Capítulo
99
Sleeping with the Angels
Akira sonrió -humm...genial...pelicula de serie B ¿saldrán
zombis? ¿El hombre lobo? ¿O qué tipo de subnormalidad?-
miró a su alrededor, desde luego si aquello proyectaba sus
miedos ya podia ser ese uno de Rei porque suyo no.
- ¿Qué tal tú? – le contestó
para joder, aunque empezaba a preguntarse acerca de los motivos
del moreno. – Creo que lo mejor es que sigamos caminando –
comentó, poniéndose en pie, y echando a andar con
paso lento.
-¿Yo? Pero yo no doy miedo- el moreno lo miró de
soslayo entrelazando sus dedos con los de Rei en vez de cogerle
la mano como hasta entonces, sonrió un poco sin separar los
labios mirando a otro lado -Hay murciélagos en los arboles...qué
romántico...- sonrió claramente mirando hacia el final
-hum...y hay una cripta...suena encantador- dijo muy serio, encáminandose
hacia ella.
- Oye….¿por qué tenemos que entrar allí?
¿No te parece extraño? – miró a su alrededor
nervioso. Claro que no le gustaban las criptas, pero mucho menos
le parecía que debían ir por el camino más
obvio.
Akira separó los brazos y los alzó sobre su cabeza
-Porque tiene dos ángeles que la presiden…porque es
lo único que se me ocurre…- bajó los brazos
y lo miró a los ojos -y porque se ve perfecto para este lugar-
empujó las puertas con la mano libre entrando en su interior,
dentro olia a moho y humedad -Qué peste…
- Claro es una cripta, ¿qué esperabas? – atacó
Rei, haciéndose el valiente. Observó a su alrededor,
notando que habían tres tumbas dobles. Se acercó a
cada una examinándolas. La primera, tenía grabados
los rostros y los cuerpos de Kamio y Akira con las manos entrelazadas,
como en las tumbas antiguas. Rei se llevó una mano a la boca,
sintiéndose débil. La Segunda tumba, tenía
su propia imagen junto a la de Noboru. – Dios, Akira……
-murmuró, asqueado ante la broma tan “agradable”
que les estaban gastando. La tercera tumba era exactamente lo que
esperaba, las imágenes grabadas en piedra de Yoshi y Shiori.
Se apoyó en ella, cada vez más mareado, cuando la
tapa se abrió súbitamente, revelando el cuerpo podrido
y decayente de su hermano, y a su lado, el de Yoshi, en mucho mejor
estado, aunque ya se notaban los primeros signos de decaimiento.
Akira torció la cara en cuanto vio a Yoshi corroido por
los gusanos y agarró a Rei contra él, para que no
mirase. Corrió la tapa de nuevo, pero esta se lanzó
por el aire. Akira se agachó, arrastrando a Rei con él
al suelo -¿Qué demonios...? Vayamos agachados- dijo
caminando a gatas por el suelo temiendo otra tapa que saliera por
los aires...¿Estás bien?- se detuvo para ver a Rei
–Venga, no podemos perder el tiempo- le hostigó, a
pesar de que él también se sentía mareado por
aquella visión.
El moreno lo miró algo confundido de que se preocupase por
él, pero tal vez era sólo instintod e supervivencia.
Asintió, siguiéndolo en silencio y tratandod e no
respirar aquel aire nauseabundo, ni de pensar en lo que acababa
de ver. Pero unos pies delante de ambos los detuvieron. Alzaron
sus rostros para ver el cadáver de Yoshi que los miraba entristecido.
- ¿Van a dejarme aquí? ¿Rei? ¿Akira?
¿Por qué ninguno de los dos me quiere? ¿Por
qué me abandonan?
Akira retrocedió horrorizado chocando contra Rei -Yoshi….-
el moreno se levantó. A pesar de que era un cadáver
y sus ojos se veían blanquecinos y muertos, no podía
evitar detenerse. Observó un gusano en su cara y se lo quitó
asqueado -No…tú no estás aquí, aparta-
le dijo alterado.
- ¿No estoy? Pero estoy frente a tí, Akira….
– continuó sin moverse como si pudiese verlo directamente
con aquellos ojos velados por la muerte.
- No, no……. – Rei se puso en pie también
retrocediendo. – Esto…..ya basta! Basta! No es divertido!
¿Por qué?! – giró a todos lados, gritándole
a la nada, desesperado.
Akira apoyó la mano en el rostro de Yoshi sintiendo la piel
gélida y grisácea bajo su mano y lo acarició
-No...no eres tú...tú estás fuera, cuidando
de mí ¿no es así? Eso es lo que tienes que
hacer, cuidar de mí...
- Pero estoy muerto, Akira. Mis heridas……..se infectaron.
No soporté más. – alzó los brazos, que
mostraban algunas laceraciones en la carne, producto de la putrefacción,
para rodear el cuello de Akira. –Pero aún así…….te
hice una promesa. Soy tuyo…….- acercó su rostro,
como para besar sus labios.
Rei intentaba controlarse. No comprendía por qué
estaba sucediendo todo aquello. Lo cierto era que nada parecía
realmente destinado a matarlos. Más bien, a torturarlos.
– Tengo que pensar, tengo que pensar…. – se repetía,
mientras se pasaba una mano por la cabeza.
Akira le pasó la mano por el pelo, dejando que lo besase
a pesar de sentir el hedor de la muerte y su pelo antes suave, totalmente
áspero. Lo apretó contra él, abrazándolo
-Por supuesto...eres mío y yo te amo. Te dije que siempre
te protegería...- el moreno le pasó la mano por el
cuello de nuevo, torciéndole la cabeza y escuchando el crujir
de su nuca. Dejó caer el cuerpo fláccido entre sus
brazos.
Rei se quedó pasmado observando aquello. No sabía
ni cómo tomarlo. - ¿Estás……estás
loco…? – murmuró, no creyéndose que lo
hubiese matado aunque fuera un cadáver. Por otro lado, era
la muerte más piadosa que había visto desde que llegase
allí. Igual no se podía mover, observando el cadáver
de Yoshi. ¿De veras estaba muerto? Pero si ya estaba muerto….
Akira se volteó a verlo con furia aunque trató de
contenerse -Ese no era Yoshi ¿Entiendes? Era una aberración!
Lo he besado, he besado un cadáver por él, así
que no me digas que estoy loco y no me trates como si fuera un despiadado.
¿Acaso crees que me he divertido?
- No……no………yo no dije eso, lo siento.
– Rei desvió la mirada, sintiéndose extraño
de estarse disculpando con Akira, pero era cierto lo que decía
el moreno. Aún no lo tranquilizaba todo eso de que Yoshi
fuera suyo, pero cada vez se convencía más de que
el moreno realmente le tenía cariño a su hermano,
ya quisiera reconocerlo o no. Se aproximó a él, un
poco avergonzado y procurando no mirar el cadáver en el piso.
– Vámonos. – sentenció, esta vez, tomándolo
él de la mano.
Akira caminó a su lado, internándose en la cripta.
Soltó la mano de Rei por un momento, corriendo la verja que
cerraba la cripta y tirando una figura de un ángel para atrancarla.
Miró a Rei sujetándolo de la mano de nuevo -Me preocupa
más que mi propio cadáver me siga, que no poder salir
de nuevo por ahí, supongo que estarás de acuerdo…-
siguió caminando con el chico de la mano después de
todo si no lo estaba tampoco le importaba demasiado. A su alrededor
las paredes estaban inundadas de velones por todas partes dando
una atmósfera aún más tétrica si aquello
era posible.
Rei continuaba en silencio, con su mano libre metida en un bolsillo,
e intentando mantenerse alerta. Después de algún rato,
se decidió a hablar, aunque no sabía si era prudente
hacer eso. Probablemente no. – Así que……..¿es
por eso que eres así? Por lo que pasó antes, con…..Noboru
y esa chica? Por eso…. – se detuvo, sin saber cómo
continuar.
-Por eso ¿que? Yo no soy de ninguna manera ¿Cómo
soy Rei?- el moreno lo miró de soslayo sin detenerse entre
las paredes de piedra obervando como la cera de los velones se derretía
cayendo al suelo en gotas espesas -¿Sádico? ¿Dominante?
¿Posesivo?- Akira se paró a mirarlo a los ojos -¿Por
qué eres tú así Rei? ¿Por que tu hermano
se caía de tus manos y no pudiste sujetarlo?
El chico lo miró de soslayo, resentido. –Eres un idiota,
Akira! Sólo intentaba conectarme contigo, comprenderte. Pero
me da igual, ¿sabes? Que te jodan! – le quitó
el rostro mirando hacia el otro lado.
El moreno siguió caminando sonriendo -Eso mismo trataba
yo, tú me preguntaste si soy así por lo que me ocurrió
y yo he hecho lo mismo ¿Cuál es la diferencia Rei?-
se ajustó las gafas deteniéndose frente a una puerta
de mármol negro -¿Crees que esto sera una puerta o
tal vez lleve simplemente a la tumba principal … sea como
sea mejor abrámosla.
- La diferencia, es que no me contestaste, Akira. Esa es la diferencia.
– lo miró de lado con la cabeza gacha y observó
la puerta. – Cuando salga de aquí, me quiero mudar
a una casa sin puertas. – se apoyó en la puerta, empujando.
El moreno empujó totalmente serio -No tengo respuesta para
eso…- escuchó cómo la puerta cedía como
para abrirse -Cállate- pero en lugar de eso el enorme bloque
de mármol cayo al suelo arrastrando a los chicos que hacían
fuerza al piso. Akira había sujetado el brazo de Rei inmediatamente,
porque ya no sabía qué esperarse. No le habría
extrañado que en ese mismo momento apareciesen en a saber
donde o cayesen al vacío. Sin embargo, sólo estaban
sobre la puerta de mármol en mitad de una habitación
oscura, tan oscura que no veian nada más.
- Genial…..con lo que me gusta la oscuridad….. –
Rei se puso de rodillas, sin atreverse a ponerse de pie. Y las luces
se encendieron súbitamente, revelando una especie de salón
alargado con las paredes alineadas de cuadros.
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