.Novela homoerótica para mayores de edad.
 
Capítulo 89

Will You Still Love Me?


Kan se despertó en la oscuridad de la sala, sintiéndose un poco frío a pesar de las mantas, y se quitó los tubos de los brazos respirando angustiado, sentándose de golpe en la cama y notándose un tanto mareado por su forma de levantarse. Miró a su alrededor hasta encontrarse con la mirada de Aziel avergonzándose entonces por haberse asustado así -¿Estás encadenado aquí? ¿Por qué?

- Jaken sensei dice que puedo tratar de escapar. Estaré encadenado de ahora en adelante. – lo miró, serio, aunque aliviado de que estuviese bien. – No hice nada......¿Cómo te sientes?

-Bien…- le sonrió pensando en si de veras iban a tenerlo encadenado y no lo entendía, si Aziel no había hecho nada malo y Shiryou podría atacarlo. Se bajó de la cama viendo que estaba encadenado a la silla -No pueden dejarte aquí dentro…- le agarró una mano sonriéndole y acariciándole la mejilla con la otra -¿No hiciste nada? Ah… no importa… mi hermano no sufre.

- Pero tú sí y yo no pude protegerte..... – murmuró, bajando un poco la cabeza, aunque sin dejar de mirarlo a los ojos. – No me van a dejar aquí, me llevarán a mi habitación, pero yo no he querido irme.

-Gracias…- Kan le sonrió agachándose para besarle la frente y abrazarlo -La verdad es que este sitio tan oscuro… da miedo… no hay ventanas… y esas camillas vacías… dan miedo… A mí no me dolió- se agachó para mirarlo a los ojos -Sólo cuando me desperté… pero como me dormí de nuevo... ya casi no duele… Kitazaki quiere matarlo…- susurró.

- Pudo haberte matado a ti. Te pone en peligro... – le respondió, claramente molesto con el moreno. No veía la necesidad de arriesgar a Kan de esa manera. – No hay ventanas en mi habitación – añadió como si fuera una cuestión sumamente filosófica, pero en realidad, le hubiese gustado tener una.

-En la mía sí, pero están cerradas- Kan le sonrió, caminando por la habitación en silencio y bajando un poco la cabeza una vez a espaldas de Aziel -Le pediré a alguien que te suelten ya….- dijo saliendo y pasando de contestar a la otra cuestión, volviendo con uno de los vigilantes que soltó las cadenas de Aziel -Vamos… ¿ves que no te encadenan? Te acompaño a tu habitación- le sonrió, cogiéndolo de la mano.

El chico lo siguió, aferrado a su mano, convencido de que si lo soltaban era gracias a Kan. Todo lo bueno que le pasaba, parecía tener que ver con Kan- ¿Estás seguro...de que deberías estar caminando? – le preguntó, a pesar de que deseaba que se quedase con él.

-No…- Kan sonrió, riéndose un poco después -En realidad no lo sé, porque estoy un poco mareado, pero no importa porque ya llegamos ¿verdad?- suspiró un poco soltando la mano de Aziel sólo para abrazarse a él y apoyar la cara en su pecho mientras caminaban, sonriendo al sentir su aroma -Me duele un poco el brazo…

- Tama ya se fue. – respondió, al parecer incomprensiblemente, pero en realidad pensaba en lo que había hecho en la cafetería y en que sería útil en ese tipo de situación. Extendió una de sus alas, rodeándolo. - ¿Puedes quedarte conmigo un rato? Así puedes descansar... – añadió, poniéndose un poco rojo por pedírselo y mirando a la puerta como si ni estuviera hablando con él.
-Ya iba a quedarme…- Kan le sonrió, acompañándolo dentro tras que el hombre les abrió la puerta y el pelirrojo se llevó al chico hasta la cama acostándose en su cama y empujándolo suavemente con él sobre el colchón -Cuando mi hermano luchaba… sé que le hizo mucho daño a Shiryou… puede vencerlo… estoy seguro de que ahora le tiene miedo- dijo sin saber que el demonio en su habitación estaba más excitado que nunca al respecto.

- No, seré yo quien venza a Shiryou. Ya lo decidí. – sentenció, observándolo como si fuese un hecho cierto e irrefutable. – Además, no me gusta que te involucre. Si es él quien lo vence..... – bajó el rostro pensando en lo que le había dicho que podía pasar, y le tomó el brazo acariciándolo con suma delicadeza. - ¿Cómo murió tu hermano, Kan? – aventuró de pronto por ver cuanto sabía el chico.

- Se murió... no lo sé… se estaba muriendo y mi madre nos trajo para que Jaken lo salvara… pero no pudo y lo encerró en mí… no lo sé… Kitazaki mató a mi madre porque era mala conmigo…- dijo susurrando y mirándolo a los ojos -pero no sé por qué murió… porque… además, mi hermano no me contesta…

- Así que nunca viste el cuerpo....Jaken sensei tampoco te ha dicho nada, ¿verdad? – continuó pensativo, sin dejar de acariciarle el brazo y añadiendo sin poder evitarlo. – Tu madre...¿de veras era muy mala contigo? – de pronto sentía que deseaba quitarle cualquier trazo de dolor que hubiese podido sentir alguna vez.

-Jaken sensei… me dijo que estaba muerto… que era mejor que lo recordara vivo…- dijo mirándolo a los ojos y sonrió suavemente -Y es mejor… De todos modos, para mí está vivo…- se abrazó más contra él, apoyándose contra su pecho -Sí, era mala… me hacía daño… y después me curaba… pero me hacía daño de nuevo…

- Quiero protegerte. – murmuró, abrazándolo, de pronto dejando que su aura los envolviera a ambos, como si lo intentase abrazar con el alma misma. – Quiero volver a hablar con tu hermano. No ahora.......cuando estés mejor y cuando estemos solos.....

-Vale…- Kan susurró sonriendo al sentir aquel extraño calor y apartándose un poco para besarle los labios y después apoyar los suyos en su frente colando su pierna entre las de Aziel para abrazarlo más -Me quedaré contigo hasta que me lleven.

- ¿Te molesta? ¿Lo que estoy haciendo? No te hará daño.... – explicó el ángel/demonio sin saber si lo estaba asustando. Kan era demasiado bueno para decir nada seguramente.

- No… me gusta- Kan le sonrió, mirándolo extrañado -¿Cómo iba a molestarme? Se siente bien, me parece como si me quisieras más…- dijo algo rojo susurrando -Me molesta cuando te enfadas con todos y me empujas… pero no estoy enfadado.

- Lo siento. Iba a matarte. – desvió la mirada, avergonzado, aunque sin cambiar ese tono de voz tranquilo. – Por eso te empujé. Te habría hecho daño, si hubieras permanecido enfrente. – lo miró de nuevo como buscando su aprobación, al añadir. – Hoy no ataqué a Shiryou, me enfadé, pero no hice nada. Yo no quería una pelea, no quería asustarte.

-Gracias…- Kan siguió sonriéndole y le acarició la mejilla -A veces la gente hace eso… se enfada y te hace daño… no importa… yo nunca te haré daño…- el pelirrojo se apoyó en la almohada mirando a Aziel fijamente y apoyándole la mano en la mejilla de nuevo -Y si eso que dijo Shiryou es cierto…

- No me importa. – lo cortó un tanto bruscamente el chico, bajando la mirada preocupadod e haberlo asustado de nuevo, y acariciando su mano con la suya. – Yo...quiero estar contigo para siempre. Incluso si mueres, encontraré la forma de morir también.

-No! Yo no quiero que te mueras!- Kan lo miró asustado de que pudiera decir algo así -No puede ser… eso no puede ser… Además no quiero, no es verdad…- el chico se abrazó contra él, enterrando la cara contra la tela celeste -Si yo me hago un viejo y tú no puedes quedarte conmigo.

- Si lo que dijo Shiryou no es cierto, entonces de todas maneras moriré algún día. – comentó, acariciándole el cabello.- Yo siempre voy a estar contigo, si eso deseas.

-¿Y qué pasa si yo me hago viejo y feo y tú sigues siendo un ángel? ¿Entonces qué? No puedes estar con un viejo! Es horrible…- dijo sin querer mirarlo, abrazándose más a él y llorando, sintiéndose baka.

- ¿Por qué estás llorando? – el chico se separó un poco, genuinamente extrañado, alzándole la cara. – No sucede nada malo. Eres..... – lo abrazó de nuevo, para ocultar la rojez que empezaba a cubrir su rostro. – Eres precioso para mí, y lo seguirás siendo sin importar lo que pase. Además.....- lo apretó aún más, haciendo brillar su aura más intensamente. – eres hermoso por dentro.

-No vale, los viejos son muy feos…- Kan se abrazó a él más -Te gustará más otro que no sea feo…- lo miró con los ojos mojados y secándose con el antebrazo -Le diré a Jaken sensei que haga algo para que yo tampoco pueda crecer…

- Eres humano, los humanos crecen. Si dejas de crecer, dejas de ser humano.... – recitó pensativo, mirándolo luego un poco preocupado. – No hagas nada que te haga daño. Nunca voy a querer a nadie más.

-Eso no lo sabes…- Kan lo miró a los ojos jugando con su pelo y sonriendo un poco de pronto al ver los cabellos casi cristalinos en sus dedos -A mí no me importa no ser un humano… eso sólo es una etiqueta… tampoco soy un humano normal… qué más me da… si puedo estar siempre contigo …

- A veces las personas cambian cuando hacen ese tipo de cosas. – explicó al ángel/demonio, observándolo. – Jaken sensei ya no morirá, pero no puede salir al sol. Algunos de los otros chicos, se han convertido en asesinos, o han muerto al fallar las pruebas. Puede que si lo logras, ya no te intereses por mí. – finalizó a manera de afirmación, pero desviando la mirada con tristeza. No quería perderlo.

-No es verdad! ¿Por qué? Yo te quiero porque te quiero. No tengo motivos así que aunque tuviera poder seguiría queriéndote… Es igual, Jaken sensei nunca me dejaría… - el pelirrojo se apretó una mano con la otra mirando abajo -¿Te beso?- dijo de pronto levantando la cara y mirándolo a los ojos.

- No es por eso, es..... – desistió de seguir explicando al ver la manera en la que lo miraban aquellos ojos, tan llenos de calidez. – Bésame, si quieres.... – murmuró enrojeciendo ligeramente, y agitando un poco las alas.

-Quiero…- el moreno se apoyó contra sus labios besándolo suave y después profundamente, abrazándose más contra él y deslizando la mano por las plumas negras jugando con ellas sin dejar de besarlo, sintiéndose realmente feliz. No creía que pudiese serlo más.


 
 

Tambien puedes dejar tus comentarios y opiniones en la sección de este fic en el foro, solo tienes que presionar en Hansa.

foro yaoi
yaoi shop, yaoi t-shirts, uke t-shirts, wings on  the back

yaoi angel angel and devil yaoi yaoi catboy yaoi lovers gay    
   
angel and devil yaoi
chibi neko yaoi
yaoi catboy
yaoi catboy