Capítulo 90
Feliz No Cumpleaños!
El moreno se arrastró cansado, buscando a su alrededor, sin
decir palabra, y poniendo su mente en blanco. Gateó hasta
el cuarto de baño, y se incorporó, apoyándose
en el lavamanos, para mirarse en el espejo, aunque no sabía
si aquello iba a funcionar. Tocó el espejo con las puntas
de los dedos, llamando. –Kamio….¿me oyes? ¿me
ves? No sé cómo salir de aquí….. Kamio,
coño! – respiró apoyando su frente en el vidrio,
un ligero vapor frío escapando de sus labios.
El rubio se giró a su alrededor escuchando la voz del moreno
sin ninguna duda -Rei!!- lo llamó corriendo hacia el final
del pasillo, se paró al llegar a un pasillo de espejos y
miró a los otros dos -Rei me está llamando, me da
igual si me creeis o no, le estoy oyendo llamarme- de pronto se
quedó parado ante la imagen del moreno reflejada en todos
y cada uno de los espejos como había sucedido con Akira la
primera vez.
-¿Rei? Rei!!- pero no podía ser él, Akira
tampoco había sido él realmente, el que se había
proyectado en los espejos, sim embargo tenía aquella marca
en el estómago, cerró los ojos apoyándose contra
los espejos con Rei en brazos -Rei…no entiendo nada…
Akira entró y observó a su alrededor -¿Qué
demonios es esto? ¿Otra ilusion? Vámonos de aquí,
tu hermano- dijo mirando a Yoshi -está en las manos de Kamio…no
hay otro.
- Kamio…. – al Rei le pareció escuchar la voz
del rubio. – No te fuiste, ¿verdad? No me dejaste.
¿Dónde estás, maldición?! – golpeó
impotente a un lado del espejo, mientras sentía cómo
algo se aproximaba por detrás. No le iban a dar mucho más
tiempo de comunicarse. – No puedo más…..
- No, Akira….Y ¿si es él? – Yoshi sujetó
su mano, intentando detenerlo. – No parece vernos….
EL rubio se pegó al espejo sin entender nada y sin soltar
al Rei que tenía en sus brazos. Apoyó la mano ensangrentada
en la mejilla de Rei en el reflejo, sintiendo simplemente el frío
del cristal y empapando el reflejo de sangre -Rei…estoy aquí
y…y tú también- apoyó la cara contra
él rozando sus labios y besando el reflejo del chico, de
veras sí le parecía incluso a sí mismo estarse
volviendo loco -Rei!!- gritó el nombre del moreno desesperado.
Akira apoyó la mano en los espejos -No puede ser él,
sabes tan bien como yo, que Rei esta en los brazos de Kamio y no
podemos seguir perdiendo el tiempo con esto.
El rubio apoyó la mano de nuevo en el reflejo del moreno
-Tienes que poder ¿me oyes Rei?!!
El moreno sonrió un poco acercándose má al
espejo. Lo escuchaba! Y él también podía esucharlo
de vuelta. – Kamio, maldito Furby del infierno. – dejó
escapar una risita cansada, pero no era tiempo para bromas. Algo
lo sujetó por atrás, y el espejo comenzó a
nublarse.
Yoshi observó, como la imagen de su hermano iba desapareciendo.
–No! Kamio! Muéstrale su cuerpo. Ponlo frente a él,
rápido! – no sabía ni cómo se le había
ocurrido la idea. Tal vea fuera la presión del momento. Pero
si aquel lugar estaba hecho de reflejos, tal vez algo así
de descabellado funcionara.
El rubio miró a Yoshi y no lo pensó más -Rei!!!
No te vayas, vuelve con nosotros joder! Mira!! Tú estás
aquí, estás en mis brazos, no me dejes aquí
sólo con el psicopata del abrecartas, Rei!!- gritó
nervioso al ver como el reflejo se seguía nublando -REI!!-
sujetó la mano del moreno con la suya apoyándolas
en el reflejo del chico, ya no tenía ni idea de lo que podía
funcionar y lo que no -Rei ¡! No volveré a meterte
mano- dijo mintiendo descabelladamente sin dejar de apretar la mano
del chico contra el reflejo y apoyando la frente desesperado.
- Kamio!! – el moreno gritó aún intentando
aferrarse al espejo, sin querer ver siquiera qué era lo que
lo halaba hacia atrás. De pronto sintió una energía,
como si algo lo hiciera más fuerte y volvió a escuchar
aquella voz.
- No! Tú accediste. No puedes irte! Descansa, Rei…..
- Suéltame! – el chico haló con más ahínco,
sintiendo dolor a través de su cuerpo, como si el vidrio
del espejo se quebrase enterrándose en su cuerpo, al pasar
a través de él.
Yoshi abrió la boca con asombro, al ver cómo el espejo
estallaba en mil pedazos, quebrando la imagen de su hermano. De
pronto, el chico que yacía en los brazos del rubio, abrió
los ojos, aunque con dificultad, y dejando escapar un quejido, al
volver a sentir el dolor en su cuerpo.
Akira sujetó a Yoshi volteándolo para que los cristales
no fueran a dañarlo -¿Estás bien?- le preguntó
levantándole las manos aunque con la sangre, no veía
nada.
Kamio se había volteado al sentir el cristal rompiéndose
-Rei!...- le sonrió sin muchas ganas tratando de limpiarle
la sangre de la cara -Dime algo tío, aunque sea un insulto…-
le besó los labios mirándolo a los ojos que por fin
se habían abierto.
- Estoy bien, gracias. – Yoshi le sonrió a Akira,
agradeciéndole que se preocupara por él.
Rei respiró con dificultad, mirando a Kamio a los ojos,
confundido. No se podía creer que hubiese sido tan fácil.
– No…..no es mi cumpleaños, ¿verdad? -entornó
un poco más los ojos, al ver el estado del rubio. -¿Por
qué…..? – añadió entrecortado,
refiriéndose a la sangre.
El rubio sonrió, aliviado besándolo a pesar del sabor
de la sangre en sus labios -No, no es tu cumpleaños, así
que si quieres un regalo, tendrás que esperarte- le dijo
sonriéndole sin poder evitarlo, sujetándolo mejor
en sus brazos
Akira suspiró -Has estado inconsciente durante muchísimo
rato y llevamos muchísimo rato también aquí
perdiendo el tiempo- dijo ajustandose las gafas -La sangre es porque…hemos
descubierto que esto proyecta nuestros peores temores, y no sé
quien, pero apuesto que el rubiales no es muy devoto de la sangre,
asi que gracias a su hermosa imaginación nos hemos visto
bañados en ella … ¿podemos irnos ya?
- Eres….un idota, Kamio. Ya bájame…… -
susurró neciamente, protestando. Noe ra que se sintiese con
muchas fuerzas, pero le daba algo de verguenza que lo cargase así,
como un inútil. De todos modos, se alegraba de que no le
hubiese sucedido nada a Kamio.
- Yo también creo que deberíamos seguir. –el
morenito sujetó la mano de Akira, mucho más tranquilo
y feliz de que su hermano hubiese regresado a la conciencia.
-Oye…¿crees que te llevo porque me agrade cargar con
un tío que al menos tiene que pesar 40 kg? Si lo hago es
porque estabas inconsciente, pero para la próxima te llevaré
a rastras de la mano- dijo caminando con él en brazos, de
todos modos -No te preocupes por lo rojo que estés que nadie
lo notara con la de mierda que tienes en la cara.
Akira seguía caminando sin prestar atención a nada
más que sus propios problemas -Yo creo que ya estamos saliendo
de aquí, no es por nada…este pasillo de espejos me
recuerda mucho al que atravesé la otra vez.
- No…..no……no estoy rojo….- protestó
el moreno, casi sin aliento. – Baka……. .- sonrió
un poco aunque volteando la cara, para que no lo viera. Pero ahora
sí se sentía como el verdadero Kamio, y eso lo aliviaba,
aunque lo sacase de casilla.
-Sí lo estás. ¿Cómo no vas a estarlo
si te has empapado en vómitos de sangre? ¿Crees que
puedes andar?- le preguntó, sujetándole las nalgas
y apretándolas levemente rozándolo contra él
-De todos modos no me importa cargarte, pesas pero tiene su parte
buena- sonrió como si hubiera estado metiéndole mano
durante toda su inconsciencia.
Akira sonrió de medio lado caminando delante de ellos con
Yoshi -Cuando dormías, Noboru nos visitó, fue muy
hermoso, debiste estar presente.
- Aghhh…..Ya….lo sabía….Salido asqueroso,
pervertido…..bájame…. – el moreno estaba
en el medio de su retaíla, cuando escuchó las palabras
de Aklra. Enseguida miró a su hermano, no podía saber
nada con tanta sangre. - ¿No…..boru? ¿Estás
bien…..Yoshi?
El chico giró el rostro con expresión grave. Hubiese
preferido que Akira se guardase ese comentario para sí. –
Sí, estoy bien. No me pasó nada, Rei.
El rubio no lo soltó, simplemente lo apretó más
contra él -Akira salvó el día, por así
decirlo- dijo con algo de resentimiento, a ese tío no lo
aguantaba y eso era inmutable.
-Por así decirlo…si yo no hubiera estado ¿Qué
hubieras hecho tú? ¿Matar a alguien con el rostro
de Rei? No lo creo.
El rubio lo miró fijamente -Lo habría matado, Rei
no se parece en nada a él- dijo caminando con el moreno encima
y mirando a los demas, tenian una pinta terrible. Él y Akira
ya se habían quedado sin parte de arriba, estaban cubiertos
de sangre y heridas -No te dejaré bajar, has perdido mucha
sangre.
Rei se quedó en silencio, bajando el rostro. ¿Realmente
habría podido matar a alguien con su rostro? No, no lo creía.
No era tan fácil como el rubio suponía. Le dirigió
una mirada de reojo a Akira, sin saber qué pensar. No confiaba
en él, pero les había salvado. Claro, que eso también
podía deberse al simple motivo de conservar su propia vida.
– Estoy….cansado, - dejó caer su cabeza contra
el pecho de Kamio, luchando por mantenerse despierto. No podía
perder la conciencia de nuevo, ni de relajo.
- Ese no era mi hermano. – recalcó Yoshi, seriamente,
aferrándose más a la mano de Akira Se giró
un poco para mirar a Kamio y a Rei. - ¿Lo ven? Les dije que
Akira me protegía. Él no iba a dejar que me hiciera
daño.
Kamio lo miró y le sonrió, más que nada, porque
veía que él tenía una extraña fe ciega
en el moreno que no conseguia comprender. ¿Por qué
aquella fe en él después de lo que le había
hecho incluso delante de ellos? Pero era verdad….le había
protegido todo aquel tiempo y cuando lo había perdido bajo
la sangre, lo había buscado, aunque no se viese muy agobiado
por ello -Sí, tienes razón, Akira te ha estado protegiendo
todo este tiempo…Tal vez sí era normal ser así
en el otro lado aunque ellos no pudieran comprenderlo.
Akira se limitó a ajustarse las gafas -Ahora atravesaremos
esta puerta e iremos a parar a una azotea…- dijo calmado apoyando
la mano en la manilla dorada de la puerta.
Rei cerró los ojos, y volvió a abrirlos inmediatamente,
llamándose la atención a sí mismo, mentalmente.
Sólo esperaba que Akira estuviera en lo correcto al menos
en esto, aunque no sabía qué podía pasar una
vez fuera momento de salir. Miró a Yoshi, cómo sujetaba
la mano de Akira, con tanta vehemencia. Seguía sin comprender
nada.
- Es cierto! – anunció el chico, apenas la puerta
se hubo abierto, aunque tuvo que entrecerrar los ojos, ante la luz
del sol que se filtraba a través de ella.
El rubio salió al exterior con el chico en sus brazos -Dios!-
dejó caer la cabeza hacia atrás dejando que el sol
lo cegara, cerró los ojos por fin…cerró la puerta
de una patada -Por fin estamos fuera…sea cual sea este mundo…-
se dejó caer arrastrándose por la pared con Rei en
brazos y le sujetó el cuello, besándolo profundamente
cerrando los ojos agotado.
Akira los miró de soslayo -Sólo tenemos que bajar
por las escaleras de incendios- dijo mirando hacia abajo desde la
altura de unos 20 pisos.
- Kamio….. – Rei ya le iba a protestar porque lo estuviese
besando a cada rato y enfrente de todos, pero la verda era que luego
de todo lo que habían pasado, no se sentía tan mal.
Además, estaba muy cansado para poder protestar por completo.
- Kamio – lo secundó Yohsi. - ¿podrás
con Rei? – más le preguntaba preocupado, porque su
hermano no parecía tener fuerzas para levantarse, y tal vez
Kamio también estuviese cansado. Él no podría
ayudarlo, pero tal vez Akira sí. Sabía que no se llevaban
bien, pero tenía la impresión de que el moreno lo
haría por él.
Kamio lo miró y se levantó con el chico en los brazos
mirando hacia abajo -Creo que sería mejor esperar un rato,
no sé si podría aguantarlo los veinte pisos y sinceramente
si nos caemos … comparado con lo de antes, sería una
muerte muy patética- sonrió feliz porque por mucho
que les hubiera pasado, Rei estaba vivo.
Akira los miró subiendose las lentes -Pues esperad vosotros.
Yo no me quedo un segundo mas aquí y tú tampoco- dijo
tirando de Yoshi –ni siquiera sabemos en que mundo estamos.
-Pero….. – el morenito protestó, aunque igualmente
serio. – Sólo pensé que tal vez Akira y tú,
podrían turnarse para llevarlo. Claro, si tú accedes.
– finalizó mirando al moreno.
- ¿Estás loco? ..ese…….- no era capaz
de terminar, pero lo que estaba pensando era que Akira era capaz
de dejarlo caer a propósito. Intentó erguirse un poco,
en los brazos del rubio. – Kamio….bájame. Ya
te diré…..si necesito tu ayuda…..
Akira sonrió de medio lado mirándolos a ambos y después
miró a Yoshi -Ah…cómo no, le ayudaré
encantado- dijo más que nada por disfrutar la oportunidad
de joder que se le había puesto a tiro.
-No es necesario- el rubio agarró a Rei de la mano llevándolo
hasta las escaleras, lo cierto es que él no podía
llevarlo en brazos todo el tramo pero había otras maneras
-Baja y yo me pongo detrás de ti, si te caes caerás
contra mi pecho ¿te parece bien?- dijo mirando al moreno
.-Cuando te canses, te cojo en brazos, no le voy a dejar a él
llevarte, a ver si hace como que te caes…
El moreno se rió inevitablemente -Qué poca fe…
- Vale. – el moreno suspiró apoyándose con
una mano en la pared, aún respirando entrecortado, por el
dolor. Empezó a bajar de aquella manera, esperando a que
Kamio lo siguiera.
Yoshi se acercó, mirando a su hermano bajar con tal esfuerzo,
y le dirigió una mirada a Akira. – Debería dejar
que lo ayudaras. – le comentó, ya sabiendo de antemano
que Rei no confiaba en Akira, y Akira no confiaba en Rei, sin embargo,
él sí confiaba en ambos. Le parecían una tontería
sus actitudes, como si él fuese el único que no se
estuviera comportando de manera infantil.
Akira se encogio de hombros sonriendo y comenzando a bajar por
las escaleras -si te cansas tambien puedes decirmelo y te llevare
en brazos, total no pesas nada…- dijo excusando la verdadera
razon que era que estaba preocupado porque algo pudiese ocurrirle.
El rubio miró hacia abajo sintiendose un tanto mareado -¿sabeis
que tengo vértigo?- dijo mas que nada para Rei y Yoshi -y
supongo que esto no sera terapia de choque ¿o si?
-Tal vez funcione si te chocas contra el pavimento ¿eh Kamio?
¿te gustaria esa terapia de choque?
El rubio miró hacia arriba sin saber si lo habia dicho por
joder o realmente habia sido una broma -tu solo cuida de no cagarte
encima de miedo y ponernos perdidos.
|