| Capítulo 14
Con soñar no llega
Junsuke saltó a la ventana de la facultad, colándose
por los aseos y guardándose las manos en los bolsillos tras
darle una patadita a la puerta para salir. Observó a los
estudiantes que merodeaban por los pasillos y suspiró levemente.
Suponía que ahí podría encontrar a alguien
que le echase una mano, a pesar de que todos parecían idiotas,
seguramente alguno se salvaría ¿no?
Abrió la puerta de una de las clases y se subió a
la tarima -¿Hay alguien aquí que conozca los sistemas
de voz integrados y pueda ayudarme con un proyecto?- sonrió
de medio lado y se rascó el cuello –No pienso pagarle
un duro… será sólo por amor al arte…
Toshiaki alzó la mirada, pensando que estaba loco con ese
anuncio, pero lo que sí era cierto es que se veía
bien, muy bien. Bajó la mirada, observando alrededor, pero
todos estaban haciendo lo mismo que él. Manteniéndose
callados ante el loco que acababa de anunciar que quería
que trabajasen por nada. Se levantó, rojo, y armándose
de valor, a cada rato repitiéndose a sí mismo que
no debía, pero para una vez que se atrevía a algo.
- ¿Qué quieres saber?
El chico hizo un gesto con la cabeza, notando que era el único
que se levantaba. De todos modos, ya era más de lo que había
imaginado y además para ser su primer intento. – ¿Hablamos
abajo? Como me pille un profesor me va a echar a patadas…
- le hizo una seña con el brazo y fue saliendo delante de
él, esperando que no se echase atrás cuando viese
que no era sólo una simple duda.
- Ya imaginaba que no eras de la facultad – sonrió
siguiéndolo, y observando su cuerpo, poniéndose algo
rojo. Era una estupidez.
-Me he colado por la ventana de los bateres… casi meto el
pie en una letrina, pero por suerte la esquivé…- se
rió y lo miró de soslayo, encendiendo un cigarro y
saliendo por las puertas de cristal hasta la calle. Se sentó
en una muralla y lo llamó con la mano, pensando que debía
ser muy tímido, poniéndose rojo todo el tiempo.
Toshiaki se sentó a su lado, observándolo de soslayo,
aunque le había hecho gracia aquello. – Debes estar
muy interesado. ¿Qué estás haciendo?
-Estoy reconstruyendo un robot… en realidad casi está
hecho de nuevo, es especial… casi humano… - su voz se
suavizó un poco al hablar de él –Puede mover
cada parte de su cuerpo con una suavidad que no has visto jamás…
puede reconocer hasta veinte personas mediante la voz y la visión…
pero no puede hablar… no lo sé… no sé
cómo hacerlo y tampoco quiero que tenga mi propia voz…
la tuya es bonita… ¿no quieres ayudarme? Aunque no
vayas a ganar nada- sonrió de nuevo y se pasó la mano
por el pelo alborotándoselo un poco delante de los ojos.
- ¿La mía? ¿Mi voz? – le preguntó
sorprendiéndose. Jamás había pensado en su
voz realmente. - ¿Estás hablando en serio? Muchos
aquí lleva años tratando de hacer ese tipo de cosas
y nada...
-Claro que hablo en serio…- le dio una calada al cigarro
y miró hacia el edificio mientras expulsaba el humo –Ojalá
pudieran echar a uno de esos y meterme a mí… Yo no
hago esto porque vayan a pagarme, lo hago porque lo amo…-
se levantó y lo señaló con un dedo –Tú
también… ¿verdad? Por eso te has levantado…
- Pues.... sí- asintió, aunque en realidad sólo
era en parte la razón. – Tengo que trabajar para pagarme
las clases, así que en realidad, no tengo mucho tiempo libre.
Pero.... no sé cómo pensaste que eso iba a funcionar-
se rió un poco, pensando que seguramente lo consideraban
un tonto por levantarse.
-Lo hice sin pensar…- se rió de nuevo con el cigarro
sujeto entre los dientes –Yo tengo que trabajar para comer…
y vivo en un desguace… no te quejes…- frunció
el ceño levemente y luego le empujó la frente con
dos dedos aunque suavemente –Voy a mostrarte mi tesoro…
pero si intentas desmontarlo un mínimo para robarme la idea…
te mataré… es broma…
- No me quejaba... – se cubrió la frente, sonriendo
un poco. – Y no voy a robarte la idea, pero sí quiero
verlo. Debe ser increíble, además.... no te voy a
prestar mi voz sin saber a qué.
Junsuke se rió y le bajó la cabeza con la mano –No
pienses cosas raras… además… tendré que
estar mirando tus labios mientras pronuncias para ajustar los movimientos
de los suyos- extendió la mano hacia él –Junsuke…
¿y tú?
- Toshiaki- sonrió, estrechando su mano. – Mucho gusto.
-El desguace en el que vivo… es de un viejo… sólo
me deja estar ahí por las noches para que se lo vigile y
eso, así que tendremos que colarnos por el ventanuco…-
le tiró de la mano para levantarlo, chocándolo un
poco contra él y sonriendo, soltándolo de nuevo –Aunque
puedo colarme yo y abrirte… no lo había pensado…-
empezó a caminar delante de él y lo miró de
soslayo –Vamos, Toshiaki…
- Sí... ya voy – respondió cohibido por el
choque, y siguiéndolo nuevamente. - ¿Desde cuando
estás en lo de la robótica?
-Cuando estaba en el orfanato nos daban a escoger algunas opciones
de qué queríamos estudiar, yo escogí robótica…
y hasta los catorce años estuve estudiando eso, hasta que
me echaron, pero he seguido estudiando yo solo y trabajo haciendo
apaños de mecánica robótica… aunque lo
que a mí me interesa son los ciborgs…
- A mí también, pero no creo tener mucho talento...
– se rió, observándolo curioso. Ni siquiera
sabía que en el orfanato dieran clases de eso. – No
conocía a nadie que hubiese aprendido por su cuenta, bueno,
al menos un poco.... En la universidad siempre hacen los proyectos
en grupo.
-Eh… podrías enseñarme… ¿no? Y
dejarme tus libros del año pasado… estás en
segundo año ¿verdad?- le dio una última calada
profunda al cigarro y lo lanzó antes de que le llamasen la
atención por fumar en la calle –Si lo haces bien…
podemos hacer nuestro propio grupo… aunque no tengamos un
nombre influyente… quien sabe… quien sabe si hay un
modo de mover las piezas a nuestro favor…
- ¿De veras lo crees? – lo miró incrédulo,
pero alegrándose de haberse puesto de pie. – Te dejaré
mis libros y mis apuntes, no sé qué tanto puedan ayudarte,
pero........ supongo que está bien. Nunca he hecho algo tan
ambicioso como lo tuyo, aunque sí lo he soñado.
-Con soñar no llega… nadie vendrá a llamarte
a tu puerta ni a sacarte de tu cama para que te levantes a hacer
algo por ti mismo… tienes que levantarte solo…- lo miró
y sonrió levemente –Aunque yo estoy dispuesto a tirar
de tu brazo si tú tiras del mío…- le dio en
el brazo con el codo y miró adelante alzando un poco la cabeza
y soplando el cabello que caía sobre su rostro.
- Me pregunto si no te vas a olvidar de eso en cuanto obtengas
los libros – sonrió un poco, pensando que tal vez no
había sido buena idea pensar en voz alta y cambiando de tema.
- ¿Realmente necesitas ayuda o sólo querías
una voz? Porque no tenías que ir a la facultad para eso....
-¿No acabo de decirte que no sé hacer un sistema
de voz integrado? Sólo sé regular el movimiento de
los labios- lo miró de soslayo totalmente serio –No
sé qué estás insinuando.
- Nada, sólo pensaba en voz alta, porque ya te dije que
no soy muy bueno. – sonrió, nervioso, y suspirando.
– Pero creo que puedo ayudarte en eso. Soy mejor en cuanto
a detalles que al resultado en sí.
-Deberías valorarte un poco más- alzó una
ceja y lo miró de soslayo –Si tú no te valoras
los demás no lo harán… estás haciendo
que piense que eres malo y estoy seguro de que estás exagerando…
- se paró delante de un almacén y le señaló
el ventanuco –Entro y te abro…
- Está bien, te espero – sonrió, a sabiendas
de que tenía razón, pero era un hábito difícil
de romper. Se metió las manos en los bolsillos esperando,
hasta que el chico adentro le abrió la puerta tan sólo
una rendija.
-Pasa… voy a violarte, por eso está tan oscuro…
No… es que no hay bombillas… ahora abro las persianas…
Toshiaki se rió, entrando y tratando de ajustar sus ojos
a la oscuridad de todas maneras. Aunque internamente, si ese chico
le saltaba encima, no creía resistirse mucho.
Junsuke saltó sobre las planchas de metal y corrió
las pesadas cortinas de metal –Originalmente se abrían
y cerraban por control, pero el viejo no sabe dónde se lo
metió… así que tengo que hacerlo….- le
pegó una patada al metal y se rió –a patadas…
- saltó al suelo de nuevo, ahora estaba mucho más
iluminado.
Se acercó a la mesa y pasó la mano sobre el plástico
con el que cubría el robot –No tiene pelo aún…
y… le falta piel… látex… quise decir…
en algunas zonas…- le advirtió antes como si debiera
disculpar su aspecto. Retirando por fin la lona.
- Vaya.... es increíble – se acercó, observándolo
realmente interesado. – Lo del látex.... no es muy
difícil de arreglar, podría conseguir un poco del
taller de la facultad. A veces desperdician trozos – lo miró
sonriendo, con una expresión algo distinta a la que tenía
en la calle.
-Te gusta ¿eh?- sonrió levemente, mirándolo
de soslayo y pasando la mano por la mejilla fría del ciborg
–Mira…- lo prendió y marcó unos cuantos
dígitos mientras escaneaba al chico frente a él, mirando
después a Junsuke y moviendo los labios de nuevo. El chico
se los tocó y luego miró a Toshiaki –Parece
que quiere hablar ¿verdad? Debe ser residual… ya sabes…
está hecho con partes de otros… y alguna nueva…
como los ojos…
- Sí, debe ser, comprendo que quieras ponerle voz. Y esos
ojos.... son de los mejores, ¿no? Te deben haber costado
bastante. – se inclinó observándolo, aún
con más detenimiento. – Yo creo que si lo llevas a
la universidad, vas a avergonzar a la mayoría.
-Hasta que no esté acabado… no lo quiero sacar de
aquí…- se rió aunque estaba un poco rojo y no
parecía que realmente le hiciera gracia lo que iba a decir
–No quiero que nadie lo vea así…- lo desconectó
de nuevo mirando su rostro aún –Y aún no consigo
que camine correctamente… le falta látex en el pie…
derecho…
- Sólo lo imaginaba, no decía que tuvieras que hacerlo.
– sonrió, agachándose para mirarle el pie. –
Voy a traer todo el que pueda, sólo es cuestión de
emparejar el color luego.... ¿Le has puesto nombre?
-Tsuru… se llama Tsuru… pero no lo sé…
aún no se lo he dicho a él… estoy pensándomelo
mejor…- se rascó el cuello jugando con las bolitas
metálicas del collar –Antes me hablaste de los ojos-
cambió de tema radicalmente y observó los párpados
cerrados ahora –Los compré en una tienda que vende
cosas sofisticadas pero defectuosas… tiene la mitad del ojo
derecho violeta… supongo que no te has fijado… casi
no se nota… bueno… me hicieron una rebaja por eso…
y por unos problemas técnicos que ya arreglé…
- Hum..... no, no se nota a simple vista. De todos modos, puede
verse interesante. Tú no naciste con el cabello así....
– sonrió, observándolo y pensando que le agradaba,
no sólo físicamente. No lo veía extraño
por hacer una pregunta así. – Tsuru, es un nombre bonito.
-Sí… lo es…- le tocó una mano y lo prendió
de nuevo. Con los nervios había olvidado mostrarle –Mira…
-volvió a meter unos comandos en la consola y observó
al chico después, el ciborg lo observaba y repetía
los movimientos de su mano con exactitud sólo que de forma
algo más lenta, se rió porque siempre le ponía
feliz verlo, la piel de látex extendiendo una sonrisa también.
Toshiaki sonriendo también sin poder evitarlo. – De
veras, es muy real. Parece un trabajo profesional.
-Bueno… lo profesional o no, sólo lo cambia un trozo
de papel firmado por un idiota…- lo apagó de nuevo
y sonrió levemente –Lo voy a tapar porque no quiero
que se ensucie aunque pueda lavarse… al no tener todo el látex…
no conviene… ¿Crees que podemos asociarle una voz…
y que haga sus propias frases a partir de palabras?
- Sí, creo que es posible, también podemos grabar
algunas frases comunes, y programarlo para que sepa cuando usarlas.
– sonrió, entusiasmado con el proyecto, irguiéndose
y mirando al chico.
-Suena bien…- sonrió pegándole con el puño
en el pecho aunque flojo, lo cierto es que estaba nervioso y entusiasmado
–Si puedes traer un poco de látex líquido…
porque hay cosas que quiero incorporarle y no creo que encuentres
ahí… como… una polla…
- ¿Una polla? O lo quieres hacer muy real o.... –
se rió, enrojeciendo un poco por lo que pensaba. –
Sí, creo que puedo conseguir. Además, nunca he visto
algo tan bueno como esto. Creo que lo mereces más.
-Quiero… que parezca humano… - se rió aunque
estaba rojo también ahora –Quiero que tenga una polla
que se empalme…- se pasó la mano por la nariz aún
reído –No te rías…
- Pero te estás riendo tú... – se rió,
de todos modos. – A mí me parece bien. Si vas a hacerlo
real, hazlo real.
-Sí nadie querría estar eunuco… - lo miró
a los ojos y se rió un poco -¿Quieres acompañarme
a esa tienda de la que te he hablado? Iré a comprar cabello
suelto… para injertárselo en el látex yo mismo…
no quiero que luzca artificial…
- Claro, además creo que me conviene conocerla. –
asintió, después de todo, ya estaba faltando a clases.
-Claro… por eso te lo digo… y porque me gusta hablar
contigo también- sonrió pensando que era la primera
vez que conocía a alguien que estuviese realmente en la robótica
por algo más que el dinero –Me gusta tu pelo…
tal vez debería cogerlo largo… pero creo que es mas
complicado…
|