Capítulo
87
Together We Stand, Divided We Fall
El moreno permanecía en silencio dentro de aquella habitación,
esperando una respuesta, pero la voz permanecía callda. Finalmente
volvió a escucharla cuando ya empezaba a desesperarse.
- Si quieres, puedo llevarte a tu mundo. Ahora mismo.
Pero el moreno negó con la cabeza, aún girando, intentando
ver algo. – No, tengo que encontrar a Kamio…..y ya Yoshi.
-Ellos se fueron, se olvidaron de tí. Olvídalos tú
a ellos.
- Que no es cierto! –el chico se llevó las manos a
la cabeza exasperado. – Kamio no se iría sin mí,
lo sé. ¿Quien eres? ¿Por qué haces esto?
- ¿Qué estoy haciendo? –le devolvió la
pregunta con el mismo desinterés que había mostrado
desde un principio. – Observa.
Los espejos empezaron a nublarse súbitamente, y en vez de
las puertas, ahora se reflejaba otra imagen. Una imagen de la calle
fuera del parque. Podía ver claramente a tres chicos que
intentaban llamar un taxi. Eran Kamio, Yoshi, e incluso Akira estaba
con ellos. Pero ¿qué hacían afuera? –
Eso….no es cierto. No lo es!
- Es tu decisión creer o no. Tan sólo piensa. La
última vez que los espejos reflejaron algo así, ¿era
verdad? ¿Era mentira?
El rubio lo miró. Lo cierto es que no estaba seguro, no
estaba seguro de nada, solo de que tenian que salir de alli cuanto
antes -de acuerdo vamos por esa, no tengo ni idea- confesó
sinceramente, apoyandose en la pared para coger mejor a Rei y poner
su cara contra su cuello, le besó la mejilla y sonrió
sin ganas -"Ya me podrás pagar este viaje en especies
Rei, que pesas lo tuyo"- le susurró al oído aún
a sabiendas de que no se enteraba de nada.
Akira atravesó la oscuridad sin soltar la mano de Yoshi,
que se sujetaba al brazo del rubio -Mierda…de nuevo esta oscuro…-
dijo el moreno mirando a Yoshi y sabiendo que aquello le daba miedo
y no era para menos, después de lo que acababa de pasarles
aún peor. Sujetó la espada con fuerza en su mano llevándola
hacia delante por lo menos para que no los cogiese desprevenidos.
Una luz mortecina inundó todo, dando una extraña iluminación
que parecia teñírlos en blanco y negro.
- No puede ser….. – Rei apoyó una mano en el
cristald el espejo, mientras veía cómo los tres chicos
entraban a un auto y se alejaban cada vez más. – No
puede ser…. – pero no podía negar lo que estaba
viendo con sus propios ojos.
- Puede ser, y no puede ser. ¿Qué dices Rei? ¿Quieres
regresar a casa? No tienes por qué quedarte aquí.
- Yo…….se dejó resbalar hasta quedar sentado,
mientras los espejos volvían a reflejar sólo puertas.
Seguía sin entenderlo. Kamio no se iba a ir así. Tal
vez……tal vez había pensado que estaba muerto.
Si era así…….Alzó el rostro. – Sí,
quiero regresar.
- Bien, entonces, te lo concederé. – la voz se hizo
distintivamente infantil y Rei giró para ver a un niño
esta vez. Lo miró con asombro.
- Tú no eres…..
- Lo soy, y no lo soy. –el niño le sonrió,
colocando las manos a los lados de su rostro. – Despierta
Rei. – Su cabeza cayó hacia atrás, y sus ojos
se cerraron automáticamente. Cuando volvió a abrirlos,
se encontraba en su cama en su habitación y era de día.
El chico en los brazos de Kamio dejó escapar un quejido,
mientras su respiración comenzaba a hacerse cada vez más
pesada.
El rubio se detuvo en medio de aquel pasadizo para mirar a Rei
-Rei!- lo habia oído quejarse no había sido su imaginación,
por un momento penso que tal vez iba a despertarse pero al momento
sintio que su respiración se hacia cada vez mas pesada indicandole
lo totalmente opuesto -Akira!- lo llamó, puesto que no sabia
a quien mas acudir -Mira qué le pasa, le pasa algo.
El chico de gafas se giró para ver a Rei -No lo sé,
no soy un medico Kamio, para eso tenemos que salir de aquí-
le tomo el pulso observando lo debil que marchaba -tiene el pulso
muy debil, ha perdido mucha sangre, no sé Kamio.
-¿No sabes qué?- dijo negándose siquiera a
imaginarse que decia lo que decia -a Rei no le pasa nada, solo se
ha desmayado porque esta cansado ¿Es que no lo ves? - preguntó,
hecho una furia.
- Akira, ¿de veras no puedes hacer nada? –Yoshi lo
miró suplicante y asustado a la vez. Dijera lo que dijera
Kamio, Rei se veía muy mal. Y a pesar de conocer la enemistad
que existía entre su hermano y Akira, también pensaba
que era el único con posibilidades de saber algo. - ¿No
hay nada?
Rei se levantó de la cama y salió a inspeccionar.
¿De veras había regresado? Pero allí no había
nadie. Ni Kamio, ni Yoshi. Si habían regresado antes, no
se habían dirigido allí. Tal vez estaban en casa de
Kamio. Por un lado, tenía sentido si pensaban que él
estaba muerto. Tomó su chaqueta y salió a la calle.
Se sentía un poco helado, y súbitamente le faltaba
el aire, pero no era para menos después de todo lo que había
sucedido. Ya se le pasaría.
Akira miró a Yoshi un tanto contrariado -Es normal desmayarse
cuando sientes un dolor muy intenso…pero no suele durar más
de un minuto ¿entendeis? Si fuera así, se podría
solucionar tratando de hacer que le bajara la sangre a la cabeza
pero es tarde para eso, ha perdido el sentido completamente, lleva
asi mas de tres minutos, no podemos hacer nada…salvo salir
de aquí- Akira de todos modos se acercó a Rei levantándole
los párpados para ver como tenía los ojos casi en
blanco -Está totalmente inconsciente.
El rubio lo miró, sintiendose totalmente inútil,
sólo sabia que tenia que llevarlo a un hospital, tenia que
salir de alli y llevarlo a un médico -No lo soporto más,
DIOS!! Esto es una mierda desesperante, joder!! - trató de
calmarse pero no podia mas se sento en el suelo con el moreno en
los brazos y dejo los labios apoyados en los del chico -Intento
pensar Rei…
-Levántate o te quedas ahí- Akira lo miró
de soslayo, tirando de él y levantándolo -Sigue caminando,
tenemos que salir de aquí- el rubio se apartó bruscamente.
-Ya lo sé - dijo mientras colocaba a Rei de nuevo.
El morenito se aproximó un poco a Kamio, tocándole
el brazo ligeramente. –Rei va a estar bien, yo lo sé.
– aunque en realidad, no estaba nada convencido de eso, pero
lo mejor era aferrarse a la esperanza. Miró hacia el frente
y contuvo la respiración al ver que una figura parecía
estarlos esperando más adelante.
-¿Ahora qué?- el rubio preguntó exasperado
y ya hasta le daba la risa ver aquella figura frente a ellos -¿Quién
coño eres y por qué cojones estas haciendo esto? ¿De
veras se ve tan divertido joderle la vida a alguien? ¿Es
eso?- Akira se volvió hacia donde gritaba el rubio sin ver
absolutamente nada
-¿Con quien hablas? ¿Estás chiflado?- el moreno
de todos modos apretó la espada en su mano.
-Mira, Akira. hay algo ahí delante que creo quiere darnos
el recibimiento…- el rubio sonrió más desesperado
que otra cosa.
La figura avanzó hacia ellos y sus pasos sonaban como si
pisase agua aunque el suelo estaba seco.
Rei caminaba por las calles, pero todo le parecía extraño.
Estaba bien que eran horas de la madrugada, pero no había
nada, nadie, ni un auto siquiera. Y el ambiente era cada vez más
frío. Se sentía raro. Se abrazó a sí
mismo, frotándose los brazos para conseguir algo de calor,
y aceleró el paso. Todo lo que deseaba era ver a Kamio.
La figura continuó avanzando, y Yoshi retrocedió
un paso, escondiéndose un poco tras el brazo de Akira. De
pronto escuchó una voz familiar emanar de la dirección
en la que se acercaba aquello, una voz que llevaba años deseando
escuchar de nuevo. – Yoshi! ¿Me extrañaste?
– Pero ¿por qué si había deseado tanto
volver a verlo, por qué ahora lo invadía una sensación
de terror?
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