| Capítulo 78
Public Relations
Tama se sentó en la cama casi saltando, sacudiendo las orejas
aún húmedas de la ducha, para ver si se le secaban
más rápido. - ¿Ya nos vamos? ¿Ya nos
vamos?! – exclamó alegre tanto porque lo llevaran de
paseo, como porque lo llevasen a ver a sus amigos. Seguro que se
ponían contentos. Se puso de pie de un salto, ondeando la
cola, e insistiendo. - ¿Ya nos vamos?
-Un momento…- Baiken se terminaba de vestir mirándose
al espejo y se pasó la mano por el pelo -Espera un segundo,
ponte el abrigo- dijo saliendo de la habitación y abriendo
la puerta de la de Kei viéndolo con algo de reproche al observarlo
durmiendo desnudo con la cazadora de Shai "lo que hay que ver…"
pensó suspirando y sentándose en la cama cubriéndolo
con una sábana -Eh…- lo llamó, palmeándole
el culo -Me voy a llevar a Tama a ver a sus amigos o lo que sea….
- Mmmm..... – murmuró semi-dormido aún, abriendo
un ojo apenas. – Que se diviertan.......
-¿Aún estás enfadado?- el moreno metió
la mano bajo las sábanas acariciándole la cintura
por dentro de la cazadora -No te enfades… ya sabes que te
quiero… no quiero que nadie te aparte de mí…-
le besó los labios disculpándose.
El pelirrojo abrió ambos ojos, luego del beso, levantándose
sobre uno de sus brazos para mirarlo. – Sabes que eso no va
a pasar, Baiken. Tú siempre vas a ser parte de mi vida. –
suspiró, aún adueñado, dejándose caer
de nuevo, abrazando la almohada, sintiendo aún el olor de
Shai en la cazadora, estuviese allí realmente o no. –
Es sólo que pensé que estarías contento por
mí.
-Lo siento… lo estoy- contestó, bajándole un
poco la cazadora y besándole en hombro subiendo por su cuello
y su mejilla -Tenía miedo… ¿entiendes? Eres
muy importante para mí, Kei- dijo en un tono bastante suave
-Me voy… te quiero…
- Para mí también lo eres, baka. Como si no lo supieras.
– le sonrió, mirándolo de soslayo, moviendo
una pierna bajo las sábanas para acomodarse. – Yo también
voy a salir luego, así que si no estoy, ya sabes. –
se rió al escuchar al gatito haciendo un escándalo
fuera de la habitación. – Creo que te buscan....pórtate......Sólo
sé Baiken – finalizó, sonriendo, a sabiendas
de que era el único consejo que seguiría.
-Yah…- el moreno se levantó, encendiendo un cigarro
y nalgueándolo de nuevo, saliendo de la habitación
-Vamos, vamos…- dijo cogiendo al gato y colgándoselo
del hombro para meterlo en el coche.
Aparcó frente a la clínica, preguntándose
si realmente lo dejarían que visitara a sus amigos. Llamó
a la puerta, rodeando a Tama con el brazo y acomodándole
el cuello del abrigo esperando -Podías fijarte más
como te vistes ¿no? Baka… pareces un crío.
- Pero tú me compraste esta ropa..... – el gatito
replicó confundido moviendo la cola, a la vez que la puerta
se abría, dejándolos pasar.
Mientras, Shisou se dirigía a la recepción, ya visado
de quienes se encontraban allí. Después de todo, no
era como si Tama fuese alguien confundible, y menos con la compañía
que llevaba.
- Shisou sensei! – el gatito le saltó encima abrazándose,
rebotando emocionado como si no lo hubiera visto en siglos.
- Ya, tranquilo, Tama. Yo también me alegro de verte. –
le sonrió, rascándole las orejas. Lo cierto es que
extrañamente, sí le era algo agradable verlo de nuevo,
tal vez porque ya no tenía que ocuparse de él. - ¿Vienes
de visita o sucede algo? – preguntó, más bien
mirando al moreno, porque se imaginaba que de suceder algo, Tama
ni se enteraría.
-Hola… se puso pesado con venir a ver a sus amigos y pensé
que podía traerlo y de paso, hablar contigo si tienes un
momento- tiró el cigarro al suelo fuera de la clínica,
pisándolo y pasando al interior guardándose las manos
en la cazadora de cuero negro.
Shiryou se acercó a la entrada. Ya sabía que iban
hacia alló. De hecho, sabía todo lo que Tama hacía
y se apoyó en el pasillo mirando al gatito y llamándolo
con dos dedos para que se acercase. Baiken se giró de medio
lado viendo a aquel tipo que se parecía tanto al chico con
el que Kei había follado en el local -Tama… recuerda
lo que te dije…
El gatito asintió impaciente y se giró para ir hacia
donde Shiryou, sintiendo la mano del doctor sobre su hombro, deteniéndolo.
– Tama, estás de visita, peor las reglas aún
aplican, ¿sí? Nada de ir a sitios a los que no está
permitido, ni portarte mal, ¿eh?
Tama asintió de nuevo, echando a correr hacia el moreno,
y saltándole encima de la misma manera como había
hecho con el doctor.
- Bueno, creo que quedamos solos, ¿de qué quieres
hablar? – Shisou se dirigió al chico de cabello morado,
observándolo con curiosidad. No era que tuviese muchos deseos
de pasar tiempo con él, pero igual, si algo le sucedía
a Tama, ellos eran los únicos que podrían atenderlo,
probablemente. Y eso no parecía ser una mala cosa. - ¿Prefieres
que hablemos en mi oficina?
-Sí, será mejor- dijo observando aún a Tama
y notando la mirada de Shiryou clavada en sus ojos sonriéndole,
mientras se llevaba al gatito en brazos por el pasillo. El moreno
siguió al doctor hasta el despacho sentándose y cruzando
las piernas, mirándolo a los ojos -A veces pienso en si realmente
Tama es tan estúpido… o es que lo tenéis muy
bien enseñado, me da igual… pero quiero saber la verdad.
-Tama…- Shiryou se lo llevó por los pasillos besándole
los labios -Te echaba de menos…- sonrió de medio lado
llevándoselo con él hasta su cuarto -¿Te tratan
bien?- preguntó, sentándose en el suelo con él
en las piernas.
- Sí!!!! Baiken es muy bueno conmigo. Mira! Me compró
esta ropa! Y Kei también! Y juego mucho....- exclamó
emocionado, asintiendo enérgicamente y sonriendo. –
Yo también te extraño. – continuó, abrazándose
a su cuello.
Shisou se echó a reír sin poder contenerse. No se
había esperado eso. Lo miró, aún sorprendido
por lo gracioso del asunto. – Pues no sé si está
entrenado. Ya ves lo difícil que es hacer que se bañe....
– bromeó, aunque en realidad para él era muy
fácil convencerlo, aunque rara vez lo hacía personalmente.
– No, Tama es lo que ves. No hay más profundidad ni
secretos escondidos. Es un gato, es todo.
-Yah…- Baiken lo miró a los ojos apoyándose
en la mesa y desviando la mirada a las manos del doctor -Pero ¿me
quieres decir que realmente no sabe nada de nada? Porque a veces
creo que juega conmigo… que se hace el inocente… Es
imposible tanta inocencia… y más… viniendo de
un lugar como este.
- Un lugar como este..... – el moreno lo observó,
aún sonriendo aunque su mirada era seria, intrigada. - ¿Qué
querrás decir con eso? Un lugar como este......Sólo
es una clínica, es todo. Y Tama no conoce nada del mundo,
porque nació y se crió aquí dentro. Además....no
creo que su personalidad dé para más.
-Dé para más… ¿Qué quieres decir
tú con eso? Ni que fuera un retrasado…- el moreno frunció
el ceño un tanto molesto pasando la mano por la mesa y recostándose
en el respaldo de nuevo -Un lugar como este… lleno de gente
como la que hay ¿Qué pasa con ese tío que se
llevó a Tama? Espero que me lo devolváis perfecto…
y sinceramente ¿no saldría ayer ese tío? ¿Ah?
- Quise decir que Tama es naturalmente inocente. No tiene malicia
en sus genes, eso. – se apoyó hacia delante algo más
serio. No le gustaba el tono que tomaba ese tipo, pero claro, eso
no era nada nuevo. - ¿Shiryou? Es un paciente interno, no
tiene permiso para salir. ¿Por qué preguntas eso?
-
-Por esto…- el moreno sacó una revista que había
comprado de camino, mostrándole la foto de aquel chico que
se parecía tanto al de la clínica haciendo el amor
con Kei aunque las alas no se veían en la foto. Sólo
un aura azulada y brillante en torno a ellos.
Shisou lo observó reconociendo al moreno inmediatamente
y sonriendo, negando con la cabeza. Así que eso es lo que
había estado haciendo. Alzó la vista, devolviéndole
la revista a Baiken, mirándolo a los ojos como si nada. –
Admito que se parece mucho, pero ese no es Shiryou. Hasta se ve
algo más joven ¿no? Publican cualquier cosa estos
días.
-¿Cualquier cosa?- el moreno se rió mirando la foto.
Lo cierto es que pese a la patética calidad del aficionado
que la había tomado, aún así el pelirrojo se
veía impresionante como siempre, incluso parecía mirar
al objetivo como si naturalmente posase perfecto -Sí…
se ve algo más joven, pero se parece demasiado… Tenía
alas ¿Sabes?- sonrió, mirándolo y cerrando
la revista -Estoy seguro de que lo veré de nuevo… tal
vez hable con él…
- Entonces, puedes preguntarle su nombre, y ya sabrás. –
dijo como toda respuesta, sin mencionar lo de las alas. Tampoco
les convenía llamar tanto la atención y menos de parte
de alguien como Baiken. Se notaba que era un problema andante. –
Claro, que si yo fuera tu amigo, no iría por ahí dejándome
seducir por cualquier extraño en una discoteca. Puede resultar
peligroso ¿sabes?
-¿Sí? ¿Cómo de peligroso?- preguntó,
mirándolo a los ojos. Los dos sabían de sobra que
Shiryou si era el de esa foto, pero si no quería admitirlo,
adelante, podían jugar si era lo que quería -Eso le
dije yo, que no se acercase a él más… ¿sabes?-
sonrió, mirándolo fijamente -¿Estás
seguro de que no quieres verlo por tus propios ojos?
- Siempre es peligroso estar enredándose con extraños.
A eso me refiero. – le sostuvo la mirada desafiante, dejándole
ver que no lo intimidaba de ninguna manera. - ¿Ver qué?
A este chico? No soy yo quien está interesado....
-Lo estás…- el moreno se levantó sonriendo
-¿A qué viene esa mirada? ¿Crees que te estoy
desafiando de algún modo? No es mi estilo…- se pasó
la mano por el pecho mirando al moreno y apoyándose en la
mesa -Creo que me iré a dar una vuelta y ya pasaré
a buscarlo cuando haya hecho el baka suficientemente…
- Creo que es lo mejor. Ya sabes, estamos muy ocupados en un lugar
como este..... – señaló, poniéndose de
pie, y haciéndole entender que no era bienvenido precisamente.
-Ah… ya veo… ocupados… Yo también te quiero…-
sonrió. mordiéndose la lengua y agachándose
para besarle los labios saliendo de la oficina y cerrando la puerta
"capullo…" pensó, sonriendo aún y
saliendo de la clínica.
- Maldito arrogante – murmuró el doctor, pasándose
una mano por los labios, con claro gesto de cabreo y pensando que
si no lo hubiese tomado por sorpresa, no lo hubiera dejado salir
intacto de la clínica.
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