| Capítulo 53- Let's Play a Little
Game, a Bedshaped Proposal.
Ryo esperó a que le abriesen la puertita de cristal y salió
de aquella ducha tamaño claustrofóbico, sacudiendo
el cabello a los lados y cubriéndose con el albornoz que
le ponía el camarero –Oye, no me habían dicho
que ibais a meterme a remojo…- se rió, aunque lo cierto
era que había sido terriblemente pesado y claustrofóbico
estar tres horas bailando allí dentro. Además, estaba
congelado.
-Suerte que no te mandaron desnudarte… aunque no para nosotros-
el moreno se rió metiéndole una mano bajo el albornoz
para sobarle el paquete –Supongo que no querrás un
vasito de agua…
-No, va a ser que no…- Ryo soltó una carcajada y se
secó el pecho con el albornoz –Y no eres mi tipo- le
dio un beso en la mejilla y se fue hacia los cambiadores sujetando
a Dragon al verlo pasar y cogiéndolo en brazos al vuelo -Hijo
mío…
Slave sonrió y Axl lo miró de soslayo antes de seguir
caminando porque mejor era hacerse el ciego que quedarse viendo
eso.
- Padre! – bromeó el chico abrazándolo por
el cuello. – Ya sé que te pedí usar tu ducha
pero no tienes que traerla contigo....
Ren bebió un trago de cerveza, observando a Slave y casi
riendo, aunque controlándose.
-Ya ves… que Kevin cada día explora más su
imaginación, es más… creo que dedica los días
mas imaginativos a los que yo trabajo… - se rió, aunque
no tenía idea porque no es como que fuera a aquel lugar en
sus días libres, salvo una vez. Se sentó con el chico
en sus piernas sobre una de las banquetas de la barra, antes de
ir a cambiarse y abrió el albornoz metiéndolo bajo
él –Abrázame que tengo friíto…
Axl volvió al cabo de un poco con una cajetilla de cigarros
y se sentó al lado de Ren de nuevo, mirándolos de
soslayo mientras encendía un pitillo con cara de indiferencia.
-Oh… ¿al final lo adoptasteis?- preguntó Ryo
mirando a Dragon y le susurró al oído –“¿Le
habéis llamado copito de nieve?”
El chico se rió entre dientes, susurrando de vuelta. –
“No, pero ya lo haré y te contaré..” En
realidad, Axl me adoptó a mí. Voy a vivir en su casa.
Axl.... esté es mi papá por asociación –
se rió, sin quitarse de encima. – Y está frío....
“como un copito”
-Pues que se tome un café y seguro que entra en calor…-
el albino lo miró y luego le sonrió como si nada,
percatándose de que no le serviría de nada enfadarse,
si no al contrario -¿Cómo es eso de su papá?
-Lo cuido… ¿ves?- le besó la mejilla jorobando
porque veía de qué iba la cosa y mucho más
al ver las sonrisas en los rostros de Slave y Ren –Es mi niño…
- le pasó la mano por la cara abrazándolo después.
-Supongo que no tendré que pedirte su mano…¿o
sí?- sonrió aún apoyándose en la rodilla
de Ryo para besarle los labios. El moreno lo miró un poco
desconcentrado y luego se rió como si nada.
-Claro que sí… te invitaré a tomar pastitas
ese día…
Dragon se quedó sorprendido al ver aquel beso, riéndose
luego. – Ryo... devuélveme el beso de mi futuro prometido...
– bromeó con un brillito de maldad en los ojos, besando
al moreno.
- Menos mal que Dragon no es celoso... – murmuró Ren
divertido con todo aquello.
-Yo lo hubiera matado…- susurró Slave mirando, aunque
pensando que antes le había dicho que le daba igual si lo
seguía queriendo, pero no era lo mismo si se lo imaginaba
besando a alguien que conocía con él delante. Sonrió
echándose un poco en la barra y pidiéndole una cerveza
al camarero ya que no tomaba éxtasis al menos… por
el momento.
Ryo le sujetó las nalgas con la mano besándolo y
se las apretó con fuerza dentro de su mano, sonriendo al
romper el beso y pensando en lo menudo que era Dragon –Eres
el morbazo…- le susurró en los labios pegándolo
a él por la cintura.
Axl se quedó mirando con cara de poker, en realidad sintiendo
que aguantaba aquello mucho mejor de lo que se lo había imaginado.
De todos modos, sin poder evitar pensar que se lo pensaba cobrar
con intereses, cada cosa –Yo no beso así a mi padre…
Eso seguro, tiene un nombre…
- Y el mío también, se llama Ryo – le sonrió
el chico, intencionalmente haciéndose el loco. - ¿Estás
celoso, Axl?
Ren miró a Slave de soslayo por lo que acababa de decir,
sonriendo, y halándolo de la cadena para besarlo.
El moreno lo besó, mirándolo a los ojos y cerrándolos,
sin prestar atención ya a la conversación y recostándose
en sus piernas extrañamente estirado en la banqueta en cuanto
se rompió el beso –“Lo está…”-le
susurró al rubio mirándolo de soslayo y sonriendo
con maldad
-No ¿Por qué? ¿Estarías tú celoso
si besase a algún chico de estos?-preguntó mirando
a su alrededor y pensando que poca cosa interesante había,
después de todo.
-“Yo digo que sí”- Ryo le susurró a Dragon
besándole el cuello y haciéndole cosquillas con la
lengua.
Dragon se rió, aún observando al albino. –
No, pero yo no soy tú..... Puedes venir a besarme Axl. Si
me quieres, tómame – lo retó, maliciosamente,
sonriendo.
Ren le acarició el cabello a Slave, sonriendo y susurrándole
de vuelta. – “Por supuesto, ya Dragon le gusta jugar
con fuego, ¿cierto?”
-“Saltó de un edificio a otro sólo por diversión,
sin haberlo probado antes…” – se rió mirando
los ojos azules del rubio –“Yo diría que sí…”
El albino los miró, y se apoyó de nuevo en la rodilla
de Ryo besando a Dragón profundamente y echándolo
sobre el pecho de Ryo. El moreno les pasó las manos por el
pelo haciéndolos besarse de forma más profunda y se
rió, pensando que eran unos críos. Claro, que también
estaba pensando otras cosas pero esas ya pertenecían a su
vida profesional.
Dragon lo haló por el pantalón, como buscándolo
más con su lengua, excitado por que hiciera eso, y más
excitado porque Ryo los “ayudase”.
Slave los miró, riéndose y sentándose bien
para beber la cerveza que le habían traído, pensando
que se notaba el “sin alcohol”, pero haciendo lo que
podía para que Ren luego se sintiese orgulloso de él
cuando fuera profesional. Volvió a mirar a Dragon pensando
que estaba loco, amaba eso de él.
Axl se subió más en las piernas del moreno para acercarse
a Dragon sin dejar de besarlo y sintiendo cómo Ryo les acariciaba
el pelo, haciéndoles torcer un poco la cabeza mientras se
besaban. Era extraño, pero de todos modos, nunca dudaba en
hacer lo que fuera cuando quería conseguir algo, tampoco
era desagradable. El moreno los atrajo hacia él, empujando
la lengua entre sus labios sintiendo la resistencia de Axl y aproximándolo
más hasta que de pronto empujó la lengua él,
como si luchasen por tocar la de Dragon.
-A mí eso no me gusta…- Slave miró a Ren por
si acaso, advirtiendo ya que le había dicho que no quería
mandarle hacer nada que lo hiciera sentir mal.
- ¿No? – el rubio le sonrió observándolo,
y negando con la cabeza. – Ya te dije que sólo tú
en mi vida y en mi cama. Y tampoco te quiero compartir, no más...
Dragon se rió un poco, jugando alternadamente con ambas
lenguas, y por momentos echándose hacia atrás sólo
por molestar.
Slave miró al rubio –Pero antes no eras mío…
por eso… y además quería tocarte… como
fuera…
-Bueno… ¿queréis venir a tomar pastitas?- Ryo
miró a Dragon, riéndose, y cogiendo el cigarro que
había dejado Axl sobre el cenicero para darle una calada
y apropiárselo, siguiendo la mirada de Axl.
- Yo sí quiero – asintió Dragon bajando de
sus piernas y besando a Axl de nuevo, susurrando sobre sus labios.
– “Sólo estoy jugando....”
- Tú tampoco eras mío. – Ren acarició
el cabello de Slave, aclarándole. – No hago ese tipo
de cosas por lo general. Pero me estaba sintiendo solo esa noche,
y también deseaba que me tocaras....
El moreno lo miró a los ojos un poco excitado y se levantó
-¿Vamos a un descampado? A probar puntería…
quiero verte disparar…
-Y yo quiero jugar contigo- el albino lo miró a los ojos,
sonriendo y preguntándose en dónde se estaba metiendo.
Se rió un poco, porque esas situaciones siempre le intrigaban
–Yo también voy- le dijo a Ryo mirándolo con
una sonrisa como diciéndole que no se lo iba a quedar él.
-Dejadme que me vista… no me gusta conducir en albornoz…-
el moreno se levantó también sonriendo levemente –Necesito
recuperarme de las calabazas que me dieron el otro día- se
rió frente a Dragon, besándolo de nuevo y apoyándole
la mano en las nalgas. El albino lo atrajo hacia el en cuanto se
separó, y le sujetó las nalgas con ambas manos fuertemente
besándolo ahora él, el chico devolviéndole
el beso apasionadamente, moviendo su lengua contra la del albino,
y respirando agitado, cuando se rompió el beso.
- ¿De veras, Axl? Eres genial...
-Claro, de veras… hasta ahora siempre me lo paso bien cuando
juego contigo… - sonrió pasándole la mano por
la espalda y lo besó otra vez, pensando que era mejor conocer
al enemigo además.
Ren miró a Slave a los ojos, aunque se había quedado
un poco perdido en sus pensamientos, y le sonrió, tocándole
la mejilla con una mano. – Vamos. De todos modos, creo que
ya nos abandonan. Además, nosotros también tenemos
nuestros planes....
...............
Ryo dejó las llaves dentro del bolsillo de sus jeans justo
después de dejarlos pasar y cerrar la puerta a sus espaldas
y se metió en la cocina, para coger unas cervezas dejándolas
sobre la mesita de madera de la sala casi vacía de no ser
por eso, un sofá y la alfombra. Se echó la mano atrás
de la nuca sujetándose la camiseta y tirándola a un
lado acto seguido cogiendo la lata y bebiendo de esta mientras le
pasaba la mano por el cabello a Dragon ofreciéndole que bebiese
-¿Me vas a ayudar a superar el trauma de mi rechazo?- preguntó
sonriendo y no con muchas trazas de estar traumado.
El albino los miró, abriendo otra y bebiendo, observándolo
lo que hacían como si estudiase algún extraño
comportamiento de reproducción animal.
- ¿Cómo es posible que te rechazaran.... con lo bueno
que estás? – se rió el chico, aceptando la lata
y bebiendo de la misma, casi colgándose de su cuello y observando
a Axl luego. – Para eso vinimos.... además, quería
que lo conocieras a fondo.
-No sé… tal vez quería hacerme rogar?- Ryo
sonrió quitándole la camiseta a Dragon y dejándola
en el suelo
-Espero que no muy hondo…- el albino los miró, alzando
una ceja seguro de que eso sí que no le iba mucho o al menos
no con Ryo, eso podía jurarlo sin probarlo.
-Pero acércate…- el moreno sonrió y el albino
se acercó, intentando no amedrentarse, apoyando las manos
en los hombros de ambos y empujando la lengua con fuerza en la boca
de Dragon y después en la de Ryo, tratando de molestar al
chico de pelo rosa. El moreno lo sujetó por la cintura y
Axl miró de soslayo a Dragon, que se mordió el labio
inferior observándolos, a ambos y separándose un poco,
sacándose su camiseta, a sabiendas de lo que jugaba el albino.
Ryo miró a Dragon de soslayo también, y sonrió,
besando de nuevo al albino sin dejar que se separase, apartándose
un poco después –A ver…a qué jugamos hoy…-
se puso tras Dragon, besándole el cuello y rodeándolo,
mientras le iba abriendo los pantalones dejándolo de frente
al albino para que lo observase. Lo observó, mientras lo
desnudaba separándole las piernas y acariciando su sexo y
sus pezones, manteniéndolo pegado a él y notando las
nalgas contra su sexo –Qué bonito… ¿no
quieres tocarlo?
Axl tragó saliva, besándolo acto seguido y agachándose
un poco para lamerle los pezones succionándolos aún
por encima de los dedos de Ryo sintiendo cómo enrojecía
y subiendo una mano para rozar su entrada con los dedos.
Dragon gimió, excitándose terriblemente, y sonriendo,
al sentir cómo lo tocaban ambos. - ¿Le vas... a entregar
mi mano, papi? – se rió, inclinándose un poco
hacia delante.
-Ya veremos… depende de cómo se porte… Mi niño
es lo más preciado que tengo…- le giró la cara,
besándolo profundamente y Axl tomó su sexo de inmediato
con la suya como cogiéndole el relevo, lamiéndolo
y mirándolo de soslayo, pensando aún que era extrañísimo,
pero el placer que parecía sentir Dragon empezaba a disuadirle
de pensar como una buena arma.
Ryo sonrió aún más y lo sujetó por
las piernas, levantándolo así y abriéndoselas
frente al albino, que sintió como un escalofrío por
todo el cuerpo al observarlo así y siguió acariciando
su sexo lamiendo ahora su ano distendido ante él, empujando
la lengua profundamente.
- Ah.... eso.... – sonrió Dragon, complacido, estremeciéndose
un poco, y tratando de observarlo de manera algo incómoda.
No había esperado que Axl accediera a algo así, pero
lo estaba disfrutando mucho.
Axl se levantó de nuevo y lo besó, empujando los
dedos dentro de su cuerpo y mirándolo a los ojos fijamente
–No me va a detener nada- le soltó sin apartar la vista,
sintiendo cómo Ryo lo dejaba bajar entre ellos. Se sacó
una de las bandas que llevaba enroscadas en el brazo y se la colocó
a Dragon alrededor de los ojos agachándolo en la alfombra.
Le hizo una seña al albino para que guardase silencio y se
abrió los jeans, dejando salir su sexo, el albino hizo lo
mismo y acercó a Dragon a él. Ryo apoyó la
mano también sobre el cabello del chico empujando su sexo
por encima del de Axl dentro de su boca.
- Mmmm... – Dragon empezó a lamer abarcando tanto
como podía, sintiendo ambos sexos así, su pecho moviéndose
agitado, por el deseo. Bajó una mano a su propio sexo acariciándose,
sintiéndolo pulsar, mientras seguía succionando y
lamiendo a más no poder.
Axl lo miró jadeando y temblando un poco porque era la primera
vez que se lo hacían así y le sujetó la mano
alzándola de su sexo para que no se tocase y verlo aguantarse
el deseo. El moreno sonrió, alzándole la otra también,
jugando su juego y moviendo las caderas para empujar su sexo en
la boca de Dragon. El albino se acarició con la mano pasándoselo
por la cara y atrayéndolo hacia su sexo de nuevo jadeando.
Ryo sonrió mientras tanto, ahora que no tenía su
sexo, acostándose entre las piernas del albino en el suelo
y lamiendo el de Dragon, succionándolo con fuerza mientras
le separaba las rodillas.
El chico sonrió un poco, aún con el sexo del albino
entre sus labios, succionando con más fuerza, envolviéndolo
con la lengua y tratando de imitar el ritmo con el que Ryo lamía
su propio sexo. Se sentía arder.
El moreno se colocó tras Dragon, arrodillándose también
y rozando su sexo bajo sus nalgas, frotándolo contra su ano.
Metió la mano tras su propia espalda y miró al albino,
que lo comprendió enseguida y sonrió poniéndola
también y frunciendo el ceño al ver que el moreno
sacaba papel ante él, que había sacado piedra. Sin
más, Ryo empujó su sexo dentro de Dragon, empujándolo
adelante y tumbándolo en la alfombra.
Axl se arrodilló, tirándole de debajo de las axilas
y subiéndole un poco el pecho a sus piernas para que siguiera
mamándolo, cosa que el chico hizo sin dudar succionando con
más fuerza, y gimiendo contra su sexo, saboreando su piel,
mientras el moreno lo embestía.
Ryo echó las manos adelante, recostándose un poco
sobre él y penetrándolo con más fuerza, inclinándose
un poco por encima de él y lamiéndole los labios,
ayudándolo a lamer el sexo de Axl, empujando la lengua en
su boca y jadeando mientras lo penetraba, sonriendo al escuchar
al albino jadear con más fuerza y pasar las manos por el
cabello de ambos, tirando un poco del suyo -¿Alguna vez te
la han comido entre dos Dragon?- preguntó el moreno mientras
lamía el sexo de Axl. El albino le sacó la venda de
los ojos porque quería vérselos.
- Y más.... – jadeó el chico, fijando sus ojos
verdes en los rojos del albino, y volviendo a lamer su sexo, estremeciéndose,
alternando para lamer la lengua de Ryo también.
Ryo sonrió –Entonces eres un niño grande…
seguro que aquí caben más de una…- rozó
su entrada con un dedo, acariciándola y sintiendo el calor
y la dilatación mientras lo penetraba –Aunque a mí
me parece que no cabe nada… es tan estrecho…- jadeó
un poco haciendo que el albino mirase a Dragon, pensando en penetrarlo
y deseándolo cada vez más.
Axl tembló un poco y le sujetó el cabello con las
dos manos manteniéndolo contra su sexo y cerrando los ojos,
empujándolo dentro de su boca, haciendo sonreír a
Ryo que inevitablemente encontraba aquellas reacciones de lo más
infantiles.
-Espera… no oímos la respuesta…- le aflojó
las manos, meneando el sexo del albino en una mano, pasándolo
por la boca de Dragon –Di…
- Ah.... ¿por qué...noh...lo averiguas...? –
sonrió, sacando la lengua y lamiendo el sexo a la próxima
que se lo pasaba por la boca, moviendo luego su rostro un poco como
acariciándose con él.
- Yo delante- el albino se separó, esperando un poco y viendo
que el moreno se levantaba y volvía a coger al chico en brazos,
como siempre jugando con su poco peso, mostrándole a Axl
cómo lo penetraba. El albino jadeó, acariciando un
poco su propio sexo y lamiendo el de Dragon antes de abrazarlo y
besarlo profundamente, tratando de empujar también su sexo
junto al de Ryo, que salió de él apenas dejando la
punta.
-Sujétatela y empújala dentro…- susurró
esperando y deseando meterla de nuevo, entrando ambos en el chico
que Ryo mantenía en brazos. Axl jadeó por lo estrecho
que se sentía aquello y lo besó profundamente de nuevo,
bajando las manos para tocar sus pezones y su sexo, meneándoselo
intensamente.
Dragon gimiendo en voz alta, apretando tanto como podía,
sintiendo los sexos erguidos de ambos, penetrarlo rozándose
dentro de su cuerpo, la mano de Axl haciendo que su sexo pulsase
con más urgencia, su lengua, acallándolo apenas un
poco de lo excitado que estaba.
Ryo echó la cabeza un poco atrás moviendo a Dragon
con los brazos sobre ambos, y notando los movimientos del albino
contra su sexo, empujando el cuerpo del chico. Le mordió
el cuello lamiéndole mientras Axl lo besaba y aguantó
allí sus jadeos mientras se dejaba ir derramándose
dentro de él y empujándose mas profundamente mientras
lo sentía, haciendo que el albino besase al chico de forma
más profunda, jadeando con más fuerza contra sus labios
y lamiéndoselos con la vista fija en él. Esperando
a correrse a la vez que el chico, para sentir sus contracciones.
Dragon lanzó un gemido agudo, sin dejar de besarlo, su cuerpo
entero estremeciéndose con violencia a causa del orgasmo,
el semen derramándose casi enseguida, mientras el chico succionaba
la lengua de Axl, consciente de la respiración de Ryo sobre
su cuello, de sus labios, ambos sexos aún dentro de él.
El albino se apretó contra él, sin soltar su sexo,
frotándose dentro de su cuerpo casi de forma desesperada
y apoyando su frente contra la de Dragon, mientras lo besaba, corriéndose
también dentro de él y mirando su rostro sin poder
apartar la vista, notando cómo el semen de los tres resbalaba
por Dragon goteando el suelo y riéndose contra sus labios.
Ryo sonrió un poco sujetando aún a Dragon en brazos
–Quedaros a dormir conmigo y os vais mañana…
necesita un descanso…
-Vale… - lo siguió hasta el cuarto pensando que de
nuevo faltaría a alguna clase, seguro, pero lo cierto es
que le daba igual. Se estaba divirtiendo y no iba a dejar a Dragon
solo con Ryo, eso seguro, aunque empezaba a notar que lo de ellos
dos era diferente… era como un amor extraño…
lejos de lo que él sentía por el chico de cabello
rosa.
Dragon se rió, aunque aún jadeaba. Lo cierto es que
sí estaba agotado se abrazó a Ryo un poco hasta que
lo dejó sobre la cama, y se cubrió el rostro con las
manos. – Axl..... acuéstate conmigo... – le pidió,
sonriendo y moviéndose un poco para dejar espacio a ambos
a los lados de la cama. – Ryo...?
-Ya pensaba- el albino se acostó a su lado abrazándolo
contra él, y besándolo, aunque él también
estaba cansado, pero se sentía terriblemente posesivo. Rompió
el beso y lo abrazó contra su pecho, mientras Ryo bebía
un poco de agua y se acostaba en la cama al otro lado de Dragon.
-Se ve que queda el mejor lado para mí…- se rió
como siempre, pasando de todo y acariciándole las nalgas
a Dragon mientras se colocaba tras él, rodeándole
el pecho con un brazo haciendo espacio entre el del albino y el
suyo, y acariciándole el pelo con la otra mano mientras le
besaba la nuca suavemente –Te quiero- sonrió con los
labios sobre su nuca.
Axl sintió como un temblor en el pecho y se acercó
más a Dragon, ya estuviese el brazo de Ryo o no, y lo apretó,
besándole la frente con los ojos entreabiertos observando
la penumbra confundido al pensar en lo que su vida estaba cambiando.
- … le doy tu mano…- susurró el moreno reído
y bastante asueñado de todos modos, aunque no tanto como
para no pensar que debía ser un agobio dormir entre dos personas
abrazándote así.
Dragon sonrió, contento, cerrando los ojos, y acurrucándose
tanto como podía entre los dos. – Gracias, papi......
– bromeó, susurrando luego.-Los quiero a los dos –
y entreabriendo un ojo para observar al albino, que lo besó
profundamente de nuevo hundiendo los dedos en su cabello.
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