| Capítulo 20
Latex
Junsuke entreabrió los ojos despertándose al escuchar
el sonido de las campanas del final de las clases en la universidad.
Se sentó en el banco donde había estado durmiendo
y bostezó rascándose la nuca y mirando hacia la puerta
por ver si salía Toshiaki. Alzó la mano al verlo,
sonriendo levemente.
Toshiaki respondiendo a su saludo y acelerando hacia él.
– Conseguí el látex. Creo que no debía
llevármelo pero.... no lo echarán de menos.
-¿Sí? Genial, de todos modos no creo que vayan comprobando
cada día cuanto falta…es una universidad… tendrán
de sobras imagino- se levantó a su lado -¿Te sientes
mal por haberlo mangado? No pasa nada, tú les pagas…
que se jodan, esto no es nada para ellos.
- No me sentía mal... – se rió, pensando que
era bastante fresco, pero eso ya lo venía notando. –
Creo que es suficiente, si hace falta más ya conseguiré
de nuevo.
-¿Entonces por qué dices que no debiste?- lo miró
a los ojos intrigado –Sí debiste- sonrió encendiendo
un cigarro después -¿Vamos a hacer el molde?
- Ah... sí... –asintió recordando aquello y
esforzándose por sonreír aunque empezaba a ponerse
rojo. – Lo decía porque no sé.... si era para
que lo tomase o era de alguien que lo dejó allí pero
da igual.
-No… seguro que era sólo para… usar… y
a eso vamos…- sonrió levemente y lo miró a los
ojos extrañado, pasándose la mano por el cabello -¿Tanta
vergüenza te da? Vale… tal vez piense en que es tu polla
después… es inevitable… pero no soy ningún
pervertido o algo así… sólo lo normal…
- se rió y le dio con el codo en el brazo.
- No pensaba que fueras un pervertido. – negó con
la cabeza. – es que soy tímido, es todo, pero supongo
que es normal. Siempre alguien tiene que ser el molde...
-Sí…además ya te he dicho que yo pondré
la mía para el tuyo… hoy podemos buscar las partes
metálicas en el desguace… No es que el viejo me diera
libertad para cogerlas… pero bueno, no se entera de nada ¿quieres?-
le dio una calada al cigarro mirando hacia los edificios.
- No te va a meter en problemas ¿verdad? – bajó
la mirada a su entrepierna, tratando de imaginarla y retirándola
enseguida al darse cuenta de lo que hacía.
Junsuke mirándolo de soslayo y sonriendo levemente –No
te preocupes, que te va a gustar…- se burló jugando
con él un poco –Y no, no me meterá en problemas,
está bien… el viejo ese… es un buen tío…
-Vale, y no dije que no me fuera a gustar... O... deja de molestar
– se rió, empujándolo un poco.
Junsuke riéndose también –Es que no puedo…
te pones rojo y me hace gracia, te dejaré que la veas antes
a ver por si quieres buscar una mejor…- lo sujetó de
los hombros y siguió con él, caminando hacia el almacén
–Hoy he comprado unas cuantas cosas para comer mientras, por
si tenías hambre… y después de dormir en tu
cama… he pensado que debería montarme una…
- No sería mala idea, ¿duermes en el piso? –
lo miró curioso y agradecido de que cambiase el tema, aunque
no podía dejar de pensar en eso de que lo iba a dejar verla
primero. – Gracias... la próxima vez invito yo.
-Tranquilo… no pienso apuntarlo en tu cuenta- sonrió
levemente y lo miró –Así es… duermo en
la manta esa que estaba en el suelo… y la verdad no es muy
confortable, por no hablar de que cuando llueve, se cuela el agua
y me despierto con el culo mojado…- se rió pensando
que era baka –No sé cómo no he pensado antes
en hacerme una cama…
- También te ayudaré con eso entonces. Y puedes venir
a ducharte en mi piso siempre que quieras, no me molesta. –
le sugirió, halando un poco su mochila como jugando con ella.
-Vale…- lo miró, observando lo que hacía con
la mochila y sonrió levemente - Nunca había sido nadie
tan amable conmigo…salvo una profesora del orfanato pero si
me ve ahora, huye...
Toshiaki se rió, observándolo. – No lo creo,
a mí me caes muy bien. Las personas... no tienden a ser muy
amables, pero creo que si te agrada alguien deberías estar
dispuesto a ayudar. ¿Parezco tonto? – le sonrió,
soltando la mochila.
-No, claro que no lo pareces, sólo porque no seas una piraña
como los demás, eso no te convierte en tonto, al revés-
le apretó el hombro sobre el que tenía apoyada la
mano y lo guió con él hacia el taller, abriendo las
puertas para que entrase delante, el chico sonriendo y quitándose
la mochila, abriéndola.
- Está aquí dentro. – le anunció, pensando
en que cada vez le gustaba más, y no podía dejar de
sentir aquello.
-Nunca había visto látex líquido… bueno…
en las tiendas, pero no es lo mismo…- metió el dedo
en el bote y se lo extendió, retirándolo después
y notando cómo quedaba la forma e incluso las huellas perfectamente
grabadas –Esto… no es como el antiguo ¿eh? Fíjate…
y se seca rápido… una pasada… habrá que
recubrir… las partes internas…a ver… podemos usar
esto… ¿ves? Es de uno de esos antiguos muñecos
reales… para follárselos…- se rió y lo
miró a los ojos –Tranquilo no iba a pedirte un molde
de tus intestinos…
- No, gracias, los necesito para vivir.... Y el látex líquido
no se bebe – se rió, metiendo un dedo y tocándole
el brazo sólo por jugar.
-Ah! Me he tenido que arrancar el vello… te odio…-
se rió bromeando y mirando la calvita apenas apreciable en
su brazo –Tal vez podríamos patentarlo como sistema
de depilación para “retros”- giró el bote
y sonrió mirándolo directamente –El molde Toshiaki…mientras
buscaré las piezas ¿vale? Ya te imagino todo rojo
poniéndote la pasta…
- No me imagines! O te depilaré por entero – lo amenazó,
enrojeciendo. ¿Es que no podía estarse un segundo
sin imaginar algo? Claro, no era algo que le sucediese con todo
el mundo.
-La imaginación es libre… tú qué sabes
qué me habré imaginado ya ¿eh?...- cerró
el bote y se lo puso contra el pecho, riéndose –Vamos…
vamos…el molde… quiero verlo entero…- se detuvo
un momento mirándolo a los ojos -¿Crees que deberíamos
hacer algún dispositivo para que se empalmase? O algo así…
- Sí... creo que es posible, haría que se le pare
cuando reciba ciertos estímulos.... – murmuró
rojo, pero concentrándose en los detalles técnicos.
- ¿Tienes algún lugar privado?
-Hay un baño ahí al fondo… te voy a acompañar…-
pasó delante de él, pensando en cómo montar
aquello bien -Seguro que este látex consigue la suficiente
elasticidad... para pasar de un estado al otro… tú
háztelo empalmado… se me está ocurriendo…
que tal vez podamos llenarlo de algún tejido esponjoso…
que reaccione endureciendo con algún líquido…
como en el cuerpo humano…
- Sí, podemos irrigarlo con algunos tubos pequeños
como si fueran venas. – le sugirió, de nuevo concentrándose
porque la verdad, no hubiera podido hacérselo no empalmado.
-Bueno… te dejo intimidad…- se rió y miró
un momento a su entrepierna por reflejo aunque no veía nada
con el jersey que llevaba –Si vamos a hacerlo de ese modo,
¿no habría que hacerlo entonces en estado de relax?
- ¿Eh? – preguntó, preocupado cubriéndose
como por reflejo.- No... ¿para qué? Igual es mejor
que tenga su tamaño máximo para poder medir. Si no...
se puede romper.
-Tranquilo aun no ingenié las córneas rayos X y eso
que ya vienen viejas desde superman… - se rió y apartó
la vista enrojeciendo él y tapándose un poco la cara
con el brazo –Idiota…- lo empujó con una mano
haciéndolo entrar en el baño –no veas lo que
me haces pensar con eso de tamaño máximo…- se
volteó rascándose la nuca y alejándose despacio,
mirando entre las piezas y buscando partes para el nuevo ciborg.
Toshiaki sonrió, cerrando la puerta, celebrando que al menos
lo hacía imaginar. Se bajó los pantalones, observando
a su sexo erguido, erguirse aún más pensando en Junsuke,
y sin poder evitar pensar también que tocaría aquel
molde, su réplica, empezando a colocares el látex
sobre el mismo, esperando que secara y conteniéndose para
no hacer ninguna estupidez.
Mientras tanto, el chico afuera sujetó dos piernas de la
misma medida, una tenía los dedos de los pies estropeados
y había que arreglarlos, pero no daría mucho trabajo.
Cogió una cabeza, tenía el metal abollado, pero por
lo demás estaba perfecta, seguramente habían pertenecido
a un modelo de ciborg más o menos de 18 o 19 años
–Brazos…- murmuró buscando y mirando hacia el
baño de soslayo, sonriendo levemente. No le hubiera importado
echar un vistazo
Dentro del baño, el chico terminaba de retirar el látex
con sumo cuidado. Había pensado que se tendría que
correr luego de hacerlo, pero la concentración que requería
el quitarlo, le había bajado las ganas. Podía contenerse
al menos un poco. Se limpió, cuidadoso y subiéndose
los pantalones luego, saliendo. – Listo...
-¿Dolió? Sacárselo… seguro que es algo
tirante ¿no?- lo miró a los ojos riéndose porque
casi miraba debajo de nuevo -¿Ya está listo? Seco
y eso… mira… he encontrado esto…
- No, sólo fue un poco incómodo... – sonrió
cohibido. – Y sí, está seco pero lo dejé
en el baño para no dañarlo o algo...
-Vale… ya … te da vergüenza que lo vea…
- se rió y le hizo una seña para que se acercase –Entonces…
si quieres ayudarme a buscar unos brazos…Aunque igual lo voy
a seguir viendo por el resto de mi vida…
- Deja de molestar... – sonrió, rojo, y rebuscando.
- ¿Eso es para mí? – señaló la
cabeza, ilusionado.
-Sí… y las piernas… están en la mesa
al lado del mío… falta el tronco y los brazos…
y bueno… las piernas son más o menos para un cuerpo
de 1,75 o 1,80… así que no vayamos a coger unos brazos
demasiado largos o yo qué sé… a no ser que te
den morbo los orangutanes…- se rió mirándolo
y rebuscando luego entre el metal –Cuidado no te cortes con
algo…
- No, y no me dan morbo esas cosas, baka! Además no es para
eso... – murmuró rebuscando y halando algo que le parecía
un dedo pero sólo resultó ser un trozo de lona.
-No es para eso… es para todo…- Junsuke sonrió
empujando un poco lo que había arriba para tener una mejor
visión de los restos que había por el desguace cogiendo
un brazo y poniéndolo al lado del suyo, guardándoselo
luego bajo la axila –Otro como este...
- ¿Te refieres a este? – sonrió sacando uno
casi igual. No habían estado muy lejos y prefería
cambiar el tema.
-Sí- lo cogió de su mano para llevarlo a la mesa
también –Sólo falta el tronco… eso es
más fácil… este mismo puede valer…- sacó
uno de entre la mole de metal y le echó un vistazo para ver
en qué condiciones estaba, revisando la hora después
–Me voy a tener que ir…
- Oh, cierto, yo también tengo que irme... – se rascó
la cabeza, sonriendo. – Mañana podemos empezar a hacer
lo de la voz entonces.
-Vale… - sonrió colgándose la mochila del hombro
y lavándose las manos en una villa de agua porque las tenía
grises de andar en el metal –Yo cuando vuelva examinaré
tu polla… y te lo digo sólo para que no puedas concentrarte…
- Toma... – le dio una colleja suave riéndose y lavándose
las manos también. – Nunca te cansas ¿eh?
-No- se rió frotándose el cuello aunque igual no
le había dolido –Es culpa tuya por ser tan vergonzoso
yo intento curarte con terapias de choque…- se guardó
las manos en los bolsillos esperando por él y preguntándose
si podrían ir juntos por el camino al menos por un rato -¿Por
donde vas?
- Por allí- le señaló, algo cohibido de nuevo.
– Pero no tienes que acompañarme.
-Bueno… era para ver si nos podíamos acompañar
uno al otro un rato… si no quieres, no…- lo miró
subiéndose la mochila mejor en el hombro y desviando la vista
para cerrar bien la puerta del desguace, volteándose hacia
él de nuevo –Pero también tengo que ir por ahí.
- No es que no quiera, está bien, es sólo que no
quiero hacerte llegar tarde... – se disculpó, pensando
que ya tendría que desviarse o algo, no quería que
supiera a donde iba.
-Bueno… entonces es igual, me voy corriendo…- se pasó
la mano por la nuca pensando que parecía que no quisiera
ir con él, preguntándose si lo habría enfadado
–Me meto contigo porque me agradas… ya sabes, como en
la escuelita… aún no maduré…- se fue hacia
atrás y se giró al notar que chocaba –Perdón…-
se rió enrojeciendo un poco al mirar al hombre con el que
había chocado y mandándole un corte de mangas luego
–Ciao…- se fue corriendo pensando que ahora tendría
que ducharse de nuevo al llegar.
- Ciao! – se despidió el chico, alzando una mano,
y preguntándose si todo estaba bien. De todas maneras, le
esperaba una buena noche, aunque le había costado conseguir
aquella invitación. – Dios, soy un pervertido.... –
murmuró, cubriéndose la cara y caminando un poco más
rápido.
|