| Capítulo 58- Love that Never
Dies
Ren se sacó la camiseta, sacudiéndose el cabello
y observando a Slave de reojo, sonriendo un poco luego. - ¿Te
sientes bien?
El moreno se encogió de hombros –Me siento normal…-
lo miró porque lo encontraba precioso sin camiseta y el modo
en que se movía su cabello. Se agachó en el suelo
rodeándolo con los brazos por las nalgas y lamiéndole
el abdomen -¿Dijiste que debía lavarte? ¿Puedo
hacerlo?- lo miró desde allí, sintiendo que le resbalaba
algún mechón en la frente y se frotó contra
su pantalón, para peinárselo hacia atrás como
siempre.
- Debes – le recalcó el rubio, sujetándole
el rostro para que lo mirase, y sonriendo. – Te amo, Slave...
El moreno sonrió, sintiendo que le quemaba un poco la piel
y alzó la mano sujetando la cadena para entregársela,
desnudándose. Haciendo lo mismo por el rubio y casi tumbándose
en el suelo para deslizar la lengua por sus pies y sus tobillos,
la cara interna de sus piernas y tras sus rodillas. Se giró
a su espalda pasándola por debajo de sus nalgas y sobre estas
una y otra vez, volviendo de nuevo adelante y deslizándola
por sus ingles y sus caderas, irguiéndose conforme lamía
todo su cuerpo, deslizándola por su abdomen y su pecho, sus
axilas, bajando la vista a su sexo, observando cómo crecía
mientras lamía su cuerpo aunque aún no lo hubiese
tocado.
- Slave... – el chico jadeó, sintiendo su sexo pulsar,
y halando la cadena, para que se enderezase completamente, y poder
besarlo. Bajó la mano a su propio sexo, sujetándolo
y masajeándolo mientras rozaba con él el del moreno
como acariciándolo de aquella manera.
-Ah…- lo siguió besando aunque sus ojos observaban
cómo Ren se acariciaba y cómo rozaba su sexo que cada
vez endurecía más -¿Qué hago ahora?-
le preguntó susurrando con la mirada baja, deseando cumplir
sus órdenes.
- Lámelo, es la única parte que no has lamido aún,
esa y... – se rió, metiendo sus dedos por entre su
cabello. – Y luego iremos bajo el grifo...
El moreno lo miró a los ojos serio –Eso estaba limpio…
- sonrió levemente sin moverse -¿Qué lamo?
Ren sonrió ligeramente a sabiendas de que jugaba con él,
yb lo haló un poco por la cadena haciéndolo acercarse
más y sujetando su sexo. – Lame mi sexo, Slave, mis
testículos y luego mi ano, .....todo.
-Sí…- se estremeció un poco al notar que tomaba
su sexo y se agachó, sintiendo la mano de Ren resbalar hasta
soltarlo. Lamió su sexo, deslizando la lengua entre su piel
y la punta de este, retirándola y succionándolo, sin
dejar de acariciarlo en el interior de su boca. Le lamió
los testículos, succionándolos también y respirando
con fuerza, volviendo a su sexo sin encontrar el momento para apartarse
de él. Sintiendo las venas contra su lengua y el olor de
su piel tan suave allí. Lo miró a los ojos succionándolo
de nuevo y acariciándole las piernas.
- Per... fecto, Slave..... – gimió el chico inclinándose
un poco hacia delante. Se sentía terriblemente excitado.
– Ahora.... dentro de mí, hazlo...
Slave se levantó, apoyándole las manos en la barra
del toallero para que se inclinase adelante, y se agachó
tirando un poco de sus caderas para mostrarlo más, subiéndole
un pie al borde de la bañera y deslizando la lengua por su
pierna estirada hasta su ano, lamiendo alrededor de él y
empujándola dentro de su cuerpo abruptamente, todo lo que
podía, usando lo largo de esta tratando de provocarle todo
el placer posible. Sus manos rozando el propio sexo, sin poder evitarlo
aunque apenas se tocaba. Preocupado por ser reprendido.
- Siempre.... me ha gustado tu lengua... – jadeó,
estremeciéndose al sentir cómo lo penetraba casi acariciándolo
por dentro, larga y húmeda, ansiosa. – Slave.... puedes
tocarte pero solo un poco, no te corras....- lo miró de soslayo,
adivinando. – Lo harás dentro de mí.......
El moreno observó su mirada, enrojeciendo y por poco retirando
las manos, aunque sin hacerlo finalmente, cerrando los ojos sin
contestar por no dejar de lamerlo, aunque nunca se le ocurriría
correrse sin que se lo permitiese, aquella vez había sido
inevitable… Jadeó aún más fuerte ahora
tocándose mientras empujaba más la lengua en él
y alzando una mano para acariciar el sexo de Ren.
- Slave, Slave, no.... espera... – lo detuvo el hico aunque
se le había acelerado la respiración, y sujetó
su mano, alejándose un poco y girándose por fin. –
Quiero ver.... cómo te tocas.
Slave se quedó observándolo un segundo sin reaccionar
y luego separó un poco más las rodillas tal y como
estaba, mirándolo a los ojos rojo y excitado, acariciándose,
jadeando con fuerza con los labios entreabiertos y lamiéndose
un poco el labio inferior, rozando los pinchos metálicos
que tenía bajo este. Se sentía feliz de que quisiese
mirarlo, que lo encontrase excitante. Bajó la mirada a sus
labios, un poco incómodo ya para mantenérsela, sujetándose
los testículos con la mano derecha mientras seguía
masturbándose temblando un poco ya, y haciéndolo de
forma más lenta –Ren… no más…- le
pidió porque le costaba soportar el correrse.
- ¿No más? Pero.... es hermoso... – sonrió
el chico no sin un poquito de maldad de su parte y agachándose
un poco para besar su sexo, pasando la lengua por la punta del mismo,
sintiéndolo temblar. Se puso de pie, alejándose de
nuevo. – No más, te quiero dentro....
-Ah…nn…- el moreno apartó las manos de su sexo
al fin, sintiendo que pulsaba con mucha fuerza, casi totalmente
erecto contra su abdomen. Por poco se corría al sentir el
aliento de Ren en él, pero al notar sus labios y su lengua…
Jadeó por culpa de recordar la sensación y bajó
la cabeza respirando con fuerza casi como si no pensase. Lo abrazó,
besándolo profundamente y apretando sus sexos entre las abdominales
de ambos –Ren… te quiero… dime que soy tuyo, por
favor…- le pidió mirando el azul en sus ojos y cogiéndolo
a horcajadas sobre su cuerpo para penetrarlo –nn... Ren…-
cerró los ojos apoyando la espalda en los azulejos.
- E... eres mío, Slave... –gimió sin apartar
la mirada, moviéndose sobre él, sintiendo cómo
lo penetraba y cómo su sexo rozaba las abdominales fuertes
del moreno. Estaba más erecto que nunca, lo sentía
hasta lo más profundo. Se estremeció, acariciando
su mejilla y su cabello. – Te quiero.... y eres mío....
– repitió, como afiebrado, corriéndose entre
sus cuerpos, y gimiendo con fuerza, buscando sus labios con desespero.
-Ag…aah!- Slave le apretó las nalgas jadeando entrecortadamente
y moviéndolo casi de forma salvaje contra él mientras
lo besaba, tratando de no romper el beso por más que quisiese
gemir en alto. Se corrió, apretándolo contra él
sin moverlo más, manteniéndolo todo lo abrazado a
él que podía y echando la cabeza contra la pared jadeando
en alto por fin ya sin pensar en nada que no fuese el placer y cómo
su semen llenaba el cuerpo del rubio.
- Mhj...ah... – Ren jadeó, enrojecido y sonriendo
un poco por la manera en la que se había corrido, y se abrazó
al moreno cerrando los ojos, y besando su cuello ahora, incluso
succionándolo un poco por sentir el sabor de su piel. –
Slave.... eres perfecto...
-Te amo… Ren… Vivo para tratar… de ser perfecto
para ti… - jadeó cerrando los ojos con fuerza al sentir
lo que hacía en su cuello –Ren… tú eres
perfecto para mó, ni siquiera había soñado…
con tener un amo así… jamás…- se mantuvo
con los ojos cerrados manteniéndolo en sus brazos –Té
lavare… en el baño…- suspiró, hablando
aún con trabajo.
- No podría haber una noche mejor... – sonrió
el chico separando el rostro para mirarlo a los ojos. – Cada
día te amo más...... me alegra que estés contento
conmigo, porque no puedo perderte.
El moreno sintió que el corazón se le detenía
sólo de escuchar eso y se sentó dentro de la bañera
con el rubio encima, abriendo el agua y agradeciendo que no estuviese
caliente con lo sudado que estaba –Ren… yo jamás
te dejaré… prefiero estar muerto que pensar en que
me abandones…- le limpió la espalda con una esponja
enjabonada y apoyó la mejilla en ella mientras le frotaba
el pecho.
- Vas a vivir mucho entonces. Más que yo... – se rió
con suavidad el chico, pensando que aquello era imposible. Nunca
hubiese imaginado que su vida tomaría ese giro.
-No… yo me mataría si tú murieses…- lo
abrazó sintiendo que le temblaba un poco el pecho –No
quiero hablar de eso…- le besó el pelo apretando las
mandíbulas y se tranquilizó un poco, recostándolo
contra su pecho y limpiándole los brazos y las manos con
las suyas de forma delicada.
- No te preocupes, no voy a morir.... – sonrió, cerrando
los ojos y sintiendo su tacto, tan distinto de hace unos momentos,
tan delicado ahora. Tal vez estaba haciéndole una promesa
estúpida, pero no quería verlo triste por nada.
-No… yo no lo permitiré…- el moreno le besó
la mejilla entrecerrando los ojos, masajeándole el cuello
y la zona de los hombros, abrazándolo mientras le acariciaba
el pecho, recostándose más hacia atrás sintiendo
los latidos de Ren y permaneciendo en aquel silencio sin desear
escuchar nada más.
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