| Capítulo 39- Even if I Never
Trust You Again (I Still Like You)
Slave se sentó en el colchón por fin, sacudiendo
un poco la cabeza por saber si estaba muy adolorida o no, lo cual
probablemente no era muy buen método. Giró la cara
mirando a Ren y se recostó de nuevo con la cara entre sus
piernas, subiéndola por su abdomen bajo la camiseta, abrazándolo
porque se hubiera quedado con él -¿No tendrás
problemas en el trabajo?
- Tal vez, pero no iba a dejarte solo... – le sonrió,
acariciándolo incluso bajo su camiseta. – Y tampoco
podía dejar a Dragon solo, demoró mucho para dormirse
anoche, ¿sabías? – le comentó, mirando
de soslayo al chico de cabello rosa, que aún en sueños
tenía el ceño fruncido.
-Normal…- el moreno se apartó de debajo de su camiseta
para mirar a Dragon y apoyó la cara en el pecho de Ren porque
lo cierto era que igualmente él no podía dejar de
sentirse feliz con despertarse junto a su amo y alzó la cara
besándole el cuello y después los labios cerrando
los ojos –Se le pasará luego…- susurró
según se separaba.
- ¿Y tú? ¿Te sientes bien? ¿Te duele
algo? – le preguntó, porque sí le preocupaba.
-La cabeza… - se llevó la mano entre el pelo tocándose
la herida allí y le pasó la mano por la cara a Dragón
deslizando un dedo por sus cejas. Apretándole el ceño
un poco.
- Te compraré un analgésico luego. – sonrió
al ver su gesto.
Dragon se giró en la cama con pereza, aunque frunciendo
aún más el ceño antes de despertar, manoteando.
- ¿Qué?! Ah, eres tú... – sonrió
un poco pasándose la mano por la frente.
-Sí…- el moreno se recostó de nuevo contra
el pecho de Ren y le apoyó la mano en el hombro al otro –Podrías
haberle meado encima de vuelta…
- No creas que no lo pensé.... – refunfuñó
el chico, mientras Ren le acariciaba el cabello a Slave.
- No sé cómo puedes permanecer así mientras
duermes.
- Yo no sé cómo tú no....
-Bueno… - alzó la vista a la cara de Ren –Si
quieres lo mato…
Axl ni se movió un mínimo aunque llevaba horas despierto,
de hecho, maldiciendo su estado porque con lo que le dolía,
hubiera preferido mil veces seguir dormido. Se sentía como
si le hubiera partido las costillas y sentía los pies adormecidos
con su forma de atarlo. No estaba seguro de qué hacer realmente,
probablemente por primera vez en su vida.
- No podemos hacer eso. Ryo nos vio salir con él, mucha
otra gente también. Y no sabemos si decía la verdad,
a lo mejor hay otros que sabían en donde estaba. –
miró a Slave a los ojos. –Tenemos que pensar muy bien
en cómo solucionar esto....
- A mí no me importa. Estoy harto. – Dragon se sentó,
lanzando una mirada en su dirección, y frunciendo el ceño
de nuevo.
-Sí pero no es sólo cuestión nuestra, al que
más atañe es a Ren, así que la decisión
es suya. Si lo que quieres es desahogarte, pégale de hostias.
De todos modos está atado- suspiró bajando la vista
–Yo habría hecho lo mismo que él… quiero
decir que él intentó que lo creyésemos e incluso
nos propuso ayudarnos, nosotros hicimos lo que suelen hacer con
nosotros, no le creímos y encima lo tratamos así…
- Yo le creí! ¿Por qué crees que estoy tan
cabreado? Es la última vez que trato de ser amable con alguien
– Dragon cruzó las piernas, resoplando y murmurando.
– Es normal que no confíe del todo, el tío llegó
amenazando....
- Calmate Dragon, comprendo pero Slave tiene razón. Claro
que en mi situación.... – el rubio suspiró,
pensando que él iba a necesitar un analgésico también.
No quería regresar a la cárcel bajo ningún
motivo.
- Creo que se asustó, Dragon… y lo otro… sólo
quería acercarse y luchó contra mí… y
fue una lucha justa. Es verdad que estaba enfadado porque yo también
tengo mi orgullo y además el dolor no me hace ponerme de
buen humor precisamente… él no quería morir…
es normal. Si algún día tratasen de matarme en el
ring aunque hubiera firmado lucha a muerte… aún así
haría lo posible por sobrevivir…- se sentó detrás
de Ren acariciándole el pecho y recostándolo sobre
él –No volverás… o yo iré contigo…
y entonces te aseguro que los mataré uno a uno según
te pongan un dedo encima…- le besó el cuello con suavidad
lamiendo un poco y arrastró la nariz por su cabello.
El rubio sonrió, sujetando una de sus manos, sorprendido
de que hubiese sabido lo que estaba pensando. – y yo no permitiría
que te matasen en el ring....
- Yo tampoco... – murmuró Dragon, mirándolos
de soslayo y luego al albino. – Lo que sea, pero ya no le
voy a creer...
-No deberías creer a nadie… - el moreno lo miró
de soslayo –Bueno, puedes creerme a mí, porque no miento
bien- sonrió atrayéndolo un poco hacia ellos –No
te sienta estar así…
- Ya tomaré una pastilla más tarde- le sonrió,
riendo un poco luego, y poniéndose de pie, para ir a ver
al albino. – Eh, ¿ya te despertaste? ¿Quieres
mear de nuevo?
El albino sólo giró la cara hacia al lado contrario
tapándosela con las manos atadas dejando que le aflojasen
las lágrimas pensando en lo mucho que le dolía.
Slave sonrió aliviado de escucharlo reírse y abrazó
más a Ren de nuevo, pensando en lo feliz que era de que se
hubiera quedado con él esa mañana y le dio varios
besos en el cuello mientras hablaba –Voy a buscar algo de
comida…
- ¿Seguro que te sientes bien? - Ren le sonrió, pensando
que quería ir con él, pero no se atrevía a
dejar solo a Dragon con ese chico. – Toma algo de dinero...
- Puedes ir con él, no lo voy a matar. – Dragon lo
miró, comprendiendo y alzando la mano como en juramento.
– Y no lo voy a torturar tampoco, ni nada parecido....
-Pues por mí, podrías torturarlo un poco… ¿Por
qué no le vas apretando las costillas a ver si tiene alguna
rota o no?-el moreno se levantó ayudando a Ren porque él
también quería que lo acompañase y se pasó
la mano por el pecho y el abdomen notando que estaba amoratado también,
preguntándose si no se veía un poco asqueroso –“¿Me
visto?”- le susurró a Ren pero básicamente porque
le avergonzaba un poco si para Ren se veía mal ahora.
- Te ves perfecto. – le sonrió el rubio comprendiendo
y besándole los labios. – Vamos, regresaremos pronto,
Dragon.
- Ya sé... – el chico se giró, mirando al albino
de nuevo, y tocándole las costillas como le había
indicado Slave. - ¿Duele?
Slave salió por la puerta con Ren sonriendo con malicia
al escuchar algún gemido del albino. Recordaba cómo
le había pegado aquellas patadas la noche anterior. Si Ren
no lo hubiera detenido, lo mataba. Había perdido el control
y no era la primera vez.
Axl no dijo nada, simplemente apretó las mandíbulas
mirándolo de soslayo. Le dolía como un infierno pero
no tenía ningún deseo de hacerlo feliz con ello. O
tal vez sí… -Me duele mucho…- susurró
aun aguantándose un poco las lágrimas, pero aun así
gimiendo un poco cada vez que le apretaba.
El chico continuó apretándolo por un momento, serio.
- ¿Vas a llorar? Sé que quieres llorar.... Se te ve........
– Finalmente se detuvo, alejándose un poco. –Es
tu culpa.
-Ya lo sé…- finalmente sí se echó a
llorar, igualmente tapándose con los brazos y tratando de
no hacer el más mínimo ruido –Pero yo no te
hice daño…
- No, me measte encima. Y yo tampoco te hice daño, fue Slave
por si no lo recuerdas.... – permaneció mirándolo,
y preguntándose si estaba llorando de veras. – Además,
me golpeé por tu culpa.
-Pero podría haberte hecho daño y no lo hice. Ni
siquiera te pegué para sacarte de encima en el portal y tú
le hubieras dejado matarme… Si te aparté así
en el baño fue por no pegarte… - cerró los ojos
igualmente sollozando y tapándose más con los brazos
–Y no me acordaba de que no tenías agua para lavarte
luego…
- No te creo... – continuó mirándolo, acercándose
por fin para apartarle el brazo del rostro con gesto contrariado.
– Ya deja de llorar, es raro... No me gusta que me mientan,
ni que se burlen de mí, ¿sabes? Y no sé para
qué te hablo...
-Pues no me creas, pero tú sabes muy bien lo que sucedió…
yo nunca te hice daño, además te protegí…
- lo miró a los ojos con la cara empapada y la giró
de lado de nuevo tapándose con los brazos –No puedo,
me duele, me da igual si es raro… a mí tampoco me gusta
que me aten y me traten así… Si estáis asustados,
no es mi culpa, yo no hice nada malo. Ni siquiera hablé de
Ren a la policía cuando me interrogó.
Dragon suspiró, confundido. No sabía por qué
se sentía culpable ahora él, no tenían ningún
sentido. – No puedo desatarte de nuevo. No soy estúpido,
aunque tú creas que sí. Y no importa si quieres seguir
llorando, pero no tienes nada roto...... – suspiró
de nuevo, sin saber qué hacer. - ¿Quieres agua? Slave
y Ren fueron a buscar algo de comer.
Axl negó con la cabeza –No tengo hambre… y no
te he pedido que me desates…Tampoco pienso que seas estúpido,
sólo tenía miedo y quería irme…- explicó
usando las palabras que había escuchado a Slave –Roto
o no, duele mucho… ¿me atas por las piernas y me sueltas
los pies? Se me están durmiendo...
- Vale.... – hizo un gesto de exasperación con los
ojos, empezando a atar sus piernas. – Sigue siendo tu culpa
por decir que querías jugar. Aceptaste las condiciones....
Y no soy tan estúpido como para no darme cuenta de lo que
piensas... – sonrió para sí mientras continuaba.
-¿Y qué pienso? – lo miró más
o menos como podía, mientras le ataba las piernas sintiendo
alivio en los pies por fin –No sabía muy bien lo que
aceptaba… yo nunca había visto algo así…
- Pues entonces no aceptes cosas que no comprendes... – contestó
Dragon terminando y poniéndose de pie. – Piensas....
que eres mejor que todos aquí, definitivamente que eres mejor
que yo. Y piensas que puedes hacer lo que te dé la gana.
Eso es lo que realmente te molesta ¿no es así? –
sonrió, sentándose en el colchón.
-Me molesta que me trates así…- susurró mirando
hacia él sin alterar en nada la cara de trauma que tenía
–Yo no pienso eso, no me conoces… - apartó la
mirada moviendo los pies para dejar circular la sangre.
- Claro que lo piensas. Lo vi en tu cara anoche. Suelo prestar
atención cuando algo me interesa..... – se dejó
caer hacia atrás, mirando el techo y luego alzándose
un poco sobre los brazos para mirarlo de nuevo. – Dices mentiras
todo el tiempo, además, ¿qué quieres que conozca?
-No lo sé… como soy, tú me gustas- lo miró
a los ojos con cara de confusión.
- Y ¿sueles mearte encima de la gente que te gusta? –
se rió, pensando que no iba a caer en eso. – No te
creo... pero nada.
Axl se rió un poco, aunque eso hacía que le dolieran
más las abdominales y se tapó con las manos el abdomen
–No quería que me matarais… podría demostrártelo
si me dejas…
- Pues no haber huido. Todo esto es por precaución, no íbamos
a hacerte daño... - - se sentó de nuevo, como impulsado
por un resorte. – Y por cierto, fue Ren quien te salvó
la vida, que lo sepas.... – le comentó, por si eso
evitaba que lo delatase. – Y no sé cómo me lo
vas a demostrar... Si no te creo.
-Lo notarás… y si aún así no me crees…
yo no puedo hacerle nada… pero te agradaría si me dieras
una oportunidad…- murmuró dejando salir su orgullo
sin percatarse, obviando decir que sabía perfectamente por
qué Ren lo habría salvado. Y no era precisamente porque
le tuviera aprecio, si no por si mismo, el mismo motivo que movía
a todo el mundo –Yo no estaba seguro, Slave me da miedo…
- Slave le da miedo a casi todos. – sonrió como orgulloso
de aquello, observándolo. – Ya te di la oportunidad
ayer... Y bien, vamos a decir que te diera otra oportunidad. ¿Sabes
lo que pasaría?
Negó con la cabeza observándolo ahora de veras curioso
por lo que iba a decirle.
- Pues que si me engañas de nuevo, probablemente te mate...
– sonrió malicioso, balanceando un poco las piernas
por fuera del colchón.
-No volveré a engañarte si no dejas que me hagan
daño… podría haberme reventado los órganos…
si hubiera llevado las botas, seguro que me habría matado…-
lo miró fijamente -¿Me das agua?
- Siento que me estás engañando de nuevo... –
se inclinó hacia delante, sonriendo y planteándoselo.
– Ya veremos.... Y es lo normal, lo enfadaste. Además,
que sepas que Slave y yo somos hermanos. Así que por ese
lado, tampoco te conviene engañarme... – se puso de
pie por fin, tomando la botella de agua y sirviendo un poco como
la noche anterior. – No hay mucha, tuve que usarla para limpiarme
tus meados... – le advirtió, acercándola a sus
labios.
-Gracias…- lo miró sentándose a base de hacer
fuerza con las abdominales, haciendo un gesto de dolor y bebió,
aunque de nuevo se le cayeron unas lágrimas al sentir lo
magullado de su estómago. Eso de que eran hermanos no se
lo hubiera esperado, no se parecían en nada de nada. Apartó
los labios de la botella recostándose de nuevo con los ojos
entrecerrados mirando al fondo del salón.
- ¿Suficiente? Seguro que ahora sí tienes hambre
¿no? – el chico se dirigió a una esquina del
cuarto, tomando una cerveza y bebiendo de ella como si no se acabase
de despertar hacía tan sólo unos minutos. –
Sólo que no me salgas con lo de que quieres mear de nuevo...
-En algún momento tendré ganas de mear de nuevo…
es obvio…- suspiró soplándose un poco los mechones
que caían blancos sobre su rostro –No tengo hambre,
me duele mucho… - susurró notando que se bebía
una cerveza a semejantes horas y con el estómago vacío.
- Pues la próxima vez, irá Slave contigo, que no
tengo ganas de recibir otro baño. – bebió de
nuevo, sin preocuparse mucho, mirándolo aún. –
Claro que te duele, Slave es casi profesional.... De todos modos,
iban a comprar unos analgésicos, a lo mejor te den uno ¿no?
-Dame tú uno… - lo miró de nuevo –Así
cómo quieres que piense que no me vais a matar… ni
siquiera me tratáis como a una persona… - se mordió
el labio inferior cerrando los ojos –Prefiero que vengas tú…
no haré nada…
- Pero yo no tengo ninguno. Por eso dije que lo harán ellos,
Si tuviera, no hubieran ido a comprar. Dios, que eres necio –
exhaló con fuerza, poniéndose de pie y acercándose
de todas maneras. – Slave obedecerá a Ren en lo que
le diga, y Ren..... no es un asesino, lo sé. Sólo
quería vengarse, pero no es como que va a ir por allí
asesinando a todo el que se encuentre. Además, fui yo quien
le sugirió a Slave que la matáramos.... – sonrió,
apartándole el flequillo de la frente, preguntándose
si le iba a decir que era basto de nuevo. - ¿Tomas alguna
droga?
-Nunca he tomado drogas… sólo fumo- lo miró
a los ojos sonrojándose un poco al tacto de su mano –A
mí sí me gustaría matar a alguien… -
murmuró pensando en no contrariarlo, aunque lo de que le
diera uno lo decía por si los otros no le daban, que les
cogiera uno y se lo diera.
- ¿De veras? Entonces fue doblemente estúpido tratar
de escapar. Es lo que vamos a hacer ¿no? – se rió,
observando sus ojos, sacando una pastilla y mostrándosela.
- ¿Quieres empezar?
-Pero no quería que me matarais- remató la frase
por no decir que podía asesinar con o sin ellos si se lo
proponía. Miró la pastilla intrigado, preguntándose
si le haría olvidarse de lo que le dolía -¿Qué
pasará si me la tomo?¿Qué es?
- Speed... Te hará sentirte bien, para empezar. –
se rió, moviéndola frente a su rostro. – Y te
hará sentir vivo, feliz.... como si te recargara las pilas.
-Vale… - zanjó sin preguntar por los inconvenientes,
seguro de que el testimonio de Dragon no sería muy de fiar
si lo tomaba a menudo y entreabrió los labios.
El chico introdujo la pastilla entre sus labios, acariciando su
lengua con un dedo, riéndose un poco. – No me salen
baratas ¿eh? Así que considera que te hago un favor.
– le acercó la botella de agua a los labios por si
la necesitaba.
El albino se levantó un poco para que no se derramase y
bebió unos tragos, mirándolo rojo de nuevo por cómo
le había rozado la lengua excitándolo un poco. Nunca
había conocido a nadie como esos tres tíos, pero de
los tres, Dragon era el que más le intrigaba. De hecho, realmente
le había gustado según lo había visto –Tengo
la cartera en el bolsillo, puedes coger lo que cuesta de ahí…
- susurró casi, limitándose a portarse bien por el
momento, empezando a encontrarse extrañamente bien e incluso
a sentir placer. Se acostó en la mesa de nuevo mirando al
techo y entrecerrando los ojos.
- No te preocupes, es un regalo... – se rió el chico,
preguntándose por qué no tomaba el dinero, pero se
sentía culpable, no podía evitarlo. Igual sacó
otra de las pastillas tomándosela él y bebiendo de
su agua. – Tómalo como pago por protegerme.
Axl sonrió levemente haciendo una mueca luego algo disconforme
–Es la primera vez que falto a mis clases… y a las clases
particulares… ¿Cuánto tarda esto en funcionar?
– preguntó impaciente porque dejara de doler.
- Como una media hora..... a veces un poco menos.... – se
sentó de nuevo, contento aún así. - ¿Eres
un niño bueno, Axl? Es tu nombre, ¿verdad? –
le preguntó, porque no estaba seguro de acordarse.
-Sí… - lo miró a los ojos observando su sonrisa
y pensando en sus cambios de humor como un caso de siquiátrica
–Soy un niño bueno… soy el mejor de mi instituto
y también en todas las clases que asisto extraescolares.
- ¿Asistes a clases fuera de la escuela?!!!! – lo
miró sorprendido como si aquello fuera imposible. –
Ugh! ¿Para qué haces eso?
-¿Para qué? Para ser perfecto… para eso…-
se rió mirándolo –A mí todo se me da
bien, todo.
- ¿Todo? – sonrió, maliciosamente. –
Yo creo que la escuela es aburrida, y te la pasas casi todo el día
allí.... ¿Para qué quieres ser perfecto? Eso
también es aburrido y no lo vas a lograr...
-Ya lo he logrado… soy perfecto…- lo miró a
los ojos fijamente –Además es igual, si no estoy allí
me aburro y no tengo que hacer, al menos no pierdo mi tiempo…
-Ya lo he logrado… soy perfecto…- lo miró a
los ojos fijamente –Además es igual. Si no estoy allí
me aburro y no tengo qué hacer, al menos no pierdo mi tiempo…
- Y yo sí.... – le dirigió una mirada no muy
amistosa, sonriendo de nuevo luego y acercándose. –
No eres perfecto. Si lo fueras, habrías ganado esa palea,
y habrías conseguido escapar también.
-Pero sólo tomé clases de lucha por tres meses aún…
y el peso no era justo ¿sabes?- lo miró a los ojos
sonriendo también aunque inocentemente –Yo no sé
si tú pierdes el tiempo o no, porque no sé qué
haces.
- Vivo... – se encogió de hombros observándolo.
– Y si eres perfecto, nadie te puede derrotar, es así.
-Si soy perfecto en la lucha tiene que ser contra alguien normativamente
aplicable, tendría que ser de un peso lógico para
con el mío… Dije que era perfecto, no superman…
y aún así, ya viste como lo puse… teniendo en
cuenta que me debe llevar unos… 6 o 7 años… me
saca mucho peso… y además apuesto que lleva años
luchando…- se quedó callado pensando que él
no hablaba tan seguido y aún así abrió la boca
de nuevo –Pero si no hago nada me aburro.
- Haz algo, entonces..... La vida no consiste en ocupar tu tiempo
solamente. – suspiró, sin quitarle la mirada de encima.
– Y aún pienso que no eres perfecto, y Superman tampoco...
– se echó a reír un poco descontrolado. –
Pero ser perfecto le quita la diversión a la vida.
-¿Qué quieres que haga? No vivimos en el mismo ambiente…
- se sentó en la mesa pensando que era un necio y no le decía
ningún motivo que pudiese demostrar que no era perfecto –Superman
es patético…- murmuró de pronto –y más
su cabello… necesito mear…
- No puedes..... No te voy a soltar de nuevo. – negó
con la cabeza. – No tengo ganas de otra ducha dorada.
-No lo haré de nuevo…- murmuró como fastidiado
-¿No vais a llevarme atado a matar a alguien, no? Así
que… de todos modos tendréis que acabar por desatarme.
Podrías atarme el tobillo al tuyo.
- Podría, pero ya no te creo... – suspiró desconfiado
y confundido entre tantas cosas que le habían dicho él
y Slave. – Esperemos a que regresen los otros, ya tardan.
-No… por favor… te demostraré que no voy a
hacer nada… puedes colocarme la navaja en la garganta si quieres…
Me meo… y necesito ponerme de pie… no soporto más
estar así…
- De mucho que sirvió anoche..... – suspiró
el chico harto de aquello y mirando a la puerta con apremio. –
Bien, llámame estúpido... pero te voy a atar a mí,
y si vuelves a hacer algo así..... – dejó la
amenaza en el aire, agachándose para atárselo a su
pierna como le había indicado, todo el tiempo negando con
la cabeza.
El albino sonrió recostado en la mesa y esperó a
que le desatase la otra pierna –Voy a ponerme de pie…-
le advirtió para que no fuese a asustarse pensando que haría
algo. Apretó un poco las mandíbulas adolorido aunque
ya se le había olvidado, seguramente por los efectos de la
droga, pero al levantarse había notado alguna molestia –Gracias…-
le besó la mejilla esperando a que lo llevase hacia el baño,
no fuera a hacerlo caer y le diera por ponerse psicópata
de nuevo.
- Ya... pero compórtate... – le advirtió el
chico aunque no había podido evitar sonrojarse un poco, y
lo sujetó por la cintura tratando de no causarle dolor, caminando
con él hacia el baño. – Y si te meas de nuevo
en mí, la próxima vez lo haré en tu boca.
-No, eso no me va, seguro… no necesito ni probarlo…-
se rió caminando a su lado un poco cohibido aunque era sólo
porque le gustaba, no por el hecho de que lo llevara por la cintura
o lo fuera a ver mear. Se abrió el pantalón un poco
molesto con usar las dos manos y se la sacó, mirando al tendido
en realidad aliviado, porque tenía la costumbre de mear según
se despertaba pero sabía que no podría pedirlo hasta
haber recuperado su confianza.
- No lo decía como algo erótico... – se rió
Dragon tratando de no mirar su sexo, no porque no quisiera, si no,
porque tampoco le parecía verlo meando.
-Era una broma…- lo miró de soslayo enrojeciendo un
poco más y bajó la vista usando un pañuelo
de papel acercándose al lavabo y suspirando, girando la villa
aliviado de ver caer un poco de agua y lavándose las manos
–¿Me puedo sentar en el sofá? Me duele la espalda…
- Está bien, pero atado... – respiró, rindiéndose.
Parecía un crío de veras. – Y te voy a aflojar
un poco las ataduras, pero no creas que te puedes soltar.
-Vale… porque me duelen mucho…- caminó con él,
sentándose en el asiento a su lado y apoyando las manos sobre
las piernas sin moverse y dejándose hacer –No me moveré…-
lo miró de soslayo de nuevo y se recostó contra el
respaldo lentamente -¿Cuándo vamos a hacer algo? ¿Por
la noche?
- Claro, es la mejor hora. – se rió, terminando y
sentándose a su lado. - ¿Por qué quieres matar
a alguien?
El albino se rió mirando las marcas en sus muñecas
–Porque parece divertido claro… además…
me gusta ver esas cosas…
- ¿Cómo? ¿En películas y eso? Pero no
es lo mismo.... – se rió, recostándose en el
respaldar. – Y sí es divertido, por eso lo hice yo.
-En películas y eso…claro- corroboró mirándolo
reírse -Aunque también me divierte pegar… y
otras cosas… - susurró mirando otra vez las marcas
en sus muñecas –a los que me joden…
- ¿Otras cosas? ¿Qué otras cosas? –
preguntó intrigado.
-Los humillo… no lo sé… depende de lo que me
hayan hecho… - lo miró de soslayo totalmente serio
recordando algo –Es divertido…
- Entonces, comprendes lo que hicimos con tu prometida... –
hizo un gesto de asco, sólo de mencionar la palabra.
-Es que no sé muy bien que pasó entre ellos…
- lo miró a los ojos bastante inconsciente de lo que pudiera
o no ocurrir en una cárcel –Pero de todos modos a mí
no me parece mal… no es mi problema.
- De veras, la querías mucho.... – se rió,
sarcásticamente el chico, cruzando sus piernas sobre el sofá.
– Pues fue ella quien lo envió a la cárcel,
¿eso sí lo sabías? Ren la pasó muy mal
allí, lo violaron.... – murmuró más serio,
no queriendo ni imaginarse cómo sería eso. –
Así que pensamos que debería vengarse, y como nada
parecía satisfacerlo... me pareció mejor matarla.
– sonrió de nuevo, como si hubiera dicho algo muy agradable.
Axl se rió abiertamente llevándose las manos al pelo
para apartarse el flequillo de la cara. –No la quería
nada… mis padres arreglaban el matrimonio… Nunca me
han gustado las mujeres…por eso le dije que quería
conservarme virgen para el matrimonio…- se quedó pensando
en lo que sería que se te echasen encima no se cuantos tíos
y te violasen y lo miró a los ojos –Estaba en su derecho
de matarla…
- Claro que lo estaba. – le contestó, sonriendo poco
a poco. – Pero no eres virgen, ¿a que no?
-No, bueno, más o menos…- miró a otro lado
preguntándose para qué era tan sincero, si es que
así podría llamarse a eso, seguro de que ahora tendría
que aguantarlos con imbecilidades –Acabo de cumplir dieciocho
años…
- Y ¿eso qué? Yo tengo 18... – sonrió,
pensando que ya llevaba camino recorrido a los dieciocho.
-No vivimos el mismo ambiente…- frunció más
el ceño –Es igual ¿Qué mas te da? Tampoco
es que no haya hecho nada.
- No me da nada, no te acomplejes... – se rió por
la cara que ponía. – Y ¿qué has hecho?
-No me acomplejo, podría haberlo hecho si hubiera querido,
podría haber usado a alguien…- murmuró en realidad
pensando en alguien en concreto y luego planteándose chaperos
–He hecho todo lo demás… y lo hice un poco con
un tío… pero le dolía y paré…
- Considerado.... – alzó una ceja un tanto sorprendido,
recostándose de nuevo contra un asiento. – No tienes
por qué utilizar a nadie, sólo encontrar alguien que
quiera hacerlo contigo. No es tan difícil. Y no lo debe ser
para ti....
-La gente no se acerca a mí para esas cosas…- lo miró
de soslayo –y tampoco socializo con personas que se tomen
el sexo de esa manera y tampoco la homosexualidad… - suspiró
un poco y sonrió pensando en que decía considerado
porque no sabía la historia completa –Cuando mate a
alguien ¿podré volver a mi casa? Me quiero duchar
y cambiarme.
- Claro, es el trato ¿no? – lo miró cerrando
los ojos luego por un momento. – Ya sé lo que te parece,
pero es lo mismo de que hablabas antes, sólo nos estamos
protegiendo... Y si quieres, ya te llevaré a la sauna luego.
Allí te vas a encontrar a muchos... – se rió
nuevamente aunque sin abrir los ojos.
-Ya… pero yo soy el que está atado… y molido
a palos… además…- se quedó callado un
poco harto de no saber por qué hablaba sin parar de cosas
que ni quería explicar -¿Muchos qué? ¿Tíos?
- Tíos que querrán tener sexo contigo y no les importa
la homosexualidad. Allí no hay ningún hetero... –
se rió, pensando que igual si entraba uno, ya no salía
igual. – Y ya te dije que no debiste escapar, así que
deja de quejarte de eso...
-Me quejo si quiero…- protestó suspirando molesto
sin motivo real más que su orgullo –No quiero meterla
en cualquiera, me da asco, igual follaron justo antes con otro…
y tampoco quiero hacer mi primera vez con un preservativo…
y yo creía que era una sauna normal… no una casa de
putas… A esos, como mucho les dejo que me la mamen que yo
no quiero ni tocarlos…
- No es una casa de putas, son gente normal, como yo... Bueno,
algunos no – se rió, de pronto sujetándole las
manos y sentándose sobre él a horcajadas. –
Y ¿qué? ¿A mí sólo me dejarías
mamártela?
El albino torció la sonrisa en los labios sin poder frenarla
a pesar de sentir que había enrojecido y su sexo comenzaba
a pulsar –Tú me gustas…
Dragon se rió, sus manos con una sola ahora, sólo
para pasar un dedo por la rojez de su rostro. – Tú
también me gustas. Le diré a Slave que no te haga
daño.
Axl se dejó acariciar aunque enrojeciendo más porque
le remarcase el hecho de que estaba rojo, aún así
sonriendo interiormente por pensar que ahora lo iba a defender del
moreno -¿Ya me crees? ¿Que me gustas?- le preguntó
serio.
- No lo sé... ya veremos.... – contestó, por
no ceder tan pronto. – Pero creo que vale la pena averiguarlo.
Ren entró en ese momento, con una bolsa en la mano, quedándose
serio al ver a los chicos. – Dragon.. ¿qué haces?
- Tranquilo.... sólo estamos hablando – se rió,
sin quitársele de encima.
-Sí, estoy atado…- se adelantó a decir el albino
notando que Slave estaba mirando hacia sus manos, hablando un poco
hosco pero tratando de controlarse, lo cual le daba bastante bien.
No tenía ganas de poner a Dragon en su contra de nuevo
-Pues mejor- espetó el moreno simplemente, sentándose
en el colchón -¿Tienes hambre Dragon?
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