.Novela homoerótica para mayores de edad.
 
Capítulo 56

Hide and Seek

Hoshi despertó algo desorientado por unos segundos, sonriendo luego al recordar donde estaba. Así que no había sido un sueño después de todo, aunque sí hubiese deseado que la primera parte lo fuera. Se irguió ligeramente sobre un brazo, observando a Shai dormido y lo que parecía un bulto enroscado en una de sus piernas, que suponía, sería Tama. Casi se ríe en voz alta imaginando la reacción del moreno cuando despertara, al contrario de lo pacífico que se veía en esos momentos. Le pasó la mano por la frente, apartando el flequillo.

El moreno movió la cara al notar que lo tocaban y abrió un ojo. Dirigió sus ojos azules a Hoshi, algo rojo porque lo estuviera tocando y yendo a moverse, notando entonces que tenía una pierna dormida sin duda por el peso del…- bicho peludo!!! Salte de encima!! - protestó pataleando y levantando las sábanas lanzándolas por los aires para descubrir al bicho por otra parte nada peludo enroscado en su pierna -Saca, saca, saca!!!

- Ah! Que estaba durmiendo! Y no soy bicho! Siempre gritas! – el gatito protestó, sin soltarse para nada de la pierna, apretándose más, al parecer en represalia y moviendo la cola en el aire.

- Es que se despierta en modo regaño.- se rió Hoshi, cubriéndose un poco la boca y sentándose completamente. – Quédate quieto, que lo vas a patear.....

-Eso trato- protestó el moreno empujándole los hombros y doblando la pierna para desenroscárselo como fuera y dejándose caer rendido al final -Tama eres una lapa!! Suelta…cosa gay!!- acabó por ponerle de título, arrastrándose por la cama con él, y estirando el brazo como en su último aliento, para correr las cortinas.

- No soy cosa! El cosa eres tú! – el gatito le mostró la lengua, sin querer soltarse. De todas manera, hubiera preferido dormir más.

Hoshi se percató de lo que planeaba hacer el moreno, sin que se le ocurriese otra cosa que saltarle encima también, abrazándolo e impidiendo que alcanzara su objetivo.

- Ah!! ¿Pero qué os pasa a todos conmigo? ¿Os habéis vuelto todos gays? ¿Es una clínica para homosexualizar a la humanidad?!! - se cayó aplastado contra el colchón, pataleando y logrando alzarse con los brazos con Hoshi encima -Llegaré tarde a clase!!- mintió de mala manera puesto que era fin de semana -Llegaré tarde!!

- No...es para curarnos..... – murmuró Tama empezando a soltarse, mientras que Hoshi permaneció abrazándolo, ahora divertido por la cara del chico. – No le hagas caso, que hoy no le toca clase, sujétalo, ¿sí? Eso le pasa por regañón – le guiñó un ojo riendo, mientras el gatito se le enroscaba de nuevo a Shai moviendo la cola, contento por el juego.

Shai comenzó a bajar la mano disimuladamente sujetando el rabo de Tama y tirando de él a los lados -Suelta, suelta suelta!!! Me haré una bufanda con tu cola como no sueltes! Es más, te venderé defectuoso! No os aliéis, malditos!- protestó a pleno pulmón, callándose entonces -¿No han llamado a la puerta?- preguntó, esperando -Ya va!!- Ya va…- repitió, mirando a sus apresores bien feo para que lo soltasen.

Tama lo soltó, sentándose de piernas y brazos cruzados, devolviéndole la mirada. – Malo! Nunca quieres jugar!

Por su lado, Hoshi también lo soltó, sonriendo. – Yo creo que inventas excusas para salvarte. Y no me mires así, que en mí no tiene efecto......

Mientras, Shisou esperaba fuera de la puerta, con algunos de sus hombres. Era posible que el chico no se encontrase allí. Después de todo, no tenían indicio de que hubiese recuperado la memoria, pero recordando cómo le había gritado Shai cuando lo vio, era mejor asegurarse. No tenían más pistas de cualquier manera, y con la cantidad reducida de personal, tampoco podían enviarlos a todos a revisar las calles.

El moreno sonrió por aquello de que su mirada no le hacía efecto y se puso unos vaqueros entre saltos dirigiéndose a la puerta -Ya va!!- dijo como si le debieran y no le pagaran, abriéndola sin mirar, para encontrarse a Shisou frente a él y pensando que debía haberse puesto una camiseta. Se acomodó el pelo como pudo, mirándolo a los ojos -¿Qué pasa? Hoy ya lo podía llevar yo, señor "Shisou"- remarcó para que lo oyeran en la habitación.

Hoshi se congeló al escuchar el nombre. ¿Tan fácil había sido seguir su rastro? Intentó tranquilizarse, diciéndose a sí mismo que no era por eso. Después de todo, tenía negocios con Shai. Tal vez era algo relacionado y no tenía nada que ver con él. Le tapó la boca a Tama previniendo, observando cómo el gatito enseguida se revolvía, con cara de protesta. – Shhhhh, Tama...... No estoy aquí, ¿vale? No digas nada sobre mí, por favor.....Es un juego ¿sí? Un juego de escondidas y ellos no pueden saber que estoy aquí. Es más, Shai ni me conoce, nunca me ha visto. – le sonrió, soltándolo al ver que asentía moviendo la cola, y se quedó a la expectativa, intentando escuchar lo que decían afuera.

Shisou miró al chico de arriba abajo sonriendo. – Lo siento, ¿te he despertado? No era mi intención. – miró dentro de la sala examinándola, no se veía muy grande. Si estaba escondido allí, no habría mucho que hacer. – Lo cierto es que....hemos extraviado un paciente. Y como.....el otro día pareciste muy entusiasmado con él, me preguntaba si no habría venido a visitarte. Por favor, comprende que está muy enfermo, necesita volver a la clínica. Tú.....¿no nos ocultarías a alguien así, verdad? No le estarías haciendo un favor, y..tampocot e lo estarías haciendo a ti. – fijó sus ojos azules fríamente sobre el rostro del chico, atento a cualquier cambio en su expresión.

- ¿Eh? ¿A quien se refiere?- dijo pasándose las manos por el pelo, aún tratando de peinarse un poco mejor y cruzándose de brazos finalmente, dejándose caer contra el marco de la puerta para apoyarse -Si lo dice por ese chico… al que seguí… pensaba que era alguien que conocía pero debía de estar equivocado… porque con esos tatuajes y todo… Si se ha escapado, desde luego espero que no venga a mi casa, vamos- se rió sonriendo y mintiendo.

- Bueno, no lo sabemos, pudo haberte seguido de alguna manera... – le sonrió de igual manera, notando que lo recordaba muy bien. Claro, que no era como si Kogatsu fuese muy confundible. – Entonces, como no tienes nada que ocultar, no te molestará si echamos un vistazo, ¿o sí? Sólo por seguridad.....

Hoshi se puso de pie, retrocediendo hasta el baño, intentando pensar en qué hacer. Si tan sólo no hubiese sido de día, podría haberse escapado por la ventana.

-…bueh… la cosa es que no me apetece mucho que registren mi casa… Es un poco desagradable, porque además me acabo de despertar y está hecha una mierda… como ya se puede ver…- dijo haciendo un sitio para que se viese mejor el salón -Tama! Ven aquí!- le llamó el moreno para que saliera de donde estuviese y con suerte dejase la puerta abierta –Ven, que Shisou sensei está aquí!- sonrió, mirando a los ojos azules del doctor apartándose finalmente -En fin, qué más da…

Tama se levantó, listo para saltar, sonriéndole un poco a Hoshi que le volvía a hacer la señal de silencio. Salió de la habitación, meneando la cola, contento por el juego, casi saltándole al doctor que lo abrazó como pudo, apartándolo con delicadeza. – Ya, Tama, yo también estoy contento de verte. – lo acarició de tras de las orejas, mirando a Shai. – No te preocupes, estamos acostumbrados a las habitaciones de adolescentes. De todos modos, no es como que va a estar en una de tus gavetas. – se rió, haciendo una seña a los que venían tras de él, para que revisase más a fondo, tomándose un poco más del permiso que probablemente el chico le había querido dar.

Hoshi se encerró en el baño inmediatamente, nervioso. Y lo único que se le ocurrió fue revisar el cielo raso por si había algún trozo flojo por el cual se pudiese esconder. Milagrosamente, encontró uno y lo retiró con rapidez, subiéndose allí, tapándolo y quedándose lo más quieto posible. No era como en las películas, se sentía sumamente inseguro, como si se fuera a caer en cualquier momento y no se atrevía a moverse, aunque le hubiese gustado arrastrarse lo más lejos posible.

Shai fue hacia la habitación, tratando de aparentar que no le importaba lo mas mínimo, aunque en realidad lo estaba buscando para saber si estaba a la vista y revisó sin poder encontrar nada, cogiendo una camiseta y poniéndosela como si aquello hubiera sido lo que había tratado de hacer allí. Se fue al baño directamente buscándolo allí, ya que en la cocina no podía estar, puesto que había que atravesar el salón para llegar. Comenzó a lavarse los dientes disimulando ¿pero dónde coño estaba? Parecía como si se hubiese esfumado, escupió la pasta enjuagándose y mirando por el espejo lo que sucedía a sus espaldas -¿Qué? ¿Ya lo encontraron? Creo que si hubiese un niño en mi casa, no tendría mucho sitio en el que esconderse. Si me disculpan, "le cambio el agua al canario"- dijo metafóricamente mientras hacía pis con la puerta abierta y el gran descaro del mundo sin saber ni cómo, pero le parecía que estaba allí.

Hoshi se tuvo que tapar la boca para no echarse a reír al ver lo que estaba haciendo, a través de una fisura en el techo. Apartó la vista, para darle privacidad tardía, aún inmóvil.

- No hemos encontrado nada.... – le reportaron de vuelta a Shisou, mientras Tama aprovechaba para revisar por su cuenta la nevera de Shai en busca de leche con cacao, sin saber que tenía que prepararla, claro.

- Bien....- el moreno se asomó a la puerta de la habitación, aunque evitando mirar hacia el baño. Eso era sencillamente una falta de educación tremenda. De todos modos, Kogatsu no tenía que estar allí necesariamente. Shai podía recordarlo, pero el chico no sabría a donde tenía que ir sin ayuda. Aún no sabía si eso lo hacía más difícil o más fácil. Lo que sí sabía es que no podría andar rondando en plena luz del día. Por otro lado, le hubiese gustado poder leer la mente de Shai pero aquellos de confianza que podían hacerlo, habían sido asesinados por Shiryou la noche anterior desafortunadamente.– No, parece que no está aquí. Si lo ves, ten el favor de avisarnos. Incluso, puede ser...peligroso. – le advirtió, más bien porque le parecía fácil de influenciar d e esa manera, de pronto añadiendo pensativamente. - ¿Puedes prestarme el baño cuando termines, por favor?

-Puedo… siempre que me lo devuelvas…- lo vaciló el moreno que malditas las ganas que tenía de prestárselo, pero de cualquier modo tampoco podía negarse, o sería aún peor. De todos modos, ahora en lo que estaba pensando era en aquello que le había dicho sobre ser peligroso -¿Y por qué es peligroso? ¿Me comerá si llega?- se abrochó los botones de los jeans, mirándolo, apoyado en el marco y decidiendo no lavarse las manos para poder "regalarle" si después tenía que estrechársela al doctor.

- (“Mierda”)- Hoshi maldijo mentalmente, empezando a deslizarse por el estrecho pasadizo como podía, rogando por no caerse, pero deseando alejarse.

- Tal vez.....Verás, así como Tama es un chico gato, Kogatsu tampoco es alguien común y corriente que digamos... – le explicó, sin especificar mucho, aunque plantando la semilla de la duda, y pasando a su lado para entrar al baño. – Gracias. – le sonrió, cerrando la puerta y pasando a examinar tras la cortina de la ducha. Simplemente, le había parecido curioso que Shai decidiera ir al baño en ese preciso instante. Aún así sentía como si hubiese algo extraño, no llegaba a creerle del todo a Shai.

El moreno se quedó en la puerta del baño viendo como aquellos vigilantes lo miraban, hasta se había traído a sus matones… Avanzó por el salón dejando la puerta, así no hacía nada más que parecer sospechoso. Se metió en la cocina tratando de preparar un poco de leche, sin parecer afectado ni nervioso aunque las palabras de Shisou… no estaba muy seguro de que había querido decir con ellas.

El moreno observó el techo, preguntándose si sería posible, aunque le parecía algo traído de los pelos, pero no tenía otra pista y tampoco tenía intenciones de perder al chico por un simple descuido o pereza. Se subió al bater, bastante contento de que no lo pudiesen ver sus subordinados y palpó el techo hasta que encontró el trozo suelto. Lo movió, asomándose un poco, pero allí no había nadie ni donde esconderse sencillamente. Volvió a cerrarlo, resignándose, y saliendo del baño por fin.

Mientras, Hoshi esperaba en el baño del vecino cascarrabias, con la puerta trancada y más feliz que nunca de que Shai vivese en un lugar con tan mala construcción, aunque a decir verdad, el techo del vecino no había tenido nada suelto hasta que él llegó. Por lo menos, no había intentado ir al baño tampoco.

Shai lo miró cuando salió del baño llevándose una manzana a la boca -¿Qué? ¿Ya encontró a su chico en mi bater? ¿O es que estaba cagando?- se rió para sí pensando en que al final se la iba a ganar, pero si no hacía cosas estúpidas, no era él y por otro lado, si no le decía algo, tampoco iba a dormir tranquilo -Ha tardado un siglo en salir… ya veo que no se fía mucho de mí… pero bueno, el caso es que ya que está aquí, de paso llévese a Tama y así no salgo.

- Malo! Tenías que llevarme tú! – protestó el gatito, mirándolo por encima de su leche y rompiendo por fin el silencio en el que había estado sumido desde que Hoshi le hiciera la señal. Lo cierto es que siendo su último día con él, le hubiera gustado jugar más y que lo fuera a despedir, aunque pensaba visitarlo.

Shisou, por su parte, le sonrió, sin ceder demasiado a sus bromas. – Lo siento, ¿te pone nervioso que cierre la puerta? – señaló, aludiendo a la ida al baño del propio chico. - No, tal parece que no está aquí. Disculpa por haberte incomodado, pero.....yo que tú tendría cuidado. Y si sabes algo de él, por favor avísanos. ¿Nos vamos, Tama? – dijo, extendiendo la mano hacia el gatito, esperando por él.

-Ya lo llevo yo… ¿puedo llevarlo por la noche, antes de que Baiken vaya a buscarlo? Tú decides Tama. El sensei Jaken dijo que podías quedarte con quien más quisieras hoy- dijo mirando entonces a Shisou para ver si lo contradecía, aunque estaba siendo bastante necio –Además, te enfadas por todo! No debería dejarte!

- Yo no me enfado! Tú eres el que se enfada! – protestó, mirando la mano que le extendía Shisou, confundido.

- Bueno, Tama, ya lo dijo Shai. Puedes quedarte si quieres....no veo por qué no. – lo miró, pensando en que tal vez no sería mala idea por si el chico llegaba a aparecer cuando cayese la noche. Probablemente Tama sería fácil de convencer para que le dijera y era mucho menos sospechoso que dejar a alguien vigilando.

El gatito lo pensó un poco más. Quería quedarse con Shai, pero también le hubiese gustado ver a Garou y a Shiryou, y ahora, a Kan e incluso tocarle las plumas el chico ángel, tal vez......Pero se decidió por quedarse con Shai, sólo porque de todas maneras iba a ir a la clínica, y a lo mejor y le daba tiempo de despedirse allá también. – Quiero quedarme.....- contestó, guindándose del brazo del chico.

El moreno le sonrió, retirando la mano, y haciendo una seña a sus hombres para que se retiraran. – Bien, te veo a la noche Tama, pórtate bien. Shai...no llegues tarde.

-Bien, nunca llego tarde- Shai lo miró a los ojos cerrando la puerta y respirando aliviado, echando a correr por la casa y abriendo la puerta del baño, la de la habitación y … no había nadie -¿Dónde carajos estás? ¿Dónde está, Tama?

- Se metió en el baño......- le contestó, siguiéndolo emocionado con el juego y moviendo la cola. – Pero tú no lo conoces....me lo dijo. Es parte del juego, así que no lo puedes llamar.

Hoshi esperó un rato prudente, antes de aventurarse de nuevo, aunque con algo de temor, pero gracias a Dios, todo parecía seguir igual. Se deslizó por el estrecho agujero, riendo un poco al recordar que no había destrancado la puerta del baño del viejo, e imaginando que luego empezaría a hablar de fantasmas o pervertidos que entran por el techo o quien sabe qué. Deslizó el trozo del baño de Shai con cuidado, asomándose un poco, susurrando. -¿Tama....? ¿Shai? ¿Ya se fueron...?

-No! Cuidado, escóndete!- Shai lo empujó, cerrando la puerta y sujetando la manilla -mentiroso! ¿Por qué dicen que eres peligroso, eh? No te estoy encerrando porque creo que lo seas verdaderamente, sino por que no me lo has dicho. No confías en mí, encima seguro que te acabas escapando de nuevo, no te abro… aunque no sé cómo vas a comer ahí dentro y peor que no sé cómo voy a poder mear yo…- abrió la puerta después de todo, mirándolo a los ojos cabreado (Cómo no).

- Vas a poder mear. Lo hiciste muy bien hace un rato. – le sonrió, intentando suavizarlo, y pasándose la mano por el cabello al ver que no lo conseguía. – No me mires así...No soy peligroso, sabes que nunca te haría daño, Shai- lo miró a los ojos preguntándose si podría llegar a morderlo. Pero no, eso no era posible, claro que no. Por supuesto, que por el momento, no tenía hambre tampoco.

-No lo sé ¿y qué si lo eres? Mi hermano es un hombre lobo y lo he visto matar a gente… lo que me molesta es que no me lo hayas dicho- se metió en su habitación sólo para conseguir lo que quería y le lanzó un almohadota a la cabeza -y aún no sé por qué te desapareciste. ¿Que tú también querías hablar con ellos? No sé…. Para quitarte los tatuajes… hacerte la permanente…

El chico atrapó la almohada entre los brazos sin poder evitar que le abanicase el rostro. Después de todo, no era Shai si no lo regañaba. – Baka, como que iba a abandonarte así.....No sé por qué, me desperté en el hospital y luego ellos vinieron a buscarme. Y yo no recordaba nada, así que....me fui con ellos. En realidad, no recordaba nada hasta anoche. – le lanzó la almohada de vuelta a un lado de la cama, apoyándose en el marco de la puerta. – Entonces......ahora soy un vampiro. – le soltó de pronto, sin saber por qué se saltaba lo de su enfermedad.

Mientras, Tama se acercaba por detrás a Shai, saltándole sorpresivamente y lanzándole la almohada, pensando que se trataba de algún juego y escondiéndose luego bajo las sábanas.

-Tama!- el moreno se acercó a la cama lentamente agarrándolo, sábanas y todo, y sentándose en el borde de la cama con el gato encima, todo tapado, tratando de hacer una bolita con él -Ya… y yo soy beetle juice …- dijo cogiendo el almohadón para tirárselo encima de nuevo, entendiendo que debía de estar tomándole el pelo y más si se lo decía con esa frescura. Pero lo cierto es que no había parecido reconocerlo aquel día que lo vio por primera vez.

El gatito se revolvió entre las sábanas, luchando por salir, aunque obviamente contento de que estuviese jugando con él, clavando una uña a través de la tela. Hoshi levantó la vista del bultito, para mirar a Shai a los ojos de nuevo. – No me crees.....- se acercó, sentándose a su lado y sonriendo. – Está bien, no es la gran cosa si no me crees. Pero yo prefiero que me trates como si lo fuera y no vayas a abrir ninguna cortina hasta que sea de noche, ¿o.k.?

-¿Que te trate como si lo fueras? ¿Quieres decir que te rocíe de agua bendita, me cuelgue una ristra de ajos alrededor del cuello y te clave una estaca?- bromeó, tratando de sujetar a Tama -AH!! Guárdate esas uñas ahora mismo o te baño!!- miró a Shai tratando de rodear a Tama con un brazo, sonriendo. Igual a él también le estaba pareciendo divertido -Supongo que entonces tendrás unos colmillos enormes- dijo levantándole el labio para burlarse comprobando que de hecho, sí -Ejejeje…. Antes no los tenías así ¿a que no? Y tampoco es una moda bizarra ¿verdad?

Hoshi negó con la cabeza, mirándolo a los ojos- No...te estoy diciendo la verdad. No me tienes miedo....¿verdad? – preguntó nervioso, pensando que más bien sería lo contrario, y quedando ahora con la vista fija en Tama, que seguía revolviéndose pero con las uñas guardadas ante la amenaza de baño.

-Nooo…. ¿Por qué debería sólo porque me puedas chupar la sangre? ¿Y si compramos suero? Sabe feo, pero el resultado es el mismo, lo leí en "vampi" - no pudo evitar reírse porque le parecía demasiado bizarro -¿Y ahora que?! ¿Vas a ir por ahí mordiéndole el cuello a la gente?!!

- No tengo idea de lo que voy a hacer...- alzó la mirada de nuevo, observándolo con aquellos ojos azul profundo, un tanto lastimado por su risa, aunque en realidad, no podía culparlo. – Aún no me crees ¿verdad? ¿De veras piensas que es gracioso? Lo admito, soy más fuerte, más rápido, puedo ver en la oscuridad......

- Yo también puedo! – gritó Tama, captando sólo eso de la conversación, y volviendo a sus ajetreos inmediatamente sin comprender por qué tanta seriedad fuera de su manta.

Hoshi sonrió un poco, retirando la mirada. – No es nada gracioso pensar en que voy a tener que atacar gente o yo qué sé.

-Vale… lo siento… estoy nervioso- reconoció el moreno poniéndose un tanto rojo -Quieres decir que tienes que morder a la gente de veras ¿no? Suena horrible… y también suena doloroso… - se pasó la mano por el cuello sintiendo que le dolía sólo de pensarlo -¿Y si me muerdes me vuelvo un vampiro, la diño o me corro?- dijo sin poder evitar tomárselo un poco a broma de nuevo -Lo siento, lo siento… es que es muy bizarro ¿vale?

- Está bien. – le colocó una mano sobre la suya, y de paso, sobre el bulto inquieto sobre sus piernas. - No es tan malo...no sé. Pero no te voy a morder de todos modos. – se separó un poco, echándose hacia atrás y apoyándose en sus manos. –Si de veras quieres saber...no sé, Garou dijo que le gustaba, que sólo dolía al principio. Y el otro tío, parecía complacido..... pero ... – se calló pensando en que aún no mordía a nadie normal y en que probablemente estaba poniendo nervioso a Shai.

-¿Qué, otro tío?! ¿Por qué sólo muerdes tíos?! ¿Eres como Lestat? ¡ O sea, vampiro gay …- protestó muy bien sin saber a motivo de qué y sujetando más a Tama, metiendo la mano dentro de las sábanas para agarrarle la cola y sacarla espachurrandola dentro de su mano como si fuera antiestrés -¿Y qué vas a hacer? Ir por ahí matando a la gente de susto y mordiéndola? Será genial, porque se difundirá la noticia si no los matas y matarás en las cercanías y sabrán que estás aquí, te buscarán y te cojerán! No quiero!- le gritó necio -Te quedas conmigo!

- Pues entonces no me digas esas cosas! Me moriré de hambre....dios...... – se quejó llevándose las manos a la cabeza, ahora más nervioso que antes. – No tengo idea, nunca he atacado a nadie en mi vida. Bueno...no creo – corrigió, pero al menos, ahora sabía que la clínica seguía en pie, lo que para él, significaba que Garou estaba bien. O al menos, eso quería que significase.

El gatito movió la cola, girando para intentar agarrársela de vuelta, sólo para terminar boca arriba entre la tela.

Shai lo miró, sujetando a Tama aunque le estaban dando ganas de sonreír con lo baka que era -Te estoy diciendo que me muerdas a mí!! ¿Eres imbécil?! Si no quieres, robaremos sangre en algún banco de donación o en un hospital. Total, no puedes enfermarte ¿no? Sé que te lucirá asqueroso… o puede que no, pero a mí sí! Pero no vamos a dejar que te mueras de hambre, si mordiste a Ryosuke también puedes morderme a mí ¿no? Que no soy un crío!

- ¿Ryosuke? No recuerdo.... – bajó una de sus manos, dejando la otra en su frente desesperado. – Garou! Es su nombre, ¿verdad? Disculpa, a veces se me van los recuerdos.... – le sonrió ligeramente mirándolo de nuevo. – No quería morderlo a él, tuve que hacerlo. Y no pienso morderte a ti. No es porque seas un crío, no lo comprendes..... – sacudió la cabeza, dejándose caer acostado sobre la cama. – No sé, tal vez...lo de los bancos de donación no sea mala idea. Aunque no es lo mismo, me hace sentir algo débil y tal vez me busquen allí también. – no pudo evitar pensar en que le hubiese gustado que Garou estuviera allí. Tal vez él podría ayudarlo con eso.

-Pues ya no se me ocurre nada más… Yo sé que en el fondo me quieres morder… que eres un marica…- el moreno se rió, tomándole el pelo y lanzándole a Tama encima, para subirse él también, mordiéndole la mejilla -Va... muérdeme, muerde…- se rió dejándose caer sobre el gato y chafándolos a ambos -¿No puedes beber sangre de bicho? De gato….

- Ah, no! No me muerdas! – se quejó Tama, sacando la cabeza entre las sábanas, nervioso. A lo que Hoshi respondió, abrazándolo, y riendo. – No voy a morder a ninguno de los dos, par de bakas. Y si tengo que morder a alguno, igual sería a Shai para ver si deja de molestar. – se giró, quedándole encima, y riendo aún más.

-No! A mí no! Que eres gay y se te pone dura pensando en arrebatarme la virginidad!! Tama, defiende!!- le mandó, riéndose a pesar de todo y tratándolo como si fuese perro, abrazando después a Hoshi y chafándolo contra él -Si estuviera mi hermano, sabría lo que hay que hacer… Además, podías beber de él porque no se gasta…

- No te creas....- le contestó algo serio el chico que ahora , gracias a la “orden” de Shai, tenía el gato intentando trepársele a la cabeza. La verdad es que la sangre del lobo le hacía muy bien, pero no deseaba utilizarlo de esa manera y menos seguir recibiendo hostias. – Y ya encontraré la manera de traerlo de vuelta. Tal vez sea cuestión de “robarlo” ¿no? Si ya he robado cosas antes, ahora debería serme más fácil...- se rió ligeramente aún pensando en las hostias.

-Pero es que Garou siempre muerde… ¿Te mordió, verdad? Le mordiste y te mordió… Siempre muerde, tengo el culo marcado ¿te acuerdas de que tengo el culo marcado?- dijo levantándose para mostrarle una nalga -¿Ves?- dijo señalando una marca blanca -Sus dientes!! Y cuando era pequeño me llevaba en los dientes!! No es normal! La gente creía que era un lobo salvaje e iba a comerme! Y tú lo muerdes ¿Qué esperabas?- se rió inevitablemente tirándole de la cola a Tama -¿Cómo crees que puedas robar ahí? Bastante te costó salir ¿no?

- En realidad.....fue fácil, aunque traumante, y ni siquiera me puedo llevar el crédito. ¿Sabes que no me hubiera ido sin Garou, verdad? No pensaba hacerlo. Pero....no sé. – se encogió de hombros. – No lo van a vender, eso es seguro, así que olvídate de eso. – le sonrió alborotándole el cabello, y sujetando a Tama para bajarlo, aunque el gatito intentaba sujetarse de su cabello. – Sí, me mordió, y por cierto.......no quiero ni imaginarme la mega hostia atómica que te espera. Quieto! – exclamó, apretando a Tama contra su pecho como si fuese un peluche. Era una lástima que lo fuera a vender la verdad. Y aunque les convenía que vendiesen a Garou, le hubiera molestado por el simple hecho de lo que eso implicaba.

Tama se revolvió contra el moreno, riendo, sin dejar de mover la cola. – Garou es lindo! Y a mí no me mordió! Aunque dijo que iba a comerme, pero luego jugó conmigo y me abrazó, y nos dormimos....

Shai se sentó en el borde de la cama con gesto cabreado y cruzando las manos entre las piernas -Ya… ya sé que me va a dar una hostia… ¿y qué pasa con la hostia que se merece él, eh? ¿Qué pasa con esa? ¿Y con la que tú te mereces? Me dejasteis todos solo ¿no? De algún modo tenía que buscarme la vida ¿O os creéis que es muy fácil estudiar y trabajar y además, encontrar un trabajo normal? No lo es … ¡- dijo levantándose necio y tirándoles el almohadón a la cabeza a ambos -Iré a ver si me meto yo también algo en vena.

- Baka! No digas esas cosas. Tú estás bien como estás. Y no te dejé sólo porque quisiera.... – refutó, inclinándose sobre el gatito y recibiendo al almohadazo, aunque si lo que decía Garou era cierto y siempre estaba haciendo estupideces, a lo mejor y sí había hecho alguna estupidez.. Soltó al gatito, dejándolo sobre la cama y poniéndose de pie también para abrazar a Shai. – Ya sé que no fue fácil, pero ya no me voy a ir, y además, Garou va a regresar con nosotros. Estábamos haciendo planes, para escapar. Hay otros.....De seguro si lo ayudan y nosotros desde afuera.....se podrá hacer algo ¿no? Y entonces nos podmos repartir las hostias que quieras.

-Tú te quedas con los mordiscos, que para algo entiendes de eso…- protestó como un necio agarrándole los brazos y bajando la cabeza para darle un beso en la mano totalmente rojo -Si te vas, me meto a puto que ya tengo cliente fijo… y no estoy bromeando- dijo aprovechando que estaba de espaldas con una sonrisa en los labios -Mi culo hará henshin y será una hucha….

- De eso nada! Que Garou no te dará una hostia, te comerá! Y yo......¿cómo que cliente fijo? – preguntó extrañado, cayendo en cuenta de pronto.

-Yo que sé … uno que me quiere petar el culo todo el día, que se pasa todo el rato tratando de liarme con que me quiere y esas mierdas. Está chalado, loco perdido… y me mete mano además- anunció, volviéndose entonces para verlo. -Seguro que si le dejo por dinero, me paga encantado y de paso se le quitan las ganas y me deja en paz- estalló en carcajadas pensando que no lo haría ni en un millón de años.

- Pero si estás dispuesto a eso....es que no te disgusta tanto.... – bromeó, sólo por meterse con él. – Y ¿si te acaba gustando qué? Yo creo que se acaba el mundo.

-Sí, seguro y ¿Qué más?!! ¿Cómo crees que le guste a uno que le den por el culo? Te meten la polla por el culo- aclaró, como si no fuese obvio- El culo es para sacar… mierda, por cierto… y no para meter… pollas menos… como mucho un supositorio y basta ¿ahora eres super fuerte? Seguro que me violas mientras duermo- se rió sin poder evitarlo acostándose en la cama al lado de Tama que le estaba dando pena porque seguro que se aburría y le tiró del rabo –Eh, Tama, quiere violarme el culo…

- Déjalo..... – murmuró el gatito que empezaba a quedarse dormido de nuevo y que no habían prestado atención a lo que hablaban, ocasionando que Hoshi soltara una carcajada inmediatamente.

- Pero yo no quiero hacerlo. Es él que está obsesionado con que todo el mundo quiere su culo. Será que eres egocéntrico. – se sentó en la cama, aún riendo y explicando sin ninguna necesidad. – Por cierto, no más mierda para mí. Eso es una ventaja...

-Tío… no digas guarradas… - Shai lo miró sin poder evitar reírse tirándole a Tama aún más del rabo, por permitir su violación -Pues mira, ya eres el gay ideal. Te presentaré al tipo ese a ver si se le pasa la manía y ahora le gustas tú más… - se rió, como si le estuviese pasando una maldición -Incluso me tocó la polla y el culo! Son los que van a comprar a Tama…- dijo mirando entonces al gatito -Ya sé lo que le espera… pero es normal. No se lo va a comprar nadie para mirar para él y lanzarle pelotitas…


- ¿Qué? ¿Qué me espera?! No me hales la cola! – se activó de pronto elg atito, saltándole encima a Shai, para casi quedar trepado en su cabeza.

- Esto te espera! – Hoshi lo sujetó, embolillándolo como podía y sacándoselo a Shai de encima, no fuera a ser que lo enviara a Júpiter. Miró al chi luego, aún luchando juguetonamente con Tama. - Tú lo harías....si tuvieras el dinero, sé que sí. – le sonrió cálidamente, a pesar de las tonterías que había dicho antes, aunque ya se imaginaba a Shai reaccionando a que le metieran mano. – Y Garou también lo haría. Y yo, la verdad...... Es una lástima que no tengamos dinero... – finalizó absteniéndose de comentar más, por no deprimir a Shai.

-No, yo diría que Garou los mataría y después se lo llevaría, y ambos se pasarían el rato molestando y ensuciándose por los suelos….- protestó, acostándose en la cama y mirando a Tama de soslayo por habérsele tirado encima -Pero no le mientas, es mejor que lo sepa, lo que le espera ¿Qué ganamos con que no lo sepa? Sólo que aún se aprovechen más de él. Tama, si te hacen daño, quiero que me lo digas ¿vale?- le dijo preguntándose qué demonios podría él, hacer por evitarlo.

El gatito asintió, dejando por fin la lucha y poniéndose serio, moviendo las orejas preocupado. - ¿Por qué me van a hacer daño? ¿No me compran porque me quieren?

- Pues.....a lo mejor. Sí, ¿por qué no? Pero.....lo más seguro es que quieran..... – Hoshi lo miró sin saber explicarse muy bien. – Mira, puede que te traten bien y puede que no. Puede que sea....descuidados o yo qué sé, pero.....seguro querrán.......hacerte lo que Shai siempre está gritando que no le hagan, ¿entiendes? – le era difícil, ni siquiera lo conocía bien, y además era como hablarle a un niño.

El gatito se irguió atento. - ¿Cómo? ¿Cómo lo que me enseñó Shai en la televisión? ¿Eso? Shisou sensei dijo que querrían jugar un juego conmigo, y que....se pondrían tristes si no eran los primeros. Lo dijo porque Shiryou quería jugar a eso. – movió la cola, ante el sorprendido chico, no tanto por lo que acababa de decir, sino más bien preguntándose qué le había enseñado Shai en la T.V.

-Sí, como eso…- anunció Shai mirando a su amigo a los ojos -Se lo enseñe porque no quería que abusasen de él. La primera vez que vino… buff hubiera dejado que le hiciesen lo que fuera…¿Quién es ese Shiryou Tama? ¿No se suponía que era tu amigo? Eso no es ser tu amigo, te está engañando- le explicó esperándose ya que protestara o algo similar. Desde luego, no pensaba que fuera a creerlo así como así. Miró a Hoshi después, pensando en si le parecería un bruto por haberle mostrado aquello, pero le había parecido lo mejor -Es que Tama, eres un baka! Esas cosas sólo se hacen con alguien a quien quieres- dijo traspasándole lo que no debía ser una regla, pero para él sí lo era, aunque pareciese baka por seguir tal cosa.

- Pero.......pero....yo no sé de eso! Kan me dijo lo mismo, sólo que se refería a besar. Y me dijo que te ponías nervioso y querías estar siempre con esa persona. Y Shiryou me pone nervioso a veces, pero Kan me dijo que no es esa clase de nervioso y no entiendo nada! Además, Shiryou juega conmigo y es mi amigo! Y es lindo! Y más ahora porque le quitaron la venda de los ojos y son muy bonitos y tiene alas, pero extraño a Jaki. – explicó de una manera que sólo él se entendía completamente. De todos modos, no comprendía. ¿No se supone que hiciera eso con su dueño? Y ¿si no lo ponía nervioso?

- Kan! Es el chico que me ayudó anoche.....a recuperar la memoria. Espero que esté bien... – murmuró pensativo. – Y Shiryou.......¿de qué color son sus alas, Tama? ¿Y sus ojos? – preguntó, mirándolo nervioso, recordando al chico que lo había “ayudado” a escapar.

- Azules...como Jaki. Y me deja agarrarlas! Bueno....las transforma pero igual me deja agarrarlas! -exclamó dando un saltito en la cama, a lo que Hoshi lo detuvo sujetándolo por los hombros.

- No te acerques a él, Tama. No es bueno. Es muy peligroso, mató...muchas personas anoche. Fue él quien me sacó de allí- le explicó luego a Shai.

- No te creo! Shiryou es mi amigo! A ti no te conozco. Además, te estaba tratandod e ayudar, porque ustedes siempre están con que quieren irse..... – lo excusó, el gatito, aunque lo cierto es que Shiryou lo había asustado un poco el día anterior, pero siempre lo hacía.

Shai miró al moreno al escuchar aquello -¿Qué clase de sitio es ese? Donde tienen a mi hermano. Pensaba que tal vez investigaban o alteraban la genética humana pero ahora, hablas de asesinatos y de cosas raras … Pues ya no es tu amigo Tama! Escoge, él o yo- dijo sintiéndose por un momento, protagonista de un shôjo, aunque lo único que intentaba es que dejase de andar con alguien así -Y más te vale que me escojas a mí!

- Eres malo! Shiryou jugaba conmigo cuando nadie más lo hacía y estaba solo. Y tú....tú me estás vendiendo! Y yo también pensaba que eras malo al principio. Además, Shiryou está malito, por eso se porta mal.... – le sacó la lengua, echando a correr hacia la cocina súbitamente, intentando escapar de tener que hacer esa elección.

-Tama! Yo te estoy vendiendo, porque no me queda más remedio!- Shai se levantó de la cama apoyándose en la puerta de la cocina para acorralarlo y que dejase de recorrerse la casa a la corrida -No es verdad, nadie que esté malito se carga a la gente a no ser que esté mal, pero de la azotea y en todo caso, tampoco puedes ser su amigo! Ven aquí…- le mandó parado en la puerta -Vamos, ven aquí y deja de recorrete la casa a saltos o le diré a Baiken que no te compre y te venderé a un gitano para que trafique contigo y tengas que besar a viejos feos por unos dólares!

- ¿Ves? Eres malo...... – se acercó con desconfianza, restregándose un ojo y moviendo la cola de un lado a otro. –

Hoshi se acercó a ambos, consciente del tacto y la extraña manera que tenía de convencer de su amigo. Y por otro lado, agradecido de que Shai fuese tan tímido que cerrara todas las cortinas antes de acostarse. – Tama, lo que Shai realmente quiere decir es que está preocupado por ti, y no quiere que te acerques a nadie peligroso. Y Shiryou es muy....peligroso. La gente a veces miente.....aunque juegue contigo. – se pasó la mano por el cabello, mirando a Shai de nuevo. – Puedes decir que jugó conmigo y me ayudó, pero.......- continuó, forzando un poco las circunstancias y recordando la pesadilla que había sido aquello. – No deberías jugar más con él. Incluso si está enfermo....puede lastimarte, ¿ves? Eso.

-Eso!- insistió Shiryou calando las manos en los bolsillos de los jeans casi como si quisiese abrir un agujero en el fondo -Si está enfermo, pues que lo cure un médico y cuando esté curado, ya serás su amigo en todo caso, ahora no. Porque estoy seguro de que te abusaría ¿a que te dio un beso o lo intentó? Seguro que te metió mano ¿no? ¿No te estuvo toqueteando?

Tama asintió, con las orejas gachas y la cola caída de pronto. – Pero....a mí me agrada Shiryou....¿Por qué tiene que estar enfermo? .....Kan también me dijo que no era bueno, que no debía dejas que me besara......

Hoshi se retiró al cuarto de pronto, un tanto hastiado de todo aquello. Se sentía un tanto hipócrita hablando tanto de besos y ese tipo de cosas, cuando al gatito lo estaban vendiendo de aquella manera. No podía decírselo a Shai, sólo lo haría sentir mal y ya no podían detenerlo de todas maneras. Se imaginaba lo que podrían hacer Shisou o Jaken, pero aún así, luego de ver las cosas desde el otro lado, ya no podía pensar igual.

-Pues Kan es bueno y me cae bien, puedes ser amigo de Kan- dijo mirando a un lado sin pasar por alto que Hoshi se había ido -La gente está enferma porque sí, a nadie le gusta estar enfermo ni que los demás lo estén… pero si estás con gente así, te harán daño…- dijo sujetándolo de la mano y yéndose a la habitación con él, apagando la luz y dejándola a oscuras -No veo nada- anunció, sonriendo en la oscuridad y pensando que era el único que no veía un pijo, aunque igual se sabía la habitación de memoria y soltó a Tama apoyando la mano en la cama buscando a Hoshi y agarrándolo de una pierna tirando de él por el colchón -¿Me ves?- preguntó, tratando de distraerlo de lo que quisiera que estuviese pensando, que sin duda no había de ser nada agradable. Se tiró en plancha sobre él, aplastándolo con los brazos chafados a los lados del cuerpo -Ya puedes comerme, soy un bistec… Vamos… no estés deprimido… Ahora hueles mejor…- dijo creyendo que le deprimía ser vampiro y haciéndole cosquillas.

Hoshi no se pudo aguantar la risa, era imposible con Shai, y lo sujetó dejándolo quieto. – Te como pues......- lo soltó de pronto, murmurando. – Mejor no, luego me saldrás en espíritu a gritarme que fue una muerte muy gay.......

 
 

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