| Capítulo 20
Meeting People is Easy
Aziel se sentó sobre la cama, extendiendo ligeramente las
alas detrás de sí, y cerrando los ojos, concentrándose
en sus visiones, esta vez, la otra. Volando, de noche, la luna brillando
alta en el cielo. Se sentía poderoso, como si no hubiese
una criatura capaz de vencerlo sobre la tierra. De vez en cuando
sus pensamientos volvían a girar hacia Kan y su hermano,
pero por ahora, intentaba bloquearlos, necesitaba relajarse.
Shiryou se dejó caer al suelo acostado notando que la cadena
le tiraba del cuello, pero ya notaba la espalda cansada de estar
sentado, Jaki llevaba ya un buen rato buscando algo interesante
en las habitaciones pero hasta el momento lo mas interesante que
había visto había sido a Shisou torturando a un chaval
que por lo visto debía ser un vampiro, no es que hubiese
sido extremadamente agradable de ver pero no podía negar
que la escena habia sido entretenida y mas con el aburrimiento que
tenia encima. Hasta una partida de ajedrez le habría parecido
divertida.
Se frotó la cara contra el suelo acolchado tratando de sacarse
la venda de los ojos una vez más pero sabía que era
imposible, Jaki lo habia tratado una y otra vez y tampoco habia
podido estaba bien ceñida a su piel -JODEEEEEEER!!!!! Sacadme
de aquí!!!!!!! Al menos llamad al sensei Shisou que me torturre
un poco a mi tambien!!! Que me haga unas pruebas de semen!!!!- se
rió como enajenado sentandose de nuevo y golpeando la cabeza
una y otra vez contra la pared cada vez con mas fuerza aunque no
totalmente consciente de ello.
Detuvo el golpeteo "para ahí" ordeno al imp al
observar al extraño chico de alas negras "mira Jaki
no, no creo que sea un tio cuervo" se rió de nuevo observandolo
a través de los ojos del imp "mira a ver si se puede
reclutar para el circo ambulante" sugirió limitandose
a observar su nueva distracción.
Jaki se paró frente al angel en el suelo observándolo
y revoloteó hasta el observándolo delante de su cara
con una ceja inclinada examinandolo extrañado respecto a
que tipo de ser era y transformando sus translucidas alas como las
de un insecto copiando las del angel y agitandolas frente a el en
su intento de comunicación.
Aziel abrió un ojo, sintiendo que no estaba sólo,
más que nada por el aleteo que tenía enfrente de la
cara. Terminó de abrir ambos, alargando una mano para coger
al imp por las alas aunque cuidadosamente, observándolo interesado,
pero serio. – Y ¿quién o qué eres tú?
Jaki lo miró fijamente deshaciendo sus alas y haciéndolas
de nuevo una vez liberado pero recobrando su aspecto anterior. Parpadeó
mirándolo fijamente y pensando que era tan repelente como
su propio dueño, no le gustaba. Se giró de espaldas
dispuesto a irse de allí dando por finalizada la visita.
Shiryou se enderezó un poco más al ver que se iba
"Tú! Mosquito indómito vuelve ahí con
ese…. Lo que sea, aún no me llega para saber si es
interesante". El imp retrocedió sus pasos parándose
delante de Aziel y observándolo con los brazos cruzados limitándose
a ser los ojos del moreno sin intercomunicarse. Levantó la
mano sujetando un casi microscópico imp entre los dedos mirándolo
con cara de asco e imitando exageradamente al ángel.
Aziel ladeó la cabeza, mirándolo sin comprender.
–Y ¿eso? – se inclinó para mirarlo más
de cerca, sin poder evitar que se le escapase una risita al comprender,
aunque recuperando su compostura inmediatamente. – Oh, estás
ofendido. Disculpa, no fue mi intención ofenderte. –
murmuró como si realmente no le importara.
El imp lo miró mucho más dignamente alzando la cabeza
y reivindicando sus derechos a que no lo tratasen como si fuera
un insecto. Parpadeó de nuevo atento mirándolo y revoloteando
alrededor de él. Se paró de nuevo frente a él.
No le parecía muy útil, Tama era más útil.
Por él, podía ser descartado. Hizo una última
prueba de comunicación tratando de averiguar si era un pájaro
y cambió una sola de sus alas imitando las de Aziel y sacudiéndola.
Shiryou se sonrió divertido por la forma de comunicación
del imp "Así no te entendería más que
Tama porque vuestros cerebros son igual de pequeños y translúcidos,
como el aire son…" protestó, burlándose
de él.
El chico se cruzó de brazos sin comprenderlo, siguiendo
sus movimientos con los ojos dorados, y pensando que en cierta forma
tenía suerte de ser tan pequeño. Podía volar
todo lo que quisiera y no le faltaba el espacio, aunque no era lo
mismo, claro. Extendió el mismo ala que movía el imp,
batiéndola levemente, preguntándose si eso era lo
que quería.
El imp sacudió ambas alas jugando sin motivo alguno, sólo
porque le parecía divertido ver a alguien más con
alas y preguntándose si no podía volar con ellas al
igual que él pero tampoco se le ocurría como hacer
para que volase y Shiryou sólo lo ayudaba a ponerse nervioso
y frustrarse.
"¿Quieres dejar de hacer el capullo alcornoque?"-
el moreno bostezó al borde de uno de sus nuevos ataques -QUIEROOOOOO
SALIIIIIIIIIIIIIIR!!!- se acordó de berrear como un desesperado,
mordiéndose después un labio sin más, para
rascárselo como si no acabase de pegar un grito y bostezando
de nuevo, estiró una mano a la vez que el imp -Uno, dos,
tres…
De nuevo se plantó en otra habitación gracias al
imp y bostezó de nuevo -cuatro- dijo en mitad del bostezo
mirando -¿Tú qué eres, el tío colibrí?
Aziel alzó una ceja, sorprendido por el repentino cambio,
pero no muy contento por la manera en la que le hablaba. –
Hace unos momentos, podría haber jurado que tú lo
eras.... – le respondió no percatándose de que
se trataba de dos entidades distintas. - ¿Quién eres
tú?
-Ya… sí, pero ese era mi imp, bah da igual, no entenderás
una mierda. Pero yo soy un tío normal, no como tú
¿Entonces qué demonios eres?- dijo aunque ahora no
podía verlo -¿Un tío pájaro? Con el
tío lobo y el tío gato tenemos para un circo ¿quieres
venir a saltar aros de fuego?
- ¿Qué no soy normal? ¿Y cómo se supone
que sea normal? Llevando una venda en los ojos? O apareciéndome
en las habitaciones de otros para insultarlos? O tal vez debería
tener un...imp – continuó, sin saber a ciencia cierta
qué era aquella criatura, pero le parecía mucho más
agradable que su dueño. – Además, ya mencionaste
la mitad de lo que soy – sonrió de medio lado, jugando
con él. – Si sólo viniste para eso, te sugiero
que te marches.
-Huy qué pedante… y qué frío…
me vas a asustar….- el moreno hizo una mueca de fingido espanto
-¿Te crees que me gusta llevar esta mierda en los ojos? Es
un regalo de Jaken sensei para controlarme, igual que esto- dijo
levantando las muñecas para mostrarle los grilletes -¿O
tú también te sientes prendado de alguno de los doctores
y crees que son muy buenos contigo… porque te dan alpiste?-
sonrió con malicia. Lo cierto es que Aziel se veía
mucho más normal que Tama, pero no era fácilmente
manejable -y no entendí eso de la mitad, si te refieres a
que de tío-pájaro, eres tío, eso por desgracia
ya lo noto…
- Claro que no entendiste. ¿Quién es el que no comprende
nada, eh? – le sonrió nuevamente, pasando por alto
los comentarios sobre su personalidad. – Soy mitad demonio,
a eso me refería. Y en cuanto a los doctores......diré
que me agradan un poco menos que tú por el momento.
-Huy qué alivio, eso es que me amas, si eres bueno te dejo
que me la lamas - el moreno arqueó una ceja concentrándose.
No, relájate, se dijo a sí mismo tratando de autoconvencerse
de ni dejarse llevar o acabaría mal como siempre -Eres mitad
demonio y mitad ángel…- dijo lo más bizarro
que se le ocurría -ah… entiendo… ¿ahora
tengo que creerme que Dios existe y el diablo y … qué
más? Bueno… me da igual… ¿quieres salir
de aquí?
- Existes tú, suficiente con eso ¿no? – le
contestó cruzándose de brazos, y hablando en un tono
que le sugería que el extraño era él. –
Claro que quiero salir de aquí. ¿Qué? ¿Acaso
tienes la llave mágica? – se rió sarcásticamente,
aunque sí estaba interesado, pero le cabreaba mucho la actitud
del moreno.
-Uff qué pesado eres…- la silueta azulada del moreno
suspiró -eres como un jodido grano en el culo… veamos…
No, pero tengo un gato idiota que … no vale para nada, un
hombre lobo muy grande que no sé aún para qué
vale y… con suerte, no sé si de la mala o de la buena,
un ser alado y asexuado sacado de un cuadro de Rubens borracho.
Aziel ya estaba a punto de protestar, cuando se percató
de lo que estaba diciendo. – Un hombre lobo? ¿Garou?
¿Le conoces? – se inclinó hacia delante interesado
y volvió a retroceder, guardando la compostura. – Y
ya dijiste que es obvio que soy un tío. O ¿es que
olvidas tan pronto? – prefirió no mencionar al tal
Rubens, porque no sabía quien era y no quería ponerse
en evidencia.
-He dicho que eres un tío… al menos en apariencia,
pero puedes ser un tío estilo Ken, el de la Barbie, o sea
sin polla, eunuco, asexuado, así son los ángeles,
no. Pero dejemos eso a un lado porque a mí, tu polla no me
interesa, sólo la mía, y sobre Garou más o
menos… lo conoce Jaki… Digamos que lo vio como a ti
antes, pero Tama, o sea el peluche gato sí lo conoce. Dice
que es su amigo, que jugó con él, que es muy bueno
y muy lindo y demás mariconadas de esas que él dice…
¿Por qué? ¿Lo conoces tú? ¿Servirá
de algo?
- Deja de hablar de gente que no conozco como si fueran una verdad
universal! – exclamó de pronto, un tanto frustrado,
respirando con fuerza. Se calmó, para contestarle. –
No sé si Garou “servirá” de algo. No pienso
en utilizar a los demás. Lo ví ayer, mientras volaba.
– su mirada se perdió, recordando – Me pidió
ayuda. Creo que le gustaría salir de aquí.
-Vale, entonces sí servirá de algo, pero parece un
poco peligroso- sin darse cuenta o no, ya estaba tramando planes
de escape con un total desconocido que por otro lado le caía
bastante mal -Y yo no tengo culpa de que seas un ignorante…
¿alguien interesante que tú puedas aportar? ¿Quién
es tu médico Shisou o Jaken?
- Shisou sensei, y no soy un ignorante, idiota.... – lo miró,
bastante enfurecido y planteándose si debía decirle
acerca de Kan o no. No quería ponerlo en peligro, y aún
no confiaba para nada en este desconocido. Hablaba de escapar, pero
bien podía ser cualquier loco.
-¿Idiota? Hijo de puta- contestó en retorno continuando
después con lo que le importaba, que era salir de ahí
-¿Por qué cojones a mi no me tocó Shisou? ¿Por
qué me tuvo que tocar a mí, Jaken? ¿No me lo
cambias?- preguntó de pronto, riéndose interiormente.
De todos modos, los dos eran de lo peor, pero al menos Shisou estaba
bueno y olía a tía y total como no veía, poco
le importaba -Bueno… da igual… me estoy arriesgando
mucho por estar aquí charlando mierda contigo así
que… Esta es la situación, estoy encadenado en otro
de estos cuartos, pero mi imp puede viajar donde quiera y ser mis
ojos. Si me quitan la venda de los ojos y me uno con mi imp, materialmente,
no como ahora, mi poder de destrucción es … inmejorable-
remató sonriendo -Pero así no puedo hacer nada…
Después tenemos a Tama que creo que aparte de ser suave,
no vale para nada más- dijo, a pesar de todo, recibiendo
la patada mental de Jaki que estaba totalmente en contra de eso.
-Y después… tenemos a Garou que no tengo ni zorra
idea.
- Si te arriesgas, es porque así lo deseas – le contestó
el ángel/demonio sin inmutarse. – Shisou sensei tampoco
es agradable. Muchas veces he pensado en destruirlo todo.....Aún
lo pienso a veces. – comentó nuevamente, hablando consigo
mismo al parecer. Lo miró, sin embargo, aún sin decidirse
a contarle sobre Kan. Era capaz de ir a molestarlo, y él
ni siquiera sabía nada. Mejor hablaba con él primero.
– Yo iré a ver a Garou una de estas noches. –
añadió mirándolo.
-Bien, pues cuando vayas, averigua si quiere huir y busquemos una
forma entre todos, o entre tú y yo… Estaría
dispuesto a destruirlo todo, a mí mismo incluído-
sonrió de medio lado tentado ante aquello -Y si me arriesgo,
es porque me aburro mortalmente aquí encerrado y tú
también, así que corta el rollo.
- No dejaré que hagas eso. Ahora no. – le contestó
Aziel apoyando su rostro en una mano. Era el mismo pensamiento que
había recorrido su mente una y otra vez, pero las cosas eran
distintas ahora, por muy extraño que se sintiera. –
Y no pretendas conocerme sólo porque hemos hablado por unos
minutos.
-Tienes cara de muermo y además eres un coñazo. Es
obvio que debes aburrirte hasta a ti mismo… y… lo que
tú me dejes o no me dejes hacer, creéme, no tiene
ninguna importancia para lo que yo acabe o no haciendo- sonrió
de medio lado dedicándole un corte de mangas aunque con las
muñecas encadenadas -¿Te dejan ir al comedor niño?
- No, sólo fui dos veces. Hubo altercados...... –
le sonrió de medio lado, un tanto amenazadoramente. –Hoy
estoy de buen humor..... ¿Para qué me muestras tu
dedo? ¿Es tu dedo mágico que te permite hacer lo que
te venga en gana? No estoy impresionado.... – finalizó,
desviando la mirada, como si acabara de aburrirse infinitamente
con esa conversación.
-Ahhh… sí, eso es… es mi dedo mágico-
dejó escapar un suspiro decepcionado. No, ese tampoco era
normal ¿es que no había nadie de fuera? ¿Alguien
con dos dedos de frente y que supiera qué era un corte de
mangas? -Bien yo no pude ir ninguna hasta ahora que decidí
ser buenecito… Desde luego, sólo para poder ir al comedor…
así puedes salir y te dejan un pequeño tiempo en la
comida para hablar con los otros internos… sería interesante
que pudieras… Sólo eso y piénsatelo… tu
también quieres salir - dijo levantando la mano y contando
de nuevo para volver a su cuerpo.
- Cierto, tal vez...... – lo miró cómo contaba,
cruzándose de brazos. No quería comprometerse del
todo y tampoco le daban muchos deseos de pedir favores. Era humillante,
sencillamente. Se echó el cabello hacia atrás preguntándose
por qué contaba.
El imp se quedó liberado sacudiéndose y mirándolo
frunciendo el ceño y esta vez imitando a Shiryu dejándose
caer al suelo sólo para transformarse en Garou como hombre
y enseñarle lo que había visto. Se acostó en
el suelo sujetándose el cuello del que manaba sangre.
Aziel se inclinó hacia delante sobre la cama sin poder contener
su interés. – ¿Qué es eso? ¿Es
cierto entonces? Fue Jaken sensei, ¿verdad?
El imp se levantó adoptando la forma de lobo y aullando
imitándolo aunque por supuesto sin sonido alguno mientras
en la celda, Shiryu se pasaba la mano por el pelo dispuesto a dormirse
de nuevo y dejar al imp jugar si quería con el niño
urraca. Jaki se volvió a su forma de nuevo y miró
a Aziel asintiendo.
- Lo que dijo es cierto. Jaken sensei es un vampiro.... –
murmuró pensativo colocándole un dedo enfrente al
imp para que se sentase si quería. No sabía si eso
les ayudaba de nada, a no ser que fuesen a escapar de día
pero ese no era realmente el problema ¿no?
Jaki se sentó cruzando las piernas alrededor del dedo y
descolgándose hacia abajo columpiándose en el aire
y recordando de pronto transformarse en un Tama pequeñito
y abrazar a Kotaro sólo para demostrar que Tama sí
servía.
Aziel salió de su ensoñación para fijarse
mejor en la criatura que colgaba de su dedo. - ¿Eh? ¿Qué
es eso? ¿Intentas enseñarme algo?
El imp se descolgó del dedo al suelo tomando una forma más
grande para de nuevo mostrarle a Tama versión un tanto chibizada
abrazando a Kotaro. Después creó un Shiryou herido
y le mostró cómo lo curaba y después, el Shiryou
se levantaba haciendo señales de victoria. Lo hizo desaparecer
de nuevo volviendo a colgarse del dedo de Aziel en su forma normal
sonriendo.
El chico alzó una ceja intentando descifrar lo que intentaba
decirle. Era una lástima que necesitase del otro para explicarse,
porque lo que era él, prefería tratar con este. –
A ver...¿intentas decirme que a tu dueño le sucedió
algo malo, pero tú lo curaste? Y....que tiene que ver con
un chico gato? ....
Jaki negó con la cabeza creando un tama y señalándolo
para hacer ver que Tama era el que curaba y haciendo que Tama sonriese
abrazando a su Kotaro como si aquello fuera tan cute que todos debiesen
verlo.
- Bien, es...el chico gato. El chico gato.... – se quedó
mirándolo, intentando comprender. – el chico gato lo
curó! ¿Es eso? – exclamó como si estuviese
jugando a las charadas.
El imp asintio enérgicamente aplaudiendo emocionado. Si
Shiryu lo viera, seguro que lo estampaba contra una pared. Le estiró
la mano escribiendo con la suya sobre él con los polvitos
que desprendía "Tama". Ya le estaba hartando que
todos lo llamasen gato.
"¿Quieres venir de una vez?" la voz del moreno
sonó de pronto en su cabeza y se agarró al dedo de
Aziel con brazos y piernas, enroscándose y negando con la
cabeza.
- Tama...¿Es su nombre? ¿El del chico gato, verdad?
– de alguna manera, dudaba que su dueño se llamara
así, aunque le hizo gracia pensar que pudiese llamarse “bolita”
y no pudo evitar reír ligeramente. - ¿Qué?
¿Qué sucede? – preguntó alzando el dedo
frente a sus ojos al ver cómo se enroscaba a él. –
No quieres regresar ¿verdad? Es comprensible. Yo tampoco
querría hacerlo. Ya es suficiente con estar en este lugar......
– comentó serio de nuevo, sin saber si el otro podía
oírle o no.
El imp se arrastró como un gusano por su dedo y levantó
la cabeza haciéndole una seña para que se callase
y pegando la cabeza de nuevo al dedo haciendo drama aunque no obstante
desapareciéndose de allí.
Aziel inclinó la cabeza, sonriéndose a sí
mismo. Suponía que con eso había intentado decirle
que el otro chico podía escucharlo. Realmente no le importaba
nada, sólo estaba diciendo la verdad.
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