Capítulo
24
Nor Glass Nor Walls Nor Distance
– Buenas noches... y duerme un poco... – le recomendó
Atsushi a su hijo, una vez que ya Seki se hubiese llevado a su lobito
y Okuma se hubiera despedido de él. Seguía estando
preocupado pero también estaba cansado. Se metió en
su habitación pasando de cualquier cosa que no fuera dormir.
Goro se sentó en el ordenador, sonriendo un poco y esperando
a ver si entraba Seki.
Rookie Cub: Seki... ¿Te digo una cosa?
Kizu69: Dime varias... XD
El chico sonrió sólo de imaginarlo en su habitación
como si pudiera verlo incluso.
Rookie Cub: Que no me aguanto… y quiero que te pongas en
la ventana y lo hagas conmigo…
Se rió, enrojeciendo terriblemente y mordiéndose
la camiseta.
Kizu69: Goro... ya estoy allí XD
Se rió de nuevo casi saltando de su silla y espantando un
poco al lobito que se le quedó mirando con sospecha mientras
el chico iba hacia la ventana ya sacándose la camiseta.
Goro se fue hacia la ventana también, tapando al lobito
con las sábanas para que no fuera a molestarlo, dejándolo
allí luchando consigo mismo y respirando con fuerza en cuanto
vio a Seki sin camiseta. Se quitó la camiseta también,
tirándola al suelo y apoyándose con las manos en el
marco de la ventana, sonriéndole y bajando una mano para
tocarse sobre los jeans, endureciendo su sexo y apretándolo
con su mano para que se marcase a lo largo de su pierna.
Seki se mordió el labio inferior al ver lo que hacía,
desabrochándose los pantalones y tocando su propio sexo por
encima de la ropa interior, aunque ya estaba bastante duro. Se apoyó
con una mano en la ventana también como deseando tocar al
chico.
Goro entreabrió los labios, tirando de un extremo del pantalón
para abrir los botones, su sexo saliendo de este por fuera de la
ropa interior. Lo acarició hacia arriba sin dejar de mirar
a Seki, tocándose el pecho y el abdomen, dejando bajar la
mano de nuevo. Se giró de medio lado para mostrarle mejor
el largo de su sexo.
Seki relamiéndose, imaginando su sabor. Dejó de tocar
su sexo para bajarse la ropa interior también, quedándose
completamente desnudo antes de continuar. Se sentía caliente,
mucho más que antes.
El moreno se sujetó los testículos con una mano,
volviéndose de frente de nuevo y masajeando su sexo, jadeando
sumamente excitado sin apartar la mirada de Seki ni un momento.
Apoyó una rodilla sobre el marco de la ventana, echando las
caderas hacia delante y sonriendo. Haciéndole una seña
para que se girase un momento.
El chico sonrió, comprendiendo y girándose, lamiendo
dos de sus dedos, antes de mostrarle su nalga, mirando hacia atrás
e introduciendo los dedos en su ano con cuidado, moviéndolos
en su interior.
Goro dejó escapar su aliento caliente y tembloroso de golpe,
masajeándose con más intensidad y lamiéndose
los labios. Tragó saliva, deseando tenerlo allí, lamer
todo su cuerpo por entero.
Seki continuó tocándose, estremeciéndose y
por un momento, cerrando los ojos, para imaginar que era Goro quien
lo hacía. Volvió a abrirlos para mirarlo, masajeando
su sexo a la vez que continuaba jugando en su interior con los dedos.
El sexo de Goro le parecía grande incluso a esa distancia.
El moreno le hizo una seña para que se girase de nuevo,
lamiéndose la mano y masajeándose con más fuerza,
sin mucho control ya. – “Seki…”– susurró
a pesar de que no lo podía escuchar. Sus músculos
contrayéndose, le temblaban un poco las piernas. Apoyó
una mano en el cristal y cerró el puño, apretando
las mandíbulas y aguantándose las ganas de correrse
para ver si podía mantener su ritmo.
– “Goro”. – susurró de vuelta, más
por haberlo visto mover sus labios. Se masajeó con más
fuerza, sacando los dedos de su cuerpo por fin y succionándolos
para que el moreno lo viera hacerlo, sonriendo. Se estaba estremeciendo,
lo cierto es que de tanto desearlo, su cuerpo apenas podía
contenerse. Se apoyó completamente en la ventana, apretando
más su sexo, moviéndose con urgencia hasta correrse,
manchándola y jadeando sobre el vidrio.
– “Seki…Ahg…” – el semen salió
abundante contra el cristal de la ventana de Goro, resbalando después
por su mano a medida que el chico se descargaba por completo. Sus
ojos grises fijos en los labios de Seki. Estrujó su sexo
un poco más, inclinándolo hacia abajo y mirando a
Seki a los ojos, cogiendo la camiseta del suelo para limpiar el
cristal. Sonriendo y dibujando “te quiero” en el vaho
de su respiración.
Seki se rió, abriendo los labios para soplar en el cristal,
dibujando un corazón a su vez, y pasándose una mano
por el cabello, enviándole un beso. Quería gritárselo
de nuevo pero no era conveniente luego de lo sucedido. Se agachó
para limpiar el vidrio también, volviendo a ponerse la ropa
interior, aún sin querer despedirse del chico.
Goro le señaló el ordenador y se fue a sentar mientras
se cerraba el pantalón. Sonriendo como un bobo y mordiéndose
el labio inferior.
Rookie Cub: Te quiero, te quiero… <3… quiero lamerte
entero… No te voy a dejar un rincón.
Kizu69: Más te vale... No sabes cómo me tienes, si
pudiera saltar por la ventana y llegar a tu cuarto, ya me tendrías
detrás de ti XD Te amo <3!
Rookie Cub: Seki, he pensado que podemos ir al lago… una
de estas noches, en lugar de arriesgarnos a colarnos en el dormitorio…
así si nos pillan, podemos decir que fuimos a nadar, del
otro modo será obvio… Y… además me parece
romántico porque allí me enamoré de ti.
El chico se quedó mirando la pantalla con cara de haberse
derretido y agradeciendo que no lo pudiese ver en esos momentos.
Kizu69: Hagamos eso, una noche que nuestros padres estén
ocupados, ¿no? XD
Rookie Cub: Vale… me he puesto nervioso solo de pensar en
tocarte… Te la quiero comer… XD…
Kizu69: Yo también! Eso pensaba desde mi ventana, que la
quería probar... Goro... en serio la tienes muy grande...
Goro enrojeció terriblemente, sintiéndose orgulloso
a la vez, recordando cómo le había dicho que le gustaban
grandes.
Rookie Cub: ¿No te dolerá?... Me costó mucho
meterte un dedo… pero… fue una pasada… no dejo
de acordarme…
Se rió entre dientes, pensando que seguro Seki lo veía
como un crío cuando se ponía así. Le daba igual.
Kizu69: No, no me va a doler, ya te dije que me gusta. Si llevo
soñando con ella desde que la vi. XD Además, no importa,
quiero hacerlo contigo.
Rookie Cub: Guarro… XD… ¿Tu padre la tiene grande?
Yo se la vi a mi padre…
Se rió, en realidad estaba pensando en preguntarle cosas
a su padre antes de hacer nada, pero le daba un poco de miedo con
la mala hostia que tenía.
Kizu69: Sí, la tiene grande, pero esa no me interesa XDDDDD
Se rió en voz alta, cubriéndose la boca luego para
no despertarlo y bajando para recoger al lobito, colocándolo
en su regazo.
Kizu69: Le dije que lo había visto, por eso iba tan callado
luego XD
Rookie Cub: Creo que mi padre pensaba que estaba enfadado…
no sé… Y no te lo preguntaba por eso, so guarro, ya
sé que no te interesa, además es de mi padre XD
Se rió, echándose un poco hacia atrás en la
silla y tocando las teclas con las manos antes de escribir de nuevo.
Rookie Cub: También le seguiré insistiendo a mi padre
con que nos deje dormir en una tienda de campaña… podíamos
decirle a tu padre que nos ayudase… hagamos un trato con el
jeje…
Kizu69: Seguro... además puedo jugar la carta de “así
tienes una noche libre para estar con Atsushi-san”. Sé
cómo convencer a mi padre. Oye... tu padre no está
molesto conmigo ¿o sí?
Rookie Cub: ¿Sí, no viste lo molesto que estaba?...
No iba a hacer eso contigo si estuviese molesto. ¿Por quien
me tomas?
Negó con la cabeza, tocándose el cabello y escuchando
un golpe, girándose para ver al lobito enrollado en las sábanas
pegarse un castañazo contra el suelo. Se levantó y
lo cogió, reído de nuevo.
Rookie Cub: Sekito se ha hecho un coscorrón… XD
Kizu69: Pobrecito, dale un beso de mi parte y la de Goro-chan que
está tratando de y774yh ... Eso XD
Se rió el chico, apartando al lobito del teclado y volviendo
a escribir.
Kizu 69: Ya, es que no quería que piense que llego a pervertir
a su hijito inocente.
Rookie Cub: Me da igual si piensa eso, no es verdad, yo no haría
esas cosas contigo si no estuviese enamorado de ti. No tiene nada
de malo lo que hacemos y no puedes pervertirme porque yo ya soy
un guarro, deberías ver mi PC…
Kizu69: Y la veré XD
Rookie Cub: No… no quiero que veas qué cosas me bajo…
baka…
Kizu69: Pero yo quiero ver. Igual y podemos disfrutar algunas juntos
XDDD Mira...
Le envió una imagen de sí mismo desnudo, sonriendo.
Kizu69: La tomé ayer... para que no te sientas solito.
Goro observó la imagen atentamente, guardándola en
la carpeta más recóndita del ordenador y abriéndola
de nuevo, dejándola a un lado de la pantalla para verlo todo
el tiempo.
Rookie Cub: * * Seki eres muy fotogénico... y ya se me está
levantando otra vez LOL… Me tendrás mirándola
todo el tiempo…
Kizu69: Para eso te la envío baka. ¿O crees que no
miro la tuya a diario?
El chico se rió, dejando bajar al lobito que ya se le estaba
poniendo demasiado inquieto para controlar.
Rookie Cub: Quieres que te idolatre…
Se rió y besó la pantalla, enrojeciendo un poco y
pasándose la mano por el cabello.
Rookie Cub: Mejor nos acostamos que si no mañana verás…
con mi padre esclavizándonos… ¿Por qué
no le dices al tuyo que ayude? Es domingo y nosotros lo ayudamos
a él…
Kizu69: Le diré. Además dudo que quiera dejar pasar
la oportunidad. Y si no vamos con vosotros, no comemos XD Te quiero
mucho, Goro... De verdad.
Rookie Cub: Yo te quiero a ti… quiero estar contigo para
siempre…
Bajó la mirada un poco y besó al cachorrito ya que
no tenía a Seki cerca. Le daba igual lo que dijera la gente
sobre las relaciones estables.
Rookie Cub: Pero me iré a acostar, te quiero mucho.
Kizu69: Yo también lo haré. Ten dulces sueños,
Goro... y dile buenas noches a Sekito de mi parte XD
Rookie Cub: Tú también a Gorito… LOL :–*
Buenas noches…
Se levantó y apagó el monitor, esperando a ver si
lo veía pasar por delante de la ventana y sonriendo al hacerlo.
Poniéndose los pantalones del pijama y llevándose
al lobito con él hacia el cuarto de su padre, colándose
entre las sábanas calentitas y abrazándose.
Seki sonrió, poniéndose una camiseta para no pasar
frío y subiendo a Gorito a la cama, besándole la nariz
y abrazándolo. – “Estoy enamorado... Shhh que
ya es hora de dormir” – se rió en bajito porque
no dejaba de moverse.

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