.Novela homoerótica para mayores de edad.
 
Capítulo 55

Recovery

Aziel alzó su mano vendada, extendiéndola a Kan desde su cama, sin comprender por qué el chico seguía allí. ¿De veras le importaba tanto? – Pensé ....que no querías volver a verme más.

-Bueno… pero no era verdad- Kan le sujetó la mano apoyándola en sus piernas y sujetándola con ambas suyas -Era sólo porque estaba enfadado y yo… no dije eso de veras es que…- se puso un tanto rojo pensando en lo que había hablado con aquel chico la noche anterior -Yo iba a verte y cuando vi eso…

- Eso no era.... – miró su mano entre las de Kan y luego al chico. – Te disculpaste antes. No tenías por qué hacerlo.......No hiciste nada malo. – desvió la mirada, tomando su acostumbrado cariz ausente. – Shiryou me obligó.....¿entiendes?

- Entiendo…- dijo sin poder imaginarse que alguien pudiese obligar a Aziel a nada, si no fuera porque acababa de ver aquello en la jaula -¿Te duele mucho Aziel?- dijo refiriéndose a las heridas aunque sobre todo a la mano -Si estuviera Tama, seguro que podía ayudarte a que no te sintieras mal…- dijo sin saber qué podía hacer él, puesto que no podía hacer nada y apoyándose en la cama para acostarse después a su lado con cuidado de no apoyarse en él, para no dañarlo, mirando al techo -Me disculpé por mi comportamiento…

- Estabas enfadado, lo comprendo. Te envié a tu habitación.....No quería que te hiciera daño. – explicó, girando el rostro, avergonzado y negando la realidad para no preocuparlo. – No duele.....Quería ganar... –finalizó.

-Pero Aziel… - el chico se volvió de medio lado para observarlo rodeándolo con un brazo después -Tú me gustas… si te mueres… me sentiré fatal y tú no habrás ganado nada… Además, él, él es un monstruo horrible…

- No quiero que estés triste. Pero él.....Hizo que me odiaras. Yo sólo quería......- bajó el rostro, algo cohibido en aquel abrazo y por lo que estaba diciendo. – ¿Piensas que soy un monstruo también, Kan? Siempre dices que soy un ángel......

- Eres un ángel, tú y él no tenéis nada que ver- Kan sonrió, pasándole la mano por el pelo sujetando los mechones celestes entre los dedos y acariciándolos -Pero no te odiaba de verdad, es sólo que me sentí celoso y también supongo que soy un infantil, mi hermano me lo dijo, pero yo no le hice caso, yo también puedo enfadarme- dijo sonriendo no obstante -¿Te duelen las alas?- dijo viendo algunas plumas cortadas en ellas y que había un poco de sangre manchándolas.

- Estoy bien. - mintió nuevamente, irguiéndose e intentando desplegarlas para demostrarlo, inmediatamente sintiendo el dolor e inclinándose hacia delante para contenerlo. No había imaginado que aquella pequeñas cortadas pudiesen doler tanto. – No estés.....no estés celoso..... – suspiró, con el cabello cayendo sobre sus ojos, cambiando de tema, como si no acabase de pasar nada. – A mí me gusta.....lo que a tu hermano no le gusta de ti.

Kan le sonrió, aunque con un gesto de lástima al observar la mueca de dolor del ángel y le apartó el pelo de la cara sentándose frente a él -Está bien …- sonrió un poco más, cogiéndole las manos -No tienes que mentir, es normal que te duela, fue horrible… Tal vez deberías dormirte y entonces, cuando te despiertes, seguramente te encontrarás mucho mejor.
- No....- le contestó, un tanto cortante, aferrándose a sus manos, y alzando la vista al darse cuenta. – No....no quiero dormir....No te vayas – le sonrió un poco, relajándose y repitiéndolo de nuevo. – No te vayas....

-Vale… no duermas, entonces… De todos modos, no iba a irme hasta que no me vinieran a buscar… Además… supongo que no vas a querer comer ¿o si? Si tienes hambre, puedo ir a pedir que te traigan comida… Ayer por la noche… bueno- sonrió riéndose un poco después, por lo que habían hecho -Conocí a un chico y lo ayudé a llevarle comida a Garou.

- ¿De veras? ¿Tú? –le sonrió, incrédulo de que Kan hiciera una cosa así, desobedecer las reglas. Por otra parte, ya lo había hecho por él. – Creí que te daba miedo Garou. ¿Y el chico? ¿Es amigo de Garou?

-De veras…era su amigo, al parecer de hace mucho tiempo… porque le hice ver en mis sueños- sonrió, algo avergonzado entonces -Y yo vi… algo horrible que le hacían a ese chico, a Hoshi, dejaban que se quemase con la luz del sol … Yo, ya no creo que Jaken sensei y Shisou sensei traten de curarnos, están experimentando con nosotros, tal y como mi hermano dijo.

- Hoshi.....- repitió, intentando recordar si Garou le había hablado de él, y sujetando las manos del chico como si temiera que fuera a desaparecer. Lo miró a los ojos de nuevo. – Kan.....¿entonces, sí quieres salir de aquí? Ahora que comprendes.......- se detuvo, un tanto preocupado en ese momento, cayendo en cuenta de algo. – Un momento, ¿anoche? ¿No te sucedió nada, verdad? – no parecía estar mal, pero de todos modos, necesitaba confirmarlo. – Había mucha muerte.....dolor....

-No…- dijo mirándolo extrañado -Lo cierto es que nadie nos sorprendió cuando fuimos por el edificio. Entramos en la cafetería, cogimos bolsas enteras de carne cruda- dijo haciendo de pronto un gesto asqueado - y se las llevamos a Garou. Después bajamos de nuevo y él vino a mi habitación, después me dormí… ¿crees que le haya pasado algo? ¿No, verdad?- dijo pensando en el aspecto de ese Shiryou cuando lo había visto salir de la celda. Ya estaba empapado en sangre reseca y con la ropa echa trizas -Supongo que sí sería bueno salir pero allí fuera… no hay gente como tú…

Aziel suspiró más tranquilo y bajando la vista luego. – No hay gente como yo.......Por eso me enfadé el otro día en la cafetería. Bueno, por eso y porque te insultara.....- murmuró, recordando las palabras de Shiryou y detestando el hecho de que tuviera razón. – No tienes que preocuparte. Yo......te sacaré de aquí y luego me iré a algún lado...No lo sé. Algún lugar donde no haya gente.....

-No sé si ese lugar exista- Kan no pudo evitar reírse -Aunque tal vez sí… en algún lugar que esté muy lejos, como en el sueño… Sólo que no dejaremos que la historia se repita… pero yo me iré contigo, si tú quieres ¿Crees que los ángeles envejezcan, Aziel? ¿O crees que siempre serás así?

- Alguna vez fui un niño pequeño, así que....supongo que sí. Tal vez sea más lento, pero.....no soy sólo ángel, Kan. – lo miró a los ojos, intentando hacerle comprende, ya que no parecía querer hacerlo. – No debes venir conmigo. Tú no eres como yo. No tienes por qué estar atado a mí..... – murmuró, muy a su pesar.

-Bueno si no quieres… no es lo mismo que, que no deba- el chico de pelo rojo lo miró sonriéndole a pesar de todo. De cualquier modo, le parecía una fantasía el salir de allí, aunque vivir de fantasías era su especialidad, por así decirlo. Prefería estar encerrado en ellas -Si crees que debería quedarme sólo en un lugar que no conozco, que ir con el único amigo que tengo, sólo porque tiene alas… entonces no puedo rebatirlo ¿no? Es un gran motivo…- miró sus manos sujetando las de Aziel golpeándolas con las yemas de los dedos tratando de no decir más aún lo que pensaba.

Aziel permaneció mirando sus manos conjuntas, sintiendo aquellos golpecitos extraños en ellos y sonriendo sin poder evitarlo. – No.....sí quiero que vengas conmigo, pero....tal vez quieras ver otras cosas, conocer otros lugares a los que yo no podré ir.....No quiero ser un lastre. Tu hermano te cuidaría, así que no estarías sólo. –añadió, aunque pensando que tampoco confiaba en el hermano del chico. – Tal vez....haya otra manera.......

-No creo que la haya… pero mi hermano… sólo lo veo en sueños… En sueños veo a mucha gente, pero tú eres la única persona real… De todos modos, a mí no me importa, no es como que quiera ir a ningún lado, tampoco sé lo que hay ahí fuera…- sonrió, olvidándose del reciente enfado -Tampoco creo que podamos escaparnos de aquí, porque están los vigilantes y Jaken y Shisou sensei… y ese Shiryou que dijo que estaba a las órdenes del doctor…tal vez nos maten.

- No, nadie va a matarte, Kan. – lo miró con seriedad a los ojos. – Shiryou lo dijo, que mi nivel era muy bajo, que así no le servía. No sé....qué quiso decir, pero significa que puedo volverme más fuerte....Puedo hacerlo – comentó, apartando un poco la mirada de nuevo, por tener que repetir aquellas palabras hirientes para su orgullo.

-Pero yo no- Kan se rió sin poder evitarlo -Me gustaría saber si Hoshi está bien y si quiere escaparse también. Estoy seguro de que sí, porque lo hacen sufrir mucho, está muerto como Jaken-sensei, ahora se alimenta de sangre como los vampiros de las películas- sonrió pensando en lo extraño que eso era tras verlo con Garou encima babeándolo, aunque cualquiera se vería extraño de ese modo -Tal vez debería preguntar por él, pero si se lo pregunto a los doctores, sabrán que fuimos nosotros quienes robamos la comida… Tendré que esperar a volver a verlo.

Jaken abrió la puerta llamando ligeramente -Tienes que ir a comer, Kan… sin excusas…- advirtió con una sonrisa en los labios previniendo.

Aziel le sostuvo las manos al chico aún, mirando al rubio con gesto serio, aunque un tanto inexpresivo. Hubiese preferido que Kan se quedase con él todo el tiempo, aunque sabía que era imposible. Finalmente, le soltó las manos, acostándose de nuevo, sin decir nada.

Kan se levantó de la cama sin extrañarse ya demasiado por su comportamiento extraño, tapándolo con las sábanas, a pesar de que le había dicho que no iba a dormirse. Pero por propia experiencia, sabía que entre cuatro paredes era lo mejor que podía hacerse para no morirse del tedio. Se agachó, para darle un beso en la mejilla antes de irse, observando que aún llevaba el collar que le había dejado antes de la pelea y decidiendo dejárselo a él -Hasta mañana, Aziel. Vendré a ver si estás mejor- dijo con esperanza, aunque no muy seguro de que eso sucedería.

El chico le dirigió una breve mirada, deseando que así fuera y un tanto rojo por el beso, tapándose de más con las sábanas para que no se notara.

El rubio cerró la puerta a su espalda sentándose en el borde de la cama y mirando al chico -¿Qué opinas al respecto de lo que ha sucedido esta mañana?- preguntó, realmente interesado -¿Crees que es poderoso? ¿Crees que puedes vencerlo?

- Por supuesto que puedo vencerlo! - contestó un tanto molesto de más, aunque en realidad no estaba seguro, pero no estaba dispuesto a admitirlo. Bajó un poco la sábana, mirándolo serio. – Sólo necesito un poco más de práctica...... –

-Bien… practica entonces- el rubio dejó escapar una suave risa por el gesto orgulloso del chico -Tú sabes lo que tú eres… Te diré una cosa… aunque no sé por qué…- admitió, sonriendo aún -Él es un demonio… uno muy antiguo y es inmortal… claro que si lo matas… tú pasarás a ser sólo un recipiente de su poder. Además, adquirirá el tuyo… y créeme, sabrá utilizarlo… Me pregunto de qué sería capaz si poseyese tu físico sólo con separarse de su imp… con lo inteligente que es… Creo que se divertiría mucho… - le acarició la mejilla antes de levantarse -Toda esa muerte… fue obra suya.

- Toda esa muerte......¿Por qué? ¿Por qué no escapó? – preguntó, dirigiendo su mirada hacia la pared, como si más bien estuviese meditándolo, y de hecho, lo hacía. Había dicho que le servía a Shisou, pero...¿por qué haría eso alguien como él? Y tampoco era de sorprender que supieran lo que planeaban ahora, aunque en primera, el plan lo había propuesto él mismo. Dirigió su mirada al doctor de nuevo. - ¿Por qué me hicieron pelear con él?

-Eso deberías preguntárselo al doctor Shisou… Digamos que Shiryou quería luchar contigo y creo que Shisou decidió consentir su capricho. De todos modos, tú no parecías poco motivado te diré…querido- el rubio sonrió, guardándose las manos en los bolsillos bajo la bata blanca -Supongo que encontró mucho más divertido hacer otra clase de cosas a escaparse, cuando aquí hay tanto material para alimentar su poder… seria ridículo…Claro, que cosas más estúpidas ha hecho….- se sonrió, caminando hacia la puerta -¿Vas a comer?

El chico permaneció mirándolo, un tanto aferrado a su orgullo. No, él también había querido luchar, pero...no tenía toda esa información. Claro, que por otro lado, lo hubiera hecho de todas maneras. Finalmente, asintió, rindiéndose al hambre. Igual tenía que comer, no tenía sentido esperar a que otra persona le preguntase.

-Mandaré que te traigan algo entonces… dudaba que la lucha te hubiera quitado el hambre… Tú eres lo mismo que él… en cierto modo- sonrió, antes de salir, acomodándose el cabello y dando orden de llevarle comida al chico. Se preguntaba si Aziel podría matar a Camadai… si era posible, de algún modo

- Lo mismo que él.... – repitió al aire, pensando, aunque algo molesto de que los comparasen, pero recordando la manera en la que Kan parecía rehusarse a aceptar su lado de demonio. No lo comprendía muy bien, nunca había pensado en ello como algo negativo, pero a Kan parecía asustarle. O al menos, eso era lo único que se le ocurría para tanta negación. Pero él no se parecía en nada a Shiryou, eso era seguro. Se pasó la mano por el cuello, tocando el collar que le había entregado el chico antes de la pelea. Pensaba devolvérselo o tal vez, incluso hacerle uno más bonito. Seguro que eso lo hacía sonreír, pensó, irónicamente, con un gesto muy serio en el rostro.


 
 

Tambien puedes dejar tus comentarios y opiniones en la sección de este fic en el foro, solo tienes que presionar en Hansa.

foro yaoi
yaoi shop, yaoi t-shirts, uke t-shirts, wings on  the back

yaoi angel angel and devil yaoi yaoi catboy yaoi lovers gay    
   
angel and devil yaoi
chibi neko yaoi
yaoi catboy
yaoi catboy