.Novela homoerótica para mayores de edad.
 
Capítulo 3- A Perfect Match

La música bajó tan sólo un poco, anunciando el inicio de la pelea, y Dragon se puso en pie de un salto, excitado. Lo cierto es que ya le tardaba. Avanzó entre la gente, nuevamente sin fijarse en nada, hasta acercarse lo más posible al ring, esperando no ser decepcionado.

-Chicas y chicas… tranquilizaos un poco- el rubio se rió por la cantidad de gente que se aglomeraba en torno al ring ahora –No os peleéis… dejadlo para el show… - continuó dejando que dos entre la gente siguieran peleándose sólo porque siempre era igual –Esta noche se enfrentarán Kain… - el chico se coló entre las cadenas y se quitó la camiseta y los playeros levantándose y haciendo que algunas personas lo vitoreasen como si fuera algún tipo de héroe –y nuestro campeón Slave… “Sube cariño…” le susurró al moreno que se estaba quitando la correa con una paciencia increíble.

Slave se sujetó a las cadenas y saltó por encima de ellas, se bajó los pantalones por el contrario sin prestar atención a si lo aclamaban o no, y sonrió, riéndose un poco y mirando al chico al otro lado mientras se acercaba al dueño del local.

-Bueno… yo me voy…- el rubio bromeó y espero a que estuvieran uno frente al otro y asegurarse de que ninguno había llevado nada peligroso. Se apartó hacia atrás dando la señal de que comenzasen.

-¿Te ríes de mi jilipollas?- le preguntó el moreno haciendo que Slave se echase para atrás antes de pegarle una patada en la cara sin contestarle lo más mínimo, se rió de nuevo frotándose la nariz con el puño y cubriéndose la cara.

- Eso! – les gritó Dragon como muchos otros de los que se encontraban a su alrededor, entusiasmándose y siguiendo las patadas furiosas del moreno, a pesar de que no conseguía tanto más que hacer retroceder al otro unos pocos centímetros.

El chico sacudió la cabeza y escupió sangre avanzando hacia él de nuevo, y tratando de pegarle en la cara como fuera, pero Slave saltó hacia atrás apoyándose en las manos haciendo el pino y sujetándole el cuello con los tobillos lanzándolo por encima de él contra las cadenas. La gente abajo se apartó y el moreno se cayó al suelo. Slave se sentó en su pecho sonriendo aún y comenzó a pegarle puñetazos en la cara sin detenerse, el chico tratando de resistirse y sujetar sus brazos. Aquello había pasado de ser una pelea a una locura, pero Slave aún sonreía. Se levantó apoyándole el pie en el cuello escuchando al público.

-Mátalo! Mátalo!!- su mirada se perdió un poco entre la gente preguntándose si debía matarlo o no, no era la primera vez de todos modos. El dueño les hacia firmar un papel.

- Sí! Mátalo! – se unió al coro, el chico de cabello rosa, alzando un puño en el aire, y casi saltando. Esto era mejor aún de lo que había esperado. Se paró sobre una silla para poder observar mejor, dándole un manotazo a alguien que intentó bajarlo. – Que lo mates!

Slave se quedó observándolo, a aquel extraño entre la gente. Era una sensación muy excitante y a la vez algunos la tintarían de desagradable, cuando la vida de alguien depende de un solo gesto tuyo. Cuando vas a matarlo con tus manos, se lamió el sudor del mentón entrecerrando los ojos excitado y miró a los ojos del que estaba en el suelo rogando porque no lo hiciera, pero a Slave le había llegado con que aquel chico se lo ordenara, para tomar su decisión y subió la rodilla casi a la altura de su propia cara bajando el pie de golpe partiéndole la garganta y mirando al chico de pelo rosa. Lo repitió dos veces más y se apartó ante los aplausos y silbidos de la gente.

- Yeah! – Dragon se rió, aunque se había quedado impresionado de que realmente lo hiciera y saltó de la silla, de nuevo ignorando las protestas de aquellos junto a los que cayó, tratando de acercarse al vencedor.

El rubio se rió subiendo al ring tras decirle a unos que retirasen el cuerpo de allí, abrazó a Slave por detrás alcanzando con la cara tan sólo bajo sus omoplatos. Se asomó un poco bajo el brazo del moreno, alzándoselo sin dejar de rodearle el abdomen con el otro brazo. –Tenemos un campeón!- la gente lo vitoreó y Slave permaneció mirando al extraño como si pudiesen hablar desde esa distancia, observando cómo se acercaba. El dueño le entregó el dinero y Slave se lo guardó en la mano, distrayéndose y caminando para ponerse los pantalones –Él tiene el dinero… ¿alguien se atreve a quitárselo?- preguntó riéndose y bromeando más que nada, por distraer la atención mientras sacaban el cuerpo de allí.

Se sujetó a la cadena superior del ring colándose entre las otras y sentándose en la mesa para quitarse los cordones de los pies.

- No creí que lo harías. Eres increíble, ese tío no tenía ni una oportunidad. – empezó a hablar el chico apenas alcanzó la mesa, recuperando la respiración como si hubiese estado aguantándola todo ese tiempo, y apoyándose sobre la mesa. - ¿Te molesta si me siento?

-No…- se puso las botas de nuevo y se quitó los cordones de una mano mirándolo intrigado. Bajó la cara, un poco nervioso, por tener que mantener una conversación, sacándose el cordón de la otra mano –Es la primera vez que vienes… ¿Quién te trae?

- Hum... Takumi, ¿lo conoces? – contestó, sentándose. - ¿Cómo sabes que no he venido antes sólo que no me has visto?

-No sé, creo que no…- respondió refiriéndose al tipo, un poco mareado por la otra pregunta. Se levantó poniéndose el collar de cuero y mirándolo a los ojos –Si hubieras venido antes, sabrías que probablemente lo iba a matar… él me hubiera matado a mí… No dudaba, sólo estaba buscando…

- Buscando... ¿qué? – le preguntó inclinándose hasta que estuvo casi recostado en la mesa, sin saber a qué se refería.

Slave sacó la lengua hacia abajo lentamente sin dejar de mirarlo y jadeó dos veces antes de contestarle, dejándola pasar de nuevo dentro de su boca –Alguien para hacerme la fantasía…- cogió la botella de agua que había en la mesa bebiendo una cantidad enorme de nuevo.

- ¿La fantasía?.... – Dragon sonrió, sin que le pasara desapercibido el largo de su lengua. - ¿Qué tipo de fantasía? – continuó preguntando aún así, y dirigiendo la mirada hacia la barra por un momento.

El moreno dejó escapar la risa entre sus labios mirándolo y pensando que preguntaba demasiado -¿Quieres tomar algo?

- Cerveza, ¿me estás invitando? ¿No te dan un trofeo o algo? – se rió, pasándose la mano por la frente.

-Te invito… - lo miró preguntándose si estaba vacilándolo –Esto no es un campeonato es una lucha ilegal… con apuestas ilegales… y no quiero un trofeo, sólo dinero…- echó a caminar hacia la barra mirando atrás de soslayo por ver si lo seguía. Se sentó al final de esta en una esquina, contra la pared.

Y efectivamente, el chico lo siguió, sentándose a su lado. – No sé, yo quería un trofeo tangible, aunque el dinero es tangible, claro... – se rió, apoyándose ahora en la barra. - ¿Peleas todas las noches?

-No, al principio sí, pero ahora ya no hay tantos que tengan ganas de enfrentarse a mí…- contestó animado a hablar por el efecto de la droga –Cerveza…- le dijo al camarero que se la puso frente a él. La empujó con una mano hacia el chico -¿Para qué quieres un trofeo? ¿Para qué te sirve? – se rió apoyando la espalda en la pared recostándose un poco en la banqueta y sujetándose con una mano entre las piernas -¿Querías uno de alguna forma especial?...

Dragon se echó a reír, bebiendo de la cerveza, aún sonriendo un poco y mirándolo. – Ahí lo tienes, un trofeo útil. No sé, los trofeos... se ven bien, ¿no? De todos modos, yo tampoco pelearía contigo, es cosa de sentido común.

Slave sonrió imaginándose cómo usaría el trofeo -Se ven bien… en una vitrina…pero yo no tengo vitrinas en mi casa… ¿y tú? ¿Vives solo?

- Vivo solo, y sin vitrinas. – le sonrió, casi terminándose la cerveza. - ¿Por qué siento que me estás invitando de nuevo?

-No sé, será que quieres sentir eso… - lo miró a los ojos bebiendo un poco de agua de nuevo -¿Dónde vives?

- A varias calles de esta zona. Edificio abandonado, Quinto piso. – se rió, pensando que era un trauma tener que subir las escaleras. –En realidad no está abandonado, lo condenaron y nos evacuaron hace poco. Pero a mí... se me olvidó irme. – dejó escapar la risa de nuevo. De todos modos, si no lo hubieran condenado, no hubiera podido pagar la renta ni por tres días más.

-Quinto piso… ¿y cómo subes después de estar toda la noche fuera hasta un quinto piso?- se aproximó un poco sin dejar de mirarlo –Yo vivo en un almacén que hay por aquí… tengo un colchón…

- Tienes un colchón.... – el chico repitió, mirándolo. – Subo con pereza y a veces subo sin llegar. Por lo menos, no se meten tantos intrusos en un quinto piso.

-Donde yo vivo hay por lo menos cinco más… aunque creo que uno está muerto, lleva demasiado tiempo en la misma postura…- se rió pensando que se estaba haciendo incómodo ya mantenerle la mirada y la apartó -¿Cómo te llamas?

- Llámame Dragon - le extendió la mano, en un gesto muy natural en cualquier otro lugar y momento.

Slave se rió un poco mirando su mano y se la cogió, girándola. Le pasó la lengua por la palma de la mano y se apartó atrás de nuevo aún sonriendo, limpiándose la quijada con la muñeca.

Dragon se llevó la palma de la mano a la boca, lamiéndola de vuelta como devolviéndole el “beso” y riendo un poco de nuevo.

-¿Quieres ir atrás?- le preguntó, apoyando la cara en una mano. Sabía que probablemente no iba a saber tratarlo pero no podía pedirle más a un polvo.

- ¿Quieres follar, es eso? – preguntó, jugando con el borde de la botella y haciéndola tambalearse. - ¿Por qué no?

-Tú quieres follar conmigo- Slave se levantó, vigilando que lo siguiera y excitándose un poco sólo con pensarlo, caminando por los pasillos oscuros del cuarto y buscando un lugar más o menos vacío. Se paró al fondo buscándolo con la mirada.

El chico se acercó, ya de por sí, abriéndose el pantalón, e inclusive pensando que había escogido un sitio “acogedor”.

Slave siguió la mirada de sus dedos mientras se abría el pantalón y lo sujetó por la camiseta atrayéndolo hacia él. Le lamió el cuello y la mejilla, respirando contra su piel. Casi cada noche sucedía lo mismo, su mirada se cruzaba con alguien interesante, mantenían una conversación extraña, que probablemente jamás recordaría y acababa allí. Lo miró a los ojos y abrió los labios por ver si le seguía el juego, tirándole de la camiseta de nuevo para acercarlo.

Dragon lo observó, pegándose a él, excitado ya, y succionándole el labio inferior, lamiéndolo también, jugando. - ¿Te vas a arrepentir ahora? – bromeó.

-No, yo nunca me arrepiento de un polvo…- sonrió lamiéndole los labios y la lengua, sin llegar a besarlo, hablando con los labios sobre los suyos –Dime… ¿Qué quieres que haga?

- ¿Qué quiero que hagas? – se rió, en voz baja, aún observando sus ojos. – Quiero que me folles, más duro y más salvajemente que nunca en tu vida. – jadeó, excitándose más, él solo. – Pero ahora... quiero que me beses.

Slave lo miró a los ojos, excitándose por sus palabras y le pasó las manos por la cara, metiendo los dedos entre su cabello y besándolo profundamente, amarrando los mechones rosas revueltos entre sus dedos, empujando la lengua todo lo profundamente que podía en su boca. Se apartó de ella dejando resbalar la saliva por sus labios y le lamió el cuello mordiéndoselo mientras le bajaba los pantalones. Le sujetó las nalgas con fuerza empujando los dedos dentro de él.

- Ah...! – el chico gimió, entrecerrando los ojos y frunciendo el ceño, sujetando su cabello para mantenerlo contra su cuello, mientras subía una de sus piernas hasta su cadera, jadeando al rozarse con el sexo erguido del moreno.

El moreno bajó una mano entre ellos, abriéndose el pantalón de cuero a las prisas y bajándoselo hasta después de las nalgas, apoyando la parte superior de la espalda contra la pared sin dejar su cuello por nada, aún más excitado porque lo mantuviese de ese modo contra él. Dejó escapar la respiración por la nariz fuertemente y lo alzó con las manos empujándolo sobre su sexo.

Sonrió, lamiéndole el pecho sobre la camiseta mientras lo hacía subir y bajar sobre él y mordió la tela con fuerza, rompiéndola más por un desgarró que tenía, lamiéndole el pezón ahora visible y frunciendo el ceño antes de jadear echando la cabeza atrás.

Dragon lo miró, su aliento agitado, su sexo pulsando entre ambos, a medida que Slave lo penetraba de aquella manera, y se sujetó a su cuello, ahora besándolo él profundamente, casi atacándolo, jugando con su lengua.

Slave lo miró a los ojos, sujetándole la lengua con los dientes y succionándosela antes de empujar la suya en su boca, moviéndola hacia dentro y afuera, rozándola con la suya y empujándola siempre que podía como si fuera una extraña lucha. Lo subió un poco más separándolo de su sexo y disfrutando de su expresión de necesidad, sonriendo y dejándolo en el suelo. Lo empujó serio de nuevo, separándolo de él y lo sujetó por la camiseta atrayéndolo otra vez y encerrándolo contra la pared, besándolo salvajemente y partiéndole la camiseta con las manos, juntando sus caderas contra las de Dragón, apretando su sexo contra el suyo mientras le acariciaba el pecho. Rozó los labios con los suyos entreabriéndolos y jadeando contra ellos, entrecerrando los ojos, buscando saber si le diría algo por detenerse así, de todos modos moviéndose contra su cuerpo, frotándose y golpeándose contra él. No podía evitarlo, la tentación a buscar que le mandase hacerlo. Su sexo palpitando terriblemente duro contra él.

- Me estás volviendo loco.... – jadeó contra sus labios, terriblemente agitado. Le colocó la mano sobre la cabeza, intentando bajarlo por su pecho, aunque sin dejar de mirarlo, sintiendo sus labios contra su piel, hasta que estuvo al nivel de su sexo.

Slave apoyó una rodilla en el suelo sujetándole las piernas y separándoselas, bajando la cabeza para ver bien su sexo. Se acercó, oliéndolo y arrastrando la cara contra él, rozándolo contra sus labios con fuerza. Abrió la boca sobre él, sacando la lengua y dejando que la saliva se vertiese por encima.

Se echó un poco atrás masturbándolo, acariciando su sexo y sus testículos a la vez que el propio, mirándolo a los ojos y estremeciéndose, relamiéndose los labios bajando la vista a su sexo, recorriéndolo con la mirada. Se echó adelante, lamiéndolo sin soltarlo de su mano, arrastrando la lengua sobre esta, su sexo y sus testículos, respirando con fuerza y arrastrando la cara contra él de nuevo, antes de dejarla pasar dentro de su boca y su garganta. Pasando la mano atrás para sujetarle las nalgas y empujarlo aún más profundamente.

Dragon se inclinó hacia delante, llevado por la fuerza de las sensaciones, gimiendo, y cerrando los ojos por un momento. – Desde que vi tu lengua..... ah.... lo he estado... imaginando.... – sonrió, jadeando aún más, apoyándose en sus hombros.

El moreno arrastró la lengua a lo largo de su sexo y sus testículos, metiéndoselo en la boca de nuevo y sacándoselo después, jadeando y acariciándose el rostro contra su brazo. –Si prefieres que te la coma, lo haré…haré lo que quieras… además…me encanta tu polla…- jadeó contra ella lamiéndola sin separarse del brazo de Dragon.

- Gracias... – murmuró el chico riendo. –No..... sigo queriendo que me folles..... – le pidió, mirándolo intensamente, mordiéndose un labio con fuerza. – Hazlo...

Slave se levantó poco a poco, succionando su sexo con fuerza una vez más, lamiéndole el abdomen y los pezones, besándoselos, y arrastrando los dientes por ellos finalmente sujetándole las muñecas y cruzándole las manos sobre la cabeza, mientras le besaba el cuello, mordiéndoselo de nuevo. Se separó para mirarlo a los ojos y lo volteó de golpe contra la pared acariciándole la espalda con ambas manos para pegarle el pecho a ella. Jadeó, observando sus nalgas y le sujetó las caderas tirando de ellas hacia él, sujetándole las nalgas y separándolas con los pulgares para ver su ano, mientras entraba en él lentamente sólo para inmediatamente bajar una mano, sujetando su sexo y acariciándolo mientras se empujaba violentamente dentro de él, jadeando más fuerte e inclinándose hacia atrás cerrando los ojos.

Dragon se apoyó contra la pared, jadeando con fuerza, su sexo pulsando violentamente en la mano del moreno, y curvó la espalda hacia atrás de nuevo, sintiéndolo tras él, penetrándolo con aquella fuerza, sus caderas fuertes golpeando las suyas.

El moreno entreabrió los ojos al sentirlo contra su cuerpo y giró la cara, besándolo y sujetándole una pierna, alzándosela y empujándolo contra la pared, jadeando con fuerza al sentir mejor aún ahora cómo lo penetraba. Notando sus testículos chocar contra sus nalgas, excitándolo aún más, sintiendo la presión que el cuerpo del chico hacía sobre su sexo.

El chico se estremeció, cerrando los ojos de nuevo, y echando una mano hacia atrás para tocar la que sujetaba su pierna, jadeando sin ningún control ahora, y gimiendo cada vez que el moreno chocaba contra él. – Más... más rápido.. – le pidió, refiriéndose tanto a las embestidas como a las caricias sobre su sexo, aunque no pasó mucho tiempo, antes de que el líquido blanquecino surgiera, manchando la pared.

-Xhh…ah...ah…- el moreno apretó el sexo de Dragon con fuerza, sintiendo el semen caliente derramándose entre sus dedos, mientras aún lo acariciaba y le mordió la nuca con fuerza, moviéndose aún más rápido sin poder aguantarse, enfebrecido, besándole la espalda y acariciando la cara contra su piel, esperando un poco más, mordiéndole la piel de vez en cuando, desesperado y corriéndose por fin, jadeando con fuerza como totalmente ajeno a todo, abrazándolo por el pecho con fuerza.

Dragon jadeó con él, sonriendo y sujetando sus brazos, apoyando la frente contra la pared, agotado pero absolutamente satisfecho. – Wow.... eres igual de bueno que en el ring...

-Tú también lo eres…- le besó el cuello lamiéndole una oreja y escondió la nariz entre su cabello, oliéndolo aún sin separarse, esperando a que su sexo bajara dentro de él -¿Puedo dormir en tu casa?

- Lo sabía! Claro que puedes... – murmuró el chico, ya cansado sólo con ese grito, aún sin abrir los ojos, sintiendo aquellas caricias. – Puedes quedarte conmigo, aún me queda algún tiempo antes de que lo tumben.

-Vale…- salió de él lentamente, estremeciéndose un poco y limpiándose con un pañuelo de papel que llevaba en el bolsillo. Le pasó otro, abrochándose el pantalón -¿Qué sabías? No he follado contigo para dormir en tu casa…

- Eso no... – se rió, limpiándose y subiéndose el pantalón, mirándolo. – Que querías venir conmigo, desde que dijiste que tenías un colchón, pero no estaba seguro. Y no te voy a cobrar tampoco. Al final obtuviste trofeo.

Se rió, mirando abajo –Me siento solo- confesó sin ningún reparo –y me agrada cómo eres… pensé que podríamos ser amigos… seguramente… porque estoy colocado…- sonrió echándose el cabello hacia atrás como siempre. Observando la camiseta de Dragon destrozada por él.

- Da igual, yo también, y también me siento solo a veces. – le confesó, de lo más tranquilo, a pesar de haberse ido a vivir allí arriba para evitar a la gente. Pero claro, no era lo mismo cualquiera que alguien que le agradase. – Y quiero verte pelear de nuevo.

-Bueno, pues no será ahora… - se rió, porque naturalmente estaba cansado para eso y salió por los pasillos oscuros de nuevo mirando a algunos de los que estaban allí haciéndolo, aunque sin mucho interés en realidad –Quiero recoger algunas cosas…

- Y yo no me voy a dormir aún- le contestó el chico siguiéndolo, indicándole que igual estaba demasiado activo como para eso.

-¿Qué quieres hacer?-sonrió mirándolo a los ojos esperando que le sugiriese algo divertido.

- Acompañarte, ¿te molesta? – lo miró, preguntándose si es que no quería que viera donde vivía.

-No, me da igual, está cerca, como a dieciocho minutos…- se encogió de hombros inclinándose en la barra y bebiendo del grifo antes de salir. Se limpió los labios con el envés del brazo respirando con fuerza –Era una tienda de ropa deportiva… ¿no quieres hacer algo divertido?

- Siempre quiero hacer algo divertido. – asintió, ahora curioso. - ¿Qué?

-Humm… yo los tumbo y tú les quitas lo que lleven encima… ¿eres rápido? Necesito dinero…para drogas…

- Soy muy rápido. No saco el dinero por arte de magia. – se rió, aunque no solía asaltar a la gente así. Más bien, trataba de que no se diesen cuenta hasta que era muy tarde.

-Vale… no suelo hacer esto de camino a mi casa, pero si me voy a quedar unos días contigo, no tiene importancia…- aclaró de todos modos caminando lentamente por las calles guardándose las manos en los bolsillos -¿A qué te dedicas? – preguntó mirando a la gente que pasaba de vez en cuando, por buscar carnada aunque la mayoría se cruzaban sólo de verlos.

- Soy mesero en otro bar, pero me toca el primer turno así que salgo temprano. Igual, no creo que me dure mucho. – comentó, imaginando que con la de propinas y carteras que se robaba, era cuestión de tiempo. De todos modos, a veces ni iba.

-Yo sólo me peleo…- de pronto estiró un brazo lanzando un puñetazo haciendo que un chico que iba corriendo, se agachara hacia delante tosiendo y vomitando. Se cayó de rodillas y Slave se rió –Tú lo recoges…- le recordó a Dragon antes de echar a correr y sujetar a uno por el cuello de la cazadora atrayéndolo y haciéndolo girar alrededor con él, golpeándole después con la frente en la suya –Dos!

Dragon se agachó, sujetando al chico por detrás, para introducir las manos en sus bolsillos, sacando su cartera, y le empujó de nuevo hacia delante, riendo, y corriendo hacia el próximo.

-¿Cuánto tienes? ¿Suficiente?- preguntó el moreno mientras desvalijaba al último que acababa de tumbar él mismo –Tengo esto… un condón…pañuelos…- se rió entregándoselo todo a él –Poppers…- esnifó un poco y se lo pasó también a Dragon, riéndose porque hacía tiempo que no se divertía así.

El chico hizo lo mismo, abriendo la cartera que le había quitado al otro chico. – Aquí hay algo de dinero.... hum... fotos, fotos.... nada más. – dejó caer la cartera al suelo, guardando lo demás. – El condón llegó tarde – se rió, aunque en el momento ni había pensado en usar uno.

-Sí…pero yo no tengo nada-musitó como recordando que debía haberlo usado, pero no había pensado en nada que no fuera el calentón que traía encima en ese momento –Es igual… - sonrió agachándose y quitándole los pantalones al tío que estaba en la acera inconsciente por el golpe y los lanzó a la carretera, haciendo que un coche se desviara del susto y por poco chocase con otro. El hombre del coche se paró, acercándose a ellos y Slave sonrió llamándolo con ambas manos.

- Parece que sí te veré pelear de nuevo esta noche, pero no tiene tanta emoción. – se rió, porque era obvio que el tío no podría con Slave. – Eh! ¿Nos das un aventón?!!! - Le gritó al hombre, riéndose y ya planeando quitarle las llaves de todas maneras.

-No, es un mierdas… se rió mirándolo de soslayo y susurrando -¿Quieres una vuelta en coche?

-¿Qué coño hacéis?! Podría haber habido un accidente ¿Es que estáis locos?

-Sí…- el moreno sonrió, echándose un poco atrás sólo para tener un buen ángulo -¿Qué harás?...

-Maricones locos…- el hombre los miró, despreciativo, y Slave se apoyó con una mano en el hombro de Dragon, saltando un poco para pegarle una patada en la cara. Se rió de nuevo por lo colocado que estaba.

-¿Te gusta?... ¿Cómo las mete un maricón?... ¿Sabes qué nos encanta?...- preguntó sujetándole el pelo y perdiéndose un poco, olvidándose incluso de lo que el chico que iba con él pudiera pensar. Lo sujetó del pelo observando la cara abobado por el golpe. Se abrió el pantalón soltándolo en el suelo y meándole por encima.

Dragon se echó a reír, tocándole un poco el hombro como si no hiciera nada extraño, sólo comentándole. – Guarro... - y al hombre en el suelo, que ahora se cubría el rostro. – Es que los maricones la tienen más grande, por eso retiene más...

-Sí… por eso…- sonrió pensando que había bebido agua para parar un carro y no meaba desde hacía horas. Se subió la cremallera en realidad mucho más aliviado y lo miró de soslayo escuchando la sirena de policías seguramente porque alguien había llamado por móvil.

- Vamos! – le urgió el chico de cabello rosado, halándolo y corriendo hacia el coche, esperando que se hubiera dejado las llaves allí, porque tampoco le apetecía ir rebuscando en el cuerpo meado del tío.

-¿Sabes conducir?- se dejó llevar, mirándolo correr hacia el coche y adivinando sus intenciones.

- No debe ser muy difícil. – contestó Dragon, entrando al asiento de conductor y girando la llave, escuchando el auto arrancar. – Sube!

-Vale- se rió cerrando la puerta de golpe y sintiendo el golpe brusco de que se le calaba el coche. Se rió aún más alto, bajando la ventanilla y escuchó cómo de nuevo arrancaba el coche esta vez haciéndolo caminar –Písale joder…

- Ahí vamos... – contestó el chico, pisando el acelerador y casi yéndose hacia atrás con la inercia, riendo y tratando de mantener recto el timón, girando de manera brusca al llegar a la esquina.

Slave dejó escapar un grito casi de júbilo, y recostó el asiento hundiéndose en él como si fuera un viaje de lo más tranquilo, entrecerrando los ojos y sintiendo como si aquello fuera un sueño sicodélico. Prendió la radio, sonaba una canción de Jay Jay Johanson –Me encanta esta canción… llévame lejos…

- Te llevaré lejos... más lejos de lo que jamás has soñado... –murmuró pensativo, riendo luego, y dando otro giro brusco, casi estrellándose con la pared pero logrando mantener el control en el último minuto.

Slave se rió subiendo los pies sobre el salpicadero echándose más hacia atrás en el asiento casi acostado totalmente -¿Vamos a matarnos?

- ¿Matarnos? No, aún te quiero ver pelear de nuevo – se rió, como si fuera el único motivo, luchando por mantener el auto recto, y sacando su dedo especial por la ventana a un conductor que le tocó el claxon, por poco perdiendo el control de nuevo.

-Vale…- lo miró dejando la cara hacia él pensando que era muy extraño, pero a la vez terriblemente atrayente, su locura… -¿Alguna vez has matado a alguien?-preguntó serio.

- ¿Qué? Aún no. – contestó, inicialmente distraído con su intento de conducir. – Y ¿tú? ¿Lo habías hecho antes de hoy? ¿Muchas veces?

-Algunas… no sé cuantas…-se quedó callado pensando que si era mucho o poco, estaba en juicio de quien lo plantease –Es excitante… pero después… revuelve el estómago…- le tiró del volante riéndose al ver cómo se desbocaba el coche y lo giró de nuevo para controlarlo y no golpearse contra una farola.

- A mí me excitó, verte.... – le confesó, relamiéndose, y acelerando aún más, cruzando una calle principal, a toda velocidad, y provocando que varios coches frenasen bruscamente.

-Lo hice para ti…- sonrió riéndose al escuchar el sonido de los coches al chocar y abrió la puerta que salió volando tras chocar contra uno de los coches, saliendo despedida –Vámonos… o jamás dejaran de seguirnos…y seremos Bonnie and Clyde maricas…

- ¿No podemos ser Clyde los dos? – se rió, frenando bruscamente y golpeándose la frente con el timón, aunque no llegó a sacarse sangre. – Ouch... – se quejó, aún así riendo y gateando para salir por el lado del pasajero, siguiendo a Slave.

-No te jodas el cráneo…- se rió corriendo entre los coches parados y subiendo por encima del capó de uno de ellos, saltando al otro lado de la acera –Ven! Vamos a por mis cosas…

- Estoy bien, estoy bien, - le aseguró, aunque un poco mareado, correteando tras él.

 
 

Tambien puedes dejar tus comentarios y opiniones en la sección de este fic en el foro, solo tienes que presionar en Hansa.

foro yaoi

       
   

yaoi shop, yaoi t-shirts, uke t-shirts, wings on  the back