.Novela homoerótica para mayores de edad.
 
Capítulo 35

Hold Your Breath and Count to Ten, Then Fall Apart and Start Again

- Buen, así quedamos. – sonrió el joven doctor a los hombres a los que acababa de explicar sus instrucciones.

- Shisou sensei, ¿está seguro de que quiere que lo dejemos sólo? – se aventuró a preguntar uno, sintiendo un escalofrío cuando el médico lo miró con aquella sonrisa en los labios.

- Por supuesto. ¿Estás dudando de mí? – enarcó una ceja, sólo por ponerlo nervioso. Sabía que no era lo más prudente pero igual, esos hombres no le servirían de nada allí dentro. Y no sería divertido si les interrumpían en algún momento interesante. De todas maneras, nunca se había caracterizado por ser especialmente cuidadoso. Relajó la ceja, sonriendo de nuevo. – Si les necesito, les llamaré, estén atentos. Ya sabrán si quiero que entren. – se giró, pasando de ellos por el momento, y viendo que ya traían al chico. – Shiryou, un placer como siempre. Adentro. – ordenó a los de seguridad que lo llevaban.

-¿Adentro de dónde? Yo te la meto donde quieras- el moreno se rió y el imp le acompañó sujetándose al cuello de su camisa y revoloteando por su cuello -¿Ya estoy aquí de nuevo? No podías esperar ni un día más para verme ¿no es así? Qué romántico por tu parte...tendré que regalarte chocolate en el día blanco.

Uno de los de seguridad fue a golpearlo, y Shisou lo detuvo con un gesto, sonriéndole al moreno. – Supongo que es apropiado si teníamos una cita, ¿no? – bromeó, riendo y siguiendo al seguridad adentro del laboratorio, esperando a que saliera luego de haber dejado al chico en la misma silla del día anterior.

-¿Para qué me sientas aquí? Vas a comérmela?- abrió las piernas separándolas y sonriendo inevitablemente, aunque muy atento por si tenía que cerrarlas repentinamente. Era consciente de lo sádico del doctor y no le apetecía acabar capado con un cuchado de cocina o similares. Jaki se rió, subiendo por su pelo y acostándose en él mirando al doctor para que Shiryou pudiera verlo todo el tiempo -y sonríes… Se ve que te alegra la visión.

- No, esa fantasía la tendrás que conservar como eso. En realidad, pensaba en otra.....- le contestó, sin molestarse en lo más mínimo. – Pero primero, quería hablar contigo. Así que dime, ¿por qué no quieres unirte a tu imp permanentemente? ¿No es ese tu estado natural?

-Está bien, estoy abierto a todo tipo de propuestas- aseguró, recogiendo al imp de su pelo y sujetándolo en su mano -Porque no veo…- el moreno sonrió de medio lado -Quítame esto y entonces lo haré ¿quieres que lo haga para que sea tu conejito de indias? Muy bien... pero no, si no veo por mí mismo.

Shisou lo miró sonriendo resignadamente. – Sabes que no puedo hacer eso. No tienes muy buen historial ¿eh? Si no estás dispuesto a cooperar, no se te puede confiar tanta libertad. Eso se gana.

Shiryou suspiró pasando las manos tras su cabeza y balanceándose en la silla de delante a atrás sonriendo y sin dejar de observar el rostro del doctor -He dicho que cooperaré si puedo ver, sino no pienso hacerlo ¿Qué tal eso? ¿Cuál es la parte que no cojes? Shisou sensei...

- Claro, y entonces......todas esas horas que has pasado gritando que te dejen irte o que te maten, eran sólo por diversión, ¿no? - Se rió meneando negativamente la cabeza. – No soy tonto Shiryou, no me creo eso de que vas a cooperar súbitamente.

El moreno estalló en carcajadas súbitamente mordiéndose el labio para contener el seguir con aquella risa -Eso es porque me pones caliente, entonces está bien, te dejo que me toques aunque sea para martirizarme- agrandó más su sonrisa -¿Después vas a acariciarme como a Tama por niño bueno?- detuvo el balanceo de la silla repentinamente -¿Tienes miedo de quitarme la venda?- le preguntó serio.

- ¿Miedo? No te tengo miedo. Aún si estuvieras matándome, seguiría sin tenerte miedo. – le contestó, igual de serio, ignorando sus otros comentarios. Ya se estaba acostumbrando. – Pero no es lo que me pidió Jaken sensei. No me sirve de nada hacerlo de esa manera. Sólo complicaría las cosas.

-Bien, no me tienes miedo, pues quítamela ya... y después me la pones de nuevo...¿qué tal eso?- el moreno hizo ademán de levantarse de la silla y se quedó donde estaba, previniendo los actos del doctor y sonriendo de nuevo -¿Vas a acariciarme como a Tama o no?- se rió sin poder aguantarlo junto a Jaki que trepó por su pecho de nuevo agarrándose a su camiseta - Y sino…¿para qué estamos aquí perdiendo el tiempo?

Shisou le envió una bofetada mental sin siquiera moverse de donde estaba. – Ya es suficiente. No creas que estás hablando con alguien que no sabe lo que podría pasar. He estado en tu lugar antes. Si no, no me molestaría en hablar contigo. – se cruzó de brazos aún sin sonreír para nada, luchando contra sus propios deseos impulsivos. Lo cierto es que se veía tentando de quitarle la venda sólo por probar, pero no podía actuar de esa manera. – Jaken sensei me dijo cómo él mismo tuvo que intervenir para atraparte. No soy tan estúpido como para pensar que si te quito la venda, te la dejarás volver a colocar tan fácilmente. Es cierto que dije que la próxima vez permitiría que te fusionases, pero eso es todo lo que vas a conseguir.

El moreno giró la cara de nuevo hacia delante tras recibir el golpe en su mejilla y sonrió deslizando la lengua por la comisura de sus labios -Es cierto... si no hubiera sido por su culpa no estaría ahora aquí encerrado… Pero no te enfades… sensei, te alteras demasiado y me alteras a mí… Hay otros modos ¿no crees? Podrías sujetarme, como quieras…no me resistiré a ninguna clase de atadura. Pero si no veo por mis propios ojos, me niego a haceros ese favor. Te verás muy bien a los ojos de Jaken por conseguirlo, no creas que no sé lo que te empuja a esto. Cada uno sacará algo de provecho, no sólo tú y él y sino, devuélveme a mi celda porque ninguno de ambos cederá…

Shisou sonrió finalmente, aunque de forma sarcástica. – Así que piensas que sabes algo sobre mí. Bien.....lo haré. Te dejaré ver, pero sólo porque siento curiosidad. Ni pienses que creo una sola de tus palabras. Es más, esto probablemente sea un gravísimo error. – se rió, más relajado a pesar de todo, rindiéndose a sus propios impulsos.

-Pues muy bien, mientras lo hagas, me la suda muchísimo... No tienes que confiar en mí, no es como que vayamos a contraer matrimonio ¿verdad?- el moreno sonrió de medio lado pasando las manos por encima de la cabeza y dejándolas de nuevo caer entre sus piernas, el grillete golpeando el asiento y causando un fuerte ruido metálico -Vamos...estoy impaciente- dijo sonriendo e inclinándose hacia delante en la silla bajando la cabeza -¿Qué vas a hacer? ¿Piensas atarme o algo? ¿O simplemente vas a quitarme la venda? Hasta que no me la quites no pienso fundirme, no me fío de ti…desde luego.

- No, esto es un poquito más peligroso que un matrimonio. Sólo un poco. – le sonrió, bromeando y mirándolo detenidamente. – Voy a atarte, aunque no estoy seguro de que haga mucha diferencia, ya que insistes tanto, pero......mejor prevenimos, ¿no? – se acercó, halándolo por la cadena del cuello como hiciera anteriormente, y guiándolo hacia unos aros metálicos que sobresalían de la pared.

El moreno se levantó al sentir el tirón sin previo aviso -Eh… que tampoco es como que vaya a convertirme en hulk...- se rió entre dientes apoyando la espalda contra la pared y esperando -Qué bonito... y dime... ¿Qué hacen unos aros como estos en un despacho como el tuyo?- Se rió junto al imp que revoloteaba ahora tras el doctor para mostrarle a Shiryou lo que estaba haciendo -¿Son instrumentos sadomasoquistas? ¿Vas a violarme?- se rió de nuevo inclinando la cabeza aunque lo cierto es que estaba terriblemente excitado con la idea de ver de nuevo por sus propios ojos, volver a ser él, por completo. No podía esperar y el corazón le latía rápidamente en el pecho.

Shisou se rió, un tanto burlón. – De nuevo con tus fantasías. ¿Te crees que eres el primer paciente violento que pasa por aquí? – lo ató fuertemente con las cadenas, observándolo. – No suelo ser tan precavido, pero a decir verdad, no tengo una idea concreta de lo que puedas hacer. – le confesó, extendiendo las manos tras de la cabeza del chico para deshacer la venda. – Bonitos ojos – le sonrió, dando algunos pasos hacia atrás con la tira de cuero en la mano.

El moreno respiró excitado cerrando los ojos sintiendo cómo la luz le dañaba y apretándolos con fuerza unos segundos. Eran completamente negros y se veía a sí mismo gracias a Jaki, estaba parpadeando y sentía que le escocían -Espera... duele de cojones- advirtió al doctor. Echó la cabeza atrás respirando rápidamente angustiado por no ver ni siquiera sin la venda "Prepárate” Necesitaba unirse ya. Jaki se paró frente a él como su vivo reflejo, brillando azulado -1, 2, 3, 4- dijo apretando los ojos y sin poder evitarlo gritando de forma desgarradora al notar como se fundía con él apretando las mandíbulas.
El pelo profundamente negro había crecido unos centímetros y caía lacio sobre su rostro, una lágrima negra bajó por su mejilla como si el color huyese de los iris ahora azules y brillantes. El moreno miró a quien lo tenía así sujeto totalmente serio y la lágrima cayó al suelo sin dejar marca alguna en su piel como si se hubiera tratado de mercurio líquido.

- Muy impresionante. – Shisou cruzó los brazos sobre su pecho, observándolo atento. – Y luego de todo ese dolor, ¿por qué no querrías permanecer así?

-¿Para qué querría hacerlo?- el moreno lo miró de arriba abajo y de nuevo a sus ojos desviando después la mirada para echar un vistazo a su alrededor. Era extraño verlo todo con sus ojos de nuevo, miró a su propio cuerpo de nuevo como debía ser y no con la fragilidad que tenia al estar separado del imp -Puedo soltarme- aseguró mirándolo a los ojos de nuevo, sintiendo agradecido el temple que ahora poseía. Era realmente incómodo sentirse irritado y desasosegado en todo momento.

- Pues por mí no te detengas. – sonrió tranquilamente. De todas maneras, ya se lo había imaginado. - ¿No se siente bien ser tú mismo, de nuevo? ¿Tener tu poder completo? Por eso, pienso que sería agradable permanecer así.

-Está bien...- el moreno tiró de un puño rompiendo la cadena e hizo lo mismo con el otro partiéndola. Dejó caer los brazos a los lados de su cuerpo arrastrando las cadenas por el suelo y parándose frente a él -Se siente bien, no soporto ser un inútil ¿y tú?- lo miró a los ojos sin moverse ni un centímetro y apartó la vista mirando de soslayo hacia la ventana y de nuevo a Shisou -¿Qué crees que sucedería si parto esa ventana y trato de huir?

- Serías atrapado y yo...tendría que comprar una nueva, así que por favor, no lo hagas. – le sonrió nuevamente, mirándolo a los ojos. Definitivamente, había tenido razón en pensar que aquellas ataduras no servirían de nada. – Y no, no soporto ser un inútil. Es por eso que te pregunté. Porque me parece patético mantenerse del otro modo, cuando puedes estar así.

-Entonces no lo haré- sentenció, apartando el pelo de la cara y caminando por la sala hasta la ventana para mirar al exterior -Yo no estoy de ningún lado salvo del mío propio- el moreno lo miró a los ojos una vez más y después desvió la vista a sus propias manos apretándolas y abriéndolas varias veces -Quiero salir ¿para qué estoy aquí?- avanzó hacia él de nuevo parándose frente al doctor -¿Y si te mato?¿Qué sucedería?

- Por mi parte, nada espectacular. Moriría. Es una pregunta bastante obvia, ¿no? – le contestó, sin dejar de sonreír. – Si quieres que te explique exactamente qué le interesa a Jaken sensei de ti.....no lo sé. Pero de que eres interesante, lo eres. Ahora, lo que sí puedo decirte es que estando aquí....puedes mejorar, aumentar tu poder, llegar a controlarlo mejor de lo que jamás soñaste. No tienes por qué tomar ningún bando. A mí, sinceramente, no me interesa. – se sentó, apoyándose en el borde del escritorio, sin apartar la mirada del chico. – Pero siendo así, es un poco tonto querer regresar allá afuera. ¿Para qué? ¿Para ser un humano común y corriente? Como si pudieras, de todos modos. – finalizó encogiéndose de hombros.

-No…- el moreno lo miró a los ojos acercándose nuevamente y sin motivo alguno -Aunque salga, no seré un humano normal ni pretendo serlo, no hay nada de interesante en ello. Si quiero salir, es para hacer lo que me plazca y no estar aquí encerrado obedeciendo las órdenes de nadie sin motivo alguno- el moreno extendió el brazo dejando que en él se extendiese una espada azul y brillante como si se tratase de Jaki -Voy a matar.

- Eso es lo que te parece ahora, pero eso que buscas, no es verdadera libertad. Si realmente eres libre, puedes serlo donde sea y como sea. Y si lo fueras, no querrías regresar a ese estúpido mundo. Ahora, si quieres ser un patético animal.... – se puso de pie extendiendo una mano para tocar la espada, tornándola roja, caliente. – Lo dudo.

Shiryou lo miró a los ojos apretando aún más la espada y sonriendo -¿Por qué no? Sino me dejas matar es que no soy libre, o al menos no tan libre como en el exterior- deshizo la espada en su mano mirándose la palma y observando que a pesar del agudo dolor no había marca alguna. Lo miró serio de nuevo y apoyó la mano en la mesa al lado de Shisou acercándose a él para besarlo y sin embargo, bajando arrodillándose a la altura de su sexo deslizando la lengua sobre la tela de los pantalones.

Shisou lo miró, bajando la cabeza y levantando su rostro con una mano. – Debí suponer que harías algo así.... – le sonrió, alerta a pesar de las apariencias. – No dije que no pudieses matar. Sólo que no ahora, no comprendes.....Aún no se puede confiar en ti, pero una vez que lo logres...... – dejó escapar una risa, sacudiendo la cabeza.

El mayor lo miró fijamente y se levantó de nuevo frente a él sin separarse un centímetro sujetando su mano con la suya -¿Qué tengo que hacer?- preguntó interesado en cierto modo y soltándolo apoyando la mano al otro lado del moreno -Para hacer lo que quiera...

- Sólo prueba que eres digno de confianza. – le sonrió de medio lado sin apartarse tampoco. – Sé cooperativo, y haz lo que te pida Jaken sensei, aunque sea doloroso a veces.....Al final, valdrá la pena.

-Eso no me preocupa...- el moreno lo miró, apretando el sexo del doctor con la pierna y acercándose más -No quiero aburrirme… Llevo mucho tiempo encerrado, es aburrido y no quiero que me vendes los ojos, no puedo ver y eso también me aburre terriblemente…

- Eso......es comprensible.... – murmuró con el aliento algo pesado, sobre los labios del moreno. – Podemos...encontrar otra manera. Pero tiene que comportarte...

-Me comportaré si me dices como comportarme- contestó Shiryou, que seguía pendiente de los ojos azules del doctor -Pero no quiero estar atado y tampoco tener los ojos tapados, porque entonces me negaré a cooperar. No será necesario atarme si me dices que seré libre a cambio de dolor, no me importa, de cualquier modo no veo ningún modo menos complicado de irme y la idea de ser más poderoso no me desagrada- se echó adelante sobre la mesa haciendo que el doctor se tumbase en ella y hablando en sus labios -Pero tú me causaste mucho dolor cuando era débil...

- Como si no hubieses hecho lo mismo en mi lugar..... – le respondió el moreno sonriendo de medio lado. – No eres un buen chico, Shiryou....no sé si pueda hacer lo que me pides. Al menos, no hasta que lo haya consultado. No....puedo tenerte por ahí matando otros pacientes, maltratando.... – ladeó la cabeza sin perder su mirada ni un instante.

-Pero tú me has dicho que si obedezco podré matar ¿no es así? ¿Me estás engañando? Porque yo estoy creyéndote todo lo que me dices...- lo miró inclinándose más y deslizando la lengua por su cuello -No, yo te habría matado y tú también lo habrías hecho si no fuera porque no te dejaron ¿verdad? A ti también te gusta...

- Hay reglas.... – respondió, entrecerrando los ojos y volviendo a abrirlos enseguida. – Pero si las sigues.....obtienes ciertos beneficios..... – volteó su rostro para mirarlo de frente, deslizando una mano a través de su cabello. – Si hubiese sido necesario matarte....lo habría hecho yo. Estoy seguro de que me lo hubiese permitido....De cualquier manera que hubiese querido....sin leyes, sin preguntas, sin castigo.

-Está bien... yo te obedeceré a ti y tú me cederás las muertes que a ti te concedan ¿es eso posible? No permitiré que vuelvan a golpearme tampoco. Si vuelven a hacerlo, los mataré- dijo refiriéndose a los hombres de la seguridad -No será necesario que ni siquiera me toquen, porque no necesitan llevarme atado que no voy a tratar de huir.- el moreno sujetó las piernas del doctor separándolas a los lados de su cuerpo y atrayéndolo hacia él sin soltarlas y sin despegarse de sus labios mirando hacia la puerta de soslayo pensando.

- Y ¿perderme la diversión? – se rió ligeramente el moreno, observándolo. – Está bien, si es lo que quieres.....me parece un buen trato. Pero si rompes alguna de estas reglas......realmente rogarás que te mate. ¿Qué? – siguió su mirada y volvió a mirar a Shiryou seriamente. Si bien era cierto que lo estaba poniendo caliente, su mente permanecía en estado de alerta. No se le olvidaba con quien estaba tratando.

El moreno lo miró de nuevo sonriendo repentinamente -Mátame por favor... te lo ruego- deslizó la lengua por el contorno de su labio inferior internando la lengua levemente entre sus labios y retirándola -Ya te lo he rogado tantas veces...una más no tendría importancia... Quieren escapar- dijo de pronto deslizando la mano dentro de la camisa de Shisou y acariciando su pecho -y son muchos...y poderosos.

- No te mataría.....- echó la cabeza hacia atrás, entrecerrando los ojos nuevamente. – Mucho menos ahora....Y sé que no quieres morir... – lo miró de nuevo, hablando tranquilamente. - ¿Quiénes son? Dime......¿sabes sus planes?

-No, no quiero morirme ahora...estoy pasándomelo muy bien- subió la camisa con una mano deslizando la lengua por su abdomen hasta su pecho, rompiendo los botones de la camisa para subir hasta su cuello y morderlo suavemente clavándole después los dientes con fuerza. Apoyó una mano en su pecho incorporándose un poco para verlo a los ojos -Aziel, Kan y Garou, pero tal vez más se les unan... podría averiguarlo...

- ¿De veras?....- sonrió, analizando la situación. Le parecía extraño de parte de Kan, aunque probablemente era influencia de su hermano y de Aziel. Lo miró a los ojos nuevamente. – Haz eso. Yo les dejaré la poca libertad que tiene por ahora....- enredó los dedos entre el cabello del moreno, acercándolo para besarlo y separándose de nuevo. – Ya veremos qué pasa.

-Kan se veía muy reacio... ¿no vas a besarme?- preguntó mirándolo a los ojos fijamente y desviando la vista por unos momentos a sus labios y de nuevo a sus ojos.

- Lo imagino. Kan es un buen chico, una joya...... – le sonrió de manera traviesa haciéndolo sentir sus labios, sin aproximarse, para luego hacerlo realmente.

Shiryou separó los labios dejándolo entrar en su boca y besándolo lentamente de forma profunda -Pronto pediré más- dijo susurrando en sus labios y separándose de su boca casi sin rozarlo -Necesito seguir comiendo en el comedor, sino, no podré hablar con ellos...sensei...- lo miró a los ojos de nuevo -¿Vas a encerrarme otra vez?

- Sabes que sí. Te dije que tenía que consultar. No puedo tenerte por ahí dando vueltas hasta que no esté seguro.....- le sonrió, alzándose un poco sobre sus codos, pasando la lengua por sus labios. – Por ahora, conténtate con que no te vende los ojos y compórtate. Seguirás comiendo en el comedor. Sólo trata de no matar a nadie.

-Trataré de hacerlo- aseguró, en un tono que no decía mucho, agachándose sobre él para sujetar su lengua entre los dientes y deslizarla entre ellos separándose y agachándose en el suelo lamiendo su sexo una vez más a través de la ropa sujetándolo entre los dientes -¿Y si hiciera algo que no fuese matar?

Shisou echó la cabeza hacia delante, respirando con fuerza a través de sus dientes, mirándolo por entre el flequillo. – Supongo que está bien.....siempre y cuando no los dañes ni los incapacites......

-No lo haré...- aseguró, deslizando la lengua de nuevo mientras se levantaba y bajando un poco la cintura de su pantalón acariciando fugazmente el glande del moreno y mirándolo a los ojos irguiéndose por completo -Ya puedo irme, me ha quedado claro lo que tengo que hacer.

El doctor dejó escapar una risita, lamiéndose los labios luego. – Pareces creer que estás a cargo aquí..... Está bien, llamaré para que te vengan a buscar. – se sentó, bajándose del escritorio, y pasando atrás del mismo, para llamar por el intercom, a la vez que se cerraba la bata. – Ya pueden llevarlo a su habitación. – ordenó en una voz completamente seria y autoritaria.

-No lo creo, si estuviera al mando las cosas serían distintas- lo miró de soslayo esperando a que llegasen a buscarlo -Es sólo que si me quedo más, tal vez desobedezca y no queremos eso ¿no es así?- dirigió sus ojos azules hacia él y miró a los hombres que entraban un tanto sorprendidos al verlo y mucho más aún, al ver que estaba sin encadenar -Si me tocáis os mato. Ya sé ir yo sin que me arrastren. Sensei- dijo despidiéndose mirándolo antes fijamente.

- Hasta luego, Shiryou. Sé buen chico -contestó, medio en broma alzando una mano luego para detener las preguntas que ya veía venir de parte de la seguridad. – Está bien, no lo toquen. Sólo escóltenlo a su habitación y cierren la puerta. Es todo.

 
 

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