| Capítulo 71
Reunited and it Feels so Good
El chico caminaba un tanto cohibido por los blancos pasillos una
vez más. A pesar de no ir en calidad de interno, no podía
evitar sentirse un tanto claustrofóbico. Bueno, eso era decir
poco. En realidad, le daban ganas de salir corriendo y no regresar
jamás, pero seguía repitiéndose mentalmente
y continuamente, el por qué de lo que hacía. Subió
las escaleras, preguntándose si los otros pacientes pensarían
ahora que era peligroso, ya que iba vestido parcialmente de negro.
A pesar de todo, no podía evitar sentirse contento de poder
ver a Garou.
El rubio marcó la clave en la puerta -Gaoru, querido…
he traído a alguien que quiere verte…- sonrió
al lobo que estaba encadenado por el cuello en el fondo de la celda
y no había vuelto a comer desde la marcha de Hoshi. Ni siquiera
había vuelto a adoptar forma humana, salvo durante el día
cuando no podía dominarla. Levantó un poco la vista
con el morro apoyado sobre una de sus patas sin prestarle atención
-Está un poco… deprimido… me pregunto el por
qué…- dijo a Shai -Os dejo solos- dijo retirándose
atrás y hablando con más de seis guardas de seguridad
para que vigilasen la puerta mientras tanto.
- Garou..... – Hoshi dio dos pasos hacia delante, aún
con las manos en los bolsillos de la cazadora, y se quedó
allí parado hasta que cerraron la puerta tras de sí.
Se veía muy mal, y a pesar de saber que no era su culpa,
se sentía como si lo hubiese lastimado. Se apresuró
a acercarse apenas estuvieron solos, arrodillándose a su
lado, acariciándole el pelaje. – Garou, soy yo....
Hoshi.
El lobo alzó los ojos amatista moviendo la cola entonces,
casi como algo automático, apoyando la enorme pata sobre
la pierna de Hoshi como pidiéndole atención, cosa
que ya le estaban otorgando, y gimiendo suavemente apoyando la cabeza
sobre sus piernas seguidamente con las orejas gachas.
- Garou, yo también te extrañé. Siento haberte
dejado sólo.... – murmuró acariciándole
la cabeza e inclinándose para besarla. – Pero estoy
aquí ahora, ¿ves? Te dije que no iba a abandonarte.
¿Recibiste mi nota?
El moreno apretó las patas contra el suelo, bajando la cabeza
y volviendo a su forma humana de nuevo, dejando caer la cabeza contra
las piernas de Hoshi y mirándolo de soslayo aún con
las orejas gachas -Aziel la leyó…- dijo como si no
le importase lo más mínimo, cosa que contradecía
su aspecto -¿Para qué has vuelto? ¿Te han atrapado
de nuevo?
El chico negó con la cabeza, sonriéndole, aunque
ya se esperaba lo que venía. – He hecho un trato con
Jaken. Voy a seguir con los experimentos y se supone que él
me ayude a comprender mi naturaleza. Aunque ya no voy a vivir aquí,
claro. Sé que parece estúpido, pero no se me ocurría
otra forma de verte. De esta manera, aún puedo ayudarte.
-Es estúpido- el moreno lo miró a los ojos incorporándose
y tentado a pegarle una colleja mundial, acostándose de nuevo
en su pierna lamiendo el pantalón y mordiéndolo después,
a modo de reprimenda vengativa -Yo no necesito ayuda… ¿y
Shai? ¿Cómo está él? ¿Llora?
- Sí la necesitas. Mira cómo estabas, nada más.
– lo contradijo el chico de todos modos, aunque aliviado de
salvarse de la colleja. – Y Shai....es Shai, ya sabes. Está
bien, pero se preocupa mucho, y te extraña mucho. También
hago esto por él, ¿sabes? Cada vez que salgo de la
casa, me mira como si no fuera a regresar. Es natural.... –
le explicó, guardándose el si lloraba o no para no
avergonzarlo en ausencia, aunque ambos sabían cual era la
respuesta a eso.
-Yo no quería que te fueras- dijo mirándolo serio
de más, acercando la nariz a su estómago y levantándole
la camiseta para esconder la cara bajo la ropa, lamiéndole
las abdominales y aplastando la nariz contra su piel -Pero tampoco
quiero que estés aquí…- golpeó el suelo
con la cola negra y blanca con fuerza un tanto inquieto.
- Lo sé, lo sé. – le contestó riendo
un poco a pesar de lo serio del asunto, pero le estaba haciendo
cosquillas. Se quitó la cazadora y la camiseta, sabiendo
que en cualquier momento se iba a quejar de la ropa, y no tenía
ganas de que se la destrozara. Después de todo, ya no vestía
el uniforme de la clínica. Le tomó el rostro con las
manos, alzándolo. – Te dije que no me iba a ir sin
ti. Si lo hice, fue porque no tuve más opción, ya
te lo expliqué. Pero no voy a abandonarte, aunque tenga que
hacer todas las estupideces del mundo. Tú nunca me abandonaste
a mí, ¿cierto?
- Cierto…- el moreno lo miró a los ojos, sacudiendo
una oreja, sin entender muy bien por qué le levantaba la
cara así, e inclinando un poco la cabeza mirándolo
igual de serio, apenas parpadeando, tirándolo al suelo y
poniéndose a cuatro patas sobre él, sonriendo y moviendo
la cola de pronto -¿Vas a beber de mí?
Hoshi rió, alzando una mano para acariciarle la cara, así
estaba mucho mejor. – Para eso vine, supuestamente, pero no
creo que deba. Ya me alimentaré cuando me vaya.... –
le respondió, aunque tenía hambre, la verdad, pero
últimamente parecía que sólo comía y
dormía.
-¿Por qué no?- el moreno lo miró a los ojos,
inclinando la cabeza de nuevo y alzando las orejas. Se dejó
caer al suelo a su lado apoyando una mano en su pecho -A mí
me gusta, hazlo- dijo poco menos que ordenándole.
- Pero estás muy débil. ¿Seguro que no te
hará daño? – preguntó, girando la cabeza
para mirarlo sonriendo. - ¿Tanto me extrañaste que
hasta quieres que te muerda?
-Sí- el moreno lo miró, con el ceño fruncido,
apoyándose en su pecho de nuevo, y lamiendo su costado arrastrando
la lengua hasta su pecho y mirándolo de soslayo y acariciando
sus pezones, mordiendo uno levemente y agachando las orejas esperando
a que lo riñesen.
- Ouch...no me muerdas....-lo riño, aunque sonriendo, y
haciendo fuerza para tumbarlo, empezando a reír. –
Y no me respondes. ¿Es guerra? – declaró como
si estuviesen jugando, que de hecho, lo estaban.
-No me pasará nada… soy un lobo…- el moreno
sonrió, moviendo la cola y cogiéndolo sobre él,
rodeándolo por la cintura y sujetándole una nalga
para que no huyera. -No… ¿ahora eres más fuerte
que yo?
-Jajajaja.....lo dudo......baka....suelta.... – se rió,
dándole una palmadita en la mano que le agarraba la nalga,
aún jugando. – Está bien, voy a morderte, pero
no me dejes que me pase, ¿eh? No quiero pasar el tiempo con
un lobo inconsciente.
-No te dejo… pero no me hagas daño, o te morderé
- el moreno lo miró a los ojos, esperando un tanto impaciente,
moviendo la cola a golpes de nuevo contra el suelo.
- Así quién puede.... – le sonrió el
chico, inclinándose sobre él, y mordiéndole
el cuello, está vez más controlado, con delicadeza
casi, aunque seguía estando nervioso, pero lo había
logrado la noche anterior, ¿no? Cerró los ojos, sintiendo
la calidez de la sangre llenarlo, y abrazándose al cuerpo
del moreno.
Garou apretó un poco la mandíbula, tensando los músculos
y relajándolos después, lamiendo uno de sus hombros
suavemente y apoyando los dientes contra el cuello del moreno, sin
morderlo, pero dispuesto a hacerlo si no se detenía, aunque
en aquellos momentos, se sentía excitado y tensó los
músculos de las piernas separándolas a los lados de
Hoshi y dejando escapar la respiración agitada entre los
labios mucho más seguro que en la ocasión anterior.
Hoshi respiró contra su cuello, sin dejar de beber, intentando
sentirlo como le había dicho Jaken. Algunas imágenes
de su vida anterior, pasaron por su cabeza, pero lo más evidente,
era la excitación del moreno y lo estaba excitando a él
también, lo cual no estaba segurod e que fuera muy bueno.
Aún así, no deseaba detenerse, no aún. Podía
sentir los dientes de Garou en su propio cuello, pero sabía
que no le haría daño realmente, así como él
tampoco se lo haría al lobo. Lamió la rasgadura en
su piel, aún intentando sentir cuando debía detenerse.
El lobo se apretó, rozándose contra él inconsciente
de si se veía mal o no, y ajeno a la vergüenza de revelar
su estado como siempre lo había sido. No quería que
se detuviera y sin embargo, comenzaba a sentirse un poco débil.
Apretó un poco los dientes contra el cuello de Hoshi como
advirtiéndole, sin poder evitar lamerlo después, desistiendo
como si pudiese dejarse matar de ese modo sin oponer resistencia
en absoluto.
Hoshi se apretó contra el lobo, lamiendo y succionando de
la herida, cada vez más excitado sin poder evitarlo, sintiendo
su propio sexo endurecido, rozando el cuerpo del moreno, a la vez
que sentía el del lobo contra su cuerpo. Gimió contra
él, abriendo ligeramente los ojos y volviendo a la realidad
al observar su rostro. Se veía débil, entregado, y
los latidos de su corazón empezaban a parecer cada vez más
suaves. Puso todo el empeño que pudo, apretando los puños
a los lados de su cuerpo, para empujarse a sí mismo de encima
del lobo, quedando boca arriba a su lado, respirando ajetreado,
con algo de sangre resbalando por su quijada. Lo miró por
un segundo y se dio la vuelta, rojo, avergonzado por lo que acababa
de pasar, era la primera vez que sucedía y aún sentía
el deseo en su cuerpo.– Lo...lo siento...- murmuró,
sin voltearse.
El lobo lo miró, sin comprender la disculpa, cuando él
no lo había detenido y se volvió de lado, también
abrazándolo y lamiendo su nuca, aún excitado, aunque
sumamente agotado apretando su sexo contra el moreno, pensando que
tal vez lo iba a reñir como siempre que se sentía
excitado aunque aún no comprendía por qué había
de esconderlo.
- Ga...Garou! – protestó el chico sintiéndose
acalorado con el roce, y sin saber muy bien cómo reaccionar.
¿Debía reñirlo como siempre? Pero si era su
culpa...¿no? Se separó, aún enrojecido para
mirarlo de frente, tapando un poco su propio sexo con una mano.
– Creo que debemos calmarnos....No sabía que esto podía
pasar, es mi culpa esta vez. – sus profundos ojos azules no
pudieron evitar recorrer la anatomía del moreno, observando
su sexo erguido sin ninguna vergüenza por parte del lobo y
por supuesto, avergonzándolo más a él inmediatamente.
Se puso de pie, alejándose a mirar por la ventana como quien
no ha visto nada.
El moreno lo miró en el suelo bastante confundido, bajando
las orejas por la bronca y encogiendo las rodillas un poco, colando
el rabo entre las piernas enfadado por no comprender el motivo de
la bronca. Se llevó la mano a su propio sexo rozándolo
y tumbándose hacia abajo enroscándose en la manta
apretándose contra el suelo y encogiéndose de nuevo,
moviendo la cola inquieto por fuera de la manta -No me calmo…-
dijo sincero y sin mirarlo, aunque comenzando a enfadarse sin motivo
alguno salvo que le habían reñido agitando la cola
con fuerza contra la piedra -¿Y ahora qué? ¿Van
a hacerte más pruebas?- preguntó, tratando de zafarse
de la sensación.
- No lo sé, supongo....Pero no esta noche, tengo que regresar
con Shai..... – respondió, apenas atreviéndose
a mirarlo de soslayo y sin querer reconocer que él tampoco
se estaba calmando y menos con tanto movimiento del lobo bajo la
manta. No podía dejar de imaginarse lo que estaba haciendo.
Se sentía muy raro.
-Pues regresa con él y dile que le quiero- el moreno le
habló igual, en el mismo tono incómodo aunque el problema
era sólo consigo mismo y ahora tenía prisa porque
Hoshi se fuera o acabaría por reñirle de nuevo y no
le agradaba nada.
- No me largues tampoco. Quería pasar tiempo contigo, no
vine sólo a alimentarme ¿sabes? – lo miró,
aunque aún cohibido, algo dolido de que lo echase así.
¿Se habría enfadado? Igual se agachó a recoger
su camiseta, y su cazadora poniéndoselas, y se limpió
la sangre con el pañuelo de Jaken, que aún continuaba
en su bolsillo, manchado de sangre seca producto de la noche anterior.
-No te largo, me riñes… cuando no hago nada ¿Por
qué si me excito me riñes? No lo hago adrede!- se
pasó las manos por la cabeza, chafandose las orejas para
rascárselas -Ya no vas a dormir conmigo nunca más
¿verdad? No pasa nada…- bajó las orejas de nuevo
sin mirarlo.
- No digas eso.... – Hoshi lo miró, sintiendo que
se le encogía el corazón, y acercándose para
abrazarlo a pesar de todo. – Claro que voy a dormir contigo
de nuevo, porque voy a sacarte de aquí, ya te lo dije. Voy
a sacarte de aquí y dormiremos juntos todas las noches. Si
quieres, puedo quedarme algunas por ahora, pero.....no sé
cómo le sentará a Shai eso. – le acarició
las orejas para que dejara de rascárselas, que sabía
que luego le iban a molestar. – Y ya sé que no es tu
culpa, no es mi intención. Es que....me averguenzo y me altero,
y ya sé que tampoco comprendes eso...... – finalizó
sonriendo para sí.
El moreno inclinó la cabeza hacia donde le rascaban moviendo
un poco la cola y frotándose él mismo contra la mano
de Hoshi, escondiendo la cara entre sus piernas y frotándose
contra ellas, apoyando la mejilla en ellas a pesar de tener aún
cara de mal genio, moviendo la cola claramente feliz. No solían
durarle ni tres minutos los enfados con la gente a la que quería
-Pero Shai y tú me dijisteis que si volvía a hacer
eso, no me dejabais dormir más con vosotros…
- Ya, pero eso.....Es distinto, esta vez fue mi culpa, y de todos
modos.....sabes que no puedo permanecer enfadado contigo y los enfados
de Shai....Bueno, es Shai – le sonrió, un poco más
tranquilo ahora. Realmente deseaba llevárselo a casa en esos
mismos momentos, no soportaba tener que dejarlo allí.
-Vete…- el moreno se tapó con las cortinas acostándose
en el suelo de espaldas para poder mirar hacia la ventana -Shai
tiene miedo por las noches… es idiota, dile que le quiero-
dijo otra vez a pesar de que ya se lo había dicho, recordándoselo
-A ti también te quiero- lo miró, moviendo la cola
sin levantarse.
- Yo también te quiero, muchísimo. Y se lo diré,
no te preocupes. – lo abrazó con fuerza, antes de levantarse.
– Duerme bien, Garou. Te traeré comida la próxima
vez, ¿sí? – sonrió, golpeando la puerta
para que lo dejaran salir, dirigiéndole una última
mirada, lamentándose por no poder llevárselo, y volviendo
a recorrer los blancos pasillos, seguido por aquel séquito
de guardias, como si pudiera esconderlo debajo de la ropa o algo
así.
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