| Capítulo 29
Planning Ahead
Shisou se aproximó a la puerta y se detuvo un momento, echándose
el cabello hacia atrás, para llamar a la puerta, esperando
a que le diera permiso para pasar.
-Pasa Shisou…- el rubio cruzó un brazo sobre su pecho
apoyando el rostro en la otra mano y mirando a la puerta esperando
que se abriera. Lo cierto es que no estaba enfadado pero igualmente
debía decírselo.
El moreno abrió la puerta, entrando y cerrándola
tras de sí. –Jaken sensei. Me dijeron que quería
verme.
-Siéntate, quería reñirte, pero lo cierto
es que sólo con verte se me han pasado las ganas- sonrió
suavemente extendiendo la mano hacia el asiento para que se sentase
frente a él -He estado hablando con Tama… A veces,
querido… no es la primera vez que te lo digo, ser sincero
no es el modo y tampoco mentir, simplemente hacer notar lo bueno
de las cosas, toda parte mala tiene una cosa buena, no podrías
decirme nada que no la tuviese…- suspiró un momento
cruzando ambos brazos y mirándolo.
Shisou sonrió ,bajando un poco la cabeza, y sentándose.
Así que era eso. – Lo siento, Jaken sensei. Sé
que a veces me paso, pero sinceramente no veía ninguna razón
para no decirle la verdad. En realidad, no veía por qué
explicarle nada pero.....a veces me cansa. Pregunta mucho.
-Lo sé… pero sólo dile lo que desea oír
y se calmará y cederá. Eso facilita las cosas para
él y para ti, desde luego. Sino, no habría objetivo
alguno en hacer tal cosa…- el rubio cruzó una pierna
sobre la otra suspirando y apoyando las manos en los reposabrazos
del sofá de cuero -Has de ser más práctico,
querido, sí hay un motivo por el que explicarle las cosas,
queremos que se venda bien no que haga una escena ante el comprador
¿ne? Porque Shisou, no todo el mundo podría dominar
a Tama… no todo el mundo tiene el poder de hacerlo…
- ¿Por qué dice eso? Si es muy dócil. –
lo miró a los ojos intrigado. – Ya sé que se
necesita mucha paciencia, pero por lo demás......
-Porque querido… sólo es un animalito… - el
rubio se levantó apartándose el cabello hacia atrás
y acercándose a Shisou, girando su silla para tenerlo frente
a él -¿Sabes lo que pasa cuando un gatito se siente
acorralado?- preguntó con una sonrisa suave en los labios.
El joven doctor suspiró dándole la razón.
– Sí, supongo que algo como lo de hoy, ¿no?
El rubio se rió suavemente divertido –Supongo, sí…
en el caso de Shiryou es natural que cualquiera acabe perdiendo
la paciencia… Incluso a veces siento deseos de matarlo…-
explicó suspirando y mirando a los ojos azules del moreno
profundamente -¿y tú?
El moreno respondió a su risa, contestándole lo que
era más que obvio. - Lo cierto es que sí. Puede ser
desesperante pero....me divierto mucho con él.
Jaken sonrió más abiertamente -Realmente me gustaría
que se fundieran de nuevo… pero se niega- el rubio lo miró
fijamente -Tampoco estoy seguro de que pudiésemos controlarlo
si se unen…y tampoco podemos obligarlo a hacerlo… Tú
le gustas, tienes otra nueva responsabilidad… consíguelo
y entonces domínalo. Que no se descontrole… o podrías
morir…
- No será fácil, pero supongo que será interesante.
– le sonrió el moreno inclinando un poco la cabeza
hacia un lado. - ¿Qué cree que podría hacer
cuando vuelva a unirse?
-Cuando lo cogimos en la calle…- se rió levemente
de nuevo -Mira esto…- sacó un archivo mostrándole
una foto del moreno en un parque con un chico bajo el y otros dos
desnudos en el suelo con las ropas echas trizas. El rubio siguió
mostrándole imágenes de asesinatos y violaciones de
chicos tanto como chicas como si nada, sin dejar de sonreír
finalmente dejando escapar una risa -Era realmente interesante…
aún lo es, pero lo sería mucho más si se uniera
de nuevo… Pero escucha… no quiere porque no verá
nada si se une con su imp… es una lástima….
- Increíble, no me hubiera imaginado eso. – se rió
asombrado. – Así que no es un boyscout, bien. Jaken
sensei – retiró la mirada de las fotos, para dirigirla
nuevamente a los ojos del rubio. - ¿por qué lleva
los ojos tapados?
-Para protegernos de él. Como no quiere estar sin ver, no
se une, pero si se lo quitamos y se une y puede ver… es un
tanto destructivo…- explicó sonriendo -Murieron bastantes
tratando de atraparlo para mí… Toda una lástima
pero al final lo conseguí… Lo que quiero es que consigas
que se una con los ojos tapados. Que se una definitivamente, no
por unos instante… así no nos serviría de nada….
- Eso haré entonces. Ya sabe que no me rindo fácilmente.
– volvió a mirar las fotos examinándolas. –
Y ¿cómo fue que le atraparon finalmente?
-Lastimosamente tuve que ayudarlos- sonrió mostrando su
marfílea dentadura -Así fue como se separo de su imp…
tal vez su violencia me descontrolo un poco y casi lo mato…
por eso te digo que él … saca de quicio fácilmente…
- Ya veo... – murmuró, pasándose la mano por
el cabello, analizando cómo abordar esa situación.
– Bueno, sí le dije que la próxima vez lo dejaría
unirse así que.... supongo que voy a tener que cumplir con
esa promesa. – comentó sonriendo ligeramente.
-¿Ah sí?- el rubio sonrió divertido -Ya veo…
será interesante… ¿y qué hay de ese chico…?
Kogatsu ¿has conseguido algo?
- Aún no lo consigo, pero está progresando. –
se rascó la cabeza algo avergonzado de estarse demorando
tanto. – La última vez se mantuvo varios minutos sin
recibir ninguna quemadura. Espero que pronto pueda estar así
por horas.
-Comprendo… ¿Cómo lo alimentas? Me gustaría
que lo llevases con Garou, que se alimente de lo que yo me alimento.
Que sea igual que yo en cualquier aspecto físico…Quiero
saber hasta los últimos pormenores de sus reacciones.
- Me parece perfecto. – le sonrió el moreno entusiasmado.
– Hasta ahora lo alimento a través de una intravenosa.
Lo mantiene vivo pero, claro, no debe tenerlo muy satisfecho. Estará
deseoso de algo mejor.
-Muy bien… permítele beber de Garou pero que no vaya
a matarlo…- sonrió de medio lado- Debería acompañarlo
yo tal vez, la primera vez… Sí, tal vez lo haga, no
deseo arriesgar a ninguno de los dos… ¿Qué opinas?
- Estoy de acuerdo. Me sería difícil conseguir otro
como él. – accedió enseguida. La verdad es que
Kogatsu era una bendición. No sólo reunía las
condiciones adecuadas, sino que su amnesia lo hacía bastante
fácil de manejar. Sí que hacía preguntas, pero
como nunca podía estar seguro de si le contestaban la verdad
o no, daba igual.
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