Capítulo
88
Reality
-No es él!- el rubio se paró al lado de Akira, que
sujetó aYoshi abrazándolo. Aquel era Noboru, el que
había estado sobre la cama rogándole que acudiera
con él. A él le habia echo dudar sinceramente, hasta
el punto de alejarse de él simplemente porque le parecía
imposible que las cosas fuesen tan simples.
Akira miró al rubio -Noboru esta muerto- dijo para Yoshi
y miro al chico que avanzaba hacia ellos -Demasiado tarde Noboru,
ahora Yoshi es mio.
- Pues qué mal amigo eres, Akira. No puede ser, Yoshi. ¿Me
has sido infiel? Despúes de lo que hiciste…..- el chico
continuó avanzando. - Después de lo que hice por tí….
- No es cierto! – Yoshi escondió su rostro en el cuerpo
de Akira. – No eres Noboru…..
- ¿No lo soy? Estabas listo para creer que ese chico era
yo. – la voz se escuchó ácida, llena de veneno,
mientras señalaba a Rei, que empezaba a temblar un poco entre
los brazos de Kamio. - ¿Por qué no lo crees ahora
que es cierto? ¿Acaso me tienes miedo, Yoshi? – le
abrió los brazos como dándole la bienvenida. –
Ven acá. Ven ahora, Yoshi, y te lo perdonaré todo.
Incluso perdonaré a Akira, si es lo que deseas.
Kamio apretó a Rei contra él retrocediendo, no pensaba
dejarlo en el suelo por nada del mundo ni aunque fuera solo un segundo
y tampoco podía hacer nada con él en los brazos –Yoshi,
no es él!- dijo como para decirle que no se echase atrás
ante nada.
Akira se ajustó las gafas mirándolo y apoyando el
peso en un pie para contrastar el dolor de su muslo, empuñó
la espada hacia Noboru -Ya sabes que nunca me he caracterizado por
mi lealtad, Noboru y de todos modos, deberias agradecerme que cuide
de tu hermano ahora que tú no lo puedes hacer ya, porque
estás muerto- le dijo con una sonrisa en los labios rodeando
a Yoshi con un brazo y reteniéndolo a su lado -Yo jamás
te quite a tu amante mientras estuviste vivo, ahora estás
muerto es hora de que dejes lugar a los vivos…Yoshi se me
entregó, ahora es mío y ya sabes como protejo mis
pertenencias. -Lo miro a los ojos a traves de los cristales de las
gafas sujetando el filo negro. -Si lo quieres para ti, tendras que
hacer algo mas que acusarme de no ser leal.
El chico dio otro paso hacia adelante, sin inmutarse ante las amenazas
de Akira. - ¿Y qué vas a hacer con eso, Akira? ¿Vas
a matarme? ¿Cómo matas a alguien que ya está
muerto? – le sonrió como si se tratase de una adivinanza.
– Y tú, Yoshi, ¿por qué no les dices
la verdad? ¿Por qué no les dices lo que hiciste? –
extendió sus brazos una vez más. – Ven conmigo
Yoshi, soy el único que puede quererte a pesar de todo. El
único que te puede perdonar. Te quiero, Yoshi.
Akira sujetó a Yoshi contra el -¿Por qué no
nos lo dices tu Noboru…?- pronunció su nombre con cierto
rintintín -Tú no eres él, solo su patético
¿Qué? ¿Reflejo? - meneó la espada en
la mano, no tenia ni idea de qué demonios tenía delante
y mucho menos de lo que Yoshi habia hecho, al fin y al cabo apenas
lo conocía -¿Por qué no nos dices donde estamos?
Su risa retumbó en las paredes de piedra. -¿Por qué
habría de hacer eso? Están en el medio, y están
en ambos lados, y tal vez en ninguno. O tal vez…….incluso
un poco más allá. ¿Satisface eso tu pregunta?
– extendió un brazo nuevamente, poniéndose serio.
–Yoshi.
El chico se asomó un poco desde detrás de Akira,
como comandado por aquel simple llamado, aunque aún sentía
miedo. - ¿De veras….eres Noboru? Si lo eres…….
- Sí lo soy –le sonrió – Ven conmigo
Yoshi. No estoy enfadado, solo quiero que estemos juntos.
- Pero….. – Yoshi miró a Akira y luego a Kamio.
Ya no sabía ni qué pensar.
- No te preocupes por ellos, no les hare daño. Sólo
quiero estar contigo. Ven.
-No me satisface para nada.- agarró la muñeca de
Yoshi bruscamente y le hizo mirarlo a la cara -recuerda lo que me
prometiste Yoshi, yo estoy cumpliendo mi promesa, ahora cumple tú
la tuya.
Kamio los miraba sin saber qué hacer, solo quería
salir de allí de una vez. Le enfermaba ver a Rei en sus brazos
inconsciente y estar perdiendo el tiempo de aquella manera -Mira
tío, a ti no te entiende ni tu madre, así que déjate
de chorradas trabalenguas y dinos donde estamos ¿vale? Porque
no te vamos a dar a Yoshi, es más ¿sabes que? Me lo
follé, espero que eso te alegre…
- No es eso, Akira….-Yoshi lo miró a los ojos angustiado.
– Realmente, no sé si es mi hermano. – bajó
la mirada apesadumbrado. – Pero si voy con él, les
dejará pasar. Rei no tendrá que morir y ustedes podrán
salir de aquí.
- Eso ya lo sé. – su mirada se dirigió al rubio.
– Y también sé que te dejaste llevar y que lo
disfrutaste aunque ahora digas que eso te enferma. Los espejos lo
saben todo. – señaló a su alrededor, a la vez
que el pasillo se iluminaba, mostrando ahora una fila de espejos
a cada lado, en donde antes sólo había habido roca.
– También sé que ese chico que llevas en los
brazos, tiene las mismas oportunidades de sobrevivir que las que
tiene un cadáver. – su boca se torció en una
sonrisa maliciosa. – Yoshi, ¿piensas venir? O ¿continuamos
con lo que dejamos pendiente?
Rei tocó a la puerta del piso de Kamio, con urgencia. Se
estaba congelando, y aquello de no ver a nadie por las calles, lo
estaba poniendo sumamente nervioso. – Sorpresa! – el
rubio le abrió depronto, cogiéndolo desprevenido.
– Ya llegas tarde. – le palmeó el culo, haciéndolo
entrar. El moreno apenas podia creer sus ojos. En un sofa, se hallaba
Yoshi riendo, mientras tomaba de la mano a Akira y colocaba las
piernas sobre el regazo de su hermano. Se volteó para preguntar
qué demonios estaba sucediendo, cuando vio salir a Kamio
de la cocina con un pastel. – Feliz Cumpleaños, Rei!
El rubio apretó a Rei contra él, tocando su cara
con la del chico, tenía la piel algo fría. Seguramente
Noboru tenía razón, pero no tenía ni idea y
tampoco podía dejar allí a Yoshi aunque la idea se
le pasase inevitablemente por la cabeza. Rei era el que más
le importaba, esa era la verdad pero tambien sabía que lo
mataría por hacer algo así.
Akira suspiró cansado y siguió sujetando a Yoshi
de la muñeca -No, yo nunca cedo mis juguetes, soy muy egoísta,
ya lo sabes Noboru, igual que tú y este es mi juguete, pero
si bien…tiene razón el salido, aquí estamos
perdiendo el tiempo y eso … no es mi estilo- sujetó
la espada clavándola en el corazón de Noboru y sin
pararse a nada más. El rubio corrió hacia delante
con Rei en sus brazos y Akira corrió arrastrando a Yoshi.
Rei lo miró confundido. – Kamio…esto……esto
no puede……. – una puerta se abrió al fondo
y un chico pelirrojo salió corriendo hacia él y lanzándose
a sus brazos. – Rei! Llegaste!
El moreno lo soltó inmediatamente, dejándolo caer
al suelo. –No! Esto no es real. – se llevó una
mano a la cabeza, sintiéndose mareado.
- Rei? - - Kamio lo miró preocupado, y Shiori parecía
a punto de llorar.
- Que no! ¿No entiendes, Kamio? Ese no es Shiori y él….
– señaló a Noboru, que lo miró acariciando
las piernas de Yoshi. – Él no puede estar aquí
tampoco. No tiene sentido. Seguimos allá, ¿verdad?
Yoshi se levantó con un gestod e gravedad en el rostro.
– Está pasando de nuevo, ¿no es así?
Y Rei sintió como Kamio lo rodeaba con sus brazos, luego
de haber dejado el pastel en una mesa. – Lo siento, debí
protegerte mejor.
- ¿De qué hablas? Kamio, tenemos que salir de aquí…..
- No, Rei …. – el rubio lo tomó por los hombros,
mirándolo a los ojos. – Estás teniendo otra
regression, no pasa nada.
El moreno no comprendía nada de nada. – No, Kamio…..¿Eres
Kamio, verdad? –lo miró con sospecha.
-¿No recuerdas? – ahora el que le hablaba era Shiori.
–Fue hace un año, en el monumento. Ustedes….nos
lograron rescatar. A Noboru, y a mí. Pero……
- No es cierto, yo acabo de regresar. Y ustedes están muertos!
- Shhhhhh….. – el rubio lo apretó contra su pecho.
– Sí lo estaban, pero ese lugar es mágico, ¿recuerdas?
No te preocupes, está bien. Cada cierto tiempo te pasa esto,
olvidas cosas. Ven- lo haló de la mano, llevándolo
a su habitación. – Mejor acuéstate un rato y
descansa. Te dare tus píldoras, apuesto que olvidaste tomarlas
hoy, ¿verdad? – le sonrió con la mirada llena
de tristeza. Rei lo siguió sin saber qué creer. El
ver a Kamio mirarlo de esa manera…..Negó con la cabeza,
confundido.
- Yo no estoy loco……
- No, por supuesto que no. Sólo relájate, para que
puedas seguir con nosotros. Es tu cumpleaños…..
Se pronto, Rei sintió un grito terrible llenarle la cabeza,
le pareció como si todo a su alrededor temblase, casi desapareciendo
por unos segundos, y cayó al suelo, cubriéndose los
oídos con las manos.
Yoshi giró la cabeza, al escuchar aquel grito ensordecedor.
Igual lo estremecía viniendo de aquella imagen aunque ahora
supiera que no era su hermano. – Akira!!!! – gritó
él, cuando vio cómo la sangre que surgía del
pecho del chico se elevaba como si fuese algo sólido, lanzándose
a por ellos.
El rubio miró atrás y se agachó al suelo para
librarse de aquello que parecía más bien hielo en
vez de sangre, Rei se resbaóo de sus manos y agarró
de nuevo levantándose -Rei…¿estás bien?-
le dijo como si pudiera oirlo, tenía los labios algo pálidos,
sintió como tiranban de él levantándolo y vió
a Akira alzándolo del brazo sin mirarlo.
-Arriba, corre!! Imbécil- remató tirando de él,
el rubio se soltó con un movimiento brusco observando como
a sus pies el suelo iba dibujando flores talladas en la piedra y
como los surcos hundidos iban llenándose de sangre poco a
poco como para darle un macabro colorido a la oscura roca.
-¿Hacia donde vamos?- dijo mirando angustiado los dos pasillos
que se abrian cada uno en una dirección
-A la izquierda- el moreno observó la sangre en el suelo
que ya comenzaba a chapotear.
-No! – Yoshi saltó hacia atrás, a la vez que
la sangre se alzaba amenazador tapándoles la entrada la pasillo
de la izquierda, aunque tenía la impresión de que
era precisamente el que debían tomar.
Rei se dejó acostar en la cama, demasiado débil y
confundido para protestar. – Tómate esto.- Kamio le
tendió unas pílodras algo extrañas, pero el
moreno no recordaba haber llegado allí después de
escuchar ese grito, y el rubio le parecía diferente, aunque
no podia precisar por qué. Como si estuviera muy lejos.
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