Capítulo 12
Free Falling
Slave se pasó las manos por el pelo hacia atrás aún
tratando de secárselo un poco neciamente, sin usar una toalla
y sujetó a Dragon por los hombros rodeando su cuello -¿Saldrás
esta noche?-le preguntó a Ren mirándolo a los ojos
a medias mientras salía con el chico de cabello rosa.
- Probablemente. Siempre voy al bar, podríamos vernos allí
– le sugirió, sonriendo, apoyado en la puerta.
- Creí que sólo ibas cuando no conseguías
trabajo. – Dragon se giró, por su parte, alzándose
el cabello con los dedos, sin preocuparse de si estaba seco o no.
- Y no tendré trabajo esta noche tampoco.
Slave se rió, tirando de Dragon y llevándoselo con
él escaleras abajo –Iremos a buscarte al bar…
suerte…- lo miro de soslayo un momento aún sonriendo
mientras bajaba algunas escaleras.
- Gracias por la ducha! – le gritó el chico de cabello
rosa, girándose un poco, aunque sin detenerse.
El moreno se agarró al pasamanos saltando sobre él,
y bajó corriendo por este, en lugar de las escaleras, apoyándose
a ratos en la pared y saltando al fondo, feliz de sentirse aún
en ese sueño sicodélico y colocado como casi la mayor
parte del tiempo. Esnifó, guardándose el botecito
en el bolsillo de nuevo mirando a Dragon desde abajo, abriendo los
brazos y cerrando los ojos reído –Tírate…
- Allá voy! – el chico se rió, lanzándose,
plenamente confiado en que lo atraparía.
Slave entreabrió los ojos y se sujetó al pasamanos
saltando un poco y atrapándolo contra él, cayendo
atrás contra el suelo. Se rió, pese a haberse golpeado
un poco la espalda y se quedó en el suelo aún riéndose
y abrazándolo –O estás podidamente loco o confías
en mi…
- ¿No pueden ser las dos? – se rió, abrazándolo
de vuelta, y separándose para gatear, quitándose de
encima y poniéndose de pie. – Y es tu culpa por pedirme
que me lanzase.
El moreno se levantó, sujetando su mano, aún reído
-¿Por qué? ¿Te has hecho daño?- preguntó
más serio entonces, preocupándose un poco de todos
modos, ofreciéndole el botecito que se había guardado
en el bolsillo hacia un poco –Porque si estás bien
podríamos ir… y hacer algo hasta la hora que trabajas…
- ¿Hacer qué? Estoy bien- se acordó de añadir,
a la vez que esnifaba, suspirando luego. – Vamos a hacer algo
divertido.
-Si no, es mejor no hacer nada…- sonrió observándolo
-¿Aún quieres incendiar algo?...
- Sí! ¿Sabes de algún lugar que podamos incendiar?
¿Tú también quieres? – le preguntó,
entusiasmándose enseguida.
-Si tú quieres… ¿Por qué no?-sonrió
guardándose las manos en los bolsillos –Déjame
pensar… ¿quieres que haya gente dentro o no?
- Hum.... supongo que sería divertido verlos correr, ¿no?
– le sonrió, guiñándole un ojo.
-Sí…- se rió frotándose un poco la nariz
como pensativo –No puede ser ningún lugar importante,
porque si no será una molestia después… ¿por
qué no probamos con un coche primero?
- Por mí, lo que sea, sólo tengo ganas de divertirme.
– se rió. De igual manera, nunca pensaba bien en las
cosas antes de hacerlas.
-Yo sólo quiero que te diviertas…. – se rió
pasándole el brazo por los hombros -¿Crees que podríamos
incendiarle el coche a esa puta? ¿La que encerró a
Ren?- susurró casi hablando contra su mejilla, pendiente
de que nadie los oyera a pesar de que sabía que la discreción
no era lo mejor de Dragon –También podríamos
incendiar donde yo vivía…
- Ey! Hay un muerto allí – se rió, bromeando.
– Yo creo... – se giró, mirándolo a los
ojos, y sonriendo maliciosamente. -.... que podríamos hacer
las dos cosas..... Tenemos todo el día.
-Vale…- se rió bajando un poco la cabeza y soltando
sus hombros –Enterremos al viejo… con un funeral en
condiciones… que muera como un vikingo…te conseguiré
un extranjero también… pero no puedes matarte sin mí…
- ¿Qué? ¿Acaso te matarías conmigo?
No seas tonto – lo empujó un poco riendo.
-Me hubiera matado contigo el día que te conocí…-
lo miró serio y un poco extrañado porque no comprendía
que había de malo en ello –Ahora soy feliz, no me quiero
morir triste…
- No te vas a morir triste, y no tenemos por qué morirnos.
– le sonrió, dándole otro puñetazo suave
en el hombro. – Yo también, pensaba lo mismo anoche.
– lo miró de reojo.
-¿El qué? ¿En morirte?
- Que soy feliz. Y que no quiero volver a lo de antes, aunque antes
no me importase.
-N vas a volver… yo estaré contigo siempre si es lo
que quieres- lo miró inclinando un poco la cabeza intrigado
-¿Por eso estabas de espaldas y callado?
- ¿Te diste cuenta? – lo miró, un poco avergonzado,
aunque mucho no se le notaba. – Pensé que te podía
gustar Ren más que yo, y no me importa, si te gusta, pero
no quería que me dejaras solo.
Slave se quedó observándolo por un buen rato sin
saber qué decir realmente, como siempre que tenía
que hablar de sus propios sentimientos, sin estar muy por la labor
–Pensé que se encontraba mal… y no quería
dejarlo solo. Pero no te voy a dejar de lado por nadie…- se
pasó la mano por la nariz de nuevo mirando adelante pensativo
–Te voy a cuidar…
Dragon se le abrazó de pronto, casi saltándole encima,
y sonriendo. – Deberías tener toda una habitación
llena de trofeos! Y yo te voy a cuidar a ti... – murmuró
luego, sin soltarlo.
-¿Con formas? ¿Para prestártelos?- se rió,
sujetándolo contra él y alzándolo a horcajadas
besándole los labios varias veces –Te juro que aunque
llegue a tener dueño de nuevo no permitiré que él
ni nadie me aleje de ti… somos hermanos… ¿vale?
–se mordió el labio y le mordió el suyo besándolo
profundamente y notando el sabor metálico.
- Hermanos.... – susurró de vuelta, igualmente besándolo,
y acariciándole el cuello, apretándolo contra sí,
contento. – Y tal vez sí debería darte trofeos.
Luego los usas conmigo y ahí tienes tu premio- se rió,
separándose un poco por fin.
-… entonces tendré que pedirle a Kevin que me dé
un trofeo la próxima vez…- sonrió y poco a poco
se echó a reír corriendo con los ojos entrecerrados
por el viento que agitaba, como siempre, esquivando a la gente a
lo loco y sin ningún control, sujetando la muñeca
de Dragon -¿Quieres verme hacer algo fuerte?
- Siempre! – exclamó el chico, riendo y dejándose
llevar como si fuera un saco sin control, golpeando todo lo que
se le cruzaba en su camino.
El moreno lo soltó y siguió corriendo hasta llegar
a la carretera, saltando con las piernas por delante, estiradas
casi por completo mientras saltaba un coche en marcha del través.
Se rió, corriendo el resto de la carretera para que no le
fueran a alcanzar los coches y lo observó desde allí,
mirándolo sólo a él como si no existiesen los
pitidos de los coches y la gente que estaba a su alrededor, mirando
como embobada.
- Slave! Eres increíble! – le gritó el chico
desde el otro lado, corriendo por entre los coches e ignorando sus
claxon. Claro, que no se le ocurría intentar un salto así,
se iba a quedar estrellado contra el capó del coche.
Slave echó a correr tan pronto llegó a su lado y
se metió entre las calles, susurrándole mientras corría,
deteniéndose de pronto entre unos muros. Eligiendo el lugar
in ninguna lógica en especial –Cóctel molotov…
Dragon se echó a reír como si le hubiese contado
un chiste, riéndose y mirándolo luego con aquella
sonrisa traviesa en su rostro. – Un trapo empapado en gasolina,
lo ponemos en el tubo de escape... – murmuró, refiriéndose
ahora a lo del auto.
-Eso no hace arder un coche… a no ser que conduzca como
Carlos Sainz y tenga mal el cortafuegos…- el moreno se rió
mirándolo a los ojos –Tampoco es tan difícil
hacer un cóctel molotov ¿sabes? Podrías hacer
un lanzamiento por la ventana del coche… y BOOM…
- No lo sé, sólo he visto pelis... – se rió
el chico, apoyándose contra él. – Aún
así necesitamos combustible. ¿Sabes de donde podemos
robarlo?
-No sé… ¿y si nos subimos a un puente y les
tiramos una piedra en el cristal?-se rió imaginando la situación,
aunque alguien en su sano juicio no le encontraría el chiste.
- Una piedra..... Eso no lo va a hacer arder, pero... Ya sé!
Manchamos la piedra con sangre, por si acaso – se rió,
imaginando la cara de susto si lograba detener el auto y se encontraba
con eso.
-¿Y se la tiramos al capó mientras conduzcan o le
rompemos el cristal y se la dejamos dentro del coche?- se rió,
mirándolo a los ojos.
- Dentro del coche, aunque sería bueno, poder arrojarla
mientras conducen, pero no soy super lanzador. ¿Tú?
– se rió, recordando cómo había saltado
el coche.
-No… no sé… hay que calcular cuanto tarda en
caer y la velocidad del automóvil para poder acertar…
creo que no me saldría bien… Tal vez si probase unas
cuantas veces… eh… -se acercó más a él
hablándole al oído -¿Y si vamos al matadero
del puerto?
- ¿Y me sugieres lo que creo que me sugieres? – bromeó,
riéndose al sentir su aliento contra su oído. –
Vamos, si no, me hubiera cortado yo, pero mejor no, que duele.
-N… que tu ADN es importante… pero no el de las vacas…-
el moreno se rió adelantándose a é y caminando
un poco más rápido porque estaba ansioso –Seguro
que tienen algo genial en la basura… como tripas… o
algún cráneo… ¿Qué crees?
- Seguro que sí, pero no se le puede lanzar el cráneo
entero que luego pensará que Ren era bovino... – se
rió, doblándose un poco por la cintura. – Menos
mal que te tengo a ti para pensar en los detalles.
-Idiota…- se rió empujándolo –Estaba
pensando en los ojos… el cerebro y esas cosas en van en el
cráneo… ¿Qué te daría más
asco? Tripas sólo… o con un ojo…
- Con un ojo! – saltó, reído. – Nos tenemos
que quedar a ver, quiero ver cuando lo encuentre.
-Yo también…- se rió mirándolo y pasándose
la mano por la nariz de nuevo –Seguro que a Ren le hubiera
gustado verlo…
- Podemos llamarlo, cuando estemos regresando del matadero. A lo
mejor y viene, ¿no? – lo miró, sonriendo. –
Yo no creo que se haya quedado satisfecho con lo de anoche.
-… yo creo que la querría ver muerta… por todo
lo que le hicieron por su culpa….- lo miró a los ojos
sintiéndose un tanto agresivo sólo por pensar en ello
–Que te violen… es peor que ser golpeado… los
golpes se pasan, pero esa sensación asquerosa jamás
desaparece.
- No, supongo que no. No me gustaría que me tocasen sin
mi consentimiento. – le devolvió la mirada. –
A ti no te han violado ¿o sí? – preguntó,
por la manera en la que lo decía, aunque lo dudaba bastante,
pero igual, nunca se sabía. – Y seguro no eran ni atractivos.
¿Crees que quiera eso? ¿Verla muerta?
-No lo sé… la cara que puso en el autobús
cuando le habló a ese tipo, no era normal… y yo también
querría verla muerta de ser él… Seguro que eran
asquerosos, si fueran atractivos no necesitarían recurrir
algo así… y muchos menos teniendo en cuenta que Ren
es gay…- se pasó la mano por la nariz inclinándose
hacia Dragon y pasándole la cara por el hombro.
El chico le acarició el rostro, pensativo. – Sí,
supongo que fue raro ¿no? – trató de recordar,
aunque con el calentón que llevaba en el autobús,
apenas si se acordaba de la cara de fastidio del conductor. –
Si alguna vez estoy en peligro de ir a la cárcel, me vas
a tener que enseñar a pelear. – se rió de pronto,
a pesar de que no tenía tanta gracia.
-Si te vas a la cárcel, seguro que yo también- se
rió mirándolo –y les haré tragarse los
cojones como traten de tocarte… - le besó el cuello
poniéndose derecho después porque estaba muy torcido,
pero Dragon saltó, guindándose un poco de él
de nuevo.
- Al menos sabemos que puedes conseguir lo que quieras.... o algo.
Deberíamos decirle, que la mate.
-¿Tú crees?- el moreno lo miró a los ojos
sujetándolo por la cintura -¿Y si lo cogen y lo meten
en la cárcel de nuevo? Yo la mataría por él…
si me dijera que lo hiciese.
- Pero nadie quiere que vayas a la cárcel tampoco. –
lo miró, bajando un poco, para no pesarle demasiado. –
Y ¿si lo hacemos entre todos? Si ella muere, a él
lo van a investigar pase lo que pase. Pero si lo hacemos de tal
manera que no se pueda probar nada en su contra, ni en la nuestra...
-El crimen perfecto… ¿Cómo podríamos
nosotros lograr eso?- se rió pensando que no tenían
ni idea básicamente de nada, el único con una buena
cultura era Ren –Lo hablaremos con él… primero…
- levantó la tapa del contenedor del matadero y arrugó
la nariz tapándosela con la mano –Uha!...qué
asco joder….- se apartó tomando aire del pestazo a
sangre caliente y tripas, además de podredumbre que hacía
allí.
- Pues sí, pero esa es la idea.- se rió el chico
a pesar de estar arrugando la nariz de igual manera. Y metió
la mano sacando un bulto de tripas, mostrándoselas. –
Y luego del susto, le apestaremos el auto.... – comentó,
aunque ya quería pedirle la ducha a Ren de nuevo.
-Dios… tendrán que comprarse un coche nuevo…
con esa puta peste…- le señaló una bolsa que
había en el suelo, un tanto reticente a tocar aquel amasijo
de vísceras y sin apartarse el brazo de la nariz –Acabo
de pensar algo… sé abrir un coche cerrado con llave…
parecerá mucho más cagante si ni siquiera saben como
llegó ahí…
- Genial! Y como la otra noche, pudimos desconectar la alarma...
se va a cagar la tía. – se rió, casi cayéndose
al agacharse para tomar la bolsa, depositando las vísceras
allí y revisando por ver si había algún ojo,
como habían planeado.
-¿Qué haces?- Slave se rió abiertamente observándolo
revolver en las tripas de aquel modo, adivinando entonces que debía
estar buscando un ojo por lo que habían hablado. Se rió
un poco más, asomándose al contenedor y cogiendo uno
del fondo, aunque estaba ya un poco deshinchado. Se lo mostró
sonriendo sin dejar de taparse la nariz con la otra mano –Mira…
- Perfecto.... – sonrió, observando el asqueroso ojo
como si fuera una joya preciosa y abriendo la bolsa para que lo
depositase allí. – Lo estamos haciendo bien... –
celebró, riéndose abiertamente de nuevo.
-Sí… pero no soporto el olor a podrido…- y caminó
a su lado, recordando de pronto que debían llamar a Ren –Llamaré
a Ren…-miró la bolsa, que al menos al ser de basura
era negra –Pero tenemos que lavarnos las manos… o la
gente nos vera sospechosos…
......................
El rubio se bajó del autobús en la misma parada que
la noche anterior y minutos después ya estaba en el lugar
en el que habían convenido encontrarse.
- Eh! Estamos acá! – lo llamó Dragon alzando
un brazo, como si el esconderse significara nada, y Ren se llevó
un dedo a los labios, sonriendo y apresurándose en cruzar
la calle.
Slave se rió, empujando a Dragon –No tiene cosa esconderse
si luego haces señas y gritas desde tu escondite…-
se quedó sentado en la hierba esperando a que el rubio llegase
hasta ellos -¿Sabes cual es el coche de esa tía?-
le preguntó mirándolo a los ojos intrigado y feliz
de verlo aunque apenas se habían separado. Le habría
resultado mucho más extraño seguramente separarse
de Dragon.
- Sí, lo vi anoche, sigue siendo el mismo. Es un mercedes
blanco. –le sonrió, devolviéndole la mirada.
-¿Sabes donde está ahora?- preguntó pensando
que si estaba en medio de la calle iba a ser más complicado
-¿Trabaja o algo así?
- Yo no diría que trabaja precisamente – se rió
el chico aunque sus ojos no se veían muy risueños.
– La compañía para la que trabajaba era de su
padre, así que suele ir allí a pretender ser importante
aunque no tenga idea de nada.
- Debe ser genial poder hacer eso. – meditó Dragon
imaginando. – Yo les daría órdenes contradictorias
a todos y luego me encerraría en mi oficina a jugar videojuegos.
Slave se rió, mirándolo –Yo paso… suena
a coñazo… pero bueno, el caso es que tendrá
el coche en algún parking público entonces ¿no?
¿O lo deja en la calle?
- Yo te haría mi vicepresidente, y organizaría peleas
en el estacionamiento. –continuó Dragon riéndose,
aún esperando la respuesta del rubio.
- No, jamás lo dejaría en la calle. Hay un estacionamiento
cercano. Si sigue haciéndolo todo igual, entonces debe seguir
estacionándose allí.
-Vamos… ¿está cerca?- el moreno se levantó
mirando la bolsa que aún llevaba Dragon arrugando un poco
la nariz sólo por reflejo al recordar el olor –Hay
un ojo…- soltó reído de pronto.
- ¿Un ojo? – Ren lo miró sin comprender y Dragon
le mostró el contenido dela bolsa sin mucho cuidado. –
Eso está asqueroso...- arrugó la nariz, riéndose
un poco luego.- No le va a gustar nada.
-No es para ponerla cachonda…- el moreno se rió –No
sé si sabré abrir un coche tan moderno como pensaba…
- se quedó mirando al suelo mientras caminaban pensativo
–Sólo se me ocurre una manera pero si lo investigasen…
sabrían que se forzó la cerradura… no sé…
- Miren, chicos.... no tienen que hacer esto tampoco. Si los va
a meter en problemas.
- Claro que sí – lo interrumpió el chico de
cabello rosa, guindándose del brazo de Slave un poco –
Yo confío en Slave y además, también lo hacemos
para divertirnos. Solo que pensamos que te gustaría estar
presente....
-Lo íbamos a hacer de todos modos…- el moreno miró
a Dragon sonriendo por lo que había dicho y besándole
el cuello de pasada –Hueles fatal…- se rió pensando
luego que seguro que él tampoco olía muy bien. Miró
al rubio de soslayo –No tengo miedo ¿Qué es
lo peor que puede pasar? No van a meterme en la cárcel por
meter tripas en un coche… y no sabrán que lo hicimos
nosotros…
- Ya veo que no los puedo detener – el rubio los observó,
aunque sonriendo un poco. – Tengan cuidado de no dejar huellas.-
advirtió, más que nada porque no veía a Dragon
muy cuidadoso.
- Ya sabemos, ya sabemos... – protestó el chico, olisqueando
a Slave, y empujándolo un poco. – Y tú, hueles
a tripas de cerdo – le devolvió riéndose.
-Es que soy un cerdo…- el moreno le sacó la lengua,
abriendo la boca y se rió adelantándose un poco a
ellos y bebiendo en una fuente de forma abundante, riéndose
al recordar cómo le había meado encima a aquel tipo.
Miró a Ren pensando que no le había contestado si
estaba cerca o no.
- Tenemos que ir por esta calle – les señaló
el chico, una calle a la izquierda, preguntándose por qué
lo miraría así.
- Espera! Yo también quiero agua – Dragon corrió
hacia la fuente, bebiendo ahora que Slave la había dejado.
Slave se agachó de nuevo lamiendo el chorro y los labios
de Dragón sonriendo, salpicándole la cara al desviar
el flujo del agua. Se apartó, acercándose a Ren para
seguirlo hacia donde los dirigía -¿Está cerca?-
insistió, aunque no le gustaba mucho hacer la misma pregunta
dos veces.
- Oh, sí. No tenemos que tomar el bus hoy- le sonrió,
claramente con doble intención.
- Pues qué decepción... – suspiró Dragon,
bromeando, o no. Lo cierto esque sí se veía algo decepcionado.
El moreno se rió guardándose las manos en los bolsillos
–No necesitas una excusa, sólo tienes que pedírmelo-
contestó en serio aunque aún sonreía levemente
-¿De qué es esa empresa en la que trabajan?
- Es una cadena de distribución de software. Por eso aprendí
un poco sobre ordenadores, aunque yo no me dedicaba a eso. –
aclaró, encogiéndose de hombros.- Me pregunto si ella
sabrá qué se supone que haga.
-¿Sabrá qué es un mouse?- el moreno se rió
y se pasó la mano por el pelo echándoselo hacia atrás
pensando que quería luchar de nuevo, aunque no creía
poder tener la oportunidad esa noche. Apretó el puño
luego, bajándolo delante de su abdomen para verlo y abriendo
la mano de nuevo. Echó a correr de nuevo como siempre sin
poder evitarlo y se subió encima del borde de las escaleras
de un subterráneo que llevaba a un parking público
imaginando que aquel debía ser. Esperándolos y acuclillándose
en la barandilla.
- Eres fantástico, Slave! – le gritó Dragon
correteando para llegar hasta él, haciendo que Ren suspirase,
ante el escándalo continuo, aunque el chico también
echó a correr, en silencio.
Slave lo miró preguntándose por qué era fantástico
y saltó de la barandilla bajando las escaleras reído
pensando que estaba como una cabra –A ver si lo encontramos…
- pasó adentro, notando el aire viciado y el fuerte olor
a combustible. Alzando la vista en busca de saber si había
cámaras aunque no veía ninguna por el momento.
- No hay cámaras – Ren lo observó, imaginando
que eso buscaba. – O al menos no las había, recuerdo
que algunos solían quejarse por eso, pero tan sólo
contrataron un guardia por un tiempo. Y luego lo despidieron, porque....
realmente le estaban pagando por hacer nada. Es un barrio muy seguro.
- Ya no tanto.... – se rió Dragon, saltando y propinándole
una patada a la defensa de un auto sólo porque sí.
-Shh… no hagas ruido…- el moreno se rió pegándolo
contra su pecho y siguió caminando con el rubio tratando
de mantener a su hiperactivo amigo tranquilo por un rato –Cuando
lo veas…- murmuró pensando que había muchos
Mercedes allí –Ya podía ser descapotable…
- No ha de estar muy lejos, no le gusta caminar y con los tacones
que lleva... – murmuró con cara de que a cada comentario,
su odio se hacía más tangible.
-¿Cuántos años tiene?- preguntó el
moreno que cada vez se imaginaba más a una pija rematada,
mirándolo y notando cómo cambiaba su gesto. Hundiendo
la nariz entre el cabello de Dragon mientras caminaban.
- No lo sé, no dice su verdadera edad, y usa mucho maquillaje,
pero no se veía muy mayor. Tal vez incluso sea más
joven que yo. Y ese... es el auto...-señaló por fin,
ya que Dragon empezaba a impacientarse aunque estaba tranquilo por
ahora jugando un poco con el pecho de Slave.
Slave miró el soche pensando que definitivamente no podría
abrirlo como había pretendido en un principio y soltó
a Dragon revolviéndole más el pelo -¿Alguien
tiene un pincho?
- Yo tengo una – Dragon sacó su navaja, entregándosela
y cambiando de un pie al otro con la emoción.
El moreno la cogió, arrodillándose detrás
del maletero y abriéndola con una mano –Avísame
si viene alguien…- le pidió seguramente innecesariamente.
Apoyó la punta en el borde de la chapa metálica que
cubría la cerradura y miró a otro lado haciendo palanca
forzando el bombín. Miró a un lado levantándose
y aún con la navaja en el agujero de la chapa, guardándose
en la mano la chapa metálica y levantando la puerta del maletero
–Te toca…
Dragon se rió, alzando la bolsa y dejando caer las tripas
y el ojo dentro, sin poder dejar de reírse.
- Espera, tengo una idea. ¿Puedes vigilar? – le pidió
el rubio, sacando un pañuelo de su bolsillo y envolviéndose
bien la mano, antes de ensuciarlo con la sangre que recubría
las tripas, para escribir en la parte de dentro de la puerta “Tú”,
dejándolo embadurnado como si no hubiera podido terminar
la frase.
Slave se rió mirando a un lado y vigilando que nadie se
acercase. Cerró la puerta en cuanto salió Dragon y
limpió la zona que había tocado, cogiendo la bolsa
de la mano de Dragon para que no fuera a tirarla por ahí
inconscientemente y colocó la cerradura más o menos
en su sitio de nuevo, limpiando otra vez por encima –Vámonos…
- ¿No vamos a quedarnos para ver? – preguntó
Dragon, neciamente.
- No creo que sea seguro, por más que me gustaría.
Saldrá corriendo y llamará al seguridad. Además,
es posible que no se dé cuenta enseguida... –
-Podemos quedarnos si queréis… no me importa, pero
si les diese por registrar el sitio… si ven a Ren… está
claro quien se va a ser culpado, es mejor irse- esperó un
momento aunque ya estaba empezando a dirigirse hacia las escaleras.
- Es cierto, y aún así está el riesgo de que
alguien me vea salir de aquí – sonrió, más
cauteloso ahora que no llevaba alcohol en la sangre.
- Vaaaaaaaaaaaale, pero vamos a tener que hacer algo más.
A alguien que no conozcamos entonces. – sugirió, animándose
de nuevo. – O me aburro.
-¿No vas a trabajar?- preguntó el moreno reído
y mirándolo de soslayo y luego a Ren pensando en que tenía
razón, pero no sabía por donde ir para que no los
vieran –Atravesemos el garaje a ver qué otras salidas
hay… - se paró mirando un cartel que señalaba
a donde daba cada camino y señaló uno –Este
da… por donde está el gimnasio donde voy… ahí
no hay mucha gente y los que hay… no creo que fuesen a decirle
nada a un poli.
- No, seguro que no. Y uff... sí – asintió
el chico, al recordar que debía trabajar. – Pero....
ya sé, ¿tienes ganas de mear, Slave? – le preguntó
riéndose.
- No sé a qué viene esa pregunta pero... –
Ren se echó a reír, preguntándose de qué
manera funcionaría la lógica en ese chico.
- Podría hacer un esfuerzo…- el moreno lo miró
riéndose y acordándose de nuevo de lo sucedido el
primer día que habían salido.
- Vale, creo que le voy a dar una cerveza importada al tío
ese que siempre me está apresurando. – se rió-abrazándose
a él.
Slave lo abrazó reído -¿Quieres que me mee
en su vaso?
- Quiero que te mees en su vaso. – se rió, como poniéndolo
en forma de orden para que fuera más feliz.
- Y yo quiero que revises todo lo que me sirva Dragon de ahora
en adelante- lo miró de soslayo el rubio.
- Pero si tú no me molestas.... no seas desconfiado. –
contestó el otro con cara de haberse ofendido y echándose
a reír luego, delatándose completamente.
Slave se rió bajando la cara un poco –Si quieres,
me meo en su vaso pero mejor será que me lo des para que
me lo lleve al baño o me mearé lo demás por
el suelo…
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