| Capítulo 28
Next Time It'll Be Even Better
La puerta sonó varias veces en el laboratorio donde Shisou
estaba normalmente y uno de los hombres de seguridad abrió,
arrastrando a Shiryou con él –Señor, le traemos
a este chico, Jaken sensei nos ha mandado, dice que se le informe
de que ha sido muy malo con Tama- explicó sonriendo y aún
amarrándolo -¿Se lo dejamos aquí?
-Huele a nena aquí- dijo el moreno que recibió un
golpe en el estómago provocándole que tosiera riéndose
después.
- Sí, déjenlo, estará bien. – les sonrió
indicando una silla para que lo sentaran pasando por alto su comentario.
El moreno poco más que fue incrustado en la silla que le
habían indicado y echó la cabeza atrás apoyándola
contra la pared estirando el cuello -Si vas a hacerme cosas feas
te advierto que eso tiene un nombre- una vez más recibió
un golpe esta vez en la cara y una vez más estalló
en carcajadas –Va, desátame y dame otra, cacho de mierda
cagada…
-¿Nos retiramos señor o nos necesitara?
- No, pueden retirarse. Soy más que suficiente para tratar
crío mal portado. – les hizo un gesto con la mano,
apoyando sus palabras. Y se sentó frente al hico mirándolo
seriamente.
El moreno se quedó como si nada, apoyando la cabeza en la
pared -Te advierto que si te estás desnudando para ponerme
caliente, no te veo…- se rió con lo que acababa de
decir. Al menos con estar ahí ya hasta no estaba tan mal
-Hueles muy bien, de veras… -dijo tentando aún más
su paciencia y asegurándose de que Jaki estaba bien escondido.
- Pues qué amable eres. Mira que no me gusta andar por ahí
apestando... – levantó una ceja, hablándole
en un tono de voz que indicaba que no estaba impresionado con sus
juegos. – Y ahora.....¿vas a decirme qué le
hiciste a Tama? Y espero que no le hayas hecho daño.
-Yo no le hice nada- giró la cara a un lado mostrándole
el corte en su mejilla de las uñas del gato -Él me
hizo a mí y yo sólo quería devolverle el favor,
pero Jaken llegó y lo jodió ¿comprendes "sensei"?
¿Y ahora me vas a decir para qué me traen aquí
contigo? ¿Qué eres mi psicólogo?
- ¿Psicólogo? No, por Dios. – le contestó
echándose a reír. – Si Jaken sensei te envió
aquí, será más bien para ver si aprendes lo
que sucede cuando te portas mal. Aunque dudo que seas capaz de aprender,
pero igual.....no me molesta enseñar. – sonrió
de manera sarcástica observando el corte en la mejilla del
chico. – Algo tuviste que haberle hecho. Tama no es agresivo.
Para nada, créeme. Además, no es la gran cosa, ¿o
sí? ¿Qué tanto puede doler eso? – se
concentró, presionándolo y aumentando poco a poco
el dolor en el corte.
El moreno apretó la mandíbula de ese lado cerrando
un ojo con fuerza. Lo cierto es que dolía de cojones, pero
no iba a manifestarse tan fácilmente -Ya ok… eres un
tarado psíquico… Le decimos a Jaken que me acojonaste
y tal y que seré bueno, pero a cambio me la comes- se rió,
aunque aguantando el dolor.
- Eres muy divertido, Shiryou. Precisamente por eso es que nunca
quiero dejar que te vayas tan fácilmente. – dejó
escapar una risita aumentando la presión. – además,
no creo que hayas entendido. ¿Ves? No debes lastimar a otros
de esa manera tan descuidada. Puede tener consecuencias luego.
El moreno se levantó de la silla pegándose con la
mano en la mejilla levemente –Joder, duele ¿sabes?
¿Cómo sabes que la culpa es mía, eh? Igual
fue tu gatito, él no tiene nada y yo sí, que te dice
eso…- sacudió un poco la cabeza como queriendo sacarse
ese dolor de encima tan extraño y profundo. Sonrió
levemente -Soy divertido… genial ¿ya me la comes?
- No gracias, es más divertido de esta manera. – sonrió
aún más, sin dejarlo ir aún. – Y eso
sólo me dice que Jaken sensei llegó a tiempo. Y a
mi gatito, lo conozco demasiado bien. Tama no es capaz de atacar
a nadie, a menos que se sienta amenazado de alguna manera.
-Tu gatito… sale de paseo a la calle y lo van a vender…
huy que cariño le tienes…- el moreno se rió
aún más sacudiendo la camisa para sacar a Jaki y poder
ver al tal Shisou -Uy pero si además tienes cara de nena
también. A ver… y culito de nena también. Bueno,
como no me destapáis los ojos podré imaginarme que
eres una ¿Cuándo empezamos?- dijo pasando de él
completamente, cómo no, como de todo el universo. Sólo
atendía a lo que él podía interesarle. Jaki
corrió de nuevo a esconderse sobre su hombro.
- Empezamos hace rato, Shiryou. ¿Qué no te has dado
cuenta? – abrió más los ojos, empezando a enfadarse,
y aumentando cada vez más el dolor en la mejilla del otro,
ya de manera vengativa. – Después de todo, debes ser
muy hombre expresándote a través de una criaturita
azul alada, ¿no? En cuanto a Tama, el si le tengo cariño
o no, no es relevante. Lo relevante es que tú no debes hacerle
daño. Y no tengo que darte ningún tipo de razón.
-No creo que expresarme o no a través de "una criaturita
azul alada" me haga más o menos hombre ¿no crees,
nenita?- el moreno sintió cómo la sangre empezaba
a bajar caliente por su mejilla y se llevó la mano a esta
hablando con dificultad –Eh, sigue así y llegarás
al hueso- se rió un poco entre aquel dolor y Jaki se colocó
a su lado tomando su misma forma. El moreno y él levantaron
la mano para contar y unirse -¿Quieres sentir tu dolor Shisou…sensei?
¿Te gustaría eso?- se rió un poco a la vez
que el imp a su lado con su misma apariencia y tamaño repetía
sus gestos a la perfección.
El doctor le sonrió con sarcasmo. – Supongo que crees
que eso me asusta.... Estás equivocado si crees que le temo
al dolor. De todas maneras.... – retiró la presión
de su mejilla, concentrándose ahora en su brazo, esforzándose
en paralizarlo, subiendo por él para detener todo su cuerpo.
-No creo que te asuste… si eres el coleguita de Jaken, por
algo será- el moreno se movió sintiéndose un
tanto torpe y cayendo al suelo, tratando de contar con el otro brazo
para unirse con el imp antes de que sus dedos no pudieran moverse
sin conseguirlo –Vale, tú ganas… Para otra, contaré
antes de preguntar- se rió en el suelo y Jaki se paró
delante de él, aún en su forma.
- Tal vez, para la próxima, deje que lo hagas. Sólo
por curiosidad.... – sonrió mirando al imp apreciativamente.
No podía negar que era interesante. – Pero no hoy.
Entonces, imagino que no volverás a intentar lastimar a Tama.
– advirtió cruzándose de brazos. – No
te pido que no te portes mal porque sé que es imposible para
ti. Y ¿qué habría de divertido en eso, ne?
El moreno se rió aún en el suelo levantándose
a duras penas y con gran esfuerzo, para simplemente poder quedarse
arrodillado y empapado en sudor -Ok… tú déjame
contar la próxima vez y tal vez te diviertas mucho más-
el imp se rió divertido tomando la forma de Shisou y adoptando
la misma postura que su dueño -A Jaki le parece divertido
también…
- Genial. Haces trucos muy monos Jaki. Ya veo por qué le
gustas tanto a Tama. – sonrió sin inmutarse por su
representación. Se dejó caer hacia atrás en
la silla. – Supongo que ya es hora de que regreses a tu habitación.
Pero....¿no te parece interesante que alguien que se la pasa
por ahí curando los cortes de todos, a ti te haga uno? Deberías
preguntarte qué dice eso de tu personalidad.
-Ah… sí… es verdad, debería de tener
una personalidad encantadora cuando me tendieron una emboscada,
me macharon a hostias, me separaron de mi imp, me encerraron en
una habitación acolchada con grilletes en las manos y en
el cuello y me siguen teniendo allí encerrado… ¿no
es ese un gran motivo para ser feliz?- golpeó el suelo con
el puño moviendo el brazo completamente de forma espontánea
y sintiendo que se quedaba paralizado de nuevo al tranquilizarse.
Sonrió mirándolo –No sé qué clase
de persona eras antes de estar tan chalado sensei… pero seguro
que ahora mismo le estarías dando tanto asco como a mí
a ese chico que eras.
Jaki lo miró adoptando la forma de Tama y tumbándose
en el suelo a dormir moviendo el rabo más por aburrimiento
que por ningún otro motivo.
Shisou se quedó mirándolo serio por unos momentos,
como analizándolo. - ¿Qué te hace pensar que
alguna vez fui distinto? – se puso de pie, sonriendo de nuevo,
acercándose un poco. – Bueno, no importa. No es de
tu incumbencia. De todas maneras, cualquiera que no elija su propio
poder por encima de todo lo demás, es patético. Tú
deberías pensar en eso.
-Ajá… lo consultaré con mi almohada…-
el moreno sonrió también observando cómo se
acercaba a él -Pero yo ya tenía todo el poder antes
de que me cogiesen, es ahora cuando me veo convertido en esto…
en un humano normal y corriente… ¿no te gustaría
matarme? Mátame…- el moreno se levantó a duras
penas manteniéndose frente a él -Vamos!!
El moreno se echó a reír bajando la cabeza, era irremediable.
- ¿De nuevo con eso? ¿Será que tienes una cuota
de “mátames” que cumplir al día? No te
voy a matar, ya lo sabes. – alzó la cabeza de nuevo
sonriendo, observando la venda que cubría sus ojos. –
No serás común y corriente cuando Jaken sensei termine
contigo, ya verás. Si estás así ahora, es porque
no te comportas. Realmente es cosa tuya. Claro que podría
estar equivocado, pero.....ya veremos qué pasa. – se
encogió de hombros pasándose las manos por el cabello.
-Que te jodan… una cosita….¿por qué sólo
somos hombres aquí? No hay ninguna mujer, ni siquiera una
vieja…
- No sé muy bien, siempre ha sido así. Supongo que
a Jaken sensei no le agradan mucho las mujeres. Y sinceramente,
no tengo problemas con eso. – sonrió girándose
y dándole la espalda.
-Ah si es porque Jaken sensei es xenófobo… todo sea
por su tranquilidad espiritual…- el moreno bostezó
alzando las manos para apartarse el pelo -¿Y bien? Llévame
a mi habitación o que me lleve alguien ¿o es que tienes
pensado dejarme aquí todo el día de objeto decorativo?
- Aún no aprendes. Se supone que digas “por favor”
– se rió, alzando un dedo. – Le diré a
los guardias que te lleven. El tiempo vuela cuando te diviertes,
¿no? – se fue a una esquina del laboratorio, llamando
por el intercom.
-No veas… estoy que me corro de lo bien que lo paso tío…
Yo también tengo una recomendación para ti…
deja de ser tan sádico, No sé, búscate alguna
afición, un novio, haz puzzles que ayudan mucho al stress…
métete unas bolitas chinas o algo… sólo eso…
Gracias por la sesión nena, un placer sentirte cerca- se
rió junto con el imp que ahora se subía a su hombro
en aspecto mini Tama -¿Por qué se va Tama?
Shisou lo miró de arriba abajo, pensando en decirle que
se metiera en sus propios asuntos, pero no veía motivos reales
por los que no responderle. – Tama se va porque no es necesario
aquí. No se esfuerza lo suficiente y de todos modos, no tiene
mucho con qué esforzarse. Es una pérdida de tiempo
y de recursos. Y de esta manera, obtenemos algo de remuneración
para poder tratar más a profundidad a los que sí valen
la pena. Como tú, por ejemplo, ¿no crees? –
sonrió, esperando a que llamasen a la puerta.
-Ah, ya veo… - el moreno lo miró a él mediante
Jaki preguntándose qué pasaba con él -Preferiría
no valer la pena entonces…- sonrió de medio lado y
sintió cómo abrían la puerta -Me voy, nena…
que sepas que te amo profundamente… - dijo neciamente sonriendo.
- Bien, ya pueden llevarse al poeta a su habitación. –
Shisou lo señaló a los hombres que acababan de entrar.
-Señor, Jaken sensei desea verle- aclaró uno de los
chicos que se llevaba a Shiryou de un brazo mientras el otro lo
agarraba por la cadena -Está en su despacho.
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