| Capítulo 14- What Else Could
You Ask For?
Ren cerró la puerta luego de guiar a Slave dentro de su
piso, y se giró, besándolo brevemente, antes de quitarse
la camisa. Lo cierto es que no estaba bromeando, tenía calor
y suponía que una ducha le vendría bien a Slave luego
de semejante pelea. – Sígueme. – sentenció,
dirigiéndose al baño.
El moreno lo siguió hasta el baño y se abrió
el pantalón bajándoselo junto con la ropa interior
sin dejar de mirar a Ren -¿Puedo besar a Dragon?
- No ahora mismo y no te dije que te desnudaras. – se giró,
sonriendo un poco y estirando un brazo hacia él para que
se acercara. – Claro que puedes besar a Dragon, pero sólo
a él.
-Vale… lo siento- se acercó mirándolo a los
ojos y bajando la vista como siempre incómodo al mantener
la mirada –Le prometí que no lo abandonaría…
y no lo haré…- esperó pacientemente a que le
dijese qué hacer.
- Tranquilo, me agrada Dragon... – le acarició el
rostro, observándolo. – Está bien, bromeaba....
quítame le resto de la ropa.
El moreno le abrió el botón del pantalón con
cuidado y se arrodilló, sujetando la cremallera entre los
dientes, abriéndole el pantalón según agachaba
un poco más la cabeza. Deseando hundirse en su piel para
olerla, y sin embargo bajándole los pantalones y después
la ropa interior sin hacer nada más que levantarse visiblemente
excitado. Mirando su rostro y esperando ansioso.
Ren retrocedió, apreciando su cuerpo, mirándolo de
arriba abajo como no había podido hacerlo la noche anterior,
entre el deseo y el alcohol, y abrió el grifo de agua, dejando
que cayera sobre su cuerpo, mojándolo y aplastando un poco
su cabello. – Ven conmigo, quiero sentirte.
Slave se acercó a él, su pecho subiendo y bajando
excitado mientras observaba su cuerpo, fijándose en su sexo
y notando perfectamente ahora con luz lo que le había parecido
la noche anterior, era grande… aún se veía más
grande en un chico como Ren. Lo miró a los ojos y lo sujetó
por la cintura rodeándolo –Te quiero, Ren…
El rubio lo observó serio, anhelante, susurrando. –
Demuéstramelo, con cada acción, con cada gesto. –
le acarició el rostro, bajando su cabeza hasta su cuello
y sosteniéndolo allí, sintiendo sus labios contra
su piel, y cerrando los ojos.
El moreno le acarició el cabello y la espalda, besándole
el cuello y lamiéndoselo, tragándose el agua que entraba
en sus labios. Le lamió el pecho, agachándose poco
a poco, deslizando la lengua por su sexo, notando cada vena sobre
su piel, el tacto suave, el agua cayendo sobre ellos, resbalando
por los contornos de su cuerpo. Jadeó con más fuerza
sintiendo el agua resbalar de sus labios, besándole las piernas
y agachándose para lamerle los pies aún con el agua
corriendo por la bañera.
Ren jadeó, excitado, siguiendo cada uno de sus movimientos
con la mirada, y sintiendo el agua chorrear desde su cabeza, y se
agachó, acariciando su cabello, sin detenerlo, bajando luego
los dedos a su quijada, para alzarle el rostro, bajando frente a
él, y acariciando su sexo con una mano, sin dejar de mirarlo
a los ojos.
-Hm…- apretó las mandíbulas entreabriendo los
labios y mirándolo a los ojos con dificultad, bajando la
vista a su boca y entrecerrando los ojos –No tienes por qué
preocuparte por mí…- susurró, pero desde luego
sin detenerlo dejando que hiciese lo que deseara de él.
- No tengo que hacer nada, pero quiero tocarte. Me gusta cómo
te sientes.... – se inclinó más sobre él
jadeando y acercándose a sus labios, sin llegar a besarlo.
-No tienes que darme explicaciones tampoco, soy tuyo…- Slave
separó los labios ansioso dejando salir la lengua entre ellos,
temblando un poco.
- Para ser mi esclavo, bastante que me dices lo que tengo o no
que hacer. – susurró el rubio aunque no estaba molesto
ni mucho menos, igual dejándolo sentir tan sólo la
punta de su lengua, antes de ponerse de pie, separándose
y apoyándose contra la pared, aún bajo el chorro de
agua. – Aquí es donde quiero sentir tu lengua ahora
– jadeó, acariciando su sexo.
La mirada del moreno se dirigió a la mano de Ren y los movimientos
sobre su sexo. Apoyó las manos a los lados de él en
las baldosas y lo lamió intensamente, pasando sobre su mano
besándola al hacerlo y acariciándose el rostro con
ella y su sexo mientras seguía lamiéndolo –No
lo haré más… - susurró, dedicado a su
sexo por completo, cerrando los ojos deseando sentir que lo acariciaba
y sin embargo sin pedírselo ya como la noche anterior, ahora
era distinto. Se sentía tan vivo que incluso el agua caliente
sobre la piel le parecía más caliente que nunca. Pero
el rubio le acarició el cabello sin necesidad de que se lo
pidiese, y sin explicarle nada, a pesar de que no lo había
hecho por reñirlo. Sabía que esto era lo que deseaba,
y por otro lado, se estaba sintiendo cada vez más compenetrado
con él. Dejó escapar los gemidos, a medida que su
lengua lo envolvía, y lo succionaba repetidamente, inclinándose
un poco hacia delante.
Slave alzó un poco la mirada, observándolo perdido
en las sensaciones, en el tacto de sus dedos sobre su cabello y
la bajó de nuevo excitado por sus gemidos, feliz de saber
que era él quien los provocaba porque eso era lo único
que le importaba, el placer que sintiese Ren. Apoyó las manos
en sus piernas, sin poder evitarlo, aunque no se lo hubieran pedido,
acariciándolas con suavidad, succionando su sexo, empujándolo
en su boca por completo, envolviéndolo con su lengua y lamiéndolo
tanto como podía.
- Slave... – el chico gimió, echándole el cabello
hacia atrás, sintiendo su sexo pulsar en la boca del moreno
y moviendo un poco las caderas contra él. – Usa tus
dedos, como anoche...
El moreno subió una de sus manos por el muslo de Ren acariciándolo
y tocando la piel tan caliente entre sus nalgas, completamente tersa,
masajeándolo hasta conseguir que dos de sus dedos entrasen
en él fácilmente, casi como si su cuerpo los necesitase.
Los empujó entonces dentro de él, tratando de llegar
lo más profundo posible, acariciando su interior enfebrecido
por la excitación, jadeando contra su sexo, cuando lo lamía
y acallándose con él mismo cada vez que lo succionaba.
Escucharlo gemir su nombre le hacía sentirse bien. Le apretó
un poco la nalga con la otra mano, masajeándola y acariciando
después su abdomen, haciéndolo gemir aún más,
apretando sus nalgas contra sus dedos, y sujetando su cabeza contra
su sexo, impidiéndole que se detuviese aunque no intuía
que lo haría.
Slave cerró los ojos, su propio sexo pulsando aún
más antes los gestos y los gemidos del rubio, respirando
con fuerza por la nariz y empujando un dedo más en su cuerpo
con dificultad al sentir cómo apretaba las nalgas. De nuevo
sintiendo cómo su sexo reaccionaba instintivamente, lo sentía
como si ardiese, incluso notaba cómo algún fluido
resbalaba de él pero estaba mucho más pendiente de
cómo el sexo del chico se sentía en su boca y su garganta,
el sabor intenso de su piel allí.
- De... detente... – le alzó el rostro, poco a poco
sacando su sexo de su boca, jadeando y gimiendo aún, y cerró
el grifo tras de sí. – Levántate, quiero que
te corras dentro de mí....
Se dejó llevar por su mano levantándose y mirándolo,
esperando a que le dijera cómo o bien que se diera la vuelta,
con los labios abiertos jadeando enrojecido sin poder evitarlo,
pensando por un momento en tocar su propio sexo de lo mucho que
deseaba el alivio pero también disfrutaba de esa espera.
Incluso si no le hubiera permitido obtener alivio lo habría
disfrutado. Sus ojos fijos en los labios de Ren aún esperando
aquel beso que le había negado antes.
El rubio bajó los ojos a su sexo erguido, mirando su rostro
luego y notando cómo se quedaba allí, la mirada sobre
sus labios. Le pasó un dedo por el sexo, apenas rozándolo,
sonriendo. - ¿Quieres.... besarme? ¿Es eso? Pídemelo.....
-Ah…- tembló un poco aún y con lo leve de aquel
contacto -¿Puedo besarte? Por favor…- jadeó,
mirándolo a los ojos aunque nervioso por observar sus ojos
azules fijamente, mirándolo.
Ren tomó todo su sexo con la mano, masajeándolo,
y sin contestarle aún, mirándolo, excitado por aquella
cara que ponía, la forma en la que lo miraba. – Puedes
besarme....
Apoyó las manos en la pared a los lados de su cabeza y se
acercó a sus labios, jadeando contra ellos antes de entrar
en su boca tratando de ser suave pero sin poder controlarse, tembloroso
por el contacto y las ansias, besándolo profundamente, casi
con violencia, sujetándole la cabeza con una mano y cerrando
los ojos empujando su sexo contra su mano, rozándose sin
poder evitarlo, pidiéndole más y deteniendo sus movimientos
al notarlo.
Ren masajeó su sexo con más fuerza, tanto excitado,
como jugando un poco con él, devolviéndole el beso
y deteniéndose luego, echando la cabeza hacia atrás,
a pesar de lo mucho que lo deseaba. – Ahora... penétrame....
Hazlo....
Slave lo miró a los ojos ansioso, sintiendo que podría
correrse sólo conque se lo hubiera ordenado con aquella voz,
la forma en que lo miraba. Le levantó un poco una pierna
cargándola sobre su brazo y empujó su sexo lentamente
dentro de él, jadeando con fuerza sin contener para nada
el placer que le causaba penetrar su cuerpo, abriendo más
los labios y bajando la cabeza, observando su sexo y embistiéndolo
con fuerza, empujándolo contra la pared y alzándolo
un poco cada vez que se chocaba contra su cuerpo. Lo miró
a los ojos de nuevo por más que le costase –Quiero
tocártela… Ren… por favor…- bajó
la vista de nuevo a su sexo anhelante.
- Tócame... Slave... apriétame. – Le acarició
los brazos, gimiendo y mirándolo a los ojos, echando la cabeza
hacia atrás al sentir una nueva embestida.
-Te quiero…- lo miró extasiado, sujetando su sexo
con fuerza y apretándolo, moviendo su mano sobre él
con ansiedad, sintiendo que amaba cada una de sus facciones. Lo
encontraba perfecto, para él no tenía ningún
defecto, era como de porcelana. Lo daría todo por él
–Ren…- lo llamó de nuevo suplicante apoyando
la nariz contra su cuello, respirando contra su piel -¿Puedo…?
Lo necesito… besarte…
- Bésame... – el rubio lo abrazó contra sí,
entre gemidos, cerrando los ojos, brevemente tentado a negárselo,
pero también deseaba que lo besara, no quería impedírselo.
Se separó tan sólo un poco, para permitirle llegar
a sus labios, con los suyos entreabiertos, ya en espera, mientras
su sexo pulsaba con más fuerza, contra su mano.
El moreno pareció devorar sus labios, empujando la lengua
entre ellos ansioso, jadeando aún más y embistiéndolo
más rápidamente, apretando su sexo, alzando su cuerpo
un poco y arrastrándolo por la pared a la vez que se empujaba
contra él, cerrando los ojos y sintiendo que le ardía
todo el cuerpo -¿Te gusta así? ¿Lo hago bien?-
preguntó entreabriendo sus ojos negros esperando su respuesta.
- Lo haces espectacular.... Slave- respondió, porque además
le gustaba pronunciar su nombre, acariciando su rostro y susurrando
entre jadeos. – Me voy a... ah... me voy a correr.... córrete
conmigo, ¿quieres? ... Claro que quieres.... – dejó
escapar otro gemido, estremeciéndose, seguro de que no aguantaría
más y seguro también de que el moreno sentía
lo mismo, por cómo se movía dentro de él, y
efectivamente, Slave lo penetró aún con más
intensidad, estremeciéndose al sentir sus palabras, apretándose
completamente contra su cuerpo para provocar más presión
sobre su sexo de la que su mano ya le brindaba, jadeando contra
sus labios y alzando la voz sin contener en absoluto sus gemidos
mientras su sexo liberaba al fin el semen dentro del rubio en cuanto
sintió manar aquel líquido caliente sobre su mano.
- Slave... mi Slave... – jadeó el chico, alborotando
su cabello en un abrazo, y besándolo profundamente, como
necesitado, cerrando los ojos.
El moreno lo besó también, soltando su pierna con
cuidado, acariciándola y rodeándole la cintura con
el brazo sin soltar aún su sexo, jadeando contra sus labios
y abriendo los ojos, aprovechando para mirarlo ahora que él
no lo hacía, cerrando los ojos de nuevo por la intensidad
de lo que sentía al besarlo y observar su rostro. Como abrumado
por sus propios sentimientos.
- ¿Estás feliz?... – preguntó el chico,
aún sin abrir los ojos, su aliento aún agitado por
la previa excitación, y sin dejar de acariciarlo.
-Sí…- acarició su sexo antes de soltarlo y
lo rodeó con ambos brazos acariciando el rostro contra el
suyo –Mucho…- sonrió rodeándolo con más
fuerza contra él y relajando el abrazo sin soltarse de todos
modos -¿Te traigo una toalla?- susurró cansado y sin
separarse para nada.
- Trae una para ti también. – le sonrió por
fin abriendo los ojos y acariciando su rostro ahora. Tampoco deseaba
separarse en esos momentos, pero se iban a enfermar si se quedaban
así. Esperó a que el moreno se hubiese separado de
sí, para volver a abrir el grifo, lavándose un poco
y sonriendo bajo el agua.
Slave se pasó la toalla por el pelo revolviéndoselo
y se rodeó las caderas con ella cogiendo la otra para Ren,
poniéndose frente a él y secándolo con cuidado,
sonriendo levemente, bajando la cabeza como para ocultarlo y cubriéndole
los hombros con ella después -¿Puedo dormir contigo?
- Como si te fuera a permitir no hacerlo. – se cubrió
con la toalla, acercándose y alzándole el rostro,
observándolo, por unos momentos.
El moreno bajó la mirada poniéndose serio por la
vergüenza, a punto de apartar la cara pero sin hacerlo, mirándolo
a los ojos de nuevo –Me quedaré contigo en la cama…-
susurró por si era eso.
Ren le soltó el rostro notando que se avergonzaba, y sonriendo
para sí, sujetando su mano. – Ven conmigo, entonces,
aún no tengo sueño pero quiero que me abraces.
-Tampoco tengo sueño…- lo siguió, acariciándole
la mano con el pulgar y mirándolas. Observando como se metía
en la cama. Se sentó en el colchón a su lado, recostándose
y observándolo -¿Me desnudo?-preguntó sujetando
un poco la toalla.
- Puedes quedarte así, si tienes frío, no me importa.
– lo miró a los ojos. – Slave.... ¿de
veras me quieres?
-No tengo frío…- se quitó la toalla apoyando
la cara sobre la almohada y sujetando su mano de nuevo –Y
no te mentiría nunca…
Ren le sonrió, acariciando su rostro una vez más,
acercándolo a él. – Bésame de nuevo...
Slave lo besó con suavidad, entrecerrando los ojos sumido
en las sensaciones y le apoyó la otra mano en el pecho, subiéndola
por su cuello y acariciándole el cabello, esperando de nuevo
a que se separase de él, pensando en que le demostraría
que lo amaba.
El rubio cerró los ojos, dejándose acariciar y besar
y recostándose contra él, apenas se rompió
el beso, refugiándose en su calor.
-Te quiero…- le repitió de nuevo, apoyando los labios
sobre su cabello y rodeándolo más tratando de hacerlo
sentir protegido a su lado.
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