desesperado que me vale lo que sea para un polvo- se rió frotándose la nuca y apoyándose en el marco de la puerta reído -¿Seguro que no quieres dormir conmigo y mi taladro?

- No, y menos si te vale lo que sea. Soy exclusivo – negó con la cabeza, aún mareado por al alcohol y de tanto pensar en la polla de Sanji. – Mejor espero a que te duermas y te tomo alguna foto que ya me hace falta.

-Ya… las fotos viejas te aburren y ya no te la ponen dura…- se rió apoyado en el marco ahí –Así apoyados en el marco… parecemos viejas hablando en el pasillo- se rió pensando en su madre –y no me saques fotos mientras duermo que tengo sueños guarros y se me pone dura, no quiero sacarte un ojo de un lanzamiento… - se rió a carcajadas lanzándole la camiseta a la cabeza –Para que te la peles mejor- se rió entrando en su cuarto.

- Pero no te desnudes por el camino! Ese truco no funciona! – le gritó el chico desde fuera, cerrando la puerta, tras quitarse la camiseta de la cabeza, y buscando en donde se había dejado la cámara. Se fue tras el chico de cabello morado, asomándose en la puerta y fotografiándolo de improviso. – Esto me sirve más..........

-Ah… joder… eres un pervertido…- se rió porque además lo había sorprendido –Voy a tener que comprarme un pestillo o no podré meneármela tranquilo más. -Se tiró en la cama aún sonriendo –Largo…

- Tienes razón, es muy largo........ – le sonrió, mirando en su cámara como si tuviera una foto de su miembro en ella y alejándose por fin hacia su cuarto. – Dulces fantasías! – le gritó, riendo un poco.

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