| Capítulo 37
A Design For Life
Kan salió de su habitación, esta vez sin ningún
ánimo de esconderse ni nada por el estilo. De hecho, él
podía visitar a quien quisiera del ala de pasivos. Mientras
vistiesen de blanco, no había problema ninguno en que se
interrelacionase -Ojalá Aziel vistiera de blanco...- dijo
en bajito apoyando la mano en las paredes del pàsillo y rozando
los dedos mientras caminaba por ellos guiado más por instinto
que porque lo recordase exactamente. Llamó a la puerta de
Tama esperando y guardándose las manos en los bolsillos.
Tama se acercó, aún terminando de ponerse la camiseta
que le había dado Shai, y refunfuñando un poco porque
lo habían hecho bañarse, lo que era de esperar luego
de andar revolcándose desnudo por los suelos. Se acercó
a la puerta, con deseos de jugar, hiperactivo por la visita a Garou,
y la abrió, escondiéndose detrás de ella y
saltando de pronto sobre quien estuviese allí.
Kan poco menos que pegó un grito cogiéndolo más
por reflejo que porque lo hubiese pensado, apartándolo después
bruscamente del susto -Tama... no se salta sobre la gente así...-
respiró profundamente sonriendo de todos modos -Harás
que me de un infarto...
- Lo siento....sólo quería jugar..... – lo
miró agarrándose la cola con las manos sobre el pecho
y bajando las orejas.
-No estoy enfadado, sólo te lo digo para que lo sepas...-
Kan entró en la habitación mirando a su alrededor,
era más grande que la suya -¿Te has duchado?- preguntó,
tocándole una oreja que se veía esponjosa por haberla
secado recientemente -He venido a hacer el mapa, para que me pongas
la zona que yo no conozco...
- Sí, me hicieron ducharme porque estuve jugando con Garou.
A él le gusta que le salte encima. – explicó
sonriente, como si fuera un hecho comprobado, sólo porque
el lobo no se había quejado aún. – Entra......
– insistió, halándolo de la mano, contento de
que lo visitaran.
- Vale...- Kan se dejó llevar por el gatito observando que
allí no habia mesa -Bueno... nos acostamos en el suelo para
poder escribir- dijo agradeciéndose haber llevado unas hojas
y un lápiz –Toma, para que dibujes como es la planta
de arriba, yo no me acuerdo- explicó mostrándole los
planos de la parte baja del edificio un tanto chapuceros pero al
menos inteligibles -¿Vas a ir a que te vendan de nuevo?
- Sí....por eso me visto así. A Shai no le gusta
la otra ropa. – se tiró en el suelo empezando a garabatear
algo más o menos comprensible, aunque de artístico
no tenía nada. – Aquí hay un pasillo, y luego
otro....y acá.... – murmuró para sí,
mientras dibujaba, de paso agregando bichos espontáneos que
sólo él sabría qué eran.
-¿Y esto qué es?- Kan señaló una de
las cosas raras que estaba dibujando en el mapa pensando que tal
vez se trataba de donde se encontraban las puertas o tal vez los
vigilantes. De hecho, aquello más que un mapa parecía
un cuadro de Picaso y no había quien entendiera nada. Sonrió,
riéndose después, cuando viese eso ese tal Shiryou
sí que se iba a enfadar.
- Es un oso! – exclamó emocionado. – Y ese es
Garou porque es bonito! – continuó aún, señalando
que tenía cola. – Aunque no duerme allí.
-Eh... si no duerme ahí es mejor que no lo pongas o nos
confundiremos... Mejor ponlo donde duerma él ¿sino
como vamos a saber donde está para sacarlo, Tama?- se rió,
pasándole la mano por el pelo y tirándole suavemente
de una oreja -¿Ahora saldrás al exterior?
- Tienes razón – frunció el ceño, tachando
a Garou y dibujándolo en la parte superior del mapa para
que supieran que dormía alto. – Sí, Shai viene
a buscarme todas las noches y luego duermo con él.
-Pero sólo duermes... ¿no haces nada más?
¿A que no?- preguntó preocupado porque estuviesen
aprovechándose de él. Ya sabía que lo iban
a vender pero de todos modos tampoco era como que le pareciese bien
-No puedes dejar que abusen de ti Tama, que eres demasiado bueno-
por no decir baka, pensó sonriendo -¿Y por qué
te gusta Shiryou si es muy desagradable? Además viste de
negro y los que visten de negro es porque son malos.
- No, también jugamos y me hace ducharme todos los días.
– Hizo un gesto de fastidio con el rostro, sentándose
y cruzando las piernas luego. – Y ayer me llevó a conocer
a alguien para ver si me compra. Y hoy también me va a llevar.
Pero Shai no abusa de mí. No me hala las orejas ni nada......-
se rió, balandeándose hacia delante y atrás
recordando el juego de la noche anterior con los marcadores. –
Y Shiryou.......no es malo, yo lo sé. Porque me acaricia
y juega conmigo, aunque sea malo a veces, pero ya sé que
es porque está enfermo. Y además.... él vino
a jugar conmigo y nadie más lo hacía.... –murmuró
con las orejas gachas. – Y me gusta Jaki! - prácticamente
saltó, riendo.
-Bueno... si tú lo dices...- Kan sonrió, dejándolo
por imposible y arrepintiéndose después -Pero Tama,
si alguien te desnuda o te besa o hace esas cosas... eso está
mal si a ti no te gusta la otra persona. Da igual que te haya comprado,
no debes dejar que te hagan eso.
- ¿Está mal? – lo miró un poco confundido.
– Pero.....no está mal si me gusta ¿verdad?
Porque Garou siempre me desnuda, pero a mí me gusta Garou.
Además, él siempre está desnudo. Y Shiryou
me besó, y Jaken sensei también me besa......No está
mal, ¿verdad?
-Bueno... en el caso de Garou no creo que esté mal...- dijo
pensando en que de hecho, él también andaba desnudo
como si tal cosa y llegando a la conclusión de que lo hacía
porque era un lobo y por motivos obvios, la ropa no debía
agradarle -Pero no dejes que te bese gente que no te gusta y tampoco
gente que sólo te agrade... ¿me dejarías que
te besase?
- Sí! – sonrió, inclinándose y meneando
la cola en el aire. - ¿Por qué no? No entiendo por
qué es malo.
-Pues muy mal- sonrió echándolo hacia atrás
por los hombros -No se puede así, tiene que ser cuando alguien
te gusta de verdad y cuando eso pasa, quieres estar con esa persona
todo el tiempo posible y te pones nervioso a su lado, humm y te
gusta mirarlo... No sé ... pero yo no te gusto ¿entiendes?
No hagas eso así...
- Oh..... – se sentó de nuevo, moviendo las orejas.
– Pero sí me gusta mirarte. Eres lindo! – sonrió
saltando hacia delante de nuevo y gateando para sentarse a su lado.
– Pero no me pones nervioso. Shiryou me pone nervioso cuando
es malo. Y Garou también, cuando dijo que iba a comerme.
¿Por eso me besó Shiryou? ¿Por eso está
bien que Garou me desnude?
-Hummmm... no- Kan se rió cogiéndose las pìernas
con los brazos -Lo sabrás cuando te guste alguien de veras,
entonces sabrás que te gusta. Está bien que Garou
te desnude... bueno no es que esté bien... es sólo
que no está mal... Eso es porque es un lobo y él también
va desnudo... y no sé... tal vez y para él eso es
normal... no lo sé. Cuando te gusta alguien, te pones nervioso
de otra manera, porque no quieres parecer baka delante de él,
o no quieres, no sé... quieres verte bien- le sonrió
pasándole la mano por el pelo-Te digo que ya lo notarás,
un calor y entonces te darás cuenta de que estás enamorado
y entonces a esa persona puedes besarla- le sonrió de nuevo
pensando que seguro lo liaba todo.
- Ya.....entonces tengo que esperar a que me dé un calor.....y
me ponga nervioso.... – murmuró, moviendo la cola de
un lado al otro y pensando que aquello no se veía muy agradable.
- ¿Tú has estado enamorado?
-Bueno... no lo sé- Kan sonrió riéndose después
-pero me han gustado varias personas, eso sí lo sé
seguro, por eso te puedo decir qué es lo que pasa... Aziel
me gusta- declaró sonriendo de nuevo y pasándose la
mano por el pelo apoyando después la mejilla en su mano -Por
eso no quiero que me vea como un cobarde... pero sí lo soy
y tengo miedo de salir de aquí...
- ¿Por qué? No da miedo salir. Es muy bonito! –
exclamó, dando un saltito sobre sus piernas como para animarlo.
– Aziel es el que tiene alas como de pajarito, ¿verdad?
¿Ya lo besaste?
-No es de pájaro... es de ángel...- dijo ahorrándose
lo de demonio, que era muy complicado para Tama y después
no quería que fuera diciendo que era un diablo o a saber
-Y no, no lo he besado ni pienso hacerlo- se rió sonoramente
acariciándole una oreja -No porque me guste, voy a andar
besando a nadie.
- Pero....creí que si te gustaba, lo podías besar.
– lo miró confundido, moviendo la oreja lentamente
bajo la mano del chico y contento de que al menos, no hubiera tantas
reglas para acariciar.
-No, he dicho que si te gusta y te besa puedes dejarte, pero no
puedes andar besando a la gente si no sabes si a esa persona tú
también le gustas, es lógico... - se quedó
callado al escuchar pasos y cogió todos los papeles guardándoselos
en el bolsillo del pantalón de todos modos muy nervioso porque
le dijeran algo -Shh... no digas que estábamos haciendo planos.
- Shhhh....no lo digo – sonrió, imitándolo
un poco en juego. De todas maneras, aquello de besar más
que lógico, le parecía complicado y eso era lo que
más ocupaba su mente por el momento.
Shisou abrió la puerta, deteniéndose un momento,
sorprendido de ver al otro chico allí, aunque sonriéndole.
– Kan, no te esperaba aquí. Espero que Tama no te haya
estado mareando. – extendió la mano hacia el gatito,
- ¿Vienes, Tama? Es hora de irte.
- Sí. – el gatito se lanzó abrazando a Kan
y apartándose rápidamente. – Está bien
abrazar, ¿verdad? – se alejó confundido, no
fuera a ser que hubiera roto alguna regla que no conocía
y tomando la mano del doctor.
-Sí, abrazar está bien...- contestó levantándose
con una sonrisa y saliendo de la habitación con ellos, caminando
al lado del doctor -Vine a ver a Tama porque se va a ir dentro de
poco ¿verdad, sensei?
- Sí, eso es cierto. Ya Tama no tiene motivos para permanecer
aquí, ¿no es cierto, Tama? – le sonrió
a Kan, sin soltar al gatito que parecía ir en una especie
de juego, saltando cada cierta cantidad de pasos.
- Sí, Jaken sensei me dijo que ya estoy bien- se inclinó
a un lado, para mirar mejor a Kan.
-Ya... pero sensei... ¿los que no van de blanco no saldrán
nunca de aquí? ¿Y si salimos, qué pasará
con nosotros? No tenemos dinero ni trabajo... ni nada... y bueno,
Tama, por ejemplo ¿qué pasará con él?
No sabe desenvolverse dentro, mucho menos fuera- comenzó
a exponer de golpe todas sus preocupaciones sintiéndose cansado
y somnoliento.
- Sí sé desenvolverme. Verdad que sí, Shisou
sensei? – el gatito afirmó, aunque sin comprender demasiado.
- Claro, claro, Tama. – le acarició la cabeza distraídamente,
mirando a Kan con curiosidad. – Tranquilo. ¿Por qué
tan preocupado de pronto, Kan? A Tama le conseguiremos un hogar
y cuidado apropiados. Y lo mismo haríamos por cada uno de
ustedes. No los vamos a lanzar a la calle como si no nos importasen.
¿Qué no hemos cuidado siempre de ustedes? En el caso
de los que no van vestidos de blanco, pues no lo sé, eso
depende del esfuerzo que hagan, de su actitud.....Claro que les
tomará más tiempo, pero eso no significa que no nos
ocupemos de ellos. – sonrió, escogiendo muy bien las
palabras y estudiando la actitud del chico. - ¿Por qué
Kan? ¿Acaso quieres dejarnos? ¿No eres feliz aquí?
-No, sensei- le sonrió con sinceridad, porque de hecho él
no quería irse -Yo los quiero mucho a Jaken y a usted- hizo
una reverencia mirándolo a los ojos -Sólo me preocupaba
por mi futuro y por el de Aziel porque es mi mejor amigo... Por
eso, muchas gracias sensei ¿puedo ir a mi habitación?-
preguntó porque ya le entraba el sueño. Así
no les hacía falta escaparse, cuando estuviesen bien les
dejarían irse.
- Por supuesto, Kan. – le sonrió Shisou complacido.
– Pero escucha, está bien que hables con Aziel, pero
ten presente que no va vestido de blanco, ¿eh? Así
que no te dejes influenciar por él. Más bien, al contrario.
Intenta convencerlo de que sea buen chico, ¿sí? Creo
que te escuchará a ti.
-Sí sensei... ya lo sé... yo sé... Él
tiene ideas un poco extrañas a veces, pero trataré
de que me escuche ¿así se pondrá bien verdad?-
preguntó interesado de pronto en que pasase a vestir de blanco
lo antes posible y mirándolo preocupado
- Claro, esa es la idea. Si es un buen chico y coopera, se pondrá
bien antes de lo que imaginas. Es por eso que Jaken sensei tuvo
la idea de que te conociera. Ambos nos preocupamos mucho por él,
¿ves? – le sonrió, al parecer de forma sincera.
– Sé que a veces parece que fuésemos muy duros
con él, pero es por su bien. Lo sabes, ¿verdad?
-Sí, porque siempre han sido muy bueno conmigo, gracias
sensei- hijo una reverencia una vez más, sonriendo sinceramente
y mirando a Tama -Mucha suerte, Tama y recuerda lo que te dije sobre
los besos- dijo adelantándose para irse a su habitación
a dormir.
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