Capitulo 11
Fantasizing
Tsuru apartó la silla de la cafetería, llevando su
acostumbrado café ahora con un poco de nata gracias a los
inventos de Seijuro, y se sentó sonriendo. – Hajime-san
dijo que te podía invitar a la casa, pero hoy va a estar
trabajando allí. No quiero molestarlo.
-No quieres espantarlo… ahora que lo has convencido de que
eres tan buenecitooo…- se rió jugando con su cuchara
en la nata, mezclándola con el helado de limón y chocolate,
llevándosela a los labios sin dejar de sonreír –Antes
de ayer estábamos aquí… quejándonos sin
parar de lo desgraciados que éramos… y… oh Dios…-
le tocó el cuello al notar la gargantilla que llevaba –impresionante…
- Ya no tengo que pedirle joyas – se rió, tocando
la suya. – Aunque te ves bien así, también.
¿Cómo te ha ido, Seijuro?
El moreno se rió con cara de felicidad auténtica
–A mí no me sientan los diamantes… pero tengo
algo más bonito…- se levantó la camiseta aunque
sinceramente hacía frío. Le mostró el pecho
marcado de arriba abajo y se rió de nuevo apoyando los codos
en la mesa –Me dijo que me quiere…
- ¿De veras? Bueno, eres irresistible. – lamió
la nata de su café, guiñándole un ojo. - ¿Qué
piensas de eso? Yo creo que te va muy bien....
-No sé si debería creérmelo… es muy
pronto, apenas hemos hablado… ¿Por qué me quiere?
¿Porque estoy bueno y jodo bien?- se rió, aunque no
muy felizmente –No es lo mismo querer que estar enamorado…
puedes enamorarte a primera vista pero no puedes amar a alguien
con esa rapidez…. – se metió otra cucharada en
la boca y lo miró de soslayo –Supongo que debería
sentirme feliz… pero en lugar de eso tengo miedo…
Tsuru estiró un brazo tomándole la mano. –
No tengas miedo, tal vez sí está enamorado, pero no
todo el mundo hace las mismas distinciones que tú. En todo
caso, deberías ser feliz ahora, pase lo que pase después.
Nadie te podrá quitar eso. – lo miró a los ojos
sonriendo. – Yo creo que me estoy enamorando.
-¿De veras?...- sonrió y se recostó contra
él rodeándose con sus brazos, alzando la cara para
darle un beso en el mentón –Y yo sé que se enamorará
de ti… seguro… él hace más distinciones
que yo… te vio en la calle y seguro lo habló con sus
socios… ¿si no por qué le dieron la tarjeta?...
Se enamoró… a primera vista… lo que pasa es que
no sabe lo que se siente… así que no lo identifica…
¿te ha gustado mi explicación totalmente elaborada
en base a… nada?
Tsuru se rió sin poder evitarlo asintiendo. – Mucho,
espero que sea cierta, porque si no, vas a tener que recogerme del
suelo y todas esas cosas que se hacen cuando tienes un amigo descorazonado.
-Lo haré… le diré a Shihei que te adopte también…-
se rió y hundió la cuchara en el helado, metiéndose
un poco más en la boca -¿Sabes qué hice? Le
puse una de sus esposas…- se rió mordiéndose
un poco el labio –Quería saber si se pondría
Berseck… ya sabes… no tengo ganas de volver a encontrarme
con un loco…
- Y ¿qué sucedió? Supongo que no se volvió
loco por tu cara de felicidad. – lo observó, a pesar
de todo, un poco nervioso. Siempre se ponía así, cuando
se trataba de Seijuro.
-Se rió… no comprendía qué estaba haciendo…
y me siguió torturando… aún mejor…- habló
en bajito, lentamente y se llevó la mano entre las piernas
–Dios…- se rió bajando la cabeza un poco y cubriéndose
la mirada con el flequillo –Sólo de acordarme…
- lo miró a los ojos –A veces me parece que es como
un niño pequeño… yo también, lo sé…
pero en él… luce bien.
- Y en ti – se rió el chico tocándole una mejilla.
– Me alegra que te esté tratando bien. Es agradable
verte sonreír así. – bebió un poco de
café, realmente disfrutándolo esta vez. – Hajime-san...
me raptó de mi habitación anoche – se echó
a reír aunque bajito.
El moreno lo miró a los ojos y se rió abiertamente
-¿Cómo es eso?
- Ya nos habíamos deseado las buenas noches y de pronto
entró y me tomó en brazos. Muy romántico...
– sonrió, con dulzura. – Pero yo quería
dormir con él, así que me puse feliz.
-Qué bonito…- sonrió levemente, abrazándolo
contra él y besándole una mejilla aunque por poco
lo hacía en los labios sin querer –Shihei se quedó
en mi cama… y durmió sobre mí… y esta
mañana me besó antes de irse… y yo no quería
que se fuera…- se apoyó en su hombro, sonriendo levemente
–Pensé en sujetarme de su pierna… pero no era
recomendable…- se rió y le besó la mejilla de
nuevo -¿Sabes qué creo? Que se acostó en su
cama como cada noche… solo… y se dio cuenta de que ya
no podía estar sin ti… seguro que si de pronto te separases
de él… aunque sólo fuera por un día…
- Yo no pienso hacer eso, no quiero estar sin él tampoco.
– sonrió, ahora pensando que eso de se “estaba”
enamorando era sólo una manera de protegerse. – También
le conté lo que me sucedió, y va a llevarme a un doctor
para remover la cicatriz. – le alborotó el cabello,
dejándoselo despeinado. – Yo creo que Shihei-sama también
está encantado contigo y no lo digo de una manera superficial.
-No ¿verdad?- se rió enrojeciendo un poco y mordiéndose
una uña, tapándose los labios con la bufanda –Me
ama…- lo miró de soslayo y lo empujó un poco
con una mano –Deja de hacerme fantasear… estaba pensando
en ir a buscarlo al trabajo… pero tal vez se enfade conmigo…
no lo sé…
- Y ¿si se enfada? ¿Te refieres a enfado bueno o
enfado malo? – se rió, ya conociéndolo. –
Y no te hago fantasear, es sólo que te besó y no estaban
teniendo sexo ¿o sí?
-No…- se rió tocándose los labios con suavidad
–Y me refiero a enfado malo, claro… si trabaja con su
padre… y me dijo que a él no le gustaría nada
esto… hum… pero por otra parte quisiera ver si es verdad
que me quiere… y sería una buena manera ¿no
crees? No sé… ¿Qué hago?
- Yo digo que lo hagas, aunque.... – lo miró a los
ojos, como examinándolo. - ¿Es muy importante para
ti el saberlo ahora?
-Lo es… no se lo he dicho… pero lo amo…- se mordió
una uña de nuevo, bajando la vista a la copa de helado vacía
–Creo que iré… y me mantendré alejado…
esperaré a ver si quiere acercarse a mí o si me deja
ahí como si no existiera…- sonrió de medio lado
sin nada de alegría.
- Puedo ir contigo, esperaré afuera y si no sales.... entonces
me iré. ¿Quieres? – le sonrió, acariciándole
la mejilla.
-O puedes quedarte conmigo… - le sujetó la mano nervioso,
apretándosela un poco, con fuerza, apoyando la mejilla contra
la suya, riéndose un poco –No es como que seas un secreto…
- No, pero creo que resaltaré bastante. – se rió
de nuevo en bajito, devolviéndole el apretón. –
Y no quiero interponerme.
-Está bien… espérame fuera… pero tengo
miedo…- se rió, apoyándose en su hombro –Me
estoy acobardando… ah! No debería ir… no quiero
quedarme sin él… no… no iré…- se
rió mirando abajo y cerrando los ojos, tapándose la
boca –No quiero saber la verdad, me da igual…- se apoyó
en su pecho para que lo abrazase.
- Seijuro – susurró el chico abrazándolo contra
sí, con fuerza y besándole la cabeza. – Estoy
seguro de que no tienes por qué temer. Y yo estaré
a tu lado decidas lo que decidas hacer.
-Está bien… iré… ¿Qué es
lo peor que puede pasarme además de quedarme como estaba?-
se rió suavemente aunque no tenía muchas ganas –Vamos…
con un par…
- Ya verás cómo todo sale bien. Y si no, te estaré
esperando – le besó la frente abrazándolo de
nuevo y poniéndose de pie.
|