| Capítulo 70
By Any Means Necessary
Hoshi salió de la habitación, observando la sala
vacía, pensativo. Deseaba poner su plan en marcha lo antes
posible, aunque no estaba seguro de si eso se podía llamar
un plan. Más bien, el inicio de lo que podía llegar
a ser un plan. De sólo pensar eso, ya sentía la hostia
de Garou encima. Shai estaba en la cocina preparándose algo
de comer. Había regresado muy extraño y lo miraba
feo sin motivo aparente. Claro que con Shai, tal vez eso no era
tan extraño. De cualquier manera, tenía que escabullírsele
sin que lo detuviera. Pasó por detrás, tomando su
cazadora al vuelo, y abriendo la puerta, despidiéndose. –
Voy a salir, regreso pronto – exclamó con la intención
de huir.
-Dónde vas ahora?!- Shai abrió la puerta casi estampándose
por el camino con las prisas y lo agarró de la muñeca
-¿Vuelves?- pregunto mirándolo a los ojos -Para dormir
conmigo… ah!!- lo soltó revolviéndose el pelo
-Voy a estar esperándote! Y me voy a quedar despierto. Si
no vuelves, espero que los remordimientos te pudran!- le cerró
la puerta, apoyándose en ella. ¿Por qué todos
eran tan complicados?
Hoshi se quedó parado afuera, preguntándose qué
había sido todo eso. Y prácticamente lo había
sacado de la casa sin darse cuenta, lo que lo hizo sonreír.
– Estaré de vuelta! – le gritó desde afuera
antes de recorrer el pasillo alejándose, y poniéndose
la cazadora negra, aunque lo hacía más por costumbre
que porque sintiera el frío de la noche.
Mientras tanto, en los jardines del centro de la ciudad, el rubio
lo esperaba en el mismo puente que la noche anterior. Recogió
una camelia con dos de sus dedos, arrancándola del árbol
y alzándola para olerla. Tenía un aspecto que podía
similar una rosa, incluso parecía que olería a rosas,
mas cuando la acercabas… apenas tenía aroma. La dejó
caer desde sus dedos al río y giró sobre el agua flotando
y vadeando la corriente, enganchándose en las rocas.
Alzó la mirada de las aguas observando el horizonte. La
luna tenía un brillo extrañamente anaranjado aquella
noche, sabía que lo estaba buscando, aunque también
sabía que Kogatsu no confiaba en él -La confianza
no es algo que se gane fácilmente, sin embargo es increíblemente
fácil perderla… como casi todo…
Hoshi dirigió sus pasos al parque en donde lo había
encontrado la noche anterior. No tenía razones para creer
que estaría allí, suponía que lo más
seguro era acercarse a la clínica. Después de todo,
era donde vivía. Pero prefería agotar todas las posibilidades
antes de eso, la verdad. Se encaminó hacia el mismo lugar
en el que lo había visto, con las manos metidas en los bolsillos,
y alzó la vista, para observar el puente. Allí estaba,
como si lo estuviese esperando. Tal vez de veras lo estaba esperando,
aunque le molestaba que lo considerase tan predecible. - Jaken...
– lo llamó, de igual manera empezando a caminar hacia
allá.
El rubio lo miró a los ojos sin moverse del puente, apoyando
la mano en la barandilla de madera. Giró el rostro hacia
el agua de nuevo notando cómo la camelia había quedado
atrapada entre las piedras -Sabía que vendrías…-
le dijo en tono tranquilo.
- Había pensado en buscarte en la clínica..... –
contestó, sólo por contradecirlo un poco, sacando
las manos de sus bolsillos y apoyándose en la barandilla,
observando el agua también.
-Pero yo no te reservaría una encerrona como esa, no te
forzaría a meterte en la boca del lobo para encontrarme…
- sujetó otra camelia mas entre los dedos, haciéndola
vascular en su mano y la dejó caer al agua, recorriendo exactamente
el mismo camino que la anterior. Los pétalos se acariciaron
entre sí soltando a la que estaba atrapada y perdiéndose
ambas en la corriente -pero no sé por qué me estas
buscando… eso tendrás que decírmelo tú.
- Dijiste que me ayudarías, ¿no? A conocer mi naturaleza,
mis poderes..... – contestó, sin querer revelar demasiado,
tanteando para ver a donde lo llevaba aquello.
-Y lo hago…¿no es así? Dime lo que deseas saber
y si puedo, te contestaré- el rubio lo miró, deslizando
la mano por el pasamanos de nuevo -Aprender a conocer tus poderes…
los reprimes…
- Sólo me comporto como siempre lo he hecho...... –
lo miró de soslayo, desconfiado, bajando la mirada de nuevo.
– En primer lugar, me gustaría saber por qué.
¿Por qué quieres ayudarme de pronto? ¿Por qué
no cuando estaba en la clínica?
-Ya te ayudaba Shisou ¿no es así? Él tiene
toda mi confianza, todo lo que él hace es seguramente lo
que yo habría hecho en su lugar- dijo independientemente
de si era cierto o no, defendiendo la posición del moreno
que sin duda era bastante más alterable que él -Fui
a ayudarte pero aún eras muy alterable. Sin embargo, traté
de enseñarte a beber. Aún no estabas preparado para
comprender el poder que poseías … ya lo has demostrado.
- Sí, bueno.....es normal que estés alterado si te
queman todos los días....- contestó, un tanto sarcásticamente,
pateándose mentalmente por no saber controlarse bien. –
Así que...si bebo la sangre de Garou, ¿dejaré
de quemarme? ¿Ya no les importa eso? Digo...porque estoy
afuera ahora.....¿Puedo volar o algo? – añadió
más bien para distraer al rubio de lo que realmente ocupaba
su mente.
-Podrías si te subieras a un avión tal vez…¿o
es que crees que vas a convertirte en un murciélago?- el
rubio no pudo evitar reírse suavemente -No puedes volar,
pero no te hace falta. Con la agilidad que posees ahora, la velocidad,
la fuerza… - lo miró a los ojos fijamente como excrutándolo
-Estás afuera porque tú así lo elegiste y sí,
decidí preocuparme por ti pero toma eso como un privilegio,
no creas que estás en derecho de exigirme nada y …
cambia esa actitud, es irritante- el rubio le sonreía no
obstante, mientras le hablaba, para nada alterado observando las
ondas de nuevo.
El chico inclinó un poco la cabeza, el flequillo cubriéndolo
ligeramente, percatándose de que a parte del regaño,
sólo le había contestado la pregunta menos importante.
– Y ¿qué hago ahora? – preguntó,
en realidad plasmando sus pensamientos en voz alta.
-No lo sé… tú elegiste ser libre. ¿Para
qué querías usar tu libertad?¿Para preguntarme
a mí qué debes hacer?- el rubio se rió suavemente
mirándolo a los ojos de nuevo -Puedes volver conmigo si lo
deseas, o bien puedes quedarte en libertad, pero jamás te
curarás- Jaken lo miró y se echó el cabello
hacia atrás meditando -¿Qué es lo que realmente
dudas?
- Y ¿si le ayudo? Con...su investigación. –
lo miró de pronto, enderezándose y apartándose
del puente. - Puedo hacerlo, pero sólo si soy un paciente
externo. Eso significa que noseré tratado como un prisionero
y que podré ir y venir como me plazca. Y por supuesto.....no
viviré allí.
-Bueno… no me parece muy justo que puedas ir cuando te plazca,
lo siento, irás cuando a mí me plazca ya que eres
tú quien pretende entrar en mi casa ¿no es así?-
le sonrió, entrecerrando los ojos y tratando de adivinar
cuales eran sus verdaderos propósitos de los cuales ya iba
imaginando parte de ellos -Ayúdame, yo te ayudaré
a ti…
El moreno lo observó por unos momentos sintiendo que estaba
haciendo una estupidez, pero había parecido una buena idea
en principio, como siempre que cometía una estupidez. –
Pero....¿no estaría amarrado a la cama ni nada de
eso, verdad? Y no puedo pasar las noches allá. – añadió,
pensando en Shai.
-No tienes por qué estar amarrado si no vas a huir ¿verdad?
Seria un despropósito ¿no crees? Y mucho más
sabiendo que puedes romper tus ataduras… - entreabrió
los labios levemente suspirando -Te espera alguien en casa…
¿Shai?- sonrió más ampliamente riendose después
–Como no…
- Shai? Como sabe de Shai? – pregunto volteandose sorprendido
antes de que se le pasase por la cabeza que se estaba poniendo en
evidencia.
-Lo confirmas… - el rubio lo miró a los ojos sonriendo
-Deberías controlarte y también pensar lo que vas
a decir antes de hablar… Y desde luego que lo conozco, él
vendió a Tama… Además, Shisou me informa de
todo… Sólo aventuraba, aunque ahora ya lo sé…
gracias a ti.
- Demonios..... – murmuró, de igual manera transparentándose,
y bajando la mirada tan sólo para alzarla de nuevo. –
Pero él no tiene nada que ver en esto. Sólo estoy
quedándome en su casa, es todo.
-No me interesa para nada hacerle daño, si es lo que te
preocupa. Él ha hecho un estupendo trabajo para nosotros
y eso es todo, no tienes por qué ocultar que estás
en su casa, no tiene relevancia…- el rubio lo cogió
por los hombros, llevándolo consigo hacia la ciudad -Y dime
querido ¿ya recuperas tus recuerdos?
- Casi...algunos. Aún no recuerdo qué pasó.....y
a veces olvido cosas, detalles, nada importante. – respondió
dócilmente, aunque más porque estaba aliviado acerca
de Shai. Era claro que no sabían quien era. – Y......ayer
dijiste que cuando bebía...podía sentirlos, leer sus
mentes. Y....¿podría llegar a confundir sus recuerdos
con los míos? – preguntó de pronto interesado
y ligeramente preocupado. Ya que lo iba a ayudar, pues mejor aprovechaba.
-No lo creo… aunque tal vez podría suceder…
Todo depende de tu propia fuerza, pero sobre todo, has de aprender
a controlar tu hambre, tu furia…- el rubio lo miró
de soslayo -tus temores… Sólo hay algo a lo que debes
seguir temiendo como tu peor enemigo, la luz del sol, tu ya sabes
el dolor que causa … y ese es el dolor que queremos suprimir
con tu ayuda…- Jaken sonrió levemente saludando a dos
mujeres que pasaban observándolo -Ante todo… debes
ser consciente de que tú, eres un ser superior… y que
tu poder no es bruto, no es tu fuerza sino tu belleza… mortal-
detuvo sus pasos apoyando la mano en su mejilla -¿Estás
seguro de que tienes la suficiente fuerza para vivir al lado de
un mortal?
- Yo jamás lastimaría a Shai. Ni en un millón
de años. – siguió con la mirada a las mujeres,
aunque realmente no les prestaba atención. No se sentía
como un ser superior, ni lo deseaba. Sólo se sentía...distinto,
como si no estuviese realmente allí. – Por eso salgo
a alimentarme sin él, aunque sé que no me juzgaría.
-Es lícito opinar y formular juicios incluso premeditados,
forma parte de la naturaleza humana, normalmente son reflejos de
nuestros miedos… ¿te has alimentado esta noche Hoshi?
Tal vez querrías ver a Garou…- el rubio preguntó,
no sin malicia, aunque en su voz no se detectaba apenas reflejo
de esta.
- No, aún...no lo hago – contestó por no parecer
extraño, aunque su mente ya estaba pensando en la otra pregunta
y el corazón le latía nervioso en el pecho. –
Pues....tal vez....¿No sería lo mejor, ya que voy
a continuar con...los experimentos? Pero...no me puedo quedar hasta
la madrugada, hoy no. – añadió, pensando en
que Shai probablemente se preocuparía y en que de todos modos,
no era como que quedándose más pudiese liberar a Garou
esa noche.
-Quédate el tiempo que desees, de cualquier modo, dejaré
a varios vigilantes en la puerta de la celda, por si hay algún
problema… Ya sabrás que han habido algunos accidentes
durante estos días…- aunque más bien los dejaba,
para que no pudiese escapar con el lobo. Sonrió, llevándose
los dedos a los labios y llevándolo consigo hacia la clínica.
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