Capítulo
89
Is There Anybody Out There?
Akira se detuvo en el medio de aquel caos -No…esto es…una
locura, no tiene sentido, es como si nosotros mismos estuviesemos
proyectando nuestros miedos…- miró al rubio que sostenía
a Rei en brazos sin saber qué hacer y sintiendo como el líquido
caliente comenzaba a subir en altura llegándole a los tobillos.
-Da igual! Hay que hacer algo joder!- salió corriendo hacia
la derecha y la sangre trepó por las paredes cerrando la
entrada -JODER!!!
El moreno se ajustó las gafas tratando de no caer presa
de la histeria como le estaba pasando a Kamio. Claro, que él
estaba dentro de lo que cabía, bien. El rubio llevaba a Rei
en brazos, tal vez ese era su mayor miedo, perder a Rei, en cuanto
a él…no lo tenian tan facil -¿Qué juego
es este?- preguntó en voz alta, acercándose a la pared
de sangre siguiendo a la izquierda de todos modos y apoyando los
dedos en ella, sintio como se hacía dura y fría bajo
ellos y quitó la mano apoyandola de nuevo y atravesando la
gelatinosa pared.
- No…. – Rei apartó la mano que le ofrecía
las pildoras con pesadez.
- Tómalas, Rei. Te harán bien. - El rubio le pasó
la mano por el rostro, cerrándole los párpados. –
Hazme caso, descansa.
- No…… - el moreno volvió a apartar aquella mano
de su rostro. – No estoy loco, esto no es real. Y tú
no puedes ser Kamio. – sonrió con algo de cinismo.
–Te portas demasiado bien….
- ¿Te…..tenemos que atravesar eso? – Yoshi lo
miró, entre asqueado y asustado. Ya habían pasado
demasiado. Tal vez estuviesen corriendo con demasiada suerte.
El rubio los miró viendo como de las paredes comenzaban
a abrirse bocas de labios negros y como de estas salían enormes
lenguas rojas, cómo la sangre caía en cataratas espesas
y viscosas, se echó atrás. Akira lo miró de
soslayo y tiró de Yoshi -Aguanta la respiración- le
puso la cara contra su pecho y atravesó la pared empapándose
en la sangre y apareciendo cubierto por ella al otro lado, se pasó
la mano por el pelo echándoselo hacia atrás.
El rubio avanzó con la sangre a la altura de su cintura
tratando de levantar a Rei todo lo posible, le apretó la
cara contra su cuello y apoyo la mano en la pared -no puedo pasar!!-
dijo sintiendo que era totalmente sólida -Akira!!!- la golpeó
desesperado.
El moreno alargó la mano sujetando al rubio -Eso es porque
crees que no podras imbecil!- tiró de él al otro lado
y se volvió para mirar al frente en ese mismo momento, observó
cómo al fondo del pasillo, la pared se desmoronó en
aquel mismo instante dejando que la marea de sangre entrase al otro
lado empujándolos.
Yoshi cayó al suelo, empapándose aún más
con la sangre, y cerrando los ojos, asqueado. Tentó con una
mano hacia adelante, buscando a Akira, sin atreverse a gritar, por
miedo a tragar sangre.
Rei súbitamente, sintió que algo lo mojaba. Se miró
las manos estupefacto, viendo algunas gotas de sangre que caían
de su cabello. - ¿Qué está pasando?
- Nada, absolutamente nada, Rei. Sólo debes descansar.
El moreno levantó la mirada para observar a Kamio, y cuando
volvió a bajarla, la sangre había desaparecido. -
No, no, esto es una locura. No estoy imaginando cosas.
-Rei….estás enfermo….-
-No! – lo interrumpió de nuevo el moreno. – Tú
no eres Kamio. Además…..eso no sería un obstáculo
para el verdadero Kamio. – le contestó, imaginándose
el rubio tratando de meterle mano. – No lo creo.
-Rei… - el rubio se acercó un poco más.
- Aléjate! No! – el chico se cubrió el rostro
con las manos, casi sin respiración, estaba haciendo demasiado
esfuerzo. Pero cuando volvió a mirar, se encontraba solo.
Akira se agachó buscando a Yoshi con las manos, pero parecía
que aquella marea oscura lo había arrastrado -Yoshi!!!- se
puso de pie de nuevo -Levanta una mano, no te encuentro!!- el moreno
, estaba totalmente ensagrentado, se quitó las gafas deslizándose
el brazo por la cara tratando de limpiársela y consiguiendo
en todo caso lo contrario.
El rubio se levantó empapado en sangre y angustiado -Akira
¿Dónde esta Rei?- se hundió en la sangre buscándolo
como pudo mientras el moreno ya se acercaba a lo que creía
ser Yoshi, lo levantó con una mano, observando que sí
era él.
-Yoshi!! ¿Estás bien?- le preguntó limpiándose
las gafas como podía con la otra mano.
Kamio se levantó empapado por la sangre, Rei estaba hundido
allí e inconsciente, estaría tragando sangre inevitablemente
-REI!!!
El morenito asintió, apenas abriendo los ojos, empapado
y respirando con dificultad. Se abrazó a Akira repentinamente,
aliviado de que no lo hubiese abandonado.
El moreno se inclinó hacia adelante, de pronto sintiendo
una terrible opresión en el pecho. Abrió la boca,
y una gran cantidad de sangre salió por ella. Sentía
como si sus pulmones se estuvieran llenando del líquido.
Se bajó de la cama, cayendo al piso a gatas, botando más
sangre aún.
El rubio se arrastró por el suelo palpándolo al borde
de la histeria. Salió a respirar, pero la sangre se agolpaba
en sus fosas nasales y en sus ojos -Dios!! Rei!!- sabía que
era inútil llamarlo pero de todos modos no podía dejar
de hacerlo, cuando menos se lo esperaba fueron sus mismos pies los
que chocaron con el cuerpo haciéndolo tropezar.
Se agachó tomando el cuerpo del chico y saliendo del líquido
templado, le limpió la cara nerviosamente sin conseguir otra
cosa que esparcirle la sangre -Rei!!- le separó los labios,
inclinándolo sobre su brazo y tratando de que escupiese la
sangre, pero estaba desesperado -Rei!! Reacciona, joder!
Rei empezó a toser súbitamente, escupiendo la sangre,
mientras dentro de su mente, hacía lo mismo. Se levantó
mareado, buscando alrededor de la habitación. – No….tengo
que salir de aquí…. –
- No puedes. Ya accediste. No hay forma de salir. – escuchó
aquella voz de nuevo.
- No…..mierda! – el chico se dobló escupiendo
más sangre. – Déjame salir!
- Eso ya no es posible, tu alma pertenece aquí ahora. Ahora,
sólo queda esperar por los demás. – se escuchó
una risa infantil, y el moreno volvió a caer al suelo, débil,
escupiendo un poco más de sangre. - ¿Por qué
mejor no vas a la sala, y disfrutas de este mundo? No te queda mucho…..
- No……. – aguantó la poca respiración
que aún tenía, sólo para gritar con todas sus
fuerzas el nombre de Kamio, aunque no creía que lo pudiese
escuchar de verdad.
Yoshi observó al rubio, separándose un poco de Akira.
– Está bien, ¿verdad?
El rubio levantó a Rei en brazos sujetandolo bien -No, no
lo sé …¿habeis oido eso?- los miró a
ambos con la boca abierta -¿No lo habeis oído? A Rei.
Akira lo miró muy serio -Nadie lo ha oído Kamio,
Rei esta en tus brazos inconsciente, ¿es que no lo ves? Este
sitio te está volviendo loco, a ti y a todos…salgamos
de aquí- dijo avanzando entre la sangre difícilmente
y adelantando a los demás.
El rubio miró a Yoshi -Yo sé que lo he oído,
lejos, como si no estuviese aquí, como si este no fuera Rei,
pero sí lo es- dijo sin estar seguro, le besó los
labios abrazándolo contra él -Rei…joder…¿ya
te cansas de mi?
Yoshi le devolvió la mirada, antes de seguir a Akira. Tal
vez el moreno tenía razón, y se estuviese volviendo
loco, pero cualquier esperanza le llegaba a él también.
Lo único, era que esta vez sí estaban seguros de que
ese era Rei. ¿Cómo podía estar en otro lado?
|