.Novela homoerótica para mayores de edad.
 
Capítulo 17

Celos


El albino pasó la mano por encima del muslo de Tsuru que seguía casi desnudo salvo por una bata de seda plateada –Quiero que lo hagas con otra persona antes de hacerlo conmigo… bajo mi supervisión, claro está…- no lo observó, si no que sus ojos seguían leyendo en la pantalla del portátil sobre sus piernas.

- ¿Con otro? – preguntó automáticamente, sin poder evitarlo y bajando la mirada, cerrando los ojos de nuevo. – Sí, haré lo que tú desees....

-Sí, con otro… - reiteró observándolo de soslayo, necesitaba probarlo y tampoco veía nada de malo en aquello. En realidad, era excitante de algún modo, comprobar lo que deseaba y por fin estar convencido o no… -No sé si sabes de la existencia de esto… creo que sólo nos la facilitan a los amos…- le mostró una lista de nombres y fotos con las cuales podía accederse a los perfiles –Son los chicos que aceptan mantener relaciones contigo… quiero que escojas a uno…

- No lo sabía... – admitió, observando la lista curioso. Era una lástima que no estuviese Seijuro pero claro, él ya tenía un amo permanente, y por otra parte, no hubiera sido demasiado placentero para ninguno de los dos, aunque sí cómodo. Revisó la lista mirándolos detenidamente, preguntándose si no sería una prueba, debía elegir con cuidado. – Este.... – luego de algunos minutos señaló a aquel chico de apariencia no convencional. Se veía bien, y por la información que ponía en su perfil no parecía ser ningún pervertido peligroso.

-¿Por qué?- Hajime lo observó, leyendo el perfil atentamente y mirando su foto. Era bastante… extraño, eso seguro.

- Se ve interesante, y parece inofensivo. – le aclaró, sonriendo un poco luego y acariciándose contra él. – Claro que.... Hajime-san me salvaría si estuviese en peligro, ¿o no?

-Lo mataría- le pasó la mano por la mejilla con suavidad, serio mientras escribía con la otra, revisando para cuando podían facilitarles una cita –Parece que sólo hay una cabina mañana… una con invitado…pero no tendrás que verlo… - sonrió levemente con algo de malicia y le alzó la cara un poco para que lo mirase -¿Te molesta?

- No si no te molesta a ti... – lo miró, bajando los ojos luego. – Siempre preferiré hacerlo contigo, pero haré lo que me pidas. Y estaré orgulloso de hacerte feliz.

-Para mí es un orgullo que los demás puedan ver lo bien que me sirves y cuanto me amas… incluso cuando estás con otro hombre…- lo hizo mirarlo a los ojos de nuevo –Dime ¿Qué es tan interesante en él?

- La manera en que se ve, no mucha gente elegiría esa apariencia. Y su perfil... casi parece haber sido escrito a la defensiva. Es un poco gracioso. – sonrió, apartando la mirada de nuevo, no por irrespetarlo, si no por lo contrario.

-¿Te gusta eso?- le soltó la mandíbula y lo dejó bajar de nuevo contra su pecho sin dejar de acariciarlo –No hubiera imaginado que escogerías a alguien así…

- Te sorprenderías, pero ese tipo de chicos.... tiende a dar muchas órdenes. Claro, no es lo mismo, pero es algo. – sonrió, preguntándose si no se pondría celoso. No, suponía que si él mismo lo había decidido, era porque no le molestaba. – Si lo prefieres, podrías escoger uno para mí. Alguien que consideres más adecuado, sabes que no me opondré.

-No, prefiero que sea él que tu has elegido- le pasó la mano por la espalda, subiéndolo sobre sus piernas como si fuera un niño pequeño al que fueran a propinarle una tunda –Mañana por la noche… está bien, es un buen momento… - le rozó las nalgas con las manos y se echó atrás bebiendo un poco de vino de una copa –Él no dará ninguna orden y si la da, no debes obedecerle… realmente tenías un amo… patético…

- Como tú lo desees......... – sonrió, el cabello cubriéndole un poco el rostro. Lo cierto es que su amo anterior jamás se lo había prestado a nadie. Pero él tampoco se había enamorado de ese. - ¿Qué te gustaría que hiciera con él? ¿Hay algo en especial?

-No te preocupes por eso… simplemente si en algún momento te prohíbo u ordeno algo, debes obedecerme y si en algún momento recibes una orden suya jamás… La llevarás a cabo sin pedirme permiso o sin que yo te lo otorgue… recuerda que yo soy tu amo y no él.... Lo único que debes hacer…- vertió lo que quedaba en la copa entre sus nalgas, observando cómo corría por estas hasta el suelo –es ser mi esclavo, si eso es lo que eres…- deslizó la mano por su piel acariciando ahora la zona mojada –y prepararte para mí......

- Es lo que soy... – respondió en una voz seductora, sintiendo un escalofrío al sentir el vino derramarse por sus nalgas. – No te desobedeceré nunca....

-Eso espero…- deslizó un dedo en su interior, acariciándolo y buscando dentro de él, empujando dos después, sonriendo al sentir su sexo endurecer contra sus piernas -¿Por qué lo has escogido tan joven?

- Ah... porque... son menos peligrosos... – jadeó, apretando un poco las nalgas. – No son tan pervertidos.... o no tienen.... tanta experiencia.

Hajime se rió con suavidad al observarlo, acariciándole el cabello con la otra mano –Siempre sabes qué decir ¿no? – le dio un azote en el culo y de nuevo lo penetró con los dedos suave y profundo –Creí que te gustaba la perversión…

Tsuru se rió, entre jadeos, excitado. – Me gusta.... pero sólo si viene de mi amo...

-De nuevo…- se rió con los labios entreabiertos –Tsuru… creo que estás portándote mal…- le alzó un poco el cuerpo por la intensidad con la que sus dedos se movían dentro de él –Deberías disculparte por darme esas respuestas…

El chico gimió, moviéndose un poco. - ¿Por qué?.... te molestarías.... si te mintiera.... – lo miró de soslayo, bajando la mirada enseguida. – No te miento...

-¿No?- lo sujetó de la gargantilla alzándolo y cogiéndolo a horcajadas, mirándolo a los ojos y hablando contra sus labios -Yo creí que tal vez lo habías elegido joven porque pensabas en ese modo en el que un chico joven… que te desea… te toma… sin palabras… sin tiempo… sin aire… ¿recuerdas eso? Seguro que lo experimentaste alguna vez…

- Sí.... pero no recuerdas mi perfil.... ¿Por qué... puse maduros? A pesar del riesgo – sonrió, mirando sus labios, sintiendo su aliento. – Me hace sentir halagado... no lo niego, pero.... la mayoría no sabe qué hacer con alguien como yo.

Hajime sonrió de medio lado –Lo recuerdo muy bien, mejor que tú “desde jóvenes hasta maduros” eran tus palabras… no creas que necesitas tranquilizarme o calmarme… no hablamos de mi… si no de ti… - le apretó una nalga con fuerza, observando sus ojos –Es tarde… acuéstate.

- Bueno, entonces lo dejamos en que me gustan de todas las edades, pero.... pienses lo que pienses.... eres el único que me interesa ahora. – le besó los labios, apartándose un poco. – Buenas noches, Hajime-san....

-Espérame en mi cuarto, ahora iré… y intenta dejar de tener la última palabra… es realmente molesto y no me molesto fácilmente…- se quedó mirando adelante sin girarse a verlo. En realidad perfectamente consciente de por qué se sentía así. Y eso… sólo lo ponía más nervioso, se pasó la mano por el cabello hacia atrás.

Tsuru lo observó por unos segundos, serio, y se giró alejándose. Era imposible, había creído que le iba bien, pero tal parecía que no podía complacerlo. No sabía qué estaba haciendo mal. Sonrió ligeramente y se quitó la bata metiéndose bajo sus sábanas.

Hajime escuchó la puerta y suspiró con fuerza frunciendo el ceño y bebiendo un poco más de vino. Era increíble, ahora se iba sin si quiera contestar…


 
 

Tambien puedes dejar tus comentarios y opiniones en la sección de este fic en el foro, solo tienes que presionar en Hansa.

foro yaoi

       
   

yaoi shop, yaoi t-shirts, uke t-shirts, wings on  the back