| Capítulo 76
If You find Yourself Caught in Love......
Mientras, Kei rodeó los hombros de Shai, casi tan pronto
como este soltó su mano. – No seas conformista, apenas
pusimos el pie en la puerta.
-¿Y qué quieres que haga? Esos dos tíos no
son normales, conformarme y tragar con lo que me pidan. Es lo único
que puedo hacer y lo haré, tengo que sacarlo de ahí…
Además, tú estabas haciéndole ojitos a Jaken…-
el moreno levantó una ceja mirándolo de soslayo -¿Qué
también te gusta él?
- ¿Tú también? Ya te vas a parecer a Baiken...
– lo soltó, metiéndose las manos en los bolsillos.
La verdad es que sí tenía frío ahora. –
No, lo que pasa es ....Mira, ni es mi tipo, no sé. Es extraño,
es como si me hipnotizara con los ojos. Me confunde...
-Ah… genial… es mi ídolo- dijo refiriéndose
a Baiken y riéndose después, mirando a otro lado -¿Es
cierto que has posado desnudo?- preguntó, caminando a su
lado y guardándose también las manos en los bolsillos,
recordando que lo había dicho. Claro, que no sabía
si en serio o no, como todo lo que Kei decía.
El pelirrojo rió, sorprendido por la pregunta, que parecía
venir de la nada. - ¿Estabas pensando en eso? Pues sí,
pero de manera muy estratégica, si entiendes... – le
guiñó un ojo. – Aunque no descarto un desnudo
completo algún día. Si quieres, te hago uno privado.
-Calla, pervertido…- dijo ahorrándose el gritarle
sólo porque lo estaba ayudando mucho y además, no
le quedaban ganas. Estaba un tanto decepcionado, aunque no totalmente
-Ya… estratégico como Sayaka Isoyama… - dijo
hablando de una idol famosa que siempre salía desnuda, pero
a la cual jamás había podido verle nada de nada -Sólo
pensaba en eso… porque hay que tener mucho valor para hacerlo-
lo miró de soslayo observando el color de su pelo.
Kei le sonrió de medio lado sin saber a qué atenerse
realmente. Ya le sorprednái que no le hubiese gritado. –
No sé si hay que tener valor, o más bien no tener
vergüenza. Y de eso.....no me queda mucha, que estorba. –
bromeó, moviendo la cabeza para apartarse un mechón
de cabello de la frente.
-Las dos cosas, supongo…- el moreno se detuvo en el cruce
de calles hacia su casa haciéndole una seña para que
lo acompañase y esperándolo bajo el puente -Mi hermano
me cogió de ahí- dijo señalando el contenedor
de basuras con un pie y mirándolo avergonzado -Adivina qué
estaba haciendo…
- Hum......¿descargando? – se rió, sin que
se le ocurriese nada mejor. Lo cierto es que le parecía terrible
que te abandonaran en un contenedor de basura. – Cuando lo
conozca, tendré que agradecerle......- murmuró para
sí mismo, de manera distraída.
-No… estaba buscando comida porque no tenía nada,
pero aún así, me cogió… y me cuidó…
La gente se pensaba que era un perro salvaje y que iba a comerme…
pero nadie hizo nada eh…- sonrió apoyándose
en la pared del puente -La verdad es que me alegro de que no lo
hicieran… pero eso me hace pensar… ¿Por qué
creen que tienen derecho a decir que es una bestia? Creo que es
al revés…- lo miró a los ojos. No podía
evitar tratar de demostrarle que su hermano no era un asesino, a
pesar de que acababa de oírlo.
- A mí no tienes que convencerme, estoy de acuerdo. –
le sonrió, observándolo, casi dibujando sus rasgos
con la mirada. – Si fue capaz de criar a alguien como tú,
no puede ser tan malo. Es más, creo que debe de ser alguien
muy especial. Y para decirte la verdad, yo también me alegro
de que nadie lo haya detenido.
Shai lo miró aún apoyado en la pared del puente,
bajando la cabeza para mirar las goteras que caían al suelo
verdoso y después levantó la mirada para verlo a los
ojos -¿Aún quieres que te bese?- preguntó,
realmente serio y notando que los latidos subían de ritmo
en su pecho, sorprendiéndose a sí mismo con la pregunta.
- Sólo si deseas hacerlo. Y sólo si tiene que ver
con lo que sientas respecto a mí, y no con lo que sientas
ahora mismo. – lo observó, preguntándose si
entendería lo que intentaba decirle.
-No me siento solo, Hoshi está conmigo y tampoco estoy triste
porque voy a verlo- Shai se levantó de la pared mirándolo
a los ojos e inclinando un poco la cabeza imitando el hábito
que había adquirido de su hermano sin notarlo -Lo que siento
ahora mismo influye, estoy alterado, estamos solos y me gustas…
¿quieres o no? Tú sabes que yo no te voy a besar porque
sí… te pido permiso…- se paró frente a
él completamente rojo -¿Puedo besarte?
- Soy todo tuyo... – le sonrió, pasándole una
mano por la mejilla. Y dando un paso adelante. Se sentía
extraño, estaba nervioso, ¿por qué estaba nervioso?
Ni que fuera su primer beso. Entrecerró los ojos, esperando.
-No se me da bien… aquellas veces era un juego… de
besar con mis amigos – confesó, tragando saliva -y
me salió muy mal…- dijo recordando que se habían
burlado. Todo para besar a la chica que le gustaba y finalmente
no había podido. No podía dejar de mirar sus labios
esperándolo y sacó las manos de los bolsillos buscando
un lugar donde apoyarlas confundido, apoyándolas finalmente
en sus hombros y acercándose más, para besarlo con
suavidad, separando sus labios de forma un tanto torpe con los suyos
y cerrando los ojos, apretando los hombros el pelirrojo un poco
más y respirando con fuerza contra ellos antes de atreverse
a deslizar la lengua entre ellos para besarlo nervioso.
Kei cerró los ojos por completo, casi sonriendo un poco
mientras lo besaba. Era el beso más dulce que le hubieran
dado en su vida. Acarició la lengua del moreno con la suya,
atrayéndola en su boca con suavidad, y rodeando su cintura
con los brazos, sin querer que terminara, realmente se sentía
en el cielo.
Shai le pasó las manos por el pelo bajándolas y acariciándole
el cuello, entreabriendo los ojos para verlo. Realmente se veía
precioso y realmente le gustaba, desgraciadamente le gustaba mucho.
Sujetó su labio inferior entre los suyos lamiéndolo
y entrando en su boca de nuevo, algo más excitado. Notó
que le temblaban las manos contra su piel sintiéndose torpe
y las bajó a sus hombros de nuevo, apartándose aún
con los labios entreabiertos mirándolo a los ojos como esperando
a que se riera.
El pelirrojo se mordió el labio, ladeando la cabeza, y alzando
una mano para acariciarle la mejilla. – Ese fue el mejor beso
que me han dado en toda mi vida.
-Ya…- el moreno lo miró incrédulo. "Pero
si fue el mío" pensó, mirando a otro lado bastante
rojo y metiéndose las manos en los bolsillos, para ocultar
lo que se estaba haciendo obvio bajo su pantalón, sonriendo
después un tanto avergonzado y soplándose el flequillo
para apartárselo de la cara. Levantó una ceja más
rojo aún -Me voy a casa, Hoshi estará preocupado…
- Entonces no lo hagas esperar. Seguro piensa que ya no eres puro.
Aunque yo también me preocuparía, viviendo con un
tesoro como tú. – le dio una nalgada, sonriendo de
medio lado. - ¿Quieres que te acompañe?
-Quiero que no me toques el culo!- Shai lo miró aún
más rojo, apartándose casi de un salto -¿Has
venido andando? Porque si no lo has hecho, creo que los dos vamos
en la misma dirección ¿o no?- el moreno lo miró
con una sonrisa de medio lado como llamándolo baka -Y yo
no soy puro, que no soy un monje budista…
-Oh! Entonces eres impuro, tanto mejor para mí. –
lo siguió, admitiendo tácitamente que había
olvidado la moto. – Además, ¿Cómo quieres
que no te lo toque cuando te pones así? Es cuando más
lindo te ves.
-Yo nunca me veo lindo que no soy una niña- lo miró
frunciendo el ceño con auténtica cara de mala hostia
-Cuando más lindo te ves tú es cuando no hablas- sonrió,
riéndose un poco después entre dientes. Lo cierto
es que aún estaba demasiado nervioso, incluso sentía
flojera en las piernas -Y no soy impuro, ese eres tú, yo
sólo soy normal! ¿Coges? Normal.
- Ah, pero qué cruel eres conmigo, y eso que sólo
trato de hacerte sonreír. – bromeó con cara
de fingida tragedia para añadir luego. – A ver.....si
fueras niña, te diría linda, no lindo. Y si lo que
dices es verdad.......¿por qué no me callas como lo
hiciste hace un momento? Me harías el chico más feliz
sobre la tierra...de nuevo.
-No, no pienso hacerlo!- Shai lo miró como un tomate -y
como me digas linda alguna vez, te arrancaré las pelotas…-
suspiró, revolviéndose un poco el pelo y tratando
de no estar tan tenso, pero era imposible sin poder dejar de pensar
en eso y en que aún no se le bajaba. Tan sólo con
recordarlo, se le hacía un hueco en el estómago. Se
quedó parado en el portal de la casa con las llaves en una
mano y la otra en el bolsillo de los vaqueros -Si me llaman …
aunque me llegue con el dinero que me pagaron por Tama ¿querrás
venir conmigo?- miró a otro lado frotándose la nariz.
- Tengo que ir contigo. Si empiezas a gritar de nuevo, no habrá
ningún trato. Además, quien sabe qué tipo de
condiciones te ponen y....soy yo quien quiere comprar al lobo. Así
que déjamelo a mí, ni se te ocurra que vas a pagar
tú. – le sonrió, guiñándole un
ojo. Como si fuera a desperdiciar una oportunidad de volver a verlo.
-Si puedo, pagaré yo!- Shai se volvió para abrir
el portal guardándose las llaves en el bolsillo -No hay motivo
para que tú lo hagas, si yo puedo…- lo miró
en el umbral trabando la puerta con el pie -Eh… mañana
me devuelves mi cazadora que no tengo más…- lo miró
muy serio sin poder evitar sonreír después un poco
-Dile a Tama que se cuide y a Baiken que se pudra de mis partes…
bye.
- Bye, encantador Shai. – se rió, despidiéndose
con la mano y alejándose por el pasillo. En realidad había
pensado en dejarle la cazadora enseguida, pero ya que le daba la
oportunidad de verlo mañana.... Metió las manos en
los bolsillos, sonriendo.
El moreno se quedó viendo cómo se iba unos segundos,
hasta percatarse de lo que hacía, y se metió en la
casa abriendo la puerta y echando a correr por el salón hasta
la cama tirándose en plancha sobre el colchón -No,
no, no…Lo hice, soy baka… mierda- se tapó la
cabeza con la almohada como si no quisiese oír nada, pateando
el colchón ¿Cómo era tan imbécil de
estarse enamorando de alguien como él? Estaba seguro de que
lo iba a pasar fatal… De nuevo le volvió a la mente
el momento en el que se habían besado, el tacto y el calor
de su lengua contra la suya, su aroma, la firmeza de su cuerpo contra
el suyo. Cuando se dio cuenta, ya no estaba pateando la cama, sólo
estaba pensando en aquel beso. Ni siquiera se acordaba ya de lo
que había de malo en él.
Sujetó la almohada con la mano, apretándola y levantando
la cara del colchón, con las mejillas completamente rojas.
Cogió la revista, observando el rostro del pelirrojo sonriendo
en la portada "ahora cuando pose, lo haré pensando en
ti" recordó las palabras y su cara sonriendo mientras
le guiñaba un ojo -Idiota… mientes más que respiras-
protestó, mirando la revista y apoyándose en las manos
-Mierda… soy un salido…- no se le había bajado
desde que se habían besado. Miró la hora apurado y
se desabrochó el pantalón rápidamente metiendo
la mano bajo la ropa y sacando su sexo, moviendo la mano sobre el
apresurado. Sólo le faltaba que Hoshi lo viera ahora en ese
estado.
Se apoyó en una mano, con las rodillas sobre el colchón,
deslizando la otra por su sexo sin dejar de mirar el rostro de Kei
en la portada "¿ves qué puro soy?" dijo
para sus adentros moviendo la mano sobre él y apretando la
otra contra la almohada, sintiéndose ardiendo por completo
y apretando las mandíbulas, respirando agitado, mordiéndose
el labio y bajando un poco el ritmo. Le apretaban los vaqueros…
Sacudió la cabeza tratando de apartar el cabello que le
cubría los ojos sin conseguirlo y notando que sudaba. Cerró
los ojos arrodillándose y recordando de nuevo aquel beso
-Kei…- se echó adelante de nuevo, apoyándose
en la mano libre y mirando la foto de la portada. Se sentía
ardiendo y adelantó una rodilla inclinándose y besando
la imagen "Joder… soy un crío…" se
maldijo a sí mismo entreabriendo los ojos y lamiendo los
labios del pelirrojo en la portada cerrando los ojos de nuevo y
apoyando la frente contra su antebrazo en la almohada notando como
se sacudóa su cuerpo -Ah….nn- apretó las mandíbulas,
conteniendo su voz y dejándose caer en el colchón
aún, sujetando su miembro empapado en su propio semen, moviendo
la mano lentamente sobre él.
Respiró cansado y alterado aún. Como siempre, le
había dejado un tanto culpable y de todos modos, seguía
excitado. Se dejó caer de espaldas en el colchón,
tapándose los ojos con el antebrazo y levantándose
entonces, casi de un salto abrochándose el pantalón
y quitándose la sudadera para limpiar "el desastre".
Corriendo por la cocina y lanzándola a la lavadora, pasándose
la mano por el pelo tratando de adecentarlo y borrar el sudor de
su frente antes de que Hoshi abriera la puerta e inconscientemente
poniendo cara de no haber roto un plato.
El moreno abrió la puerta suspirando. Las cosas parecían
estarle mejorando. Al menos, se había alimentado sólo
por primera vez, y había conseguido detenerse, aunque le
costó algo de trabajo. Pero igual aún se sentía
extraño teniendo que atacar gente para comer. Si no recordaba
mal, se sentía más cómodo robando. Sonrió
ante lo extraño de su propio pensamiento, cerrando la puerta
tras de sí, y alzando el rostro para ver a Shai ahí
parado, casi como si lo estuviera esperando, y con cara de inocencia,
muy contraria a su acostumbrada cara de mala hostia. - ¿Y
eso? ¿Y ahora por qué me miras así? –
se acercó, extrañado, sin saber qué pensar
de que estuviese sudando de esa manera. - ¿Ya se fue tu cita
o.....? Oye, ¿no...? ¿Sucedió algo? –
le preguntó de pronto ligeramente alarmado, aunque ni sabía
por qué, si Shai ya era mayorcito.
-No…- Shai lo miró echándose el flequillo hacia
atrás y sentándose en la encimera de la cocina -¿Qué
podría suceder?- se rascó un poco el pecho pensando
en que no sabía por qué demonios tenía que
estar escondiendo que se la había meneado como si fuera el
gran delito "Ah sí! Porque me la he meneado con un tío
y he lamido una revista… obvio" se dijo mentalmente.
- Pues...no sé... – lo miró con sospecha, quitándose
la cazadora, y dejándola sobre el sofá, para regresar
a su lado, no muy seguro de cómo actuar. – Oye, si
pasó algo, me puedes decir......Tampoco soy un mojigato,
ni un ingenuo, ¿eh?
-Es que no sé a que te refieres ¿a si sucedió
algo con Kei o a si me sucede algo a mí? … Tampoco
es que te oculte nada, tú sabes… no se me da bien mentir…
por si no lo recuerdas- sonrió, rascándose el cuello
un poco.
- Sí, sí lo recuerdo. Te estoy viendo ahora, ¿no?
– se colocó un mechón de cabello tras la oreja,
sonriendo un poco a pesar de todo. – Me refiero a sí
sucedió algo con Kei, y si te sucede algo a ti, ya puedes
ir diciéndomelo también, porque no creo que estuvieses
haciendo ejercicio. – finalizó, refiriéndose
a la condición sudada del chico e inclinándose un
poco sobre la encimera para acorralarlo, mirándolo a los
ojos.
-Saca!- el moreno lo agarró por los hombros echándolo
para atrás todo rojo y mirándolo a los ojos -Sí
hacía ejercicio… de ese que se hace a veces ¿OK?-
lo miró, frunciendo el ceño y apartando la mirada
-Y con Kei pasó que lo besé…
- Ah, vale...eto....no pasa nada, es natural. – Hoshi se
echó atrás, un tanto rojo, aunque más que por
la confesión, por haberlo hecho confesar aquello de esa manera.
Se rascó el brazo sonriendo, y con ganas de reír,
observándolo. – Entonces, vas en serio, ¿no?
Porque lo besaste tú, ¿no? ¿O te besó
él?
-Lo besé yo… y yo siempre voy en serio y si no, no
voy- lo miró aún más rojo saltando de la encimera
y mirándolo a los ojos rascándose la nariz y mirando
al suelo -Me gusta. ¿Qué quieres que haga? ¿Qué
diga que no mientras no dejo de pensar en él? Tiene sus cosas
buenas… creo que empiezan a ser las únicas que veo…
- Es lo que debe pasar cuando te enamoras, ¿no? El amor
es ciego....- sonrió, apoyándose ahora él en
la encimera. – No sé qué pensar. Me pareció
algo escandaloso, no muy amable, y probablemente egocéntrico,
pero...tampoco dijo nada malo realmente. Y de la manera como me
lo pintaste tú.....A ver, ¿por qué no me dices
algo de lo bueno? Hasta ahora, sólo me has dicho cosas malas.
– se cruzó de brazos, pensando que de igual manera,
lo malo era lo primero que solía describir Shai de cualquiera.
-Ciertamente es egocéntrico, pero eso me gusta… es
muy amable y a mí no me parece escandaloso, es que llama
la atención… - suspiró, abriendo la nevera para
coger otra pepsi y la abrió, mirando a Hoshi y poniéndose
rojo -No lo sé… es especial, me apoya y me gusta cómo
me trata. Huele bien, es suave en su forma de ser y también
cuando lo tocas… y tiene algo que me hace mirarlo o estar
pensando en él todo el tiempo- se apoyó en la encimera
de nuevo, haciendo girar la lata -¿Parezco imbécil?
- Claro que no, pareces enamorado. – sacudió la cabeza
riendo un poco, y después acercándose para apartarle
el cabello del rostro. – Mira, si a ti te gusta y te trata
bien, eso es suficiente para mí. Tal vez lo juzgué
mal, ¿O.K.? Tal vez deba conocerlo mejor. Lo que me importa
es que te haga feliz. – se encogió de hombros, separándose
de nuevo y apoyando la espalda en la nevera. – Al final, es
tu novio, no el mío. Así que de todas maneras, la
que vale es tu opinión.
-Eh… no es mi novio… no te lances- el moreno lo miró
con cara de shock, sacudiendo las manos -Sólo nos hemos besado,
ya está… No sé si quiero que sea mi novio, no
siendo como es…- miró la botella de vino que había
quedado allí cerrada, vaciándola por el fregadero
y tirando el envase en el contenedor -No lo voy a cambiar…
pero vive con un tío… y no son amigos como tú
y yo…
- Pareces la prohibición... – el chico rió
ligeramente aunque pensando que en otros tiempos, él hubiese
podido aprovechar aquella botella. E incluso ahora, podrían
haberla vendido, se notaba que no era barata, pero....qué
más daba. - ¿A qué te refieres con eso? ¿Son
amantes o algo así?
-Creo que sí…- Shai lo miró a los ojos apretando
un poco las mandíbulas -pero … es que Kei dice que
folla por pasárselo bien… Así pues… ¿Qué
quieres que te diga? ¿Qué pinto yo con alguien así,
Hoshi? Hoy, cuando fui a buscarlo… estaba rodeado de sus admiradoras,
un montón de crías gritando…
- Bueno, la parte de las admiradoras, es natural. Es famoso y atractivo.....Así
que, de por sí, tiene que tener admiradoras. En cuanto a
lo otros... – se llevó una mano a la frente pensativo.
- ...no lo sé. No me parece bien. Y ¿qué tal
si sólo está contigo por eso? ¿Qué tal
si sólo intenta conquistarte para llevarte a la cama? No
sé...no me gusta, Shai.
-Ya… ya lo he pensado, no creas que no, pero no se aprovecho
de mí cuando tuvo la oportunidad … - se vació
la lata estrujándola y lanzándola al cubo de basura
-A mí tampoco me gusta que me guste… pero no puedo
evitarlo, en fin… la juventud está para cometer idioteces
¿no? Si al final llego al punto de quererlo tanto como para
desear que sea mi novio… y me engaña… - se encogió
de hombros como si nada sucediese con eso, aunque sintiéndose
fatal.
- Entonces, yo me lo comeré.... – completó
el moreno, apoyando su afirmación con un gesto de sus dedos,
y pasándole al lado, para ir a la habitación., deteniéndose
un momento para mirarlo de soslayo. – En todo caso, Shai,
te gusta quien te gusta. No puedo decir que esté totalmente
de acuerdo, pero no es algo que se pueda controlar. Y tampoco creo
que yo sea el más indicado para darte consejos, ni para juzgar
a nadie. Lo único que puedo decirte, es que estoy aquí
si me necesitas y que no voy a permitir que nadie te haga daño
y se vaya tan tranquilo.....- bajó el rostro, intentando
recordar y lo cierto es que por lo que recordaba, él no se
caracterizaba por hacer las mejores elecciones tampoco, aunque no
creía haber llegado a nada serio con nadie. – Hummmm.....
sólo hay otra cosa de la que estoy seguro... –murmuró
serio, saliendo de la cocina, para asomarse de manera burlona, añadiendo.
-....Shai-chan está enamorado! – le sacó la
lengua, apresurándose a la habitación, con una actitud
algo infantil, pero es que....¿cuántas oportunidades
iba a tener de hacer algo así?
El moreno echó a correr tirándose encima de él
sobre la cama y matándolo a cosquillas -Calla!! Tú
eres un zombie no muerto y además, feo!- lo miró a
los ojos, mordiéndole después el cuello y tirándose
en la cama a su lado sonriendo como un baka -Cuando te enamores
tú, verás! Me voy a meter contigo hasta la saciedad!
- Ya, ya, no te lo voy a decir... – le contestó, riéndose
aún, boca arriba, y recuperándose de las cosquillas,
mientras se sobaba el cuello. – Salvaje.....Y ahora, resulta
que como te gusta un modelo, soy feo, ¿eh? Ya verás,
me voy a conseguir un novio estrella de cine.
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