| Capítulo 16- Ask Me For the
World and I'll bring You the Universe
Slave se giró en la cama y se alzó con los brazos
mirando a Ren que aún dormía. Se agachó un
poco hacia él, oliendo su piel en el cuello y sonrió
recordando cómo le había pedido que fuera suyo, incluso
sintió de nuevo palpitar su pecho con rapidez. Le lamió
los labios con suavidad buscando en parte que le prestase atención.
El rubio abrió los ojos, un poco confundido, aún
medio dormido y sonrió al ver de quien se trataba, tocándole
la mejilla y besándolo. – Slave.... creí que
aún no despertabas...
-Ahora mismo…- se recostó de nuevo, cerrando los ojos
al tacto de su mano en la cara y entreabriéndolos de nuevo
para observarlo. Le pasó las yemas de los dedos por el muslo
acariciándolo levemente como quien no quiere la cosa -¿Te
arrepientes?
- Es la mejor decisión que he tomado en mi vida –
sonrió aún más, pegándose a él.
– Nunca me he sentido mejor. ¿Y tú? ¿Sigues
estando feliz?
-Sí…- sonrió mirando la sonrisa en sus labios
y recordando lo que había hablado con Dragon –Haría
lo que fuera por ti… - lo miró a los ojos fijamente
aunque le costase un mundo –Incluso matarla por ti…
Ren se le quedó mirando más serio, aún sin
creerse lo que acababa de decir. - ¿Matarla? ¿Harías
eso si te lo pidiera?
-Haría todo lo que tú me dijeras, sin objeciones,
ni explicaciones… eso es lo que significa…
- Eso es lo que significa... – el chico volvió a acariciarlo,
sintiéndose enternecido y sonriendo de nuevo. – La
odio. Aún así.... no sé si podría pedirte
eso. No quiero perderte ahora.
El moreno cerró los ojos otra vez, pensando aunque bastante
evadido disfrutando de sus caricias y sus palabras –Dragon
me ayudaría si se lo digo… podríamos intentar
hacerlo de un modo que no puedan acusarme…
- Que no puedan acusarte. Ni a Dragon.... – lo abrazó
contra sí, pensativo, quisiera que no, la idea ya casi implantada
en su mente. – Vendrán a buscarme a mí, es lo
más seguro.
-Sí, pero no pueden hacer nada sin pruebas ¿no?-
lo miró, abrazándolo contra él y acariciándole
la espalda con suavidad, sintiendo que eso deseaba. Le besó
los labios con suavidad y los subió posándolos en
su frente y pensando –Dragon y yo no tenemos nada que ver
con ella, no sospecharán de nosotros… ¿crees
que podríamos usar tu supuesta muerte como medio para llevarla
hasta la suya?
- Tal vez, asumiendo que no haya ido a la policía ya. –
se dejó abrazar, reconfortado por su calor. – Pero
no, ya habrían venido a verme. Por eso tampoco puedes dejar
pruebas tuyas, te relacionarán conmigo. Tal vez podamos hacerlo
ver como un accidente.
-El fuego destruye las pruebas ¿no?- preguntó mirando
su pelo platino y hundiendo la nariz entre su cabello. Se lo acarició
delicadamente pensando en cómo matarla –Y el agua también
¿verdad?
- Y si hay un incendio, tendrían que utilizar uno para acabar
con el otro... – murmuró, frunciendo un poco el ceño
luego. – Quiero que sufra, Slave. Quiero que esté aterrorizada.
-Lo estará…- lo miró a los ojos fijamente
sintiendo que le hervía la sangre porque inevitablemente
imaginaba que si eso le deseaba, era porque así se había
sentido él por su culpa –Tú no sufrirás
más…- lo abrazó de nuevo, pegándolo contra
su cuerpo –Si la mata alguien que no tiene conexión
con ella… sin motivos aparentes para hacerlo… y no deja
ADN en su cuerpo… tampoco huellas… o las borramos con
fuego… ¿no sería sólo una tía
más desaparecida? O si hacemos creer que la atacaron para
robarle…
- No sería tan extraño, tiene mucho dinero y no es
para nada cuidadosa. – alzó sus ojos azules a los del
moreno nuevamente, observándolo. – Podemos hacer esto,
Slave. Lo sé. Eres como una luz.
Slave sonrió mirándolo a los ojos y bajando la vista
un poco –Sólo tenemos que prepararlo bien… y
no quedarnos con nada suyo, sólo el dinero, nos desharemos
de lo demás para que nunca puedan vincularnos a ella…
Hay que matarla lejos de nosotros… y mejor si parece que la
matamos por accidente…
Ren le besó los labios con suavidad sonriendo. – Lo
único malo es que tendré que deshacerme de ese unicornio.
Tú me lo diste... – le aclaró, por si no comprendía.
- Me acuerdo, lo hice porque me gustabas…- confesó,
pensando que también debía deshacerse de aquel reloj
y tratando de pensar si se habría robado algo más
que no recordase. Acercó los labios a él, besándoselos
también, separándolos de los suyos lentamente -Pero
ayer te regale todo lo que soy… y eso será tuyo hasta
que ya no lo quieras… - lo miró a los ojos levemente
–Podemos enterrar el broche bajo tierra y recogerlo cuando
hayan pasado años…
- Haremos eso. Y no creo que vaya a cansarme de ti. Lo que me diste....
lo que me das, voy a atesorarlo por siempre. – sonrió,
subiéndose sobre él y acercando su rostro, acariciando
el del moreno. – Quédate conmigo, es una orden.
-Todo lo que deseas es como una orden para mí…- lo
miró a los ojos y después su rostro. Le acarició
la cara y el pelo con ambas manos cerrando los ojos –Si algo
sale mal y te culpan de su muerte, haré que me metan en la
cárcel también cuanto antes…- lo miró
a los ojos de nuevo y le pasó las manos por la espalda.
- Eso no va a suceder. – le aseguró mirándolo
a los ojos, y acariciando su cabello, sin estar seguro realmente.
Pero no sabía qué decidir con respecto a eso. Si tuviera
a Slave consigo, por supuesto que no le volvería a pasar
nada, y era cierto que lo había pensado más de una
vez desde el día anterior. Pero ahora irónicamente,
no quería verlo privado de su libertad. – Vamos a pensar
bien esto y encontraremos la manera. ¿Estás seguro
de que Dragon querrá ayudarnos?
-Sí, estoy seguro, él y yo somos hermanos…
yo lo hubiera ayudado a él en lo que fuera, además,
él me lo propuso ayer… pero yo quería tu permiso-
bajó la mirada girando la cara un poco a un lado mientras
sentía sus caricias. Se quedó mirando su pantalón
en el suelo y tiró de él con una mano abriendo la
cartera sobre la espalda de Ren y sacando el dinero que tenía
dentro –Toma… así podrás seguir pagando
esto.
- No te he pedido tu dinero. – lo riñó, aunque
en realidad, no quería aceptarlo. – Tengo que salir
a buscar trabajo, aunque no apuntaré tan alto. No me interesa
realmente. Eres libre de hacer lo que quieras mientras, y luego
iremos a ver a Dragon.
-¿Estás enfadado?- lo miró apenas un momento
antes de bajar la vista y sosteniendo el dinero en la mano. Sacó
algunos billetes y le dio los demás de nuevo.
El rubio sonrió, sin poder evitarlo, tomando los billetes
para no herirlo. – No estoy enfadado, pero quiero que conserves
lo que ganas. Es tuyo, y tú eres mío, y yo decido
que lo conserves. Pero aceptaré esto, ahora. – bajó
la mano por su rostro y su cuello, como siguiendo su tatuaje. –
No quiero levantarme aún.
-Yo no quiero que te vayas…- lo abrazó pasándole
una mano por el pelo porque le encantaba el color –Ren…
estoy viviendo en tu casa… ¿Por qué no te puedo
dar mi dinero? No lo necesito…
- Tampoco dije que vivirías aquí.... pero te lo iba
a pedir. – sonrió un poco por la cara que había
puesto. – Está bien, aceptaré tu dinero, pero
cuando quieras o necesites algo, me lo tienes que pedir. No puedes
ocultarlo.
-No lo haré…- lo miró a los ojos y después
los cerró porque le había afectado demasiado que le
dijera aquello, aunque luego le hubiera dicho que sí quería
que se quedara –Yo necesito vivir contigo...
- Ya te dije que lo harás. – bajó sobre su
cuerpo, apoyando la cara en su pecho más serio. – No
es como que yo no te necesite.
-¿Y Dragon? Aquí hay otro cuarto…
Ren suspiró, sorprendido, aunque era la razón por
la que no le había preguntado antes. - ¿Dragon? No
se me había ocurrido eso. ¿Quieres que viva con nosotros?
No me molesta.
-Mientras que él quiera… yo prefiero que esté
con nosotros, no quiero que esté solo- le pasó un
dedo entre los mechones de pelo enredándolos en él
–Pero tal vez sea mejor no vivir juntos hasta que hayamos
solucionado eso… aunque haré lo que me mandes…
- Lo sé, es una dificultad. Sospecharían de ustedes
si no encuentran pruebas mías. Y aunque nos esforcemos, podríamos
echarlo a perder. Será mejor que permanezcas con Dragon por
ahora, aunque me duela. – lo acarició de nuevo, acostándose
y abrazándose contra él.
-Pero quiero dormir contigo… - susurró como si por
hacerlo no estuviera insistiendo un poco –¿Puedo seguir
viniendo algunas noches? O podemos pasarlas en otro lugar…algunas…
- Yo también quiero estar contigo. Puedes seguir viniendo
aquí. De todos modos, en caso de que sospechen y me vigilen,
se vería más extraño que vayamos a reunirnos
en secreto, como si tuviésemos algo que ocultar. Y no soy
tan bueno como para evadir... Aunque tal vez debería intentarlo...
– murmuró, pensativo, ahora como hablando consigo mismo.
-No es tan anormal que dos homosexuales se escondan para tener
sus encuentros…- lo miró pensando en la de veces que
se habría escondido –O para hacerlo en algún
lugar que no sea la casa…
- No lo es, pero no tengo mucha reputación que salvar. –
sonrió un poco sobre su pecho. – Hagamos eso entonces,
vayamos a otro lado. He decidido que quiero intentarlo. De todos
modos, puede que no me vigilen tanto si no hay pruebas. Y menos
si parece un accidente.
-Y de todos modos que follemos no quiere decir que te haya ayudado
a matar a alguien…- le pasó la mano por la cara sujetándosela
un poco –Ren… eres precioso… todos se fijan en
ti… ¿lo has notado?
El chico enrojeció un poco, sin poder evitarlo. –
No... todos se fijan en mí. Sé que me veo delicado,
es todo... Es normal que me miren en un bar gay.
-También por la calle… y las mujeres…- lo abrazó
un poco más fuerte pensando que no comprendía por
qué querría estar con él –No es sólo
porque te veas delicado, es por todo…
- ¿Es lo que piensas? Sólo me importa gustarte a
ti, de todos modos. – contestó, un poco más
rojo. Tampoco estaba acostumbrado a los halagos, no de esa manera
por lo menos.
Slave sonrió oliendo su cabello y hundiendo un poco la nariz
en él cerrando los ojos –Además la tienes grande…
- se rió sin apartar la nariz de su cabello.
El rubio se rió aunque cohibido, susurrando. – Calla...
me estás avergonzando Slave. Pero me alegra que te guste.-
El moreno se quedó en silencio aunque igualmente estaba sonriendo.
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