.Novela homoerótica para mayores de edad.
 
Capítulo 46- Diving Deep in Shallow Water

El albino abrió la cerradura interior de la puerta de la casa desde el garaje y pasó adentro con cara de circunstancias. Eran como las 3 de la madrugada y nunca había estado hasta tan tarde en la calle sin un buen motivo.

-Me ha dicho el entrenador que tengo que subir de peso…- murmuró Slave que había hablado con el hombre durante la madrugada. Parecía haberse entusiasmado con que aceptase la propuesta pero ahora quería hacerle pasar unas pruebas médicas.

- Entonces subirás de peso. – le sonrió Ren dándolo por hecho ya. – Sólo dime qué necesitas, qué tipo de comida y esas cosas...

- Pero no te pongas gordo – se rió Dragon escandalosamente como siempre, aunque sabía que no se refería a eso. – Y ¿para qué vas a subir de peso, eh?

-Aún no sé… algo para engordar los músculos… y no alcohol… ni drogas…- le lanzó la bolsita a Dragon para evitarse de nuevo las tentaciones –Y no quiero que me quiten sangre…

-Para entrar en otra categoría de peso… obviamente…- el albino se pasó por la casa y dejó escapar la risa pensando que parecía tenerle aversión a que le pinchasen. Nadie lo diría con su aspecto –Tendrás que comer proteínas que están en la carne… de pollo… pavo… hidratos de carbono… no comer grasas saturadas…

Slave lo siguió con la vista porque no tenía idea de esas cosas ya. No las recordaba del instituto.

- Tú también eres impresionante, Axl. No sabía que supieras de esas cosas. – Dragon sonrió observándolo y luego a Slave, echándose un poco para atrás. – Lo que no sé es por qué necesita cambiar de categoría si ya les gana a todos igual.

- Porque Slave va a ser profesional. ¿No te lo había dicho? – Ren le aclaró, sonriendo y pensando que nunca razonaba las cosas bien.

- ¿De veras? Felicidades! Seguro te haces famoso.

-No creo… - Slave lo miró, riéndose sin poder evitarlo y echando un vistazo a lo enorme de la casa.

-¿Por qué no? Seguro que les encanta la historia de tu trágica vida miserable… viviendo en apartamentos de ocupa… Tu aspecto es atrayente y seguro que el rollo de esclavo vende, como Ren además luce bien… quien sabe… con la publicidad pertinente…

Slave lo miró de nuevo atentamente preguntándose si tenía que hacer de todo un negocio o un reto extraño.

-Dragon… ¿quieres ver la piscina?- le sujetó la mano al chico de pelo magenta llevándolo con él hacia la parte trasera del jardín -¿Por qué no venís?

- Claro! Tu casa es enorme. – comentó, haciendo eco de los pensamientos de Slave. – Debe ser genial vivir en un lugar así...

El rubio miró a Slave de soslayo, aún con esa sonrisa en sus labios, halándolo un poco por la cadena. – No tienes que ser famoso, sólo desarrollar tu talento. Para mí es suficiente con poder verte luchar. E iré contigo a sacarte sangre.

El moreno sonrió, caminando a su lado y echando un vistazo alrededor finalmente abrazándose a su cintura por detrás besándole el cuello agradecido.

-Sí, lo es…- el albino pasó serio por el campo del jardín hacía el verjado de la piscina y lo abrió prendiendo los focos que la iluminaban –Puedes usarla… el agua está limpia- miró al chico de pelo rosa preguntándose si la usaría o no –Después podemos hablar de eso…

Dragon se le quedó mirando un poco serio, sacándose la camiseta y los pantalones y quedándose en una ropa interior casi tan escandalosa como su cabello, sujetándolo del brazo luego. - ¿No te bañas conmigo?

- Vale…- sonrió, soltándose para quitarse la camiseta y abrirse el pantalón. En realidad no era la primera vez que se bañaba desnudo. En ropa interior no le iba a matar –Ven…- le cogió la mano subiendo con él por las escaleras del trampolín, que por cierto era bastante alto y podía permitírselo, dada la profundidad de la piscina –¿Te quieres tirar desde aquí?- preguntó parándose a su espalda sin acercarse mucho aunque hubiera querido.

Slave alzó la vista mirándolos y luego miró a Ren -¿No te bañas tú?

- No lo sé, prefiero estar un rato contigo. Sentémonos aquí. – lo haló de nuevo, llevándolo hacia las sillas reclinables a un lado de la piscina.

- ¿Qué si quiero? – Dragon se giró, tomándolo de la mano, y halándolo hacia sí, para besar sus labios superficialmente, sonriendo y dejándose caer luego de espaldas desde el borde, sin siquiera fijarse en cómo caería.

Slave fue con él y se sentó en la hierba, prefiriendo aquello que la silla para poder apoyar el rostro sobre Ren observándolo y finalmente subiéndose a cuatro patas sobre la silla reclinada y tirándose a su lado acto seguido abrazándolo -¿No te aburres conmigo?

El albino se acercó al borde del trampolín mirando abajo preocupado, aunque su rostro permanecía sonriendo por el beso que le había dado. De hecho, probablemente el primero que había obtenido sin exigirlo. Se tiró tras él girando en el aire y sumergiéndose en el agua agradecido de que estuviera fría, con el calor que hacía. Sacó la cabeza de esta, echándose en cabello empapado atrás con las manos -¿Te has dado un planchazo?- preguntó reído.

- Pues sí- se rió también el chico. – Pero lo valió sentir el vacío al caer. Y ¿tú? Eso fue estupendo.

- No, claro que no. – Ren le acarició el cabello, con suavidad. – Si me aburriese, no habría preferido quedarme contigo a bañarme, ¿o sí? Sabes la respuesta.

-No lo sé… porque tú eres tan bueno conmigo… que no sé si siempre eres sincero con lo que quieres… No tienes que tratarme así…- cerró los ojos levantándole la camiseta un poco para apoyar la cara sobre su pecho desnudo.

-Porque iba a clases de natación - le explicó el chico -¿Por qué no subes y pruebas de nuevo?- sonrió observándolo con el pelo chafado y se rió abiertamente.

- ¿De qué te ríes? – Dragon frunció el ceño como si estuviera enfadado. – Ya verás – sonrió de nuevo, saltando y colocando las manos sobre su cabeza para hundirlo en el agua, antes de salir a probar suerte de nuevo.

- Es porque te amo. Pero está bien, si deseas que te trate de otro modo. – suspiró el rubio, pensando que nunca iba a lograr hacerlo feliz del todo. – No sé si hice bien en aceptar el trato – cambió de tema refiriéndose a lo del trabajo.

-¿Qué trato?- lo miró agobiado levantándose a cuatro patas sobre él de nuevo con la cadena colgando entre ellos –No es para que me trates de otro modo, sólo para que sepas que no tienes porque ser así si no quieres- hundió la cara en su pecho mordiéndole un poco la camiseta pensando que tan pronto estaba cambiando de idea y queriendo deshacerse ya de él.

- Yo no hago nada que no quiera, Slave. No desde que salí y no volveré a hacerlo. Esto es una orden. - Le alzó la cara apartándolo de su camiseta. - Deja de dudar. – lo miró serio, soltándolo luego, y continuando. – Lo del empleo. Creo que tiene razón, por otro lado, es atarme un poco.....

-Sí… pero yo creo que está bien. De todos modos, seguro que así puedes averiguar suficientes cosas como para tenerlo tú atado a él también… - miró los ojos azules del rubio –Yo creo que sólo es un crío… consentido, que no tiene idea de la vida… aunque sea de lo único que no tiene idea probablemente….- lo miró de soslayo observando que estaba riéndose sujeto a la espalda de Dragon tratando de hundirlo y rojo como un tomate.

- Seguro tienes razón, pero eso también lo hace peligroso. – los miró, sonriendo un poco. – A él y a Dragon. Me preocupa que se le escape algo...

-No, Dragon no es así…- lo protegió, fuera así o no –Confío en él…

Axl dejó salir a Dragon de cómo lo tenía hundido y se rió, mirándole la cara, hablando luego serio -¿Sabes por qué quiero hablarlo contigo antes?

- ¿Por qué soy el más bonito? – se rió el chico, sumergiéndose una vez más y surgiendo de nuevo con el cabello chorreando por todo su rostro. - ¿Por qué?

- No he dicho que no confíe en él, pero es muy impulsivo... – Ren observó a su novio de soslayo sonriendo luego. – No estés preocupado. Sólo creo que deberías hablar con él.

-Está bien… lo haré… pero se enfadará. Creerá que pienso que es tonto… es lo que piensa siempre, no sé por qué…- se recostó sobre él, casi dejándose caer y aplastándolo un poco deliberadamente. Sonriendo a escondidas por cargarse encima.

-Porque… quiero seguir matando… - lo sujetó por los hombros empujándolo un poco hacia el otro lado de la piscina más lejos de los otros dos -¿Y tú?

- Yo quiero seguir haciendo lo que sea que me divierta. – le sonrió de manera extraña. – Y hasta ahora no he encontrado nada que se compare con matar.

- Ya lo sé.... Es porque es un niño también. Lo sabes. – respondió el chico consciente de lo que hacía, aún así acariciándole el cabello por unos momentos. Necesitaba sentirlo cerda de pronto. – Sólo recuerda que si algo sucede, él también quedaría implicado. No es sólo por nosotros. Slave.... siéntate bien.

-Vale…- se quedó arrodillado a horcajadas sobre él sonriendo igualmente –Ya sé que es un niño… pero yo no pienso que sea estúpido, por más que él esté empeñado en que los demás lo vemos así… Yo no sé nadar ¿y tú?- lo miró a los ojos intrigado aunque tampoco quería aprender. Por no querer, no quería ni meterse ahí.

-Eso creo… pero no sé si vayan a cortarnos el rollo… por eso… pensé que era mejor hablarlo primero contigo, los conoces mejor… - el albino lo miró fijamente notando el gesto de su sonrisa.

- No lo harán. La primera vez que vi a Slave, le grité que matara y lo hizo. – se rió, orgulloso, y recordando de paso. - ¿No confías en ellos aún? Supongo que es normal.

- Sí sé hacerlo. ¿Quieres aprender? – le preguntó por si acaso, pasándole la mano por la cabeza. Aunque se quejase, no podía dejar de ser cariñoso con él. No veía por qué ser su amo, significaría tratarlo de manera brusca. – Tal vez es mi culpa, he estado demasiado nervioso, ¿sabes? Tal vez debería confiar más en él. Toda mi vida me ha agradado tomar riesgos, pero .... no es algo que haga impulsivamente.

-Comprendo que han de ser los riesgos que tú decides… bajo tus propios errores y no los de los demás… pero cuando dejas de estar solo, también tienes que correr los riesgos de las personas que quieres proteger…- lo miró a los ojos y luego los labios –No quiero, no me gusta el agua en la cara.

-Slave… sé que podría convencerse, es Ren quien me preocupa, creo que a él no le sienta esto tanto… ¿sabes qué pensaba? Ayer por la noche… después de matar a ese tipo…- apoyó los codos en los bordes de la piscina aprovechando para mirarlo bien.

- No, dime.... – lo miró intrigado, aunque estaba de acuerdo, pero él no se rendía con facilidad, y bajó un poco en el agua hasta que cubrió su boca.

- Lo sé, tienes razón..... Y no te enseñaré a nadar entonces. – le sonrió el rubio acariciando su rostro. – Desearía poder ser como antes...

-¿Por qué? No sé cómo eras… A mí me gustas así, pero me gustarías de cualquier modo…- lo miró atentamente pensando en lo mucho que debía haber cambiado tras su estancia en la cárcel.

Axl miró al chico a los ojos –En matar a alguien mas divertido… y que además no le interese a nadie… que la opinión publica lo odie… que los medios comiencen a adorarnos… ¿me sigues?

- Te sigo.... – el chico emergió del agua, sonriendo de nuevo, completamente entusiasmado con la idea. – Estoy empezando a alegrarme mucho de haberte conocido, Axl....

- Diferente – suspiró el chico, acariciando su rostro, agradecido por aquellas palabras. – Más arriesgado, más alegre.... Mucho menos nervioso. Tal vez te hubiese hecho más feliz en esa época.

-¿Por qué? … A mí me gusta cómo te ves y como hablas… incluso tus silencios… Me gusta observarte entonces… - lo miró a los ojos sintiendo que su sexo endurecía contra el cuero sólo por pensar en él y se lamió los labios –Podemos recuperar eso si quieres… ¿quieres Ren? Yo puedo ayudarte a recuperarlo…

El albino mientras tanto, se sentó en el borde de la piscina sin dejar de observarlo y sonrió con algo de malicia -¿Sabes? Me gusta ser el mejor… es como un reto… que no puedo detener hasta lograrlo… y… quisiera que fuéramos los mejores asesinos… y entonces… con esto y lo que antes te he dicho… ¿Quiénes crees que son las víctimas perfectas?

Dragon nadó un poco hasta él, poniéndose de pie luego entre sus piernas y apoyándose en sus rodillas, observándolo. – Si quieres ser el mejor, tienes que derrotar al mejor, ¿no es así? – le sonrió de vuelta. – Así que asesinamos a los asesinos.

- No creo que pueda volver a ser así, pero sí me gustaría recuperar mi seguridad. – suspiró el rubio, sonriendo. - ¿De veras te agrado tanto?

-Sí… de veras… me gusta todo… - le sujetó las manos bajando la cabeza para que lo acariciara y apoyándolas en su pelo –Sólo con mirarte quiero hacer lo que sea para que seas feliz… quiero ser perfecto para ti…- lo miró alzando un poquito la cabeza y bajando la vista a sus labios –y servirte…- continuó sin poder evitarlo.

-Eso es…- el albino sonrió aún más sabiendo que él lo iba a comprender –Asesinamos a los asesinos… Pero los estudiaremos… habrá que ver como matan, los mataremos siguiendo su propio estilo… seremos amados y odiados… me encanta la idea…

Dragon se rió, abrazándose a sus piernas. – Estás loco, me agradas. Pero no soy bueno estudiando, yo digo que eso lo hagas tú.

- Y servirme.... – el rubio le acarició el cabello, bajando la mano hasta su quijada para elevar su rostro. – Ya eres perfecto para mí. Es por eso que me preocupa no ser un amo adecuado.

-Lo eres…- bajó la cara de nuevo lamiéndole la palma de la mano y pasando la mejilla después por ella –Esto es nuevo para ti… pero al menos te agrada como soy…

-Ya pensaba hacerlo yo…- el albino lo miró enrojeciendo de nuevo y sonriendo levemente –Pero tú jugarás conmigo ¿verdad? Necesitaremos que Slave nos enseñe a luchar un poco, antes…- le rozó una pierna con el pie mirando a Ren y al moreno -¿Quieres dormir en mi cuarto? Nunca dormí con alguien…

- Amo tu forma de ser. Me gustaste desde el primer día, Slave – le sonrió, halándolo un poco hacia sí. - ¿Sabes lo que vamos a hacer? Vamos a hacer el amor, y no nos vamos a detener pase lo que pase. Ahora, bésame...

- ¿Nunca? ¿Ni cuando eras pequeño? – lo miró sorprendido y luego a los otros dos chicos. – Me pregunto si estará bien con ellos.... Pero seguro que ni lo notan- se rió luego con la cara de enamorados que tenían.

Slave se bajó entre sus piernas resistiéndose a la halada con una sonrisa y le abrió el pantalón, lamiendo su sexo intensamente, jadeando por la excitación y oliendo su piel a medida que arrastraba la lengua por él.

-¿A ellos qué les importa si duermes conmigo o no? Y no… nunca… porque estaba solo con la señora que me cuida… -lo miró intrigado –Mi cama es muy grande… así que no hace falta otra.

- ¿Pensabas ponerme a dormir en otra cama? – lo miró como si no tuviera ningún sentido. – Es extraño, casi como si no tuvieras familia..... Y les importa porque aún no creo que confíen del todo en ti. No quieren que me hagas daño. Pero no lo harás.

Ren dejó escapar un gemido bastante agudo, sujetando el cabello del moreno, y sonriendo, jadeando, mientras lo observaba.

Slave lo mamó más profundamente sintiendo cómo le sujetaba el cabello y apretó su sexo contra la pierna del rubio frotándose contra esta mientras tanto, preguntándose si hoy le dejaría correrse. Claro que le gustaba tanto que le dejase, como que no… Si lo torturaba le agradaba y si lo dejaba correrse, se sentía agradecido.

-Eso es una estupidez, no voy a hacerte daño si me gustas…- se levantó pasándose las manos por el cabello de nuevo y escurriéndoselo –Mi familia… no me hace caso realmente… Creo que van a follar… mira…

- Definitivamente van a hacerlo. – Dragon se colocó a su lado, apoyando el rostro contra el borde de la piscina y observándolos como si fuera una película. – Y no se van a detener, lo sé.... Yo nunca he tenido familia, da igual, ¿no? Así eliges a tu propia familia.

- Ven aquí – Ren lo haló de la cadena nuevamente para que subiese sin siquiera preocuparse de si los observaban o no, excitado al sentir su sexo contra él. – Me parece haberte dicho que me besaras....

-No lo dijiste…- lo contrarió para molestarlo y empujó la lengua dentro de su boca todo lo profundamente que podía, lamiendo la de Ren y temblando un poco por la excitación, bajando una mano para seguir acariciando su sexo.

-No lo sé… porque la mía es una molestia, pero al menos me consienten en todo lo que quiero…- los observó también, pensando en lo extraños que eran y luego miró a Dragon sujetándole la mano para llevarlo con él para la casa -¿Y tú también eres raro? Follando…

- No soy raro... Y ellos tampoco, sólo les gusta lo que les gusta. – se rió, preguntándose a qué se refería exactamente. – No soy sumiso si a eso te refieres, pero me gusta divertirme...

- Sí lo dije, Slave. Te estás portando mal... – jadeó el rubio, apenas se rompió el beso, mirando de soslayo cómo los ostro dos chicos entraban a la casa y volviendo a mirar al moreno. – Tendré que castigarte...

-No puedes…- el moreno se rió contra sus labios abusando de su fuerza y le sujetó las muñecas con suavidad lamiéndole el cuello y jugando un poco.

- ¿No puedo? Espera a ver cuanto te hago esperar... – susurró el rubio sonriendo, pero sin luchar, dejando que lo lamiera.

 

 
 

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