Capítulo
97
Childlike
El rubio se sentó en el sofá al lado de la cama que
habían asignado a Rei en el Hospital. Por suerte los habían
puesto a ambos en la misma habitación, sino resultaría
un tanto extraño que él estuviese con Rei y Yoshi
con el que se suponía era su hermano gemelo. Apoyó
la cabeza en la cama junto a Rei -Me muero de sueño…-
confesó apoyando la mano del moreno en su cabeza como con
ánimo de autoacariciarse. Les habían dicho que solo
estaban cansados y agotados por la perdida de sangre que se recuperarían
sin ponerles ningun tipo de problema, alli las cosas no eran como
en su mundo.
- Tal vez deberías dormir. Yo también tengo sueño.
– le contestó Yoshi, desde la cama de Akira, en donde
había permanecido sentado desde que llegaran. – No
creo que despierten aún.
Rei continuó observando la fuente dudoso. - ¿Y qué
tal si funciona y sólo obtenemos un deseo? ¿Lo malgastamos
pidiendo que le agua esté limpia? ¿Qué somos?
¿Ecologistas? – no pudo evitar sonreír de medio
lado.
-Sí…creo que lo haré- Kamio se subió
a la cama importándole poco lo lindo que eso se viera y abrazando
al moreno -de paso aprovecho que puedo usarlo de plushie muy pocas
veces- le besó la mejilla al moreno y despues se la lamió
como vaca -Eso para que aún dormido te acuerdes de mi- le
susurró al oido sonriendo de medio lado.
Akira sonrió de medio y no pudo evitar soltar una carcajada
-Sería bastante estúpido…Si te digo la verdad,
yo me desmaye ¿no es así, Rei?Pues creo que debemos
sobrevivir hasta que despertemos o tal vez…si morimos aquí
lo hagamos tambien fuera ¿Qué crees?
Yoshi sonrió, observando cómo Kamio trataba a Rei.
Antes, le hubiera molestado, pero ahora sólo deseaba que
su hermano fuera feliz. Dirigió la vista de nuevo, hacia
el moreno que descansaba a su lado, y se acostó él
también, cuidando de no incomodar.
- Yo no lo creo, lo sé. Estoy seguro de que vamos a morir,
si no salimos de aquí. O tal vez, no morir, sino……-
le pasó un escalofrío por la espalda de sólo
imaginarse algo más. Se acercó sin más a la
fuente, mirando su negro reflejo en ella. – Coño. ¿Por
qué todo es tan complicado?
-Porque así debe ser para poder arruinarnos la vida- el
moreno sonrió ajustándose las gafas -Sino la gente
pagaría por esta atracción ¿no crees?- se asomó
al reflejo con él, observando el interior de las aguas sin
poder ver el fondo y echó la mano hacia ellas tocando la
superficie. Apartó los dedos rápidamente extrañado
-Está caliente…
- Pues no me bañaré en ella, entonces. – lo
miró burlón, y luego extendió el brazo hacia
las aguas, sólo para asegurarse por sí mismo. Algunas
burbujas aparecieron, apenas tuvo los dedos cerca, como si el agua
hubiese empezado a hervir, y el moreno cayó de rodillas la
suelo, lanzando un grito de dolor, y apetándose la herida
del hombro.
Akira se llevó la mano a la pierna a la vez -Joder…vale-
se bajó el pantalón observando la herida y soportando
el dolor. Estaba negra alrededor, colocó la mano encima para
comprobarlo -Parece como si dentro, esto estuviera hirviendo.
Rei respiró con fuerza, aguantándose el dolor. –
Hasta cuando? Mierda…..-Estoy harto!!!!!! – el chico
se puso de pie, acercándose de nuevo a la fuente, y asomándose
al agua, a pesar de que el dolor se hacía más intensod
e aquella manera. - ¿Eres lo que quiero que seas? Bien! Quiero
que seas una puerta para salir de aquí, para regresar al
mundo en donde están Kamio y Yoshi. Eso quiero que seas!
– le gritó sin pararse a pensar mucho en lo que hacía
o en si Akira estaría de acuerdo. Sin embargo, le pareció
ver unos ojos que lo observaban desde la negrura de las aguas, antes
de caer hacia atrás nuevamente, mientras el líquido
se elevaba en el aire. El dolor en su hombro se hizo casi insoportable.
Akira trató de levantarse y cayó al suelo, sin poder
soportar el dolor en su muslo. Se echo atrás agarrándose
a Rei y tirando de él, tratando de alejarse de aquello –No
sé qué coño has hecho pero mejor te habrías
estado quieto!- le gritó, poniéndose delante de él
y preguntándose por qué coño lo hacía.
El agua se irguió formando una puerta donde aquellos ojos
estaban abiertos observándolos y una manos negras salieron
de esta elevando las palmas hacia el cielo.
- Bueno, pero hay una puerta, ¿no? – Rei se preguntaba
si se había cumplido su deseo, peor el hecho de que la puerta
tuviese ojos, y manos, no lo hacía confiar precisamente.
-Sí, la hay, pero no me atrae precisamente el atravesarla-
se movió observando como aquellos ojos de venas inyectadas
en sangre seguían sus pasos -No tenemos mas opción
que esta y la otra puerta…y no sé cual de las dos me
gusta menos…Al menos esta nos da una esperanza- se acercó
llevando a Rei de la mano para apoyar la mano en el pomo sin deja
de observar aquellos ojos, no pudo evitar pegar un bote sorprendido
al sentir como una mano agarraba su muñeca.
La otra mano sujetó a Rei del mismo modo, justo cuando iba
a intentar ayudar a Akira. Una voz grave retumbó en la plaza,
aunque sólo estaban ellos y aquella puerta tana aterrorizante.
– Pueden cruzar esta puerta que conduce a otro mundo, y morir
al hacerlo. O pueden permanecer aquí y ser eternos. –
Rei miró al moreno de gafas, esperando que esta vez, tomase
la iniciativa. No lo iba a culpar si las cosas salían mal.
Además,de que el dolor en el hombro se le hacía más
fuerte, mientras más tiempo estaba cerca de aquella sustancia.
Los ojos en la puerta, parpadearon nuevamente como esperando una
respuesta.
-Ábrete, una eternidad aquí es peor que estar muerto-
dijo sonriendo de manera inevitable -Ya me reencarnaré cuando
muera- soltó su mano al sentir que la presión cedía
y arrastró a Rei al interior sujetando su muñeca y
arrastrando la pierna como podia con aquel dolor.
Dentro, el dolor desapareció totalmente. Se miró
las manos, pequeñas como las de un niño y miró
a Rei -No…eres un niño y yo también…-
se ajustó las gafas y apartó al moreno al escuchar
que pasaba un carruaje a gran velocidad, estaban en una aldea rural
-Esto … no debería estar pasando…
- No, no, - Rei rió, sin poder hacer otra cosa. –
Claro que no debería estar pasando. Es una locura. Nada de
esto debería estar pasando. – miró a su alrededor.
– Pero…no estamos muertos. Claro, que aquí tampoco
están Kamio y Yoshi. A menos que sean sus versiones chibis.
– dejó escapar otra risita. Era lo mejor. Si no reía,
sentía que se iba a volver loco.
Akira miró a Rei y se pasó las manos por el pelo
apartándoselo en un gesto demasiado masculino para un niño
-Mira…este pueblo es de donde yo era de niño…-
miró a su alrededor ajustándose las gafas de nuevo
-Si Kamio esta aquí sólo tienes que buscar un niño
igual que yo pero rubio y moreno de piel…claro está-
echó a caminar con las manos en los bolsillos muy digno pese
a sus "dos palmos" de estatura, estaba nervioso y mucho.
De todo lo que hubiera deseado revivir su infancia era lo que menos.
- ¿El pueblo donde creciste? Pues entonces…. Maldición!
– pateó una piedrecita, haciendo que esta rodase por
el camino. Era claro lo que había sucedido. Aquella puerta
sí los había transportado al mundo al que deseaba
llegar, sólo que no en el tiempo actual. - ¿Crees
que es gracioso?! Siempre encuentras la manera de joder ¿no?!!!!
– el moreno gritó a los cielos, protestando contra
lo que fuese que controlaba ese lugar, sin importarle lo que pensaran
de él. Después de todo, ya nada lo veía como
real.
-Cállate un poco, ahora ni siquiera tengo ganas de joderte
por más extraño que parezca…- el moreno echó
a caminar sujetando la mano de Rei y tirando de ella. De pronto
se hizo de noche con rápidez y el cielo se cubrió
de nubarrones. Akira sintió un estremecimiento al sentir
las primeras gotas de lluvia en su pelo, se frotó los cristales
de las gafas y echó a correr hacia la que había sido
su casa. Tenía que verlo…tenía que ver si era
lo mismo de nuevo.
- ¿Qué mierda te pasa ahora? – Rei protestó
siendo halado por Akira, pero lo ciertoe ra que sí le parecía
extraña esa manera de comportarse en el moreno. Igual, no
le daba la gana de que lo mandara a callar. – Eres un bruto,
así no se trata a los niños adorables como yo, ¿sabes?
Baka.
-Tú no eres ningún niño, sólo eres
un engreído encerrado en el cuerpo de uno- dijo parándose
frente a la casa y trepándose por un árbol para llegar
a la ventana -Ven o quédate ahí…me da igual
pero yo tengo que ver una cosa, tengo que ver si estoy ahí…-
el moreno se encaramó, tronco arriba con aquel cuerpo de
niño. Suspiró molesto por las dificultades de la diferencia
de fuerza.
- Idiota, el engreído serás tú! Eso es obvio.
– se cruzó de brazos, mirando al moreno trepar, y poniéndose
nervioso. – Voy a quedarme aquí, si no te molesta…….
Y si te molesta, también! – añadió, para
que no se le notara la incomodidad.
Akira no le hizo caso y siguió subiendo sin más -Muy
bien, pero como algo se acerque a ti a ver como te escapas con ese
cuerpecito de criatura que tienes- dijo sin reparar que el suyo
no distaba mucho. Se encaramó por una de las ramas, acercándose
a la ventana, pero lo que vio no era lo que había debido
ver -Kamio…- sí estaba Noboru, pero sin embargo, él
no era el que estaba con él, sino el rubio.
|